:: Mística

San Judas Tadeo

Soy como una pesadilla, las personas esperaban que, con el paso del tiempo, mi visión se esfumara y mi vida desaparecería. Yo tendría que estar muerta, de ahí el sobresalto de los seres humanos al advertir mi presencia. Frustrados quedan los que desean mi muerte. La ciencia de magos y “sabios” es eclipsada por la que Dios da a los suyos, no es posible acabar conmigo. Los verdaderos seguidores de Jesucristo vivimos al filo de lo imposible. Con un pie en la vida y otro en la muerte: “Apretados en todo mas no aplastados; apurados, mas no desesperados; perseguidos mas no abandonados”. (2 Co. 4, 7- 11). En mí se ha cumplido lo que decía San Pablo, yo como él confió ser digna de la Vida Eterna. Estamos viviendo la Parusía y no seré privada ni tan siquiera temporalmente, por la muerte que me acecha noche y día y, por tanto, estaré con vida en el momento de la Venida del Señor Jesucristo acompañado de la Virgen María a la Tierra…

El Apóstol San Juan, hablaba para su época y, también, profetizaba nuestro tiempo. A través de la figura del «Discípulo Amado», San Juan describe al cristiano ideal, aquel que está unido a Cristo y recibe sus confidencias. Su presencia es presente en los acontecimientos clave de la historia, su clarividencia, de todo lo que anuncia lo califica de testigo magnífico de Jesús. Mensajero ideal que “permanece” fiel y persevera hasta que Jesús vuelva. No me canso, no me rindo, no me doy por vencida, se que vale la pena esperar con vida a Jesucristo. El Señor Jesucristo me considera útil por eso me salvará.

El discípulo amado en el Evangelio según San Juan tiene doble interpretación, por un lado describe a un discípulo cuya figura es totalmente identificada con el Apóstol San Juan, hermano de Santiago. Y, por otro, habla de un discípulo amado que adquiere fama de inmortalidad. San Juan fue inmortal a la caza desencadenada contra los Apóstoles. San Pedro nos lo recuerda cuando es invitado por Jesucristo a seguirlo hasta la muerte. San Pedro estaba asustado, sabía que a él le esperaba una muerte violenta y preguntaba a Jesús ¿qué sucederá con el “Discípulo Amado”?: “Jesús le respondió: Si quiero que se quede hasta yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme.” (Jn. 21, 20- 23). Los seguidores de Jesús que han de quedar con vida para cuando el Hijo de Dios vuelva a la Tierra son ese “Discípulo Amado”, sin identificar en el Evangelio Según San Juan. Ahora que es el fin del mundo, sabemos quiénes son los que no morirán. “Pero Jesús no había dicho a Pedro: ‘No morirá’, sino: ‘Si quiero que se quede hasta que yo venga.’” (Jn. 21, 23). Es decir, Jesús se refiere a la Parusía y, justamente, ese es el tiempo que ahora estamos viviendo. “El Mensaje de Dios” anuncia el regreso inmediato de Jesucristo a la Tierra y el comienzo de una Era de Paz y Felicidad sin fin.

El Apocalipsis muestra una actitud de condena hacia un poder religioso llamado Roma. San Juan en la isla de Patmos describe a Roma (La revelación de Dios indica que Roma es el Vaticano y así se anuncia desde el primer Día en la “Última Profecía”), a la Iglesia Católica en términos nada elogiosos. San Juan nos anuncia lo que el ángel le habla: “Ven, que te voy a mostrar el juicio de la célebre prostituta… Me trasladó en espíritu al desierto. Y vi una mujer, sentada sobre una Bestia de color escarlata, cubierta de títulos blasfemos; la Bestia tenía siete cabezas y diez cuernos. La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, resplandecía de oro, piedras preciosas y perlas; llevaba en su mano una copa de oro llena de abominaciones, y también las impurezas de su prostitución, y en su frente un nombre escrito -un misterio-: ‘La gran Babilonia, la madre de las prostitutas y de las abominaciones de la tierra…  ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús” (Ap. 17, 1- 6).

San Juan subsistió para describir como sería el fin del mundo y la llegada del Reinado de Dios a la Tierra. Y, ahora, los verdaderos seguidores de Dios que queden con vida darán la bienvenida a Jesucristo que viene a gobernar el mundo. Hay verdaderos seguidores de Jesucristo que tienen ya una situación similar al Apóstol San Juan que fue preservado de una muerte violenta, vivió muchos años, murió muy viejo y fue el único de los apóstoles que tuvo una muerte natural. Escribió el Evangelio según San Juan, en Efeso y el Apocalipsis cuando estuvo deportado por cristiano, cumpliendo condena en las minas, en la prisión de la isla de Patmos: “Yo, Juan, vuestro germano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla de Patmos, por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.” (Ap. 1, 9). Dicen que posteriormente, el Apóstol San Juan fue liberado y llevado de regreso a lo que hoy conocemos como Turquía. San Jerónimo cuenta que cuando era muy anciano, repetía a los que le acompañaban: “Hijitos, amaos los unos a los otros. Este es el mandamiento del Señor y, si se cumple, él solo basta”. El Apóstol San Juan promocionaba el amor. Energía fundamental y vital para el buen funcionamiento del mundo y de los seres humanos.

Ir contra “El Mensaje de Dios” significa estar contra Jesús y luchando contra Él. Yo no estoy aquí por mí misma, sino por quién me ha enviado, el amo a quien yo sirvo es Jesucristo. Esta lucha que yo llevo no me viene de la nada ni brota por generación espontánea. “Tengo que obedecer a Dios antes que los hombres.” (Hch. 5, 29). La información que proporciona “El Mensaje de Dios” está basada en la experiencia con Dios. A si que todo depende de lo que se juzgue y quien sea el que juzga. No soy yo quien condena a los hombres sino Dios, cuya autoridad no tolera objeción alguna. Atribuir al demonio lo que es obra del Espíritu Santo, es no admitir la emisión de la gracia divina.

“El Mensaje de Dios” está sujeto a preceptos sobrenaturales, ha roto la barrera del tiempo, describe de manera objetiva los acontecimientos finales. Proclama la verdad que conduce a la conversión y a la obediencia, proporciona una sabiduría integral no sólo a nivel de salud física y espiritual sino a todos los niveles. He recibido la revelación de Dios y no la he provocado. El Espíritu de Dios me inspira y me infunde, lo que tengo que hacer y decir, la sociedad tiene que saber la Verdad sobre Dios, si he recibido la llamada de Jesucristo tengo que decirlo: “Mi vida está condenada a decir lo que otros no quieren oír.” La gente prefiere vivir en la inopia, espiritualmente en la miseria. “A esta mujer tendrían que pararla”, decía D. Miguel, sacerdote. Los cristianos no entienden. “La Última Profecía” está destinada afianzar la moral de aquellos que verdaderamente creen en Dios, asustados sin duda se desencadene una persecución tan violenta contra la Iglesia Católica y contra el mundo como se anuncia. ¡No temáis! Jesús viene a liberar a su pueblo de manos de sus opresores devolviéndoles no solo la libertad, sino también poderío y dominio sobre sus enemigos.

Estamos prevenidos por el mismo Jesucristo respecto a la situación que tendríamos que vivir: “Acordaos de la palabra que os he dicho: Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi palabra, también la vuestra guardarán.” (Jn. 15, 18- 20). Vivimos en ese estado de guerra espiritual que produce hacer presente a Jesús. Cuando se nombra a Jesús la persona que lo hace queda sentenciada a muerte, decir la Verdad no es lo habitual, esta forma de actuar se contradice con el mundo. “El Mensaje de Dios” ha sido sometido al desprecio, a la indiferencia y al olvido. Todos callan como perros mudos. Satanás ha hecho un blindaje que no permite penetrar la verdad en el mundo. La Verdad ha sido atacada y reducida a la clandestinidad y es lo que siempre ha venido haciendo a lo largo de la historia el común de los mortales. Estamos ante una clase de seres humanos que consideran mi conducta como reprobable, incluso les parece de anatema. Me creen revolucionaria al ir contra la Iglesia Católica que es el poder adorador del mundo actual. La tradición es algo sagrado que no se cuestiona ni se ataca: se acata.

Gracias a Internet la Verdad puede llegar al mundo. Dios me ha dado poder para emitir juicios de valor y de obligación, juicios que no dependen de leyes humanas ni de las preferencias de nadie, sólo dependen de la Ley de Dios. La Ley de Dios es Perfecta “nada que añadir, nada que quitar” y estricta, hay que cumplirla a rajatabla, lo que se tolera no se quiere, lo que se quiere se defiende. He sido agraciada y tengo que defender y alabar a Dios y dar testimonio de Él, la fe me lleva a expresarme hacia fuera. Como dice el Señor:

“Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mt. 5, 14- 16). La fe es la luz del mundo.

“De Dios nadie quiere saber nada, escribe un libro de lo que tú quieras pero de Dios no. ¡Por favor, no lo hagas!” me indicaba una de mis hijas cuando empezaba a escribir. Y cuando trabajaba sin descanso mi marido me decía: “Si para ir al cielo hay que hacer lo que tú haces, estarás sola”. A medida que ha pasado el tiempo he ido entrando en una situación difícil y complicada, despreciada por la gente de fuera y, atacada e increpada por los de mi propia casa. A veces con ironía: “Tú Dios te ha abandonado, ya no se acuerda de ti”. Otras con amenazas y críticas. Pero yo testaruda y obstinada en la lucha por la empresa de Dios, percibiendo como mis fuerzas y mis recursos materiales se agotan y mi situación personal poco cambia. Mi hermana Inma me decía: “Te morirás un día de estos, sufrirás un infarto y todo habrá terminado”. Si mi corazón sigue latiendo es porque Dios quiere que siga funcionando.

Después de las revelaciones de Dios me he dedicado a observar y a investigar el comportamiento de la gente y, así, he llegado a la Verdad cómo los verdaderos científicos. Se ha realizado un trabajo real en un mundo real. Durante dos temporadas acudí a conferencias y charlas, con lápiz en mano, aguantando como el 99% de los oponentes mentían y la gente aplaudía. Los verdaderos seguidores de Dios somos buenos pero no idiotas, nadie consigue engañarnos. La madurez, el carácter y la personalidad son virtudes que sólo se pueden encontrar en los verdaderos seguidores de Jesucristo. En las conferencias y en las charlas no se permite un diálogo personalizado. Pero yo me aseguraba que ninguno se fuera contento a su casa, nadie ha podido hacerme callar, he nacido para ser libre, siguiendo a Jesús lo soy, sólo ante Él inclino mi cabeza, sin perder la dignidad y la libertad. Recuerdo aquel día, que D. Benigno Blanco, Presidente del Foro Español de la familia, le hablaba a Carmen Belenguer Trilles, de una forma irónica sobre mí y la Presidenta del aula Isabel Ferrer me humillaba en Público. No soportaban mi presencia, las humillaciones y los ataques que he recibido formaban parte de la prueba que Dios me ha puesto, para obtener la fe. Me atacaban como si yo tuviera algo que ver en la decisión y en los planes que Dios tiene para estos seres humanos. Ante esta situación Jesús dijo: “Estad alegres y contentos porque vuestra recompensa será grande en el Reino de los Cielos”. Ya no volveré a molestarles. “El Mensaje de Dios” ha seguido un proceso, el Espíritu de Dios me ha guiado y me ha llevado a hacer esto o aquello, a buscar el medio de conseguir ver realizada la explícita voluntad de Dios.

“Las cartas a las siete iglesias de Asia” son un procedimiento que recalca la función del Espíritu Santo en las relaciones de Jesucristo con los suyos. Su Iglesia no es un templo ni una institución, son hombres y mujeres que le siguen de verdad. Los verdaderos seguidores de Cristo, que hay repartidos por el mundo, son su Iglesia. San Juan anuncia por orden de Jesucristo futuros acontecimientos. Las siete cartas muestran un cuadro, no sólo de la vida cristiana de la Iglesia primitiva, sino que identifican con precisión a los verdaderos cristianos de nuestro tiempo. Describen situaciones particulares, siguen un mismo esquema, señalan a personas que Jesucristo perfectamente conoce. Descubren promesas y amenazas expresadas en una perspectiva doctrinal, ricas en sabiduría. Jesús tiene vigilados a sus elegidos: “Conozco tu conducta: mira que he abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poco poder, has guardado mi palabra y no has renegado de mi nombre…Ya que as guardado mi recomendación de ser paciente… Vengo pronto; mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona.” (Ap. 3, 8- 12). Las palabras de Jesús hacen que sus seguidores se sientan inspeccionados. El Apocalipsis es una revelación de Jesucristo, el Hijo de hombre, el Mensajero de Dios, expresándose en persona de comienzo a fin.

“El hombre de espíritu lo juzga todo; y a él nadie puede juzgarle. Porque ¿Quién conoció la mente del Señor para instruirle? (1 Co. 2, 15- 16.). Nosotros los verdaderos seguidores de Jesucristo tenemos la mente de Cristo y decimos y hacemos su voluntad. Jesús ha venido a mi encuentro y soy testigo de su presencia, como aquel que es testigo de un accidente de tráfico porque lo ha visto. Hablo de una experiencia espiritual, pues a través del espíritu he podido observar a Nuestro Señor Jesucristo, el Señor es Espíritu es Energía. Ahora sé que está vivo sé que es real. Los verdaderos seguidores de Jesús vivimos conforme al espíritu en justicia y rectitud, aunque no seamos perfectos, pues perfecto solo es Jesucristo. Tenemos defectos, defectos que no nos impiden llevar adelante los planes de Dios y hacer justicia en la Tierra.

Dios ordena a Moisés que se enfrente al Faraón y amotine a los esclavos. Moisés suplicaba: “¡Por favor, Señor! Yo nunca he sido hombre de palabra fácil, ni aun después de haber hablado tú con tu siervo; sino que soy torpe de boca y de lengua.” (Ex. 4, 10). Cuando Dios interviene directamente en el destino de los hombres hay que obedecer de inmediato. El poder de Dios me utiliza e impone su voluntad. “Estas muerta en vida” me dicen, no entienden como he podido crucificarme de esta manera. Cuando yo empecé a escribir no sabía discernir el tiempo exacto en el cual nos encontrábamos parecía que todo iba a suceder enseguida y han pasado ya más de quince años. En la etapa del nacimiento la paciencia ha sido primordial para la vida de la visión. Como dice Habacuc, cada visión tiene un tiempo asignado por Dios, para que el mensaje llegue en el tiempo señalado: “Escribe la visión, ponla clara en tablillas para que pueda leerse de corrido. Porque tiene su fecha la visión, aspira a la meta y no defrauda; si se atrasa, espérala, pues vendrá ciertamente, sin retraso. Sucumbirá quien no tiene el alma recta, mas el justo por su fidelidad vivirá.” (Hb. 2, 2- 4). “El Mensaje de Dios” está establecido y designado por Dios como la “Última Profecía”. Y para seguir adelante, ha sido fundamental el tiempo de la oración diaria con fe, para oír al Señor y ser protegida. Satanás trata de aplastar toda obra buena, de destruirla, de esconderla.

“El Mensaje de Dios” es realizado a través de la experiencia en la vida diaria y anécdotas personales. Ha habido un proceso, un inicio, un tiempo de labor, y para el perfeccionamiento. Una situación extrema perpetuada en el tiempo. Durante todos estos años he sido responsable e inasequible al desaliento. Trabajar sin descanso es la regla de oro del trabajo cristiano. He realizado una labor interminable y excesivamente grande para mí, y una vida en claustro que no me ha permitido disfrutar de los pequeños placeres diarios. Jesucristo exige confianza en Él, han pasado los años y ahora la veracidad ha de mostrarla el Señor. Los comienzos fueron críticos e importantes para asegurar una visión real que ha conseguido desarrollarse en el tiempo. El Señor ha requerido desde el principio que diera a conocer la verdad. Una profesora, católica en acción, me decía: “Hablar del tema del demonio es de gente sin cultura.” Y Mari la modista: “admitir la existencia de Satanás es activarlo, así es como afecta”. Para ella Dios no existe y Jesucristo es un invento. Rechazar la verdad lleva a contradicciones enormes, a la mentira, a la incultura y a la ignorancia. Y es que quienes hablan así o están utilizando las fuerzas del mal o están afectados por ellas.

Por ir contracorriente me llaman negativa y retrograda. Jesús no hablaba en positivo al referirse a la sociedad, ni antes, ni ahora tampoco es posible hacerlo con esta clase de seres humanos que nos rodean. Los cristianos me decían: “Eres de una secta.” “De Jehová.” “Cristiana y sola, imposible”. La esposa de Lloret que interpretaba el personaje de Jesucristo en la “Pasión” de Borriol me dijo por teléfono con ironía “tengo ganas de conocer como es un apóstol de Jesús del siglo XXI”. Cuando me conoció y le hable me dijo: “Tienes mucha soberbia”. Y me dejo plantada. Unos seres humanos me envidian, otros me odian y otros me tienen miedo: “El hombre estúpido no entiende, el insensato no lo comprende:” (Sal. 92, 7). Al principio, la gente se reía de mí a unos les parecía una invención y a otros que la visión estaba lejana, cuando en realidad era su etapa de inició y aprendizaje.

Rafael Lloret, está como yo, enfermo y con la misma enfermedad mortal. Al princiio yo estaba empeñada en que él me ayudara a hacer público “El Mensaje de Dios”. Que pesada, varias veces le insistí, oponía resistencia, no había entendido a Jesucristo. Los verdaderos seguidores de Jesucristo son personas solitarias, son el modelo de fe y muestran la paciencia y fortaleza que la fe proporciona. No encajan en este mundo y viven en un éxodo continuo que conduce a la Vida Eterna, su verdadera patria no puede identificarse con ningún lugar terrenal. Esperan “La ciudad asentada sobre cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Hb. 11, 10). “Le fe es garantía de lo que se espera; la prueba de lo que no se ve. Por ella fueron alabados nuestros mayores…. Ahora bien, sin fe es imposible agradarle, pues el que el que se acerca a Dios ha de creer que existe y que recompensa a los que le buscan.” (Hb. 11, 1). La fe en Dios está totalmente orientada hacia el futuro, es garantía de la existencia de un solo Dios personal, invisible por naturaleza. Recordemos la confianza de Noé en la Palabra de Dios, que condenó a sus contemporáneos incrédulos y burlones. En Abrahán, la fe motivó su salida hacia lo desconocido. La fe es plena confianza en Dios. La Epístola a los Hebreos recuerda la eficacia del sufrimiento:

“Traed a la memoria los primeros días en que, después de ser iluminado, hubisteis de soportar un duro y doloroso combate, unas veces expuestos públicamente a injurias y ultrajes; otras, haciéndoos solidarios de los que así eran tratados. Pues compartisteis los sufrimientos de los encarcelados; y os dejasteis despojar con alegría de vuestros bienes, conscientes de que poseíais una riqueza mejor y más duradera. No perdáis ahora vuestra confianzas, que lleva consigo una gran recompensa.” (Hb. 10, 32- 35). Mi fe en Dios, atraerán y conformarán resultados positivos. Estoy creando mi futuro de acuerdo a mis pensamientos, palabras y obras.

Dios usa nuestras debilidades para su gloria, una debilidad o “aguijón”, como San Pablo lo llamó no es un pecado, ni un vicio, ni un defecto de forma de ser que puedas cambiar. Una debilidad es un estigma, una limitación física no del alma, como ser oprimida por Satanás, el dolor de una enfermedad crónica, falta de energía o una incapacidad. Mi situación de humildad y de total debilidad durante todos estos años ha sido la mejor forma que manifiesta la fuerza de Cristo, sin Él no soy nada, con Jesús a mi lado la fragilidad se transforma en fortaleza. He padecido un sinfín de acontecimientos incontrolables dolorosos que me han debilitado. Yo he vivido circunstancias similares a San Pablo, he sufrido tribulaciones y persecuciones que han generado una vida que no me pertenecía vivir. He estado estigmatizada he tenido sufrimientos y desgracias que han mostrado con evidencia que el poder que me mantiene viva y activa no viene de mí sino de Dios. Ante el poder de Satanás me he sentido muy débil, he visto que para seguir adelante dependía totalmente de Dios. De la forma que yo me he enfrentado al demonio, si no está cerca Dios la persona no solo se expone a grandes peligros, también a la muerte.

“Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, me fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría. Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí. Pero él me dijo: ‘Mi gracia te basta, que mi fuerza se realiza en la flaqueza’. Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo. Por eso me complazco en mi flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando soy débil, entonces es cuando soy fuerte.” (2Co. 12, 7- 10). Al demonio no hay que tenerlo miedo y yo le tenía mucho miedo. Enfrentarme a él ha servido para perderle el miedo y obtener más y más seguridad y más y más fe.

Las presiones han sido y siguen siendo muchas, la situación de trabajo mala, muy mala. El Señor Jesucristo no me ha facilitado las cosas. A pesar de haber sido una persona cruelmente atribulada, he demostrado durante todos estos años una fortaleza que no es de este mundo, gracias a Dios he sido capaz de resistir los ataques de las fuerzas del mal, hablo de fuerzas sobrenaturales contra las que el ser humano por sí sólo no puede hacer nada. Mis debilidades (estigmas) no han sido un accidente, Dios deliberadamente las permitió en mi vida con el propósito de demostrar su poder. Habla el Espíritu de Dios, la persona elegida para escribir, sólo es un instrumento. No soy yo quien condena a los hombres sino Dios, cuya autoridad no tolera objeción alguna. “El Mensaje de Dios” es inocente, culpable es la sociedad que se siente aludida, ofendida por la verdad que de ella se anuncia. Jesucristo actúa poderosamente sobre mí, la prueba que estoy superando resultará ser en perjuicio del mundo. Los cristianos han traicionado a Dios y “El Mensaje de Dios” triunfará castigando, por haber buscado al diablo y no a Dios. Si yo hubiera hablado por mi cuenta habría fracasado, ya estaría muerta y, el mundo estaría enérgico y no sucumbiendo en la desgracia como está ocurriendo, efectuándose ya en este tiempo las amenazas del Señor Nuestro Dios.

Esta es la razón de la perseverancia en la fe, la revelación se cumplirá en la fecha fijada por el Señor. Por la Verdad hasta la muerte como un centinela en la muralla. “¿Qué me pasa Dios mío, por qué me has abandonado?” le pregunté a Dios un día. Y en seguida vino la revelación del Señor por mediación de San Judas Tadeo y, más tarde, la orden de escribir “El Mensaje de Dios”. La visión está provista de sabiduría; expresa una palabra de Dios que ha de realizarse en nuestros días, pronuncia la Venida Gloriosa del Mesías. “Pues todavía un poco, muy poco tiempo; y el que ha de venir vendrá sin tardanza.” (Hb. 10, 37). Estamos viviendo el tiempo profetizado de Daniel: “Mira, voy a manifestarte lo que ocurrirá al final de la cólera, porque el fin está fijado.” (Dn. 8, 19). San Pedro hablaba para despertar “el recto criterio. Acordaos de las predicciones de los santos profetas y del mandamiento de vuestros apóstoles que es el mismo del señor y Salvador.” (2P. 3, 1- 2). La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de lo que no se ve. Por ella fueron alabados nuestros mayores. Por la fe, sabemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, lo visible de lo invisible…” (Hb. 11, 1-3). “El Mensaje de Dios” se compone de vivencias personales.

Se anuncia el castigo de Dios aquí y ahora con dramáticas consecuencias para la humanidad. Y aunque el tiempo de espera ha sido largo, no se puede comparar al de Noé. Para Cristina López Schlichting yo soy “un cristiano confuso, que me enfrento a las autoridades de la Iglesia, que tengo incluso una misión profética que nadie más entiende”. No es posible para los Anticristo entender un mensaje que procede de Dios. Jesús anuncia: “El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama.” (Mt. 12, 30). Hay millones y millones de personas como Cristina López Schlichting que se han hecho llamar cristianos sin poseer el espíritu de Cristo, ejerciendo contra los verdaderos seguidores de Dios un poder perseguidor y seductor. “Yo tengo una creencia cósmica, trascendente y estelar” decía Cristina López Schlichting al Dr. Gaona riéndose a carcajadas de las visiones proféticas que hacen referencia al castigo divino. La ignorancia sobre el tiempo que vivimos le ha dado a esta mujer una alegría y una falsa seguridad. Tiene la risa del ignorante, que desprecia y se burla del que ha hallado una verdad superior. Y para los doctores de la ciencia ciega yo soy una persona desequilibrada que quiere llamar la atención: “El hombre naturalmente no acepta las cosas del Espíritu de Dios; son locura para él. Y no las puede entender, pues sólo espiritualmente pueden ser juzgadas. En cambio, el hombre de espíritu lo juzga todo; y a él nadie puede juzgarle. Porque ¿quién conoció la mente del Señor para instruirle? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1Co. 2, 14- 15).

Los científicos están cerrados a Dios, no son abiertos de mente a las posibilidades que Dios ofrece. No admiten la idea de que alguien haya encontrado la verdad, para ellos la verdad absoluta no existe, sólo hay teorías. Reírse de “El Mensaje de Dios” ha sido algo habitual en los que se hacen llamar cristianos, ellos viven en un mundo irreal, muy lejos de la verdad y están imposibilitados para interpretar las revelaciones proféticas. “El Mensaje de Dios” procede de Jesucristo, los que se ríen ahora no tardaran en llorar. Unos meses más tarde, el 14 de junio de 2010, “pero tú estás en plan apocalíptico”, decía Cristina López Schlichting al señor Juan Manuel de Prada, riéndose como siempre a carcajadas. “Vivimos en una época de plagas, la gente no se quiere dar cuenta… Ojala, ojala fuera el Apocalipsis” decía todo serio y preocupado Juan Manuel de Prada. Al Dr. Gaona , a Cristina y a de Prada hay que decirles que la Biblia ha sido necesaria, con ella se ha valorado y estudiado la situación humana y medioambiental y el resultado ha sido catastrófico, esta vida se está agotando y el castigo al mundo es inminente. “¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros siempre ofrecéis resistencia al Espíritu Santo! ¡Como vuestros padres, así vosotros!” (Hch. 8, 51).“El Mensaje de Dios” son verdades reveladas por Jesucristo, anuncia un mundo nuevo, una forma de vida nueva dada por la llegada de Jesús a la Tierra.  

El que entiende “El Mensaje de Dios”, es merecedor del mismo y es para quién ha sido escrito; el que no lo entiende, no conoce a Dios. ¿Qué harán los seres humanos que reniegan de la Verdad que se anuncia, cuando la Tierra se vuelva un infierno?

“Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.” (St. 4, 6).Yo soy una mujer humilde, mi elección ha sido libre y responsable, he buscado la verdad y el bien. He actuado en sintonía con esa naturaleza de Dios que es amor, había que vivirlo, había que experimentarlo, es un amor que va más allá de lo terrenal. Había que seguir los pasos estipulados por el Señor, amar es mejor que odiar y el perdón mejor que la venganza. Perdonar y amar es de sabios, mi conciencia me ha enseñado a elegir el bien y llevarlo a cabo pero, para ello, he necesitado mucha disciplina, entrega, perdón, sacrificio, amor y valentía. El camino de Dios es doloroso y complicado, si perteneces a un grupo o a un partido político, tienes el apoyo y te arropan, si eres de Dios todos te atacan. “En la Edad media se quemaba por pensares”. Atreverse hoy a decir la verdad sigue teniendo consecuencias muy graves. Yo como san Pablo confió ser digna de la vida eterna: “En efecto la leve tribulación de un momento nos procura, sobre toda medida, un pesado caudal de gloria eterna.” (2Co. 4, 17). Por Dios lo he dejado todo. El Señor en la medida que ha dado, ha exigido; y al que le ha dado más, más le ha exigido. Yahvé da sabiduría, conocimiento y discernimiento a todo aquel que se esfuerza en buscarle con empeño, disciplina y sacrificio. Hemos hallado el mismo conocimiento de Dios para agradarle a Él, no para impresionar a los hombres. Y como dijo Moisés a Dios: “¿En qué podrá conocerse que tu pueblo y yo hemos obtenido tu favor, sino en el hecho de que tú vas con nosotros? (Ex. 33, 16).

De una denuncia real he logrado conclusiones históricas y como decía San Francisco, me he visto “haciendo lo imposible”. Esta forma de vida ha sido la que me ha permitido conocer a fondo la fe, seguir a Jesús ha supuesto un continuo combate, porque he tenido que enfrentarme a una sociedad tremendamente cruel y malvada. ¿Todos están empeñados en ser como los demás? ¿nadie ha nacido para destacar? La defensa de la Verdad es la esencia que convierte en personas únicas.

El Señor Nuestro Dios se manifestó al Rey Salomón, como fuente de saber llenándole de riqueza, eficacia y de experiencia. La sabiduría: “Es un soplo del poder de Dios, una emanación pura de la gloría del omnipotente; por eso nada contaminado le afecta…” (Sb. 7, 25). Con la Sabiduría de Dios descubierto la actuación de los impíos, en su mayoría mujeres. Desde la fe he desenmascarado la conducta inhumana de muchas de ellas. Las personas más buenas de la tierra han sido siempre y siguen siendo perseguidas y cruelmente perjudicadas por esta situación pero, gracias a la actuación de Dios, se puede salir con victoria. El Señor cumple lo que dice.

Dios dotó al joven Jeremías para ser profeta de las naciones. Jeremías recibió el mandato de Dios durante el reinado del buen rey Josías de Judá. Dios estuvo al lado de Jeremías a fin de que este pudiera afrontar aquella difícil situación y le dijo: “No les tengas miedo.” (Jr. 1, 8) Al igual que Jeremías he estado desde el principio dispuesta a hacer y hablar todo lo que Dios me manda, no tengo miedo, el miedo no es útil para Dios. No he permitido que los seres de odio me atemorizaran. No he buscado refugio en el mundo sino en Dios. Él ha dirigido mis pasos: “¡Vive Yahvé, que lo que mi Dios me diga, eso anunciaré! (2 Cro. 18, 13). Por todo ello he visto mi lucha espiritual intensificada cada día más, pero debido a mí fe sé cuál será el resultado. Al igual que Jeremías experimentaré el cumplimiento de la Palabra de Dios. La vocación de los verdaderos seguidores de Jesucristo consiste en cumplir rigurosamente la voluntad de Dios:

“Por tu parte, te apretarás el cinto, te pondrás firme y les dirás cuanto yo te mande. No desmayes ante ellos, que yo no te haré desmayar; pues, por mi parte, mira que hoy te he convertido en plaza fuerte, en pilar de hierro, en muralla de bronce frente a toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judá como de sus jefes, de sus sacerdotes o del pueblo de la tierra. Te harán la guerra, mas no podrán contigo, pues contigo estoy yo -oráculo de Yahvé- para salvarte. ” (Jr. 1, 17-19).

No podía entender como una persona de amor que en ningún momento ha sentido odio,  celos, o rencor hacia nadie, sólo encontraba infinidad de barreras a su paso y, sin embargo, otras personas, sobre todo mujeres, teniendo incluso un perfil moral de doble vida, y una actuación egoísta, celosa, envidiosa y rencorosa, vivían sin problemas. Muchas veces me preguntaba el motivo de semejante contradicción. Con la revelación de Dios, he captado el comportamiento inhumano de muchos seres humanos y ahora sé la verdad del mundo. Mi experiencia vivida y sufrida desde la infancia y mis conocimientos actuales me han hecho salir en ayuda del que sufre por culpa del demonio, mi prioridad era alertar a los seres humanos contagiados por Satanás de cuál era el mal que les aflige y las consecuencias que tiene para ellos. Pero están cerrados y tienen miedo, no quieren saber nada de Jesucristo, el único que puede sacarles del deterioro, el declive y la indignidad y llevarles a la libertad. Solo con Jesús al lado es posible resurgir a una vida nueva. A mí nadie me transmitió la verdad de Dios, tuve que pasar pruebas y calamidades para ir captando su presencia en la Tierra y comprobar de qué forma ha fortalecido, protegido, liberado y ayudado cuando se ha utilizado su poder.

“Al principio lo lleva por caminos tortuosos, le infunde miedo y temblor, lo atormenta con su disciplina, hasta que pueda confiar en él y lo pone a prueba con sus exigencias. Pero luego lo conducirá por el camino recto, lo alegrará y le revelará sus secretos.” (Si. 4, 17-18).

Dios me ha revelado la forma de atacar de mis enemigas. El Señor me reveló los misterios de Dios: “Él me concedió el verdadero conocimiento de los seres… el poder de los espíritus y los pensamientos de los hombres”. (Sb. 7, 17- 20). Todos los años mi vida ha sido un misterio incomprensible e inaccesible a mi razón. La ingenuidad descubre la realidad cuando llega a su fin. Vi cómo es el mundo, cómo es el mundo de verdad y sentí miedo, mucho miedo y me refugié en Jesucristo. La emoción más hermosa y profunda que he experimentado es la sensación de lo místico, el gozo del legado de toda ciencia verdadera. El conocimiento y el sentimiento de lo que es impenetrable realmente existen, se manifiesta en la Suprema Sabiduría y en la más radiante divinidad. He podido hacer frente a todo, guiándome por las Sagradas Escrituras.

El demonio es un dogma que está en los Evangelios, los Apóstoles certifican la existencia de endemoniados. Jesucristo fue el primer gran exorcista de la Historia. Lo más duro no fue comprobar que el diablo actuaba sino saber quiénes eran las personas que normalmente lo activaban: “Si fuera un enemigo el que me ultraja, podría soportarlo; si el que me odia se alzara contra mí, de él me escondería. ¡Pero tú, un hombre de mi rango, amigo y compañero, con quien me unía dulce intimidad en la casa de Dios! (Sal. 55, 13- 15). Esta terrible traición cambió mi vida y rompió todos mis esquemas. La Biblia dice al respecto: “Donde abunda sabiduría abundan penas, quien acumula ciencia acumula dolor.” (Qo. 1, 18). Cuando descubrí esto y llegue a Dios, todo fue diferente, todo lo que respecta a mi vida quedó relegado a un segundo plano y tomó prioridad lo que hace referencia a Dios, todo lo que sirve para ensalzarlo. Ahora vivo preocupada no por agradar al mundo sino a Dios. El Señor exige caridad y paciencia en el sufrimiento.

Para D. José Antonio Pagola, sacerdote y escritor yo sería como un falso profeta que envenena la vida cotidiana con una visión sombría y unos pronósticos pesimistas: “El creyente no se hace ilusiones sobre la situación del mundo. No se engaña ‘resolviendo’ los problemas desde una fe ingenua. Conoce la fuerza del mal, pero su fe en Dios le ayuda a no olvidar que el mundo no está abandonado a su desgracia. El creyente ve la realidad en su hondura última, que es la salvación que viene de Dios”. No han interpretado la Biblia por la acción del Espíritu Santo y no saben que el mundo fue puesto en manos de los seres humanos y que la salvación Eterna depende de cada cual, el Señor no obliga a nadie a unirse a Él.

“Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de burla”, Demócrates recalcaba al milímetro la situación que ahora estamos viviendo. Reconocemos a los Anticristos por la forma que tienen de atacar la Verdad: “En todas las épocas ha habido ‘profetas de desgracias’, dedicados a anunciar toda clase de males para el futuro. También hoy aparecen aquí o allá personas poco equilibradas que profetizan catástrofes y desgracias, tal vez porque ellas mismos viven su vida como un fracaso y proyectan sobre el mundo sus propios deseos de destrucción”, dice D. José Antonio Pagola en su libro, refiriéndose por ejemplo a una persona como yo. Menos mal que he tenido a mi lado a los santos, a la Virgen María, al Señor Jesucristo y, ahora, al mismo Dios que me defiende. En otros tiempos habría sido condenada a muerte y ejecutada en la cruz o en la hoguera. Ahora, es diferente, los aliados del diablo utilizan las fuerzas del mal para matar a la gente.

El Señor Jesús conoce mi pobreza material, educativa y sobretodo la de los bienes Psicológicos a la que mis enemigas, las mujeres impías, consiguieron llevarme. Mis derechos han sido conculcados, no he sido libre ni he podido vivir con dignidad. Pero no soy desgraciada, al contrario, mi riqueza espiritual contrasta con mi pobreza de los bienes de la Tierra. Jesucristo me dice que soy rica. Soy amada por Jesucristo y consciente de ello. El Señor Jesucristo elige a una persona que pueda resistir una situación complicada y difícil. El Señor elige “a lo que no es, para confusión de los que se creen ser algo”. En este caso a una persona sin identidad, sin belleza y sin libertad para desenvolverse en la vida, sin preparación educativa y con muchas carencias. Un ser humano sencillo y humilde no valorado por nadie. No soy profesora, ni escritora, ni experta en historia. A la hora de expresarme me falla la comunicación, el Señor me quiere así, torpe de lengua.

Fui escolarizada por primera vez, el día 17 de septiembre de 1964, en el Salto de Torrejón (Cáceres), cuando yo tenía once años. Mi padre fue a trabajar allí y toda la familia fuimos con él, anteriormente vivíamos en el campo, mi padre era pastor y yo no podía ir al colegio. Mi madre, todos los años en el mes de agosto, me llevaba al pueblo a clases particulares. La primera vez fui a un colegio de monjas y yo estaba tan contenta. Pero desde el primer día, la monja me miraba a distancia y, con desprecio, me tiraba unas hojas de trabajo al pupitre y, así, me humillaba cada mañana. Yo era una niña pobre, con carencias de todo tipo y eso a la monja no le gustaba. Con las demás alumnas se deshacía en halagos, eran niñas felices, hijas de familias destacadas del pueblo. Me negue a ir a aquel colegio y, después, me daba clases Pilar, la hija de D. Juan, el médico. Empeñada en enseñarme a pronunciar la erre y, así, pasaban los días. Cuando fui escolarizada en el año 1964, en el Salto de Torrejón, me colocaron en una clase con niñas de mi edad, recuerdo que todo me sonaba extraño, que no entendía nada. Apenas sabía leer y escribir y mis compañeras estaban analizando frases, dividiendo y haciendo raíces cuadradas…  Mi escolarización termino el año 1967, y esa fue en total mi experiencia educativa. He recordado siempre agradecida a Dña Mª Luz de Rodríguez, mi última profesora, por hacerme el favor que la pedí. Antes se podía encontrar a alguien, ahora no se ha podido encontrar a nadie que tenga misericordia.

“¡Mirad, hermanos, quienes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza. Ha escogido Dios a los locos del mundo para confundir a los sabios. Y ha escogido Dios a los débiles del mundo, para confundir a los fuertes. Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para reducir a la nada lo que es. Para que ningún mortal se gloríe en la presencia de Dios.” (1Cor. 1, 26- 29). A mí me ha pasado con Jesucristo igual que al Beato Juan Diego, indígena de México elegido por la Virgen María.

La bruja iba una vez al mes a casa de unos familiares míos, aquella mujer, que se hacía llamar curandera, se reunía con un grupo de brujos de vez en cuando en la Raya de Portugal a realizar brujería; a hacer los encargos que la gente le pedía. Una foto de la víctima es suficiente para que la bruja pueda hacer daño. Ha habido mucha maldad en mi entorno familiar y mujeres que no han necesitado ir a la bruja por que ellas mismas tienen poderes. Las palabras que dañan el alma no se las lleva el viento, el tiempo jamás borra el desprecio, ahí se queda para siempre en el recuerdo. Por amor y en busca de amor, fui un día con una hermana más pequeña que yo a visitar a esas dos tías, que la bruja visitaba, creyendo que nos querían. Yo tenía unos once años:

– “¿Qué hacéis aquí?” dijeron al vernos guardando cierta distancia.

– “Hemos venido al pueblo con nuestra madre”, respondí. – “¿Y vuestro padre?” – “No ha podido venir tenía trabajo”, les indiqué.

– “Él es el que tenía que haber venido, no vosotras”, esas fueron las últimas palabras de aquellas dos mujeres.

Es imposible el amor al hermano cuando se trata de tal manera a sus hijas. En vez de un saludo afectuoso y cariñoso obtuvimos vacío, odio y desprecio. Me sentí totalmente avergonzada y humillada, hasta el punto que tuve que retirarme, un corto espacio de tiempo, a un rincón del huerto trasero de la casa. Después cogí a mi hermana y nos fuimos sin decir nada.

Se me ha permitido ver cómo funcionan los seres humanos. Las tías más buenas de la familia paterna y materna hace años que han desaparecido. La envidia y el odio han existido y siguen existiendo entre hermanas y desgraciadamente es la tónica general en las familias. Por eso, no encontré ni en la familia de mi padre ni en la de mi madre, el amor que debería haber habido entre hermanas. Fui marcada por la energía de odio en la infancia por familiares muy cercanos y desde entonces he estado prácticamente en su poder y en poder de aquellas obradoras de iniquidad que a lo largo de mi vida han ido agregándose. Hoy mis enemigas son incontables.

La obradora de iniquidad se ha elevado por encima de Dios cuando ha sometido a sus víctimas a su voluntad utilizando el poder de las fuerzas del mal contra ellas. Las impías han manipulado y alterado la vida de sus víctimas, sobre todo si éstas estaban sin la protección de Dios. Jesús ha estado presente en el mundo: en la Eucaristía, en los Sacramentos, en los símbolos y en los signos que lo representan, en la oración, en el agua bendita (el agua bendita tiene propiedades divinas, tiene unas características que la hacen pura). El poder de Dios para ser efectivo ha de ser requerido con fe, sin fe hagas lo que hagas no sirve de nada. El ser humano ha debido hacer uso continuado de los sacramentos, la Eucaristía, la oración, el agua bendita y las imágenes sagradas. Dios ha puesto al alcance humano los recursos divinos necesarios para impedir a Satanás llevar a cabo todos sus designios, pues el diablo actúa y seguirá haciéndolo hasta el último día, pues cada día consigue muchos más adeptos. No ha habido sabiduría sobre el tema de las energías, las personas más buenas no han sabido que eran atacadas con crueldad por las fuerzas del mal y normalmente por familiares cercanos.

“El Mensaje de Dios” ha podido ser realizado gracias a la actividad de las obradoras de iniquidad que me han atacado. Para mí es una desgracia tener que señalar como mujeres impías a personas que tienen el vínculo de mi sangre. Ellas dedicaron toda su vida a utilizar las fuerzas del mal contra mi familia. Lo cual ratifica que el vínculo superior a todo vínculo es el amor. Cuando mi trabajo haya terminado el Señor mi Dios me librará para siempre de las fuerzas del mal. Y también de las garras de Mª Luisa y Mª Carmen, mujeres maliciosas, perversas y malvadas. Yo era una persona ingenua, sin maldad y sin disfraz, de apariencia frágil. Y vosotras os cebasteis conmigo sin piedad. Pronto podré decir: “¡Qué persecuciones hube de sufrir! Y de todas me libro el Señor.” (2Tm. 3, 11). No tenía ni idea de la clase de seres humanos que habitaban la tierra. No sois lo que aparentáis, todo es falso y mentira en vosotras, traidoras. Dios en la Biblia hace una descripción de las personas como vosotras: “Su lengua es saeta mortífera, las palabras de su boca, embusteras. Se saluda al prójimo, pero por dentro se le pone trampa.”(Jr. 9, 7). Quien iba a pensar mal, si habláis con devoción del Sagrado Corazón de Jesús y de la Virgen del Lledó. Tú Mª Carmen todos los años sales en procesión a llevar flores a la Virgen del Lledó. Me acuerdo que siempre te comportabas de una forma cariñosa con nosotros. ¿Mª Carmen, te acuerdas cuando me dijiste: “No sabes hasta que punto soy mala”? Ahora lo sé y tú Mª Luisa, ”ratita, ratita”, qué falsa y cruel eres. Decíais lo contrario de lo que pensabais, actuabais con doble intención con malicia y a traición, aparentabais sentimientos que no teníais.

Yo sé que mi gran problema proviene de mi infancia, de familiares con el vínculo de mi misma sangre. El resultado de lo que ha sido mi vida empezó a ser generado desde el día que nací. Sabemos que todo lo que las obradoras de iniquidad han conseguido ha sido con el permiso de Dios, Satanás no se mueve si Dios no quiere. Dios permitió a Satanás poner a prueba a Job: “Contestó Yahvé al Satán: ‘De acuerdo. Métete con sus posesiones, pero no le pongas la mano encima.” (Job. 1- 12). A las obradoras de iniquidad que me han atacado les ha pasado como a los islámicos, Jesús los está utilizando para ejecutar el “Harmaguedón”, la Guerra de Dios.

He perdonado sin que nadie me haya pedido perdón, sabiendo sobretodo a quién tenía que perdonar. Me beneficio del poder sanativo y reparador del perdón, con odio y rencor no es posible vivir una larga vida. Después de haber hecho todo tipo de maldades con el poder de las fuerzas del mal, ha vosotras, obradoras de iniquidad, solo os queda en esta vida retorceos como serpientes, estáis condenadas a “arrastraros por el suelo” como ellas. Sois de vuestro padre el diablo y habéis cumplido sus deseos: “Éste era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira.” (Jn. 8, 44). Muchas personas, al ser informadas, han dado marcha atrás con el proceso maléfico que estaban llevando a cabo. Pero vosotras no os habéis obcecado año tras año, en vuestro corazón no ha habido lugar para el arrepentimiento.

Vuestro símbolo ha sido el del poder y el mío el de la flaqueza y la debilidad. Obradoras de iniquidad creíais dirigir el juego, pero la acción nefasta del demonio no es ilimitada, porque como todas las criaturas, está sometido al poder de Dios y obra según la providencia divina. Vuestro principal objetivo han sido los seres humanos que Dios más ha querido, los menores. Os habéis ensañado, como toros de miura, con una persona que era demasiado frágil. Y, de eso, no ha de tenerlo en cuenta Dios. Os recuerdo la advertencia de Jesucristo hacia aquellos que se han empeñado en hacer daño a los niños: “Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y le arrojen al mar, que escandalizar con cuidado.” (Lc. 17, 2- 3). Insensatas, no recordáis como el exterminio que pronuncio el Faraón contra los primogénitos hebreos se volvió contra los primogénitos egipcios y hacía su propio hijo. “A media noche, Yahvé hirió a todos los primogénitos del país de Egipto, desde el primogénito del faraón, que se sienta en el trono, hasta el primogénito del preso, que está en la cárcel, y todos los primogénitos de los animales.” (Éx. 12, 29). Mueren todos los primogénitos egipcios en sustitución de los primogénitos de Israel que fueron salvados de la muerte. Los conjuros son inútiles, no es posible luchar contra su Dios, decían los magos al Faraón.

Jesucristo se ha servido de las obradoras de iniquidad que me han atacado para realizar “El Mensaje de Dios”. Pero su actividad tiene los días contados, los demonios que me atacan saldrán de mi vida para siempre y volverán al lugar de procedencia. La Ley de Dios es circular, después de los días tristes vienen por ende los días felices. La Ley de Dios juzga las intenciones y deseos humanos. Se ha interpretado mal “El Mensaje de Dios”. Es el bien triunfando sobre el mal lo que se anuncia.

“Cuando era pequeño y estaba en la cuna. tenía que tener cuidado porque su hermana se lanzaba sobre él y sobre sus ojos, siempre estaba lleno de arañazos” la mujer se refería a su hijo Víctor Manuel y a su hija Mª Luisa que lo atacaba. Él siempre quiso morir porque vivir su vida nunca la pudo vivir. La falta de afecto materno y los ataques que recibía de su hermana cuando era pequeño hicieron de él un niño nervioso y conflictivo que el padre castigaba con violencia. Su padre era un hombre con buenos sentimientos, era una persona muy sensible y su comportamiento solo es comprensible con la sabiduría de Dios. Víctor Manuel ha contado que su madre le decía a su padre cuando venía de trabajar “Se ha portado mal, dale” “Y mi padre cogía la correa del cinturón y me daba una paliza con la parte de la hebilla, a veces había hecho alguna trastada y otras ni tan siquiera era culpable de lo que se me acusaba”. La persona que es atacada de esta forma se queda para siempre con la edad de niño. Y su hermana ha seguido año tras año sin descanso, atacándole con el poder de las fuerzas del mal, alterando su personalidad, robándole su ser, su yo.

No conocemos al hombre, ha sido despojado de su conciencia, voluntad y razocinio consciente. La gente no sabe que por esta causa hay millones de seres humanos en el mundo, proyectando una imagen falsa, que no corresponde al hombre. La enajenación mental es el fenómeno o la circunstancia que priva al individuo de su propia personalidad y que anula su libre albedrío, su voluntad. El sujeto enajenado (o alienado) no puede actuar por su cuenta sino que se encuentra dominado por aquello que le ordena en este caso la obradora de iniquidad.

Maruja me contaba muy divertida lo que hacían ella y sus hermanos al benjamín de la familia. “Entre todos, le hacíamos la vida imposible, éramos muy crueles, creo que nos pasábamos. (Su madre con tanto a lo que atender no se enteraba de nada) Mi hermano pequeño creció siendo un niño retraído, con problemas de todo tipo, se casó, tuvo una hija, se separo y se aisló del mundo y, ahora, es un hombre huraño y solitario. Desde que mis padres murieron vive sin relacionarse prácticamente con nadie”. (Los hermanos querían tirarle de la casa que era herencia de los padres). Aunque ella no me lo contó yo se que las tribulaciones no terminaron con la infancia sino que fueron reforzadas a lo largo de los años por el poder de la mente, por el odio que alguna de sus hermanas seguía sintiendo hacía el hermano pequeño. Las Sagradas Escrituras cuentan la historia de José cuando sus hermanos por celos le tiraron a un pozo. Y a este pobre hombre sus hermanos le han convertido en un enajenado mental.

Cada árbol no corregido es a la larga un árbol torcido. Los problemas que tienen los seres humanos provienen de la falta de amor y educación en el camino de Dios. La cría humana nace en una situación de desamparo, y no puede sobrevivir por si misma, necesita de otro que la alimente y complete su formación como individuo. La madre de mi marido solía decir: “Lo que yo quería era tener una hija y los hijos si no los hubiera tenido mejor”. Y la hija se reía complacida por las palabras de su madre. “De tal palo tal astilla.” Los dos hijos varones decían: “Mi madre tuvo una hija y dos hijos de ‘puta’”. Pero el más pequeño de los hijos fue el más perjudicado, nació después de su hermana, en ese paradigma de desamor de la hermana y de una madre hacia los hijos varones. Mientras que los hijos eran rechazados, la hija era idolatrada, la reina del hogar. Y de esta forma madre e hija confabuladas contra los jóvenes varones de la casa.

Hay madres que hacen daño a sus hijos varones, intencionadamente, manipulándolos con las fuerzas del mal que los quieren de criados. Y hay mujeres que han hecho daño a sus hijos sin querer hacerles daño y sin saber que se lo estaban haciendo. En Occidente el deseo de querer tener una hija no es un caso aislado sino un hecho habitual, pero hay mujeres que han aceptado al varón con todo su amor, no como otras muchas mujeres que solo quieren tener hijas y cuando tienen un hijo lo desprecian totalmente. Una mujer tenía una hija y quería tener otra, pero cuando supo que esperaba un varón le cambió hasta el estado de ánimo, se la ve arrepentida de haber tenido a su último hijo. El niño, al año de vida, ya estaba terriblemente marcado, afligido por el desafecto de unos padres que todo el amor y el cuidado exquisito es por y para la hija. A la niña se la ve feliz y pletórica y al niño con todas esas carencias afectivas presa fácil de Satanás que lo irá poco a poco convirtiendo en “niña”. Ya se le ve que desprende maneras. ¿Cómo es posible que esta mujer, de apariencia normal, casada, católica y de buena posición social, deje a su hija de dos años y a su hijo de unos dos meses a cargo de su marido y ella se marche una semana a la isla de Ibiza?

Otro caso que recuerdo es lo que hacía Fernando el albañil, cuando su hijo y su hija eran pequeños. Cuando hablaba con la gente era algo llamativo, solo hablaba de la niña, de la niña y de la niña y al niño jamás lo nombraba. El padre hacía lo que la madre quería, la niña era idolatrada como la reina del hogar. El hijo de Fernando tiene ahora unos diecisiete años y su padre dice que su hijo le ha salido “fino”, que no juega al futbol, ni va en bicicleta…

Este tipo de mujer que estamos nombrando, falla no dando afecto a sus hijos varones y en la educación de sus hijas también. “Se confían en la nada y hablan falsedad, conciben malicia y dan a luz iniquidad.” (Is.59, 4). De la obradora de iniquidad proceden esas jóvenes estúpidas, frívolas y vanidosas, que son tremendamente crueles, se ríen de los indigentes, de los disminuidos físicos y psíquicos, todo lo que da pena a ellas les hace gracia. Hablamos de las hijas de mujeres insolidarias egoístas y malas, que no quieren sacrificios ni por hijos ni por hijas. La mujer impía no cuida de sus hijos como una madre normal, la cuna de los bebés es colocada al lado de la cama donde duerme su marido y él se ocupa por la noche de los hijos. El esposo de la mujer Anticristo es un marido perfecto y un padre excelente, hombre venado, totalmente dominado para estar al servicio de su mala mujer.

Hay científicos que dicen que el momento del alumbramiento es el estado más frágil que puede tener un ser humano. Pero eso no es así pues el ser humano puede ser totalmente beneficiado o perjudicado en extremo ya desde el mismo momento de su concepción. Desde ese instante los seres humanos ya estamos expuestos a recibir energías, energías que sólo pueden ser de amor o de odio, las únicas en la Tierra. Las energías son las causantes de moldear y desarrollar física y psíquicamente a los seres humanos. La ciencia ha descubierto que puede cambiar la forma de ser del humano, que es su estado natural (todos los seres humanos, al momento de ser concebidos son insuflados por la energía que les hace libres y esa energía es el aura, el soplo de Dios que es amor), manipulando su ADN. En nuestro estado actual biológico eso es imposible pero no lo es si la ciencia domina el estado energético del ser humano. El objetivo de los científicos es manipular el ADN humano, por experimentos realizados con éxito, la ciencia sabe que es posible. La ciencia ha descubierto ahora lo que desde tiempos inmemoriales están haciendo muchos seres humanos.

Mª Luisa, para ti yo he sido un accidente, una casualidad en tu vida, a quien tu has odiado realmente ha sido a tu propio hermano deseándole a él, y de paso a todos los que le rodean, la muerte. ¡Qué poder tienes mujer! En primer lugar has programado mi muerte, pero eso no lo vas a conseguir, tus ojos no verán mi muerte y sus consecuencias. Dios tiene para conmigo unos planes muy distintos. El Señor sentencia al respecto: “Muerte y vida dependen de la lengua: el que la aprecia comerá su fruto.” (Pr. 18, 21). Quienes ha invocado a Satanás con gestos y palabras; haciéndolo su amigo; se han aliado con él y merecen ser sus secuaces. Emisaria del diablo preparate para recibir a Satanás. Él ha de volver de inmediato a su lugar de procedencia y se quedara para siempre contigo, y no te abandonará nunca jamás en la vida.

A medida que mi familia ha ido obteniendo otros lazos familiares, que han sido los de mis hermanas cuando se han casado, nos hemos venido encontrando con más y más obradoras de iniquidad. Y esto no ha sido una casualidad que hayamos tropezado siempre con gente perversa y malvada es que abunda la maldad. Dios no miente, al poder de Satanás es adicto el mundo entero: “El mundo yace en poder del maligno.” (1Jn. 5, 19). El Apóstol San Juan nos advertía claramente sobre la atmósfera bajo la cual íbamos a respirar y movernos.

Mª Luisa has desarrollado necesidades de alto nivel, has culminado el laberinto de mujer perversa, has disfrutado de la plena felicidad y armonía de los Anticristo, la felicidad de quien vive en un mundo de fantasía, has construido tu casa sobre la arena. Tus planes han estado destinados a satisfacer todas tus necesidades fisiológicas, materiales y sociales. Parece mentira que hayas encontrado sentido a la vida mediante la utilización de las fuerzas del mal. Con el desarrollo potencial de dicha actividad has llegado a completar todos los niveles de la pirámide de Abraham Maslow. La pirámide de Maslow, o jerarquía de las necesidades humanas, es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow por y para los Anticristo. La forma de ser, de hacer, de sentir es lo que diferencia a las personas en este caso a ti de mí. Yo procedo por amor y tú por celos, odio y ambición. Tú has vivido una vida tranquila sin sobresaltos y en seguridad, rodeada de afecto, respaldada por familiares y amigos y yo sometida al desprecio y al olvido. Somos seres sociales y necesitamos vivir en relación con los demás, la ruptura social significa para el excluido la muerte. Estoy en ese proceso pero sé que no voy a morir. En cualquier momento habrá un cambio sobrenatural en el que yo quedaré libre y las personas que realmente me han hecho daño ocuparán mi lugar.

La auto desvalorización en casa, en la familia y en la sociedad pasa factura sobretodo a todo a nivel físico. He sido juzgada y condenada, nadie investigó a que se debía mi comportamiento ni cuales eran mis pensamientos y sentimientos. Todos se dejaron llevar por las apariencias y por lo que se decía de mí. Pero esta vida fundada en la mentira nada es como parece sino todo lo contrario. Me he visto enfrentada a una sociedad tremendamente infame, perversa y cruel que da a la mentira apariencia de verdad, que actúa con doble intención con malicia y a traición. Estos seres humanos aparentan sentimientos contrarios a los que tienen. Los iguales se buscan y se encuentran, hay muchos Caínes. Mª Luisa, gente de tu misma calaña, por eso has disfrutado de un círculo de veinte- treinta amigos. “El malhechor hace caso a labios difamadores, el mentiroso da oídos a lenguas malignas.” (Pr. 17, 4). El único hermano de una de tus mejores amigas se fue a la India “Se hizo hippie y no se sabe nada de él” decías tú, un día, hace mucho tiempo. El poder de tu querida amiga alejo a su propio hermano de su presencia. Tus amigas son como tú, emisaria del diablo. Satanás te ha dado todo lo que tú ansiabas, has conseguido llegar a lo más alto de la pirámide y realizarla. Cuanta más alta es la torre más terrible es la caída. “¿De qué sirve el dinero en manos del necio? ¿Para comprar sabiduría, sin tener sexo?” (Pr. 17, 16).

Las diferencias físicas y psíquicas entre hermanos son las que me hicieron sospechar desde el principio. Recordemos las diferencias abismales, físicas y psíquicas entre Jaume Mas, el rastafari de la “La Voz” y sus hermanas. Jaume tenía carencias afectivas y de todo tipo y, sus hermanas, estaban perfectas. Cuando Dios me reveló que las fuerzas del mal se utilizan contra los propios hermanos y los familiares más cercanos, me quedé petrificada. Lo mismo sentí cuando una mujer dijo a un cliente: “Ahora le cobrará mi hermano”. Entonces comprendí porque le caigo tan mal, se sentirá inspeccionada cuando yo hablo. Parece imposible que una mujer tan libre y segura de sí misma, sea la hermana de ese hombre tan saturado de demonios. Yo no sabía que eran hermanos creía que solo eran compañeros de trabajo.

Mª Luisa, hiciste de tu hija una persona hipócrita, frívola y estúpida con una risa ofensiva para tus víctimas. Su cabeza elevada con prominencia, sería por la facilidad que tú le proporcionabas para vivir la vida. Patricia, cómo es posible que sabiendo lo que hacía tu madre la aceptaras sin reservas. Tú madre ha sido tu maestra y te ha convertido en una persona tan perversa y vulgar como ella. Al unirte a su maldad has cometido una grave injusticia. Cuando tú eras pequeña tu madre me dijo un día: “Tú no sabes nada, yo quiero que mi hija lo sepa todo”. Yo no entendía nada y le preguntaba ¿Qué quieres decir? Y solo tuve una sonrisa irónica como respuesta. Se creía sabia y, yo la ingenua, le hablaba de Dios. En mi interior llevaba siempre la fe, sabía que existía Dios. Ella en cambio pensaba que solo existía el diablo, no hay mayor deficiencia que la suya. Mª Luisa haces creer a la gente que eres amiga, si supieran que tú no eres amiga de nadie y enemiga de todos. Por eso no has permitido que tus “sobrinas”, las hijas de tu “mejor” amiga, “brillaran” como tu hija, ella es la única que ha destacado. Sabe Elisa o no lo sabe, que a cambio de vuestra relación de amistad has tenido lo que tú más deseabas. El Señor te ha permitido hacer y deshacer a tu antojo. Has controlado a todos, generando acontecimientos y situaciones terribles, has alterado totalmente la vida de tus víctimas, en tu vida sólo hay víctimas y víctimas, tú envidia, celos y ambición te llevarán a la ruina.

Mª Luisa a veces me acuerdo de la mujer del ex socio de tu marido y me pregunto ¿cómo estará, seguirá viva? La última vez que la vi fue en el funeral de tu padre, hace más de quince años y estaba tan deteriorada que no la reconocí y te pregunté quién era y qué le pasaba. Tú me dijiste “Es la mujer del socio de mi marido. Tiene problemas digestivos muy graves, le sientan mal casi todos los alimentos”. Me quede sorprendida, aquellos problemas de salud me recordaban los míos. Increíble, qué deteriorada estaba, pues cuando me la presentaste dos años antes, era una mujer con una salud normal y un aspecto saludable. Entonces me vino a la memoria un día, aquel que yo te comentaba otro problema de salud que yo padecía, y me dijiste: “A la mujer del socio de mi marido, le pasa lo mismo que a ti”. Hablamos de problemas de salud que en la gente no son habituales, por eso con aquella coincidencia me quedaba pensativa y desconcertada.

Dios ha dejado pensar, actuar y moverse en su libre albedrío a las obradoras de iniquidad que me han atacado y crear lo que han sido capaces de concebir con su mente perversa. Ahora llegado el momento final ha de realizarse una reacción igual y opuesta, lo que han forjado contra mi ha de materializarse en sus cuerpos y en sus vidas. Las obradoras de iniquidad recogerán lo que han sembrado. Una mujer me decía: “El mal es como las procesiones siempre vuelven al lugar de procedencia”. Las energías negativas son causantes de la putrefacción de los cuerpos humanos. Los demonios, todo el tiempo están succionando la energía vital de los órganos y sistemas dañándolos gravemente, convirtiendo a su víctima en enferma. He llegado a estar herida de muerte, la enfermedad ha sido un hecho palpable y la indignidad ejecutada. ¿Dónde está vuestra inteligencia? La existencia del diablo evidencia la existencia de Dios. El Señor Nuestro Dios ha permitido en mi vida muchos sufrimientos, pero no ha permitido la ejecución de todo lo que habéis requerido. Mª Carmen y Mª Luisa os habéis afanado noche y día, y año tras año, sin descanso, pero mi muerte no habéis podido llevarla a cabo. Hay un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Vosotras,  en cambio, aliadas del diablo ¿quiénes sois para juzgar a nadie? Únicamente Dios tiene la potestad de juzgar y condenar a los seres que Él ha creado.

La resistencia al dolor es la virtud de la perseverancia en la fe, la capacidad del ser humano para recuperarse de los golpes y reveses. La fe en Dios empuja a luchar, a superarse y a salir adelante con la esperanza de que las cosas mejorarán. La persona que ha elegido la energía de Dios y ha usado el poder de la fe es beneficiada. El Señor dice: “Florecerá en sus días la justicia, prosperidad hasta que no haya luna.” (Sal. 72, 7).

¿Cómo influye en nuestro cuerpo la luna y la magia? Los demonios tienen una situación, un estado de vida sobrenatural, habitan en otra dimensión. Satanás y los demás ángeles caídos viven en el espacio, son espíritus, seres inmateriales que no podemos ver ni tocar pero sí notar sus efectos. Estas entidades se repliegan en el aíre y utilizan las fases lunares para ser más efectivos. La luna ejerce un poder de atracción sobre el agua y el 75% por ciento del cuerpo humano está compuesto por agua. Esta es la causa por la que, en ciertos procesos lunares, hay gente que pierde la razón y actúa sin freno, dando paso a los casos terroríficos de violencia de “género” y doméstica, asesinatos y violaciones. La Luna en sus fases de perigeo alcanza su posición más cercana a la Tierra. Los expertos dicen que en el siglo XX y XXI los perigeos tienen acercamientos extremos de la Luna a la Tierra. Durante todos estos años han pasado y siguen pasando cosas terribles debido a que los obradores de iniquidad han tenido y tienen mucha facilidad para requerir al diablo. Cuando no hay lunas, los demonios permanecen en una especie de reposo, pero en el momento que hay lunas estas entidades se liberan de su letargo y fácilmente son requeridos por los obradores de iniquidad, mediante la magia Blanca y la magia Negra. Sabemos que la luna llena afecta de forma directa sobre las mareas, los pescadores es cuando más faenan, y mejor tamaño tienen los peces. Hay un sinfín de paralelismos entre la luna y el agua. De sobra es conocida la influencia de la luna en el cuerpo humano y la naturaleza. ¿Pero a qué se debe esto? Esto se debe a que la luna influye directamente sobre el agua, y el cuerpo humano se compone del 75% de agua.

La magia dispone de varios agentes, y con su mezcla, se puede llegar a influenciar en sí mismo o en terceras personas. Los aliados del diablo se guían por el influjo de la luna para potenciar sus peticiones. Encienden velas, impregnadas con aceites esenciales, utilizan incienso… Invocan con fervor a Satanás, hasta que consiguen que llegue a su destino consumando la magia. Con la luna nueva, las brujas comienzan a invocar al diablo cuando ésta aún no es visible y su cara no está iluminada. Aunque parece ser que la luna creciente es la más propicia para completar los rituales de brujería. Durante el período creciente de la luna, la obradora de iniquidad tendría todo el ritual de brujería realizado. Sólo esperaría el efecto tremendo de la luna llena que por antonomasia es la más conocida por sus influencias en la naturaleza, durante esta fase se consuman los rituales con efectos directos, es decir Satanás quema las energías positivas de las personas que afecta.

Las fases lunares y su efecto en la magia son reales, las noches de luna llena se producen más comportamientos extraños entre personas que padecen enfermedades mentales (afectadas por el demonio). En esa fase lunar hay mayores índices de criminalidad y un incremento del nivel de suicidios entre aquellos que han demostrado esas tendencias a lo largo del tiempo. La influencia mágica de la luna es la razón por la cual se desencadenan comportamientos negativos con más frecuencia que en las noches en las que no hay luna llena. Con el demonio llegan las crisis de ansiedad, las depresiones, los enojos, los altercados, las personas afectadas están súper irritadas, súper enérgicas, nerviosas, inquietas…

Desde que descubrí la actividad de Satanás sólo vivo con la ilusión de alcanzar la libertad y recuperar todo lo que me ha sido robado, cuando lo consiga mi vida podría dar un giro de 180º. Desde que supe lo que me estaba pasando vivo en una batalla cruel que parce no tener fin, que dura ya más de 16 años. En ello va la vida o la muerte, en mi caso la victoria depende de la fe en Dios. Durante todos estos años he buscado con todas mis fuerzas poder acceder a la voluntad de Dios para quedar libre de Satanás para siempre, la Victoria total contra las fuerzas del mal depende de Dios. Conseguir la curación de las enfermedades no es difícil lo más difícil, es conseguir la liberación de las fuerzas del mal. Gabriele Amorth en su libro “Habla un exorcista”, indica que librarse de Satanás para siempre es obra expresa de Dios. El exorcista tiene la experiencia de muchos años y acumula sabiduría en el tema. Según Gabriele Amorth la victoria final sobre los enemigos es un privilegio especial que pocos seres humanos han podido conseguir. Sin embargo, yo he vivido durante todos estos años creyendo que sí podía conseguirlo. Por eso sigo a la espera, el saber que confirma la existencia de Dios es de índole personal, cuando tenemos una relación espiritual con Dios y con Jesucristo entonces no hay dudas de que Ellos existen.

Hay que esperar esa recompensa de Dios que ha de llegar. Cuando se utiliza el poder de Dios los finales felices existen sólo hay que luchar y no rendirse jamás. La fe en Dios es mi fuerza, así he conseguido sobrevivir siempre al borde del abismo. En el poder de la fe se encuentran las herramientas para hacer frente a las tribulaciones y salir fortalecidos. La fe significa confiar en el Señor pase lo que pase. Durante todos estos años he llevado la cruz de Cristo, aguantando un proceso de brujería tras otro. Las obradoras de iniquidad utilizan muchas formas de matar y, ellas tienen, todo tipo de pensamientos macabros. Cuantas veces ha estado en peligro mi vida y cuantos procesos cancerígenos o de otras enfermedades he padecido, sólo Dios lo sabe. He sido sometida y acosada de una forma brutal que por sus actos, malicia y consecuencias harán posible la intervención de Dios, el Señor hará sentir su autoridad sobre todas las mujeres malas que me han acorralado.

Jesucristo insistía que el tamaño de la fe no importaba, la fe lo que debe tener es vida interior. Una fe tan diminuta como un grano de mostaza puede realizar milagros. Por eso he conseguido resistir y cumplir mi tarea de simple servidora de Jesús llevando adelante “El Mensaje de Dios”. Y, todo ello, sin haber tenido la protección total del Señor. Jesús ha sido en mi vida una realidad operante aunque con una benevolencia muy limitada. La fe que el Señor Jesucristo me ha otorgado ha sido de muy poco poder. He tenido que sufrir en cantidad y, a pesar de ello, he cumplido mi tarea. Ahora, al final de mi experiencia, tengo un sentimiento que me hace vaticinar mucho más que un derecho a conseguir el reconocimiento del Señor. He comprendido que su total benevolencia puedo obtenerla muy pronto, después de haber terminado el trabajo encomendado. Jesús hará posible unas condiciones para vencer y que mi fe se multiplique.

Dios permite que seamos despojados de todo para forjar en nosotros un espíritu deseoso de su presencia y compañía. Un Dios que por nuestro bien nos quiere formados y sabios. En las tribulaciones se sufre y se gime, pero se crece aunque no siempre se tenga conciencia de ello. “Considerad como un gran gozo, hermanos míos, cuando estéis rodeados por toda clase de pruebas, sabiendo que la calidad probada de vuestra fe produce paciencia; pero la paciencia ha de culminar en una obra perfecta para que seáis perfectos e íntegros, sin que dejéis nada que desear.” (St. 1, 2- 4). Realmente existe una intencionalidad divina en la distancia que hay que recorrer desde que se alcanza la revelación Dios hasta poder obtener la total liberación de las fuerzas del mal. He comprendido que verse libre de Satanás para siempre es algo muy sacrificado y costoso en el tiempo. Y, sobretodo, la persona que invoca a Dios tiene que ser consciente de la situación que está viviendo y de lo que está pidiendo al Señor. La misericordia y justicia divina son para los verdaderos seguidores de Jesucristo. El Señor permite el mal para hacer brotar su misericordia y su justicia dándose a conocer a los que en Él confían.

La oración dolorosa de Jesús en la Cruz: “Padre, porque me has abandonado”, recuerda momentos de nuestra vida que se identifican totalmente con el sufrimiento de Jesús en la cruz. La cruz, es el transito imprescindible para entrar en la vida Eterna. Los verdaderos seguidores de Jesús están siendo perseguidos, participan de la humillación de Cristo, pero el señor les ha asegurado que reinaran muy pronto con Él. Muchos personajes bíblicos vivieron la misma experiencia de ser atacados y castigados sin piedad por los obradores de iniquidad. Recordemos a Job atribulado por la persecución a la que fue sometido por sus enemigos, pero que después de muchos años de sufrimientos logró recuperar la libertad, la salud y los bienes materiales… Job, por su fe, quedo libre de Satanás para siempre.

Satanás debe volver en sentido contrario y con la misma fuerza a la persona que lo requirió y causar así la (reacción) de la que hablaba Newton. “Toda acción provoca una reacción igual y en sentido opuesto”, comprobamos que Newton gran estudioso de la Biblia halló, aunque él nunca llegó a tener conciencia de la actividad de las fuerzas del mal, la verdad que describe la realidad intangible del campo social.

La Sabiduría constituye, antes que unos conocimientos de dominio sobre el universo, una tecnología de dominio sobre sí mismo, capaz de controlar los procesos que construyen nuestra vida. Una ciencia inapelable, un dogma de alcance universal, la sabiduría sobre una teología de leyes invariables donde todo es mecánicamente previsible, repetible y mensurable. El comportamiento de la física celeste y terrestre es el mismo. Pues ocurre que incluso en el contexto de cada acción humana, ésta tendrá una reacción igual y opuesta. En la vida todo lo que hacemos tiene por ley un efecto boomerang, circular. Cada pensamiento que proyectemos, cada sentimiento que alberguemos y cada acción que ejecutemos siempre volverán a nosotros. No importa si son buenos o malos, éstos no pueden permanecer fuera de quien los ha creado y por ley regresarán a su lugar de origen. Newton Patriarca de un modelo del conocimiento, nos acerca sin duda a una casta sacerdotal amparada en el claustro de la ciencia positiva, donde están todas las formas posibles de inteligencia. Con Newton la Verdad queda con la legitimidad indiscutible de los hechos de un universo existente a los hablantes que la conjugan. Newton no hace otra cosa que encontrarse con la Verdad de Dios en sus continuos viajes de exploración en el universo del conocimiento. La verdad estaba invariablemente ahí: la tarea sólo consistía en encontrarla.

Las fuerzas del mal no se ven ni se tocan; la existencia del mundo de las energías sobrenaturales es desconocida para la ciencia. La ciencia y su esencia es entender cómo funciona la naturaleza y todo lo concerniente a ella, llegar al conocimiento real del estado de las cosas es algo fundamental en el mundo en que vivimos. Se ha necesitado algo más que el cálculo eficiente de ambos ojos abiertos para detectar el mundo de las energías sobrenaturales: El amor y el odio no son de una naturaleza material son fuerzas invisibles que deben ser consideradas una propiedad esencial del universo, estas energías no se crean ni se destruyen, se activan, están ahí desde la creación del mundo y se mantienen siempre constantes, se trata de un potencial de la naturaleza a disposición de los seres humanos.

Sir Isaacc Newton, en sus estudios, habla de una fuerza híper física derivada de la acción de Dios, que es el soporte del universo. Dios domina el mundo cuando quiere y como quiere, lo que ha pasado ha sido que el Señor Nuestro Dios ha dejado el mundo en poder de los seres humanos para ver como se desenvolvían. A Isaac Newton le quedaron muchas cosas por explicar, porque el Señor Nuestro Dios no se lo había revelado. Ahora la mecánica cuántica, es la que estaría más cerca de poder interceptar el mundo de las energías sobrenaturales pero el progreso de la ciencia ha sido siempre lento, muy lento. No será por falta de entrega y subvenciones. Decimos que Satanás existe porque lo hemos visto y lo seguimos viendo actuar, la conexión con el mundo espiritual es imprescindible para que surja el propio mundo y, no se puede hablar del diablo independientemente sin hablar de Dios, ambas fuerzas compiten. La universalidad de la ley de acción y reacción garantiza el cumplimiento de la Ley de Dios.

Cuando la obradora de iniquidad ha utilizado el poder de Satanás sobre su víctima y a conseguido acabar con ella. Solo hay que esperar que se lleve a cabo una “reacción igual y en sentido opuesto”, de la que hablaba Newton. La Biblia dice que todos los males generados pueden volver a su sitio de procedencia, si la víctima consigue expulsarlos por su fe en Dios. Con la Ley de Dios las fuerzas del mal han de volver a la persona que las ha generado. El Señor intervendrá estoy segura, recordad cuando Dios intervino movido por el clamor de su pueblo esclavizado y maltratado en Egipto. Igual los profetas de la Antigua Alianza, en nombre de Dios, anunciaron intervenciones divinas. De este modo, muchas intervenciones de Dios se realizan para salvar del castigo de los hombres. Los obradores de iniquidad no tienen ni piedad ni misericordia, son terriblemente crueles. El rey David a la hora de ser castigado prefirió caer en manos de Yahvé “Que es grande su misericordia. No caiga yo en manos de los hombres.” (2S. 24, 14). Yo no he provocado esta situación, soy víctima no soy culpable. El que ha invocado a Satanás ahora tendrá que darle cobijo. La Ley de Dios es para que se ejecute y establecer la justicia en la Tierra. La actividad de los obradores de iniquidad ha tenido unas terribles consecuencias a nivel mundial. Ahora que es el fin del mundo, el Señor Jesucristo salvará a los humildes y repondrá la justicia y el derecho para siempre en la Tierra.

El sufrimiento y el combate de la vida que he llevado ha conseguido una unión eterna con el cielo. Gracias a la manifestación de Dios he podido descubrir que estaba siendo oprimida por las fuerzas del mal desde la infancia. Con el paso de los años he ido quedando despojada de todo y adquiriendo una fe impresionante en Jesucristo. Los seguidores de Jesucristo perseguidos por el diablo son un tesoro, el acoso al que han sido sometidos ha llevado en muchos casos a unos conocimientos y, a una confianza plena en el Señor. El Señor Nuestro Dios escucha el grito y el llanto de las personas oprimidas. Aclamar a Dios una sólo vez con fe y es suficiente, en seguida se desencadenan una serie de acontecimientos por la presencia activa de Dios en la vida de quien lo reclama. Él es la medicina para el desencanto o la desesperación de tal manera que solo Dios ha bastado para permanecer derecha.

“Yo soy puro, sin delito, inocente, sin pecado.” (Job. 33, 9), decía Job. Y yo soy inocente como él, entregada a injustos, arrojada en manos de malvados. Desde que nací he sido atacada injustamente por mis enemigas, pero yo no soy la única, muchísimas personas están sufriendo la misma persecución y no lo saben ni lo sabrán nunca en esta vida, porque en la otra todo quedará al descubierto. El diablo ha sido requerido casa sí y casa también, muchísima gente ha utilizado a Satanás para desenvolverse en la vida. La obradora de iniquidad ha robado a quienes ha atacado, su estado natural, alterando la vida de sus víctimas hasta límites inimaginables. Las personas atacadas por el diablo han vivido una vida que no les pertenecía vivir y, además, no han tenido conciencia del estado real de su situación. La persona que ha utilizado a Satanás contra su prójimo ha pecado mortalmente.

Después de la revelación del Señor Nuestro Dios han pasado más de trece años y la tribulación ha seguido cada día, una situación demasiado larga y dolorosa. El día 26 de diciembre de 2011, percibía que las energías negativas estaban perdiendo fuerza como que Satanás se alejaba. Jesús, José y María son la salvación mía: “Pues tengo en el cielo mi testigo, mi defensor habita en lo alto.” (Job. 16, 19). Alabado sea el Señor, de la que me está librando a mí y a los que tengo a mi alrededor. Ante mis oraciones y suplicas Jesús, José y María se manifiestan, interceden ante Dios Nuestro Señor y de inmediato empieza el retroceso de las enfermedades graves y mortales en las que estoy siendo sumergida, no hay tregua. También impiden a Satanás ejecutar los acontecimientos traumáticos para los que insistentemente es requerido y, por consiguiente, la liberación de las fuerzas del mal llega una y otra vez con una facilidad que no estoy acostumbrada. La victoria contra mis enemigas podría estar a la vuelta de la esquina.

En cuanto a esta situación, sigo recordando las indicaciones que Gabriele Amorth, hace en su libro: “Habla un exorcista.” Éste hombre dice antes de irse definitivamente, Satanás suele volver con más fuerza y poder que nunca. Yo, por mi parte, seguiré haciéndole frente con el poder de Dios, lo haré hasta que consiga la libertad y la salud que me ha sido robada.

Hace más de 16 años que el Señor Nuestro Dios me indico el camino a seguir. Mi liberación comenzó con la ayuda de San Judas Tadeo y él mismo me llevó ante la presencia de Jesucristo y de la Virgen María y, así, he podido sobrevivir durante todos estos años, conectada diariamente con el cielo. Sabemos que llegamos a Dios Padre Todo Poderoso y Eterno cuando al pedirle ayuda, somos auxiliados por su presencia, pero la total liberación se ha resistido. Pues faltaba San José, la Familia Sagrada de Nazaret al completo ha consumado la conexión integral con el cielo. San José padre adoptivo de Nuestro Señor Jesucristo, es un elemento esencial en la vida del Hijo de Dios y, por ende, completa la fe de todos sus seguidores. El Señor Nuestro Dios se manifiesta siempre para guiar el camino y a mí el Espíritu Santo me ha llegado a desplazar cada domingo lejos de mi barrio, a la Iglesia de San José Obrero en mi ciudad. Y yo sin poder discernir sin saber por qué durante un año acudía allí. Mil gracias a Damaris que me indicaba a San José como el Santo más poderoso y el que está por encima de todos los demás santos. Y, ahora, a esta mujer le debo la presencia de San José en mi vida, una ayuda más y, además, muy importante por ser el padre adoptivo de Jesucristo en la Tierra. San José  me ha ayudado también, durante el recorrido final de mi calvario. No es posible callar cuando se recibe tanta ayuda del cielo, guardar silencio es pecado.

Mi calvario no acaba nunca y fallos tengo uno detrás de otro, durante todo este tiempo me he olvidado de San Judas Tadeo, yo que le había prometido acordarme siempre de él y no he vuelto a invocarle. Ahora mis oraciones y peticiones van dirigidas a Jesucristo, a la Virgen María, a San José y a San Judas Tadeo. Y, además, a San Juan el Bautista, San Juan el Apóstol, San Pedro, San Marcos, San Lucas, Mateo y San Pablo les pido unirse a mi causa para que todas las curaciones y liberaciones que he pedido y pida al cielo me sean concedidas.

Los profetas y los santos vencieron al diablo “gracias a la sangre del cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.” (Ap. 12, 11). Jesús tenía una personalidad y una fortaleza que impresionaba a sus enemigos cuando al final de su vida estaba siendo perseguido por los impíos que querían darle muerte. Yo, como seguidora de Jesucristo, he resistido con valentía las tribulaciones, los desprecios y la brutal marginación a la que he sida sometida durante todos estos años por los impíos, casi siempre mujeres. Me aislaron socialmente para que no molestara. Solos en la sociedad somos como el director sin la orquesta, nadie. Difamaron mi prestigio social había terminado, a los ojos de todos era culpable. Todos habrían descansado viéndome muerta. Durante este proceso recordaba las palabras de Jesús, sus seguidores tenían que ser rechazados y atacados lo mismo que Él. Jesús llevaba la cruz a hombros, era parte del ritual de la crucifixión. Su objetivo era que el condenado apareciera ante la sociedad culpable, como un hombre que no era digno de seguir viviendo entre los suyos. Una vida en la verdad y el amor no es válida en un mundo de odio y mentira.

Me condenaron a muerte como a Jesucristo, han intentado matarme, Satanás puede hacerlo de muchas formas posibles. Los estigmas, me han hecho visible y vulnerable a las obradoras de iniquidad, estigmas invisibles que se hacen visibles por el deterioro físico. Todo debido a la energía extraordinaria del demonio proyectada sobre mi persona primero por familiares muy cercanos desde mi más tierna infancia y más tarde cuando me case por la familia íntima de mi marido.

En mí se ha cumplido totalmente lo que decía San Pablo: “Derribados, mas no aniquilados. Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes la muerte de Jesús… Pues, aunque vivimos, nos vemos continuamente entregados a la muerte por causa de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús, se manifieste en nuestra carne mortal.” (2 Co. 4, 7- 11). He llevado la cruz, me he parecido a Jesús y, ahora soy digna seguidora suya, compartiré la suerte de los crucificados, con ellos entrare en el reino de Dios. A pesar de los esfuerzos de un ejército de obradores y obradoras de iniquidad no han podido acabar conmigo. El día 23 de Marzo de 2012, pude considerar estar a dos pasos de la victoria, todos los que me conocen quedaban estupefactos cuando me veían, por los méritos que he conseguido y, por lo que puedo llegar conseguir de inmediato.

Para conseguir la total liberación de las fuerzas del mal la voluntad de Dios es la que prima por encima de todo y, si Dios no interviene, los seres humanos por sí mismos nada pueden hacer contra el mal. El obrador de iniquidad atrae a Satanás, lo hace presente y lo activa; de esta forma el diablo ha tomado vida en la Tierra. El diablo ha sido la energía que ha necesitado hacer daño de forma continuada, interfiriendo en el proceso del exorcismo o liberación y retrasando la curación. Gabriele Amorth cuenta que muchos poseídos que eran violentos han recuperado la cordura al quedar libres de Satanás en el lecho de muerte o poco tiempo antes de morir y han pedido perdón a sus familiares por todo el daño que han hecho. Satanás ha sido insaciable y además ha sido un traidor, ya que cuando ha sido expulsado del cuerpo del poseído, se ha presentado y se ha iniciado una lucha oculta de la víctima y el obrador de iniquidad por conseguir verse libres de Satanás. En ello ha ido vida: “el justo se libra del peligro y el malvado ocupa su lugar.” (Pr.11,8). Las personas que han amado y han sido atacadas por las fuerzas del mal han podido encontrar la ayuda que han necesitado en las Sagradas Escrituras: “su palabra envió para sanarlos” (Sal.107, 20). Los necesitados han obtenido así sabiduría:

“Ella no abandonó al justo vendido, sino que lo libró del pecado; bajó con él a la cisterna y no lo dejó en la prisión, hasta entregarle el cetro real y el poder sobre sus tiranos; demostró la falsedad de sus ofensores y le concedió gloria eterna.” (Sb.10, 13-14). Todo el tiempo, las Sagradas Escrituras han sido y son mi consuelo. Estoy a la espera que se ejecute la Ley de Dios. La Ley de Dios garantiza que todo lo que hagamos a los demás, ya sea bueno o malo, nos será devuelto.

Los seguidores de Jesús ahora no deben temer nada, el miedo ya lo han pasado durante todos estos años, después de los días tristes vienen por ende los felices. En esté tiempo el desasosiego es para los que no han seguido a Dios, los que durante todos estos años han vivido alegremente, empezarán a llorar de inmediato, algunos ya sollozan. La Biblia es la guía, el estudio constante de la Biblia es el camino para conocer y llegar a Dios, no se puede amar a quien no se conoce. “Doctrina de ciencia e inteligencia ha condensado en este libro Jesús, hijo de Sirá, Eleazar, de Jerusalén, que de su corazón derramó sabiduría a raudales”. (Si. 50, 27). El estudio constante de la Biblia ha proporcionado la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, la Biblia nos ha hecho odiar lo que Dios ha odiado.

La Biblia ha sido imprescindible para seguir a Dios pero desgraciadamente, no se ha estudiado la Biblia; no se ha escuchado a Dios: “En efecto, la ira de Dios se ha revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó.” (Rm. 1, 18- 19). La Biblia ha sido obra de Dios y Él ha conseguido que el texto se mantuviera íntegro, esencialmente igual a los escritos originales; Dios a través de la fuerza del Espíritu dirigió a los que con su puño y letra la escribieron y utilizó para ello a sus más fieles seguidores. El Apóstol Pablo escribió al respecto: “Al recibir la palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis, no como palabra de hombre, sino cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece activa en vosotros, los creyentes”. (1Ts. 2, 13). La Biblia explica el secreto de la vida, gracias a ella hemos podido entender la situación en la que se encuentra la Tierra. Dios nos ha hablado a través de la Biblia y se ha servido de ella para comunicar sus deseos a los seres humanos.

D. Enrique de Castro, sacerdote de Vallecas (Madrid) decía en un debate sobre el aborto: “En el Evangelio no hay un código moral”. Y “Hay que dejar que los científicos hablen”. La Biblia prescribe el amor a Dios y enseña la justicia para con el prójimo a fin de que los hombres alcancen la perfección. Jesús hablaba a sus discípulos sobre los Mandamientos. “El primero: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No existe otro mandamiento mayor que éstos”. (Mc. 12, 29- 31). El Apóstol san Pablo decía sobre el amor: “Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor. Pues el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. En efecto, lo de: “No adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás y todos los demás preceptos, se resumen en esta fórmula: Amarás a tu prójimo como a ti mismo… la caridad es, por tanto, la ley en su plenitud.” (Rm. 13, 8- 10). ¿Acaso hay en la Tierra algo más perfecto que el amor? El aborto sólo puede realizarse por sentimientos de odio. El amor es vida, la vida es amor. El Libro Sagrado confirma la existencia del Padre y del Hijo como dueños absolutos del mundo y de los seres humanos. La Biblia es el tesoro del conocimiento, describe las intervenciones poderosas de Dios en la Historia y relata con exactitud la historia de la humanidad. Sus profecías han sido la única esperanza de los seres humanos que han amado.

“En efecto, la sabiduría no entra en alma artera, ni habita en cuerpo esclavo de pecado; pues el santo espíritu educador rehúye el engaño, se aleja de los pensamientos vacíos y se siente confundido ante el ataque de la injusticia”. (Sb. 1, 2- 6).

“No se trata de acudir a María para escuchar ‘mensajes apocalípticos’ que amenazan con castigos terribles a un mundo hundido en la impiedad y la increencia, mientras ella ofrece su protección material a quienes hagan penitencia o recen determinadas oraciones. No se trata tampoco de fomentar una piedad que alimente secretamente una relación infantil de dependencia y fusión con una madre idealizada”, dice D. José Antonio Pagola en su libro, “El camino abierto a Jesús”. Difamadores como estos son los que han echado por Tierra la fe en Dios. Está claro que para este Señor yo sería una persona enferma y demasiado débil que a diferencia de él y otros muchos que son como él necesito protección de Dios.

Los verdaderos seguidores de Dios al descubrir la presencia de los Santos, de la Virgen María y de Jesucristo hemos quedado deslumbrados y hemos pasado a ser poderosamente beneficiados. La mayor esclavitud de una persona es la ignorancia, ignorante es aquel que no sabe aquello que debería saber. Sócrates advirtió: “La vida no observada, no examinada, no vale la pena, porque no es vida”. La única manera de evangelizar es sacando de la ignorancia a la gente, con palabras verdaderas que puedan comprender fácilmente. Josué leía a diario la palabra de Dios y cumplía los mandamientos para obtener bendición y protección. “No se aparte el libro de esta Ley de tus labios: medítalo día y noche; así procurarás obrar en todo conforme a lo que en él está escrito… No tengas miedo ni te acobardes, porque Yahvé tu Dios estará contigo adonde quiera que vayas.” (Jos. 1, 8- 9). Josué jamás perdió de vista la Ley de Dios, con todos estos consejos, más la experiencia que iba acumulando al lado de Moisés, Josué fue su servidor personal desde su juventud hasta la muerte de su amo: unos cuarenta años. Josué, no sólo manifestó fe, sino también demostró tener mucho valor, pues Caleb y él se quedaron solos ante toda una asamblea que quería lapidarlos. Él fue un hombre modelo, su éxito le vino dado por su enorme fe.

Dar testimonio de todo lo que ha ocurrido en la Tierra ha sido para mí un deber y una obligación. Y una vez más, Dios ha escogido a los débiles del mundo para confundir a los fuertes: “Sin instrucción ni cultura” (Hch. 4, 13). “¡Mirad, hermanos, quienes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza. Y ha escogido Dios a los débiles del mundo, para confundir a los fuertes.” (1Co. 1, 26, 27).

Los hijos de las mujeres más buenas, al nacer son marcados como víctima y tienen que vivir la vida siendo reos del mundo. Es una marca visible a los obradores de iniquidad y la detestan, por eso se dedican a atacar a las personas que la llevan. He estado y estoy sometida a un estrés brutal, anunciando a Jesucristo rodeada de paganos, por hablar de Jesús y decir la Verdad he sido declarada persona no grata en todos los sitios. ¿Cómo puede convivir el lobo con el cordero? Lo mismo ocurre con el pecador y el piadoso.” (Si. 13, 17). Pero los seres humanos que amamos a Dios aguantamos con valentía, como san Pablo: “Como moribundos, pero vivos; como castigados, aunque no condenados a muerte; como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos”. (2Co. 6, 9- 10). Se ataca con dureza a quién quiere desvelar la Verdad: “Decir la verdad es útil para aquél a quien se le dice, pero es desventajoso para el que la formula, puesto que se hace odiar” (Pascal). “Aquí se requiere la paciencia y la fe”, y yo la tengo. (Ap. 13, 10). Tengo la posición de una esclava, soy un instrumento en las manos de Dios. Mi misión estuvo clara desde el principio, Jesús me sacó del mundo y me puso: “A modo de espectáculo para el mundo.” (1Co. 4, 9). De tal manera lo hizo que las obradoras de iniquidad se han fijado en mí, han actuado contra mí y no ha habido lugar para mí en ninguna parte.

“Pongamos trampas al justo que nos fastidia y se opone a nuestras acciones… Presume de conocer a Dios y se presenta como Hijo del Señor. Es un reproche contra nuestras convicciones y su sola aparición nos resulta insoportable… Y presume, de que Dios es su padre. Ya veremos si lleva razón, comprobando cuál es su desenlace:… Lo someteremos a humillaciones y torturas para conocer su temple y comprobar su entereza. Lo condenaremos a una muerte humillante, pues, según dice, Dios lo protegerá”. (Sb. 2, 12- 17, 18- 20).

He tenido que dar testimonio de Dios y carezco de preparación educativa. “El Mensaje de Dios”, ha sido realizado con mucho sufrimiento y humildad. El comportamiento de la gente me ha llevado a ser mística, a una unión eterna con el cielo. A vivir todos los días en conexión con Dios, con Jesús, con la Virgen y con los Santos, de Ellos la gracia y los dones que he obtenido para ayudar a personas y seguir con vida. He soportado las calumnias de todo el mundo y, también, de los que se hacen llamar cristianos sin serlo: “Y son en realidad una sinagoga de Satanás.” (Ap. 2, 9). Necesitaba hablar de Jesús y que me hablaran de Él, por eso decidí entrar en una comunidad cristiana, entonces algunas personas me dijeron:Tú en la Iglesia no tendrás sitio.” “Te echarán.” Fue cierto en seguida me mostraron la salida. A Jesús le dijeron los judíos: “Ahora estamos seguros de que tienes un demonio.” (Jn. 8, 52). Y yo fui atacada verbalmente y humillada injustamente, sólo faltó que me echaran a patadas de la casa de Jesucristo. Los miembros de las comunidades cristianas han dicho ser la luz del mundo pero el mundo ha estado a oscuras, han dicho amar a su prójimo pero han sido comunidades cerradas y en ellas muchas personas no han tenido cabida. Jesucristo advirtió a sus seguidores: “Os expulsarán de las sinagogas.” (Jn. 16, 2). Las figuras proféticas en la Iglesia Católica han sido atacadas durante su vida, criticadas y sometidas al rechazo.

Mujeres cristianas dicen que necesito un director espiritual. ¿Cómo quién, cómo el pater Ignacio? Director espiritual de las vocaciones en mi ciudad. Habría que preguntarse qué fuerza está utilizando este hombre para conseguir el discernimiento vocacional de los chicos que trata. Como puede ser que él y uno de los jóvenes que este señor ha preparado para servir a los pobres de África hayan atacado a una joven diciéndole: “hueles peor que los negros”. Cuando paso aquello el joven en cuestión acababa de llegar de servir a la Iglesia Católica en África. Así la cosecha, en la Iglesia Católica casi todo es “paja”.

Jesús en los Evangelios predicó un reino de salvación al que tendrá acceso todo el que ha seguido a Dios. “Si alguno dice: ´Yo amo a Dios`, y odia a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y nosotros hemos recibido de él este mandamiento: quien ama a Dios, ame también a su hermano.” (1Jn. 4, 20- 21). Hay mujeres cristianas voluntarias de “Próvida” y de “Cáritas” que al enterarse del contenido de “El Mensaje de Dios” me han dicho: “¡Tú cómo puedes, yo no puedo!” “El Señor permite el mal, todos vamos a ser perdonados”, ¿Esto qué quiere decir, que estaban utilizando las fuerzas prohibidas por la Ley de Dios? Hay caminos que parecen rectos, y al final son caminos de muerte.” (Pr. 14, 12). Una de las cristianas después de ser informada del contenido de “El Mensaje de Dios” se puso gafas de sol y no volvió a quitárselas. Su único hermano murió muy joven. Una mujer, que ocupaba el segundo lugar en ”Cáritas” de Castellón, decía que las fuerzas del mal no estaba prohibido utilizarlas. Vimos que el estar en una ONG no justifica la utilización de las fuerzas del mal. Toda esta gente trabaja para que después el Señor les diga: “No te conozco de nada: “Muchos me dirán aquel Día: `Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: ¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad”. (Mt. 7, 22- 23).

“Yo creo en Dios, yo rezo mucho, yo sigo a Dios…” decía la baronesa Von Thyssen, que todas las noches rezaba, pero todo esto ha debido traducirse en una forma de ser, vestir y comportarse totalmente intachable. “Las prostitutas nos precederán en el reino de los cielos” decía Cristina López Chichitng blasfemando y faltando gravemente a la Verdad. A esta mujer le pasa como a Michelle Obama, es bastante deslenguada. Los verdaderos seguidores de Dios son un modelo de vida para imitarse. San Pablo reconoció que algunos cristianos habían sido para él medicina que alivia el dolor provocado por el sufrimiento emocional y físico. Ahora los seguidores de Dios defendemos a Jesús en soledad: “Esperamos una tierra nueva donde habite la justicia.” (2P. 3, 13).

Yo, igual que San Juan Bautista, me encuentro opuesta a una clase de mujer perversa, corrupta y malvada. El Apóstol San Mateo describe el enfrentamiento de San Juan con Herodías: “Es que Herodes había prendido a Juan, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. Porque Juan le decía: “No te es lícito tenerla.” Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta. Más, llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzo en medio de todos gustando tanto a Herodes, que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. Ella, instigada por su madre, ‘dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.’ Entristeciose el rey, pero, a causa del juramento y los comensales, ordenó que se le diese, y envió a decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre.” (Mt. 14, 3- 11). Herodías, obradora de iniquidad, demostró con la muerte de San Juan el poder de hechizar a Herodes. Las obradoras de iniquidad han perseguido siempre con odio y con saña a los verdaderos seguidores de Jesucristo, aquellos que han denunciado su perversión y malicia.

Hace ya más de quince años que comencé con ayuda de mi especial y poderoso protector San Judas Tadeo; mi liberación, muchas han sido las experiencias que he tenido y los conocimientos que he adquirido. Sobre la maldad de muchas mujeres y he podido comprobar cómo las que han obrado el mal, han utilizado a Satanás para dañar y destruir normalmente a los más allegados. “¿Ahora te enteras?” Me decía la vecina de abajo. “¿Qué harás tú, hay muchísima gente mala?” Me decía Pilar y otras mujeres con las que hablaba del tema se reían sorprendidas. Pero yo no lo sabía ni me imaginaba que muchas de las mujeres cercanas a mi vida podían ser tan malas: “Me han odiado sin motivos.” (Jn. 15, 25). En mi familia y en la de mi marido se hallan mis peores enemigas, por ellas he llegado a Dios de una forma muy especial y, así mismo, he adquirido conocimientos sobre el uso del poder de Dios para protegerme y poder salir ilesa de tan inhumano ataque.

¡Sálvame, oh Dios, por tu nombre, hazme justicia con tu poder; escucha, oh Dios, mi oración, atiende a las palabras de boca! Contra mí han surgido arrogantes, rabiosos buscan mi muerte, sin tener presente a Dios. Pero Dios viene en mi auxilio, el Señor defiende mi vida.” (Sal. 54, 3, 6).

Recibo ayuda del cielo cada día, durante todos estos años mi vida es un sacrificio perpetuo, el Señor Jesucristo me ha permitido sobrevivir pero con mucho sufrimiento. San Pablo dijo al respecto: “Vuestra fe permanece constante en medio de todas las persecuciones y luchas que sostenéis.” (2Ts. 1, 1- 5). Jesucristo me reveló los misterios de Dios. La capacidad de intuición que Dios me ha dado constituye uno de los caminos que conducen hacia mayores niveles de madurez y crecimiento personal. Al darme cuenta de lo que me está pasando estoy fotografiando la realidad, psíquicamente estoy cuando percibo en profundidad. Percibir es transformar y me doy cuenta de que me transformo al percibir. Mi vida ha cambiado, desde el pensar al ser de una manera fluida y coherente estoy creciendo hacía Dios y recuperando mi libertad, lo cual implica la victoria contra todos mis enemigos. Y, es que, en este darse cuenta existe una dimensión divina que empuja hacia el cambio al acontecer. La Sabiduría de Dios es un potencial real al alcance de todo ser humano.

Cuando he sido atribulada, he notado alegría en muchas personas y cuando he conseguido liberaciones, he visto mucha desilusión y mucha tristeza, incluso lagrimas. “Que no celebren mi ruina mis pérfidos enemigos, ni anden guiñando los ojos los que me odian sin motivo”. (Sal. 35, 19). El Apóstol san Pablo empleó la armadura que utilizaban los romanos para ilustrar e informar sobre el equipo espiritual que necesitaba el cristiano: “Poneos en pie, ceñida vuestra cintura con la verdad y revestidos de la justicia como coraza, calzados los pies con el celo por el Evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la fe, para que podáis apagar con él los encendidos dardos del maligno.” (Ef. 6, 14). Me he entregado en este tiempo a la vida de oración con humildad, porque me ha quedado claro mi más absoluta impotencia frente a Satanás. En el camino de la cruz he quedado sobrecogida por dos constataciones: la certeza del poder devastador de Satanás y la certeza del poder sanador y liberador de Dios. He podido comprobar que era muy frágil; si no intervenía Jesucristo, yo por mí misma nada podía hacer. Cuando hemos llevado la cruz, ha sido cuando hemos estado más cerca de Dios. Él ha permitido las penas para que se le alabara en medio de ellas, para después conocerle tal como es. “Procura cuidadosamente presentarte ante Dios como hombre probado, como obrero que no tiene por qué avergonzarse, como fiel distribuidor de la palabra de la verdad.” (2Tm. 2, 15).  

Ha habido personas que han dicho que para desenvolverse en esta vida no bastaba con una buena preparación universitaria ni con un buen oficio, que era necesario algo más; pero ni ellos mismos han sabido el qué. La sociedad ha estado utilizando el poder de las fuerzas del mal para todo: en el trabajo, con los amigos, en el noviazgo y en el matrimonio. Por ese motivo ha habido personas poco cualificadas que han tenido un buen trabajo; y personas bien preparadas que no han podido ejercer su carrera. De hecho, antes de la crisis, teníamos a universitarios en calle viviendo en la indigencia. A los magos, la realidad les ha hecho tener razón, pues los enemigos han estado cercanos siempre, ellos se han encontrado en las familias, en los círculos de amigos, en el trabajo. Si fuera un enemigo el que me ultraja, podría soportarlo; si el que me odia se alzará contra mí, de él me escondería. ¡Pero tú, un hombre de mi rango, amigo y compañero, con quien me unía dulce intimidad en la casa de Dios! (Sal. 55, 13- 15). Para mí fue muy triste comprobar que los seres de odio se encontraban entre los propios hermanos.

“La noche del sábado es la noche de las brujas” decía Rosa la vidente, que es vidente en un canal de televisión refiriéndose a la noche de Halloween. “El universo acaba concediéndonos todo lo que hemos pedido, el pensamiento atrae la realidad, somos una parte de energía pura”. Ese “universo” del que Rosa hablaba era Satanás, las brujas sólo pueden contactar con él. La magia, la hechicería, la brujería han sido efectivas, con ellas se ha recurrido a las fuerzas del mal para que influyeran en el curso de los acontecimientos humanos. Satanás es poderoso y fácil para el contacto. Para obtener energía y salud muchas personas han pronunciado por las mañanas “quantum” y otras palabras. Según estas personas así han accedido a entidades energéticas, a niveles sutiles y elevados del universo que les ha generado la salud.  Satanás habita el mundo de los espíritus, es una fuerza malvada de la naturaleza, posee unas características únicas. San Pablo decía: “Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra los espíritus del mal que están en el aire”. (Ef. 6, 12).

La brujería ha tenido poder para causar mucho sufrimiento, incluso la muerte. Los motivos, como siempre, los celos, el odio, la envidia o la ambición. En este campo de la brujería ha habido mucho impostor que ha dicho tener poderes sin tenerlos, en esos casos las predicciones no han sido correctas. También han podido dar predicciones erróneas los que sí han tenido poderes. Dios dice: “Yo hago que fallen las señales de los magos y que deliren los adivinos”. (Is. 44, 25). Cuando se ha requerido con fe la intervención de Dios, la brujería no ha alcanzado su objetivo porque Dios no lo ha permitido. “La sabiduría es un espíritu filántropo que no deja impunes los labios blasfemos; pues Dios es testigo de sus interioridades, observador veraz de su corazón y escucha cuanto dice su lengua. Porque el espíritu del Señor llena la tierra, lo contiene todo y conoce cada voz”. (Sb. 1, 8- 9). El que ha requerido a Satanás debe esperar su castigo, que en breve recibirá. “Porque la justicia es inmortal. Pero los impíos invocan a la muerte con gestos y palabras; haciéndola su amiga, se perdieron; se aliaron con ella y merecen ser sus secuaces”. (Sb. 1, 15- 16).

Al maleficio se le dan las siguientes definiciones: 1) Daño causado por arte de hechicería. 2) Hechizo empleado para causarlo según vanamente se cree. En ninguna de las dos formas se ha aclarado de qué posibles maneras se causa el mal. El maleficio se ha podido realizar de varias maneras: mediante misas negras, maldiciones, mal de ojo, hechizos o por medio de los ritos de magia negra como la macumba y el vudú. La brujería ha sido el motivo por el cual determinados seres humanos, sin tener culpa, se han visto acometidos por el demonio y sometidos a él. Ha sido frecuente, bastantes seres han hecho uso de ella para dañar a alguien a través de la intervención del demonio. El maleficio ha tenido consecuencias distintas según la finalidad que se ha perseguido, ha podido llevar consigo la división si iba dirigido a conseguir que dos esposos o una pareja de novios se separasen. Se conocen casos en que la energía del diablo ha sido capaz de separar a los que realmente se amaban, imposibilitándoles el estar juntos. El maleficio también ha conseguido enamoramientos falsos. Con la energía extraordinaria de Satanás el ser humano ha quedado embrujado y dominado.

Pepe el brujo decía: “Cristiano Ronaldo abandonará el fútbol en cuatro meses y nunca más jugará”, lo pronosticó tajantemente. Hay que reconocer que la brujería si está bien hecha es efectiva, y en este caso el diablo podría haber arruinado la carrera del futbolista para siempre. El brujo contaba que había sido contratado por una mujer muy rica, que se trataba de una venganza y, que además, esta mujer le había convencido. Por todo ello Cristiano Ronaldo iba a ser sometido por el brujo a un proceso de magia negra para arruinarle la salud y la carrera. El bicho maligno del hechicero manifestaba: “Yo no paro mantengo mi palabra, el hechizo no se quiebra”. Además prometía desfigurarle la cara y hacerlo engordar. Las fuerzas del mal son poderosas y las predicciones podrían haberse cumplido todas, las energías negativas cuando afectan pueden desmejorar notablemente a la persona y perjudicarla hasta extremos incalculables. Las energías negativas, absorben poco a poco la energía que da vida, fuerza y vigor hasta extinguirla, sin que la persona afectada pueda hacer nada por evitarlo.

Pepe el brujo confesaba haber obtenido su aprendizaje en México, cuatro años en tierras aztecas, y, además, en otros países como Venezuela y Brasil. Él se declaraba chaman y experto en magia negra. La magia negra y la magia blanca son invocaciones al demonio, proceden de Satanás y este señor está a su servicio. La magia, la hechicería, la brujería son efectivas, Satanás es una fuerza poderosa y malvada de la naturaleza. La brujería tiene poder para causar mucho sufrimiento incluso la muerte. Los motivos como siempre son los celos, el odio, la envidia o la ambición. Pepe “el brujo” decía: “nadie puede parar el maleficio”, es increíble la falta de madurez y la poca inteligencia de este señor. No se ha vuelto a saber nada de Pepe el brujo ¿Qué le habrán hecho?

Si existe el diablo existe Dios y los seres humanos han debido y deben utilizar el poder de Dios para defenderse, en ningún momento el hombre ha debido recurrir al diablo. “Mis oraciones acompañan a mi hijo siempre”, decía la madre del jugador, ella se declaraba católica devota y se refugiaba en la fe. “No hay nada sobrenatural, no va a ser un brujo el que pueda dañar a mi hijo”. Sin embargo la realidad era otra, el diablo estaba dañando a su hijo. Y decían que la madre de Cristiano Ronaldo había acudido a la magia blanca para defenderse, pero el ser humano ha debido ser inteligente y preguntarse: ¿Cómo puede ser que el demonio expulse al demonio? Estaría echando piedras sobre su propio tejado. Es necesario que corra el tiempo para que los aliados del diablo sepan lo que significa utilizar el poder de las fuerzas del. La magia, la adivinación, la consulta a los espíritus han sido una evocación a Satanás y ahí se ha visto con claridad la presencia y la intervención del diablo. Para hacer frente a las fuerzas del mal sólo hay un remedio, el poder de la fe, llegar a Dios y hacerle actuar malogrando la brujería.

¿Qué le habrá pasado? Pepe el brujo que no ha cumplido, las estadísticas para Cristiano Ronaldo son impresionantes, le auguran un futuro inédito que rompe todos los récords futbolísticos. Se habla de Ronaldo como si fuera “alguien sobrenatural”, como si de una “bestia” se tratara “es el mejor jugador del mundo”. “Explosivo, con una velocidad y técnica inigualable”. El jugador tiene una potencia y un poder impresionante, él mismo se considera una persona ganadora, un dios. Ronaldo es un auténtico prototipo de patricio romano, tiene todos los requisitos para ser identificado: el cuerpo completamente depilado y definidos todos sus músculos, un cuerpo descomunal, icono para los gays. El culto al cuerpo proviene de los hombres depravados de la Antigua Roma. El deporte es necesario para el buen funcionamiento del cuerpo humano, pero Ronaldo no sabe que hay que hacer deporte buscando siempre el equilibrio del espíritu. La soberbia, la arrogancia y la ostentación son atributos del diablo. Ronaldo ha conseguido un modelo de hombre con un cuerpo explícito para el pecado, en el que todo símbolo religioso es paganizado. El rosario es para una vida de santidad, el medio para alcanzar los pasos de Jesucristo. Los símbolos y los signos del cielo están ahí para los hombres disciplinados y obedientes a la Ley de Dios. ¡Ay de aquellos que ha utilizado indebidamente la imagen de Dios y lo han difamado!

El vudú ha consistido y consiste en hechizar la figura que ha representado a la persona a la cual iba dirigido el mal; para ello han utilizado una muñeca a la cual han clavado alfileres, agujas, clavos y cuchillos en las distintas partes del cuerpo donde se ha querido hacer daño. Esto ha llegado a provocar fuertes dolores. ¡Y pensar que se podría haber acabado con toda esta miseria que ha destruido a miles de seres humanos! Si las personas contagiadas se hubieran puesto bajo la protección activa de Dios, haciendo uso de su poder, habrían conseguido acabar con la vida indigna, la muerte anticipada y habrían comenzado un camino seguro hacia la libertad. La primera facultad que Jesucristo confirió a sus apóstoles fue la de expulsar a los demonios. (Mt. 10, 1). Lo mismo ha valido para los hombres de fe: “Estos son los signos que acompañaran a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios.” (Mc. 16, 17). Cuando se ha requerido con fe la intervención de Dios, el maleficio no ha alcanzado su objetivo porque Dios no lo ha permitido. Dios no quiere la ignorancia y, por este motivo, no habría permitido que sus seguidores fuesen castigados sin piedad y sin límites. Dios es la única protección contra el mal.

Los maleficios de enfermedad se han hecho para conseguir que la persona estuviera siempre enferma; así las energías negativas han atacado y han enfermado el organismo y, realmente, la persona se ha sentido enferma, débil, quebrada y ha comprobado como su salud se deterioraba sin poder hacer nada para evitarlo. Las personas contagiadas por un maleficio de muerte han corrido peligro mortal. Los maleficios más graves han guardado relación con la vejación diabólica y la posesión: enfermedades, víctimas domésticas, suicidios, violaciones, problemas mentales graves sin diagnóstico y a veces con diagnostico para la ciencia… los maleficios también han ido dirigidos a destruir familias enteras. En este caso la obradora de iniquidad ha pretendido aniquilar a toda una familia: “Malvado, no aceches la casa del justo, no destruyas su morada”. (Pr. 24, 15).

Quien ha tenido malos deseos contra alguien y no ha sabido realizar hechizos, se ha dirigido a un brujo de oficio para que lo hiciera; para ello le ha entregado cosas o fotos pertenecientes a la víctima. Todo esto, por desgracia se ha hecho y ha habido quien lo ha hecho con mucha frecuencia. La brujería ha crecido en el mundo desarrollado y más de medio mundo ha intentado realizarse utilizando este medio. La Biblia dice: “No siembres, hijo en surcos de injusticia, no sea que coseches siete veces más”. (Si. 7, 3). Además de los ataques contra las personas también se han podido hacer maleficios en las casas. En “Cuarto Milenio” trataron el caso de una familia y, como siempre hacen en estos casos, hicieron un diagnóstico erróneo. Ha habido y siguen habiendo casas en las que se han escuchado ruidos, crujidos, en las que se han visto luces que se encendían y se apagaban solas, en las que los aparatos de radio o música se ponían en marcha solos. Ha habido en los que las personas caían sin que, aparentemente, nadie las empujará, se han visto familias obligadas a abandonar la vivienda, cansados de asistir noche tras noche a una serie de ruidos de platos rotos, de cadenas que se arrastran… no encontrando nada cuando se acercaban al lugar de donde provenían esos ruidos.

El testimonio de una familia perseguida por el diablo fue sobrecogedor. El matrimonio contó que habían presenciado en su propia casa la aparición de un ser de una naturaleza antinatural, de aspecto diabólico. La persona afectada lo describió llena de terror reprimiendo la angustia y el llanto: “Tenía pezuñas y uñas extraordinariamente largas… era un ser horrible”. El relato fue tan estremecedor que quitó el sueño. Estas personas se vieron obligadas a vender la casa donde vivían. Han dicho que ahora viven escondidos, que no han revelado a nadie su domicilio, que lo han mantenido en secreto, que nadie ha sabido donde vivían, ni la propia familia, y todo ello porque las sospechas de esta atroz persecución se han centrado exclusivamente en los familiares más cercanos como la madre o la cuñada. No sólo la vivienda fue embrujada, también el negocio; en el despacho las luces explotaban, los ordenadores no funcionaban… ocurrían una serie de fenómenos paranormales que obligaron a cerrar el despacho. Las personas atacadas por el demonio han sufrido una humillación muy grande; los afectados se han sentido avergonzados y atemorizados. Les han pasado cosas terribles que no les han ocurrido a otros.

El día 27 de Diciembre en Cuarto Milenio, el doctor Cabrera intentaba explicar los acontecimientos paranormales que habían ocurrido en una casa, y hablaba barbaridades. Decía que el tratamiento de la radiación a la que fue sometido el joven, para hacer frente a un proceso cancerígeno, podía haber sido la causa de su transformación e intento de violación. Los psiquiatras son los médicos de la mente pero no han sabido lo que ha podido afectarla. Aquel joven padecía una posesión diabólica y el psiquiatra no lo sabía. La casa estaba embrujada y lo que ocurrió dentro de ella generó pánico en las personas que la habitaban (para él eran alucinaciones), decía que la casa estaba impregnada por líquidos muy tóxicos, por vapores de formol que había en el sótano. Toda la familia estaba intoxicada, sin saberlo, médicamente no hay otra explicación decía el doctor Cabrera, todos ellos: “Generaron una psicosis colectiva”, que afectaba a todos los que vivían dentro de la casa e incluso a los que veían cosas desde fuera de ella, aunque no hubieran estado nunca dentro. El médico hacía hincapié en la importancia del factor humano, pero reconocía: “Hay lugares particularmente muy negativos por qué, no lo sabemos”. La periodista insistía y pedía una explicación científica sobre la procedencia de aquellas manifestaciones y, al final, el doctor Cabrera tuvo que decir: “De hecho la Iglesia sabe que el mal existe… y hay mecanismos y en el caso de la Iglesia Católica está el exorcismo.”

Los “wizards” de oficio, que en inglés quiere decir “brujo”, han dicho que los efectos negativos de la magia regresaban triplicados a quienes la practicaban pero, aún a sí, ellos la han seguido utilizando. Los brujos están al servicio del diablo y el fin que han buscado ha sido salir siempre beneficiados haciendo daño al prójimo. Todos los brujos han causado el sufrimiento e incluso la muerte a muchos seres humanos y todo ello mediante el uso de la energía extraordinaria del diablo (la brujería). La llamada magia blanca, que han dicho que era beneficiosa, ha sido tremendamente mala porque se ha recurrido igualmente al demonio. Los brujos han dicho que no había problema sin solución, conseguir el amor, el trabajo o la suerte estaba garantizado para las personas por la alta potencialidad de su magia. Pero la Biblia no ha hecho ninguna distinción entre la magia negra y la magia blanca. En la Ley dada a Moisés, Dios dejó muy clara su postura, dijo: “No practiquéis la adivinación ni la magia.” (Lv. 19, 20).

Satanás ha dispuesto de una cifra simbólica con propiedades mágicas: “Su cifra es el 666.” (Ap. 13, 18). También ha tenido sus peinados, sus colores… Satanás tiene su físico, la depilación en los hombres y las cejas puntiagudas en forma de triangulo han sido obra suya. Así todo lo siniestro y lo gótico ha gustado y ha atraído: Halloween, las calaveras, los cuernos, los tatuajes, los piercing… es la estética del diablo. Ha habido gente que incluso se ha hecho tatuajes para protegerse ellos y su familia. Las hijas de D. José Luis Rodríguez Zapatero han vestido como el diablo ha querido, fatuas y de negro. Alaska aparece en público llamativa, con su melena naranja, su cara de Barbie, su piel blanquecina y siniestra y su vestido de tul negro. Alaska ha trabajado en la cadena de radio de los señores obispos, en la COPE se ha venido promocionando año tras año Halloween. Celebra la muerte el que está muerto, el que se ha vendido a Satanás. Los góticos van compuestos y adornados, horrorosos y espantosos promocionando, el satanismo y a la gente le gusta. Satanás además ha tenido sus libros, sus logotipos, su música y coreografía obscena, machacona y repetitiva, y la coreografía bailando con muertos. “No os haréis tatuajes.” (Lv. 19, 20). Ni la brujería ni los piercing ni los tatuajes, absolutamente, nada de esto ha de quedar en la Tierra:

“No ha de haber dentro de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique la adivinación, la astrología, la hechicería o la magia, ningún encantador, ni quién consulte espectros o adivinos, ni evocador de muertos”. (Dt. 18, 10- 11).

A los brujos de oficio, también han acudido los contagiados por la energía extraordinaria de Satanás, recurriendo a ellos nunca se han visto libres de Satanás. “Si Satanás expulsa a Satanás, contra sí mismo está dividido.” (Mt. 12, 26). La casa de una bruja o la de un hechicero no ha sido el lugar idóneo para pedir ayuda, ha sido un engaño y una falsedad lo que se ha podido conseguir con ello. Los afectados por el demonio han acudido a los magos por falta de conocimientos. Los seres humanos que han acudido a estos lugares, han quedado deslumbrados por la exactitud con que se les revelaba el pasado y se les anticipaba parte de su futuro. Han salido de allí angustiados y desconfiados de algunos parientes y amigos. A los magos, la realidad les ha hecho tener razón, pues los enemigos han estado cercanos siempre, ellos se han encontrado en las familias, en los círculos de amigos, en el trabajo…

Dios está conmigo todos los días: “El Señor es mi ayuda; no temeré. ¿Qué puede hacerme un hombre?” (Hb 13, 6). Lo que tengo lo mantengo a base de fe, pero como ha dicho San Pablo, no por mis méritos: “Sino la gracia de Dios conmigo.” (1Co. 15, 10). Un ejemplo de la grandeza del poder de Dios lo encontramos en el libro de Samuel, él nos describe a dos combatientes en el campo de batalla que pertenecían a dos ejércitos opuestos. En un lado estaba: “David era el más pequeño…” (1S. 17, 14.); en el lado contrario estaba Goliat, un gigante de potencia extraordinaria: “De un codo y tres almos de estatura; tenía un yelmo de bronce sobre su cabeza y estaba revestido de una coraza de escamas, siendo el peso de la coraza cinco mil siclos de bronce…” (1S. 17, 4- 5). Para los que contemplaban la escena el desenlace final estaba claro. Pero sorprendentemente, David obtuvo la victoria sobre Goliat, David fue el ungido de Yahvé y a Él fue a quién perteneció la victoria. (1S. 17, 47- 50). Dios es el que dota de “toda dadiva buena y todo don perfecto”. (St. 1, 17).

La oración me sostiene con fuerza y valentía: “Son más que los pelos de mi cabeza los que me odian sin motivos; son poderosos los que me destruyen, los que me hostigan sin razón. (¿Tengo que devolver lo que no he robado?).” (Sal. 69, 5). La adversidad es parte inherente de la salvación, no se puede creer en algo que no aporta beneficios. He sido sometida a tribulaciones que han tenido como recompensa una alianza inquebrantable con Jesucristo. Dios no ha encajado en la sociedad porque Él no ha ido acorde con la forma de pensar, de ser y de actuar de la mayoría de las personas. La sociedad es una guerra y sólo sobreviven en ella y son felices las personas que no aman. La sensibilidad no puede soportar vivir en un mundo en el que la gente no ama, los seres humanos que han amado han necesitado la ayuda y la protección de Dios. El 28 de febrero de 1999, moría inesperadamente el joven Juan Ramón Guardiola Bover: “Se fue de un mundo que él no comprendía”. Como él decía: “Si venimos de la vida, somos vida. Y nunca moriremos si somos amor.”

Si volviera a nacer quisiera una y mil veces volver a vivir la misma experiencia, optaría por la vida en Cristo Jesús. Los seres humanos hemos podido elegir entre vivir o morir, entre conseguir la victoria o ser derrotados, para ello el hombre tendría que haber sido tenaz e inasequible al desaliento. El poder del báculo de Moisés dependía de su fe. Moisés para hacer brotar agua de la roca en el desierto, tuvo que enfurecerse él mismo, al tener que golpear la roca con fe para hacer brotar el agua. Dios utilizo a Moisés para llevar a cabo sus designios, él fue el gran profeta enviado por Dios. Las promesas de Dios han seguido vigentes a través de los siglos. En una conferencia, el ponente decía: “Hoy en el siglo que vivimos los elegidos pueden ser de otro tipo.” La santidad está al alcance de todos, simplemente es estar en armonía con la voluntad de Dios. El que haya cumplido los Mandamientos conseguirá heredar la vida Eterna. Observando las escrituras, los seguidores de Dios han llegado a la siguiente conclusión: La Biblia y su interpretación ha sido el mejor legado que Dios ha dejado a los hombres, gracias a la Biblia el ser humano ha podido hacerse con la victoria.

El Mensaje de Dios” es realizado por la revelación del “misterio mantenido en secreto…”  (Rm. 16, 25) Desvelado hace 2000 años por el Apóstol San Pablo y escondido de nuevo por los seres humanos. Y, ahora, al final de los tiempos por orden de Jesucristo queda ya definitivamente para la eternidad revelado. La terrible persecución, desde el día que nací, escoltando a la peregrinación de Jesucristo sobre la Tierra, desvela el “Misterio de iniquidad“. Me he refugiado en Dios y Jesús me ha revelado. Todo lo que me ha sucedido y sucede es para que de testimonio. De Nuestro Señor Jesús procede la escritura. Soy una persona leal en la que se puede totalmente confiar, la mujer más normal, sencilla y natural que hay en la Tierra y, sin embargo, la gente desconfía de mí. Soy una mujer de paz que ha perdonado a sus enemigos y ha buscado siempre la reconciliación, que nunca llegó. Increíble, la sabiduría que Dios me ha dado en vez de beneficiarme emponzoña mis relaciones con los demás. Con el Señor la vida ha dejado de ser un misterio incomprensible e inaccesible a la razón. Al mutuo amor de los verdaderos seguidores de Dios, Jesús contrapone el odio que les profesa el mundo. Su suerte es idéntica a la del Maestro y el mundo persigue a Jesús en ellos. Jesucristo les advierte: “Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros. Todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvareis vuestras almas.” (Lc. 21, 12).

Los Apóstoles son testigos de la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo, dieron la vida por la Verdad, tuvieron sufrimientos muy grandes. Aquello fue sólo el principio, el sacrificio no hizo nada más que empezar. El amor fraterno, ha tenido como respuesta el odio del mundo. Los elegidos de Dios sabemos la repercusión que tiene estar con Jesús y aceptamos con sumisión y alegría la dureza de nuestra situación. Fuimos advertidos: “Todos os odiarán por causa de mi nombre.” (Lc. 21, 17- 19). Amar y decir la Verdad no es lo habitual, esta forma de actuar se contradice con el mundo, la persona que lo hace queda sometida a una muerte social, inmediata: “Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos.” (Mt. 10, 16). La suerte de la gente buena ha sido idéntica a la de Jesucristo, la sociedad ha perseguido a Jesús y ahora a ellos: “acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros.” (Jn. 15, 20). El mal (los sufrimientos, la enfermedad y la muerte antes de tiempo) ha sido un misterio que sólo se ha podido comprender a la luz de la Biblia. La energía extraordinaria de Satanás ha sido el cáncer que ha enfermado al mundo; sin embargo, a la sociedad no le ha interesado ni ha querido saber la verdad sobre esta energía: la mente asusta, el diablo no se ve.

He seguido un proceso que me he llenado de paciencia y me he dejado conducir a una velocidad de crucero, he insistido día a día, gota a gota y, todo ello hasta que consiga agujerear la roca. No callaré. Jesús dijo: “Si calláis hasta las piedras gritarán.” Para los sacerdotes hablar contrario a las escrituras ha sido algo habitual: “no hay infierno (decía uno), las personas que hacen mal, están perdonadas…” Al terminar la misa le busqué y le dije que había mentido, sobre la existencia del infierno y, que, el castigo estaba asegurado para las personas malas, las que han perseverado en el odio, pues quedarían apartado de Dios para siempre. El sacerdote se enfureció conmigo y me dijo con mucho odio, gritándome: “Tú no eres cristiana, tú eres islámica y serás castigada”. Me sentí sola y abandonada por aquellos que tendrían que haberse puesto a mi servicio, en mí difícil situación. El Señor responde a este comportamiento:

“Porqué afligís el corazón del justo con mentiras, cuando yo no lo aflijo, y aseguráis las manos del malvado para que no se convierta de su mala conducta a fin de salvar su vida; por eso, no veréis más visiones vanas ni pronunciaréis más presagios. Yo libraré a mi pueblo de vuestras manos, y sabréis que yo soy Yahvé.” (Ez. 13, 22- 23).    

San Juan hablaba en plural, se sentía agradecido: “De ahí que también por nuestra parte no cesamos de dar gracias a Dios porque, al recibir la palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis, no como palabra de hombre, sino cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece activa en vosotros los creyentes.” (1Jn. 2, 13). ¡Qué tristeza! Ahora en la prueba final no hay nadie con quien compartir las experiencias de Dios.

Ante la frase: “Esta tierra es cristiana y hay que honrar a Jesucristo”, un hombre decía: “La Iglesia Católica es una farsa, Jesús no es el Hijo de Dios, la Biblia ha sido una manipulación para hacer creer a la gente. Tienes que mirar el libro ‘El discípulo’, para hablar hay que informarse primero”. Al final se declaraba: “Católico practicante y costalero del Cristo del Gran Poder”. Como vemos la gente acude a la Iglesia sin fe, para los católicos la Iglesia es como un teatro donde se puede fingir lo que uno no es. Me sorprendió el testimonio revelador del psiquiatra D. Cabrera: “La oración puede estar beneficiando.” Contaba lo curioso que es mezclar lo religioso con la psiquiatría y decía: “Si tu rezas, se cicatrizan las heridas más deprisa, la oración es energía vital, un elemento biológico, hay gente de fe que tiene el corazón destrozado y no se muere.” Jesús es el mejor médico y la oración la mejor terapia. La oración beneficia al metabolismo, los milagros existen, los escudos divinos como los símbolos y los signos, la oración, el agua bendita… pueden detener al diablo: el mal de ojo, los maleficios, los hechizos, la brujería.

Para librar esta batalla, el Señor me permitió el apoyo incondicional de una de mis hermanas y levantar un muro de protección que nadie ha podido derribar. Mi hermana Inmaculada y yo formamos una unidad poderosa que gana batallas. Por la gracia de Dios ella logró comprender muchas cosas y unidas en la cruz y llenas de sabiduría nos hemos enfrentado a un mundo hostil a los seres que aman. Ha sido un privilegio acceder a la Sabiduría.

Satanás me ha perseguido y sigue haciéndolo sin tregua. Pero yo no soy un caso excepcional, lo que a mí me ha pasado, está pasando prácticamente en todas las casas. Mucha gente vive con Satanás sin darse cuenta. La única diferencia es que yo puedo identificar al diablo y certificar su actuación, porque lo veo. El Señor me reveló como actúa la obradora de iniquidad y, ahora, tenemos un caos a nivel mundial: “Él poder de los espíritus y los pensamientos de los hombres”. (Sb. 7, 17- 20). La gente es atacada por Satanás. Las personas que están al corriente de lo que está pasando en la Tierra se atacan mutuamente unos a otros y, los seres humanos inocentes, que no se enteran de nada, son los más perjudicados, agredidos por todos. Con el poder de las fuerzas del mal, los obradores de iniquidad, devoran a las personas que rebosan inocencia porque no tienen maldad.

Cuando conocí a mi familia política empezaron a sentarme mal prácticamente todos los alimentos. Después de comer sentía fuertes dolores intestinales, en varias ocasiones tuve que acudir a la sala de un hospital de urgencias. Pero los médicos no daban solución a mi problema. “No tienes nada, vete tranquila” me decían. Y a mi hermana pequeña le ha pasado exactamente lo mismo. Rosa y Amparo son familiares políticos de mi hermana Inmaculada, personas que desde el principio han intentado por todos los medios derribarla. Desde que las conoce los problemas de salud en su organismo se multiplicaron de una forma alarmante, en muchas ocasiones ha llegado a estar totalmente consumida y acabada. Una y otra vez han extinguido de su interior, la energía que le da la vida. Y esto no es cuestión de mala suerte, que las tres hermanas hayamos dado con gente tan mala. La utilización de la fuerzas del mal es hoy un mal generalizado en la sociedad. Todo el mundo está con Satanás, accediendo al poder de la mente para hacer daño a su prójimo. Las obradoras de iniquidad han descubierto que sus pensamientos y deseos pueden cumplirse y están eufóricas. Los que buscan el mal de mi hermana Inmaculada tienen que saber que yo he pedido a Dios que su vida se alargue hasta el día de la llegada de su Hijo Jesucristo a la Tierra. Y esto es algo que ningún ser humano podrá por mucho que lo intente cambiar. En la lucha de David contra Goliat, la victoria de David está asegurada. No hay que desfallecer, Satanás viene del obrador de iniquidad que lo ha activado y está destinado a regresar a su lugar de origen.

A mi padre no solo no le han querido sus hermanas sino que además le han hecho mucho daño, por eso él ha tenido carencias de todo tipo y sus hermanas ninguna. Las hermanas de mi padre lo tuvieron muy fácil con mi madre que era una mujer ingenua, sin maldad, no se enteraba de nada de lo que le estaban haciendo. Hace muchos años, cuando yo era pequeña, ocurrió un hecho que tuvo repercusiones muy malas para mi familia, la defensa de aquella verdad encendió el odio en las obradoras de iniquidad que eran cercanas a mi vida. Un hermano de mi padre no pudo tener hijos con su mujer y en alguna ocasión mi madre expresó que Dios le había castigado por dejar a su antigua novia, enferma de cáncer de un tumor cerebral y con pocos meses de vida. Hacer justicia con la palabra es el “delito” que mi madre cometió. La cuñada de mi padre que no pudo tener hijos nunca olvidó la defensa que hizo mi madre sobre la ex novia de su marido, la chica enferma de cáncer. Mi tío rompe con la novia con la aprobación de dos de sus hermanas y emprende relación con la que fue su esposa. La mujer de mi tío y las dos hermanas pequeñas de mi padre han dedicado su vida a atacar con odio y con saña a las hijas de mi madre, en las cuales yo estaba incluida. Las obradoras de iniquidad son ladronas que roban la niñez, la juventud y la vida entera a sus víctimas. La primera víctima mortal fue mi hermana Dolores, con nueve meses murió, yo tenía nueve años y no sabía nada de la clase de seres humanos que nos rodeaban. Ahora sé que mi hermana no murió al azar sino que fue asesinada.

Recuerdo aquel día que viniste a cometer el crimen y como entraste y te fuiste por la parte trasera de la antigua casa de mi tía Concha, que era nuestro lugar de alojamiento, cuando veníamos al pueblo. Fue muy fácil para ti obradora de iniquidad producir la muerte de mi hermana Dolores y crear una situación propicia para la manipulación. Aquella muerte sin causas aparentes causo en mi madre un inmenso desasosiego y el sentimiento de no querer tener más hijos. Mi madre se encontraba en un proceso de duelo con mucho sufrimiento y mucho dolor, incapacitada para el embarazo y criar a su bebe en un ambiente feliz. Por eso cuando tuvo a su última hija estaba siempre asustada, por la muerte que acechaba. La misma tristeza y el mismo miedo a la muerte y a la muerte del bebe nacido, que sentía mi madre, fue transmitida a la hija que se gestó en aquel proceso de duelo. Una carga sentimental que la ha producido muchos problemas, incluso impedirla tener hijos. Una marca de por vida, ya que la persona solo podrá reaccionar al saber lo que le pasa y porque le pasa. Por eso cuando ha sido consciente de lo que le estaba pasando, ha cambiado de actitud, ya no tiene aquella tristeza que la embargaba, ni aquel miedo a la muerte, ahora está muy positiva.

Con este proceso de sanación que hemos narrado anteriormente nos hallamos ante un descubrimiento cuántico. Las investigaciones científicas de la física cuántica defienden la existencia de un campo cósmico de interconexiones que conserva y transmite la información de individuo a individuo.

La segunda víctima mortal fue mi madre, la muerte de mi madre no fue natural sino provocada. Las personas inocentes, no saben nada de lo que otros seres humanos a sus espaldas traman y viven inseguras y con miedo, se sienten atribuladas por todo lo que les ocurre. Las obradoras de iniquidad trabajan a sus víctimas todos los días y año tras año hasta que consiguen ver realizados sus deseos. Mi madre se fue sin recibir en vida el bien que le pertenecía. Todas menos una Anticristo, acudieron al entierro de mi madre, regocijadas en su interior al ver su sueño cumplido, al fin habían logrado conseguir lo que durante tantos años habían programado. Las fuerzas del mal necesitan un tiempo, a veces muchos años o incluso toda una vida para lograr materializarse por completo y causar todo el daño requerido por el obrador de iniquidad. Cuando el obrador de iniquidad, valiéndose del poder de Satanás, consigue ejecutar todo el mal fijado a su víctima, es cuando el diablo vuelve instintivamente a esa misma persona que ha utilizado sus fuerzas, produciéndose el efecto boomerang. Satanás es sometido  por el obrador de iniquidad a la fuerza gravitatoria. La gravitación es universal. Las leyes con las que Dios ha creado el universo y rigen su funcionamiento son circulares. .

A dos de mis tías y enemigas, las venció mi madre con su muerte. Son las dos mujeres que una vez al mes recibían a la bruja en su casa. Cuando mi madre murió tenía el mismo rostro de sufrimiento que Jesucristo y la misma lágrima. Con la ayuda de Dios he sabido que mi madre con su muerte vence a esos dos vínculos familiares de origen paterno, que han quedado en una situación de debilidad total e incapacidad. A una hermana de mi padre le dio un ictus que la dejó para siempre en silla de ruedas, y a otra hundida en una depresión y un insomnio que la imposibilita de por vida conciliar el sueño. Un día yo le pregunté a mi prima, qué le pasaba a su madre y ella me respondió: “Mi madre hace ocho años y medio cayó en una depresión, desde entonces no puede dormir y no levanta cabeza, no sabemos por qué.” El día que mi prima me dijo aquello, hacía justamente ocho años y medio que mi madre había muerto. Así llegue comprender que con la muerte de mi madre aquellas energías negativas que la destruyeron volvieron al origen.

La Tercera Ley de Isaac Newton o Ley de acción y reacción, se cumple a rajatabla. Incluso en el contexto de cada acción humana, pues ésta tendrá una reacción igual y opuesta. Por cada fuerza que actúa sobre un cuerpo, se ha de realizar una fuerza de igual intensidad y dirección pero de sentido contrario, al cuerpo que la recibe. Así hemos comprendido que tanto las fuerzas del bien como las del mal se presentan en pares de igual magnitud y sentido opuesto y están situadas sobre la misma recta. Y, tarde o temprano, han de volver a su lugar de procedencia. La Tercera Ley de Isaac Newton nos ha permitido comprender, explicar y predecir fenómenos relacionados con las fuerzas del mal. Los movimientos sobrenaturales que ocurren en la Tierra pueden ser explicados, están relacionados con lo que sucede en nuestro entorno, la Ley de Acción y Reacción es una explicación práctica de la vida diaria. Todas las energías que nos vienen de fuera, tarde o temprano vuelven al sitio de procedencia. Igual pasará con las energías que nosotros mismos hemos generado y proyectado sobre otros seres humanos. Hemos amado al prójimo, hemos hecho el bien y nos han pagado con el mal, quieran o no, el bien vendrá sobre nosotros. En la Tierra todos los movimientos son circulares y lo podemos constatar en las estaciones del año. Primavera, verano, otoño, invierno… y vuelta a empezar.

Dios es el amo del Universo y del mundo entero y, si no ordena lo contrario, los vínculos familiares se cortan con la muerte de la víctima en origen. Las hijas de mi madre son tan odiadas por las hermanas de mi padre y Pepa su cuñada como mi madre lo fue. Hay una intención totalmente diabólica, no es lógico que se muriera mi madre, que era una mujer alegre y positiva y se quedará mi padre con vida que ha sido siempre una persona enfermiza, triste y en depresión. Tampoco es natural que ahora sus hijas estén todas enfermas y él con más salud que sus hijas. La depresión que llevan algunas personas es para los que están al lado, algo terriblemente contagioso y mortal. La familia de mi padre busca que no se rompa ese vínculo familiar que las mantiene en contacto de una forma sobrenatural conmigo y con mis hermanas.

La familia de mi padre ha preparado la muerte de mis hermanas y la mía antes que la de nuestro padre. Y la familia política de mis hermanas y la mía, el mismo final que tuvo nuestra madre, morir antes que nuestros maridos. Y así mismo la historia tendría que repetirse y mis hijas morir antes que su padre. De esta forma ni rastro de mi familia quedaría.

En la familia de mi padre aún quedan dos vínculos familiares malignos, totalmente activos, la hermana mayor y la cuñada, la mujer de mi tío Isidro, que en paz descanse por la vida que llevó al lado de una mujer tremendamente perversa y cruel. Como mi tío era estéril su mujer lo maltrató psicológicamente, se enfureció con él y no paró nunca hasta conseguir llevarle a una situación física y psíquica deplorable, que terminó con su vida. Y la hermana mayor de mi padre tiene noventa y dos años y ha tenido siempre una salud envidiable, hasta el año pasado que enfermó del hígado, qué coincidencia, justamente enferma de la misma enfermedad que desde hace muchos años una de mis hermanas y yo padecemos. La hermana mayor de mi padre siempre ha dicho que su “hermanito” es el único hermano de padre y madre. A él le hacía creer que lo quería incluso más que a los otros hermanos pero, por detrás, le clavaba el puñal. Tener una hermana de esta calaña y, encima, mayor que tú es la desgracia más grande que pueda ocurrirle a un ser humano en la vida. La persona es víctima desde el momento de la concepción. Mi padre no creció ni se desarrolló en libertad, sus tres hermanas se lo impidieron de todas las formas posibles.

Han pasado los años y he seguido esperando, segura de que el beneplácito del Señor ha de cumplirse por encima de toda perversidad humana. Durante todos estos años el Señor Jesucristo me ha permitido sobrevivir pero con una salud cada día más y más deteriorada: “estas muerta en vida” me han venido diciendo. Y, todo ello, debido a que he seguido recibiendo puntualmente visitas de Satanás, también en forma de energía, que paraliza mi organismo y puede en cualquier momento terminar con mi salud y mi vida. Es la sensación de vivir un estrés brutal producido por una fuerza destructiva que no es de este mundo, que va consumiendo la energía positiva que da la vida hasta extinguirla.

Cuando el Señor abrió mis ojos comprendí que no era posible luchar contra unas fuerzas que no son de este mundo. Con la revelación de Dios mi vida termino y la que estoy viviendo ahora pertenece a Dios. El Señor salva mi vida de unos seres tenebrosos que me atacan una y otra vez y me causan un sufrimiento físico indescriptible. Mi situación podría compararse a los ejércitos en el frente, en primera línea de batalla, acorralados por el bando enemigo. Las obradoras de iniquidad me han hecho la vida imposible, de todas las formas posibles. Estoy rodeada por fuerzas sobrenaturales, que de no haberlo impedido el Señor Nuestro Dios, hace tiempo que habrían paralizado mi organismo y acabado con mi vida. Son tantos frentes abiertos y un cúmulo de circunstancias generadas que sólo el hecho de haber sobrevivido a esta situación es un milagro perpetuo.

Satanás ha querido arrebatarme la corona y ha peleado para ver si podía, al menos, llevarse las hojas de laurel del cual ha sido elaborada. El diablo ha querido reducir mi triunfo y me ha instigado día y noche, desesperado ha buscado cómo conseguirlo. Porque no sólo es pecado hacer el mal, también lo es dejar de hacer el bien y es en este último punto donde Satanás ha intentado, una y otra vez, seducirme. Pero yo conocedora de mi situación siempre he pedido ayuda a Dios: “¡Señor mío y Dios mío!” no permitas que Satanás se lleve las hojas de laurel de mi corona. El Señor me ha dado fuerzas y sabiduría para aguantar con firmeza los embates del Maligno:

“Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores aman a los que les aman. Si hacéis bien a los que os lo hacen a vosotros, ¿qué mérito tenéis? ¿También los pecadores hacen otro tanto!… Más bien, amad a vuestros enemigos; haced el bien y prestad sin esperar nada a cambio; entonces vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los desagradecidos y los perversos”. (Lc. 6, 32- 35). Si no hubiera sido por la presencia de Jesucristo en mi vida, que es “la gracia de Dios conmigo” (Co. 15, 10), habría sucumbido y aislado de la oración de curación a las personas de mi entorno familiar afectadas por el demonio. Ahora, después de tantos años es una medida que hay que utilizar para intimidar a Satanás como arma de defensa. Sin oración de curación Satanás y el hombre mismo se debilita y pierde fuerzas.

El amor exige recíproca correspondencia, entrega y respeto mutuos. ¿Cómo es posible que des amor y recibas odio a cambio? ¿Será porque llevan al diablo y no pueden expresarse como realmente son? Es ella, su hermana que tiene el poder de dominar a su hermano, hasta el punto que él ha hecho siempre lo que ella le ha dicho, mentalmente. No hapodido ser de otra manera en todos estos años los hermanos ni por teléfono ni en persona han hablado. Más valdría no haber nacido antes que llevar la sangre de una hermana y una madre como esta. Hay una confluencia de tantas cosas negativas y un resultado para estos y para millones de seres humanos que además de ser atacados continuamente por el demonio muestran carencias afectivas, educativas y de todo tipo. Proceden del árbol malo del que habla San Mateo: “Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos.” (Mt. 7, 18). Son familias de bestias que como no han amado no han enseñado amar a sus descendientes; madres y hermanas que revestidas de piel de cordero han encajado en la sociedad.

Más de quince años he vivido empeñada en un imposible, en la lucha por rescatar a dos hombres de las garras de Satanás. A dos seres humanos sentenciados a muerte por sus propias hermanas y esto es algo que yo no he podido cambiar, por mucho que lo he intentado. Aunque yo no quiera tengo que aceptar que hay personas que son víctimas mortales. Para quedar totalmente limpios dependerá del grado de afección. Gabriele Amorth dice en su libro “Habla un exorcista” que cuando más mayor es una persona menos posibilidades tendrá de recuperar la libertad. Pero he hecho lo que tenía que hacer, inmolarme, el Señor ha contemplado que he llegado hasta el final. Durante todos estos años he conseguido muchas curaciones para todos. Mi presencia ha sido un obstáculo que ha hecho imposible hasta el día 19 de agosto de 2013, ejecutar totalmente los deseos de estas obradoras de iniquidad. El Señor me reveló los planes que eran la aniquilación de las dos familias enteras. Me he sentido obligada de vez en cuando a abandonar a estos eres humanos, sin dejar de pensar que los designios del Señor se cumplan por encima de toda perversidad humana, yo he buscado la vida Eterna. Ha sido una lucha interminable y siempre con el mismo dilema, abandonarlos o no, la idea de sacarlos de la oración de curación surge después de muchos años, al comprender que estas personas estarán siempre bajo el poder de sus respectivas familias y, serán por ello, prácticamente irrecuperables. En la lucha por la supervivencia, el Señor Nuestro Dios permite defender la propia vida para que podamos defender la vida de los demás seres humanos que nos rodean.

Alejandro y Víctor son el canal por donde se conduce Satanás hacia la casa de estos hombres afectados por la energía extraordinaria del diablo. Es una energía maléfica que hace acto de presencia de muchas formas, sobre todo para enfermar con enfermedades graves a los seres humanos que comparten la vida con los afectados. Ahora estamos en la última batalla contra Satanás que se manifiesta, muy especialmente, como enfermedad. Realmente estamos todos acabados y, muy, muy, enfermos. “El momento más oscuro de la noche se produce justo antes del amanecer”. Al final del laberinto se llega razonablemente justo antes de salir de él. Espero confiada en el Señor la recompensa prometida, que el sol alumbre con rayos de justicia a quien lo ha dado todo por el Hijo de Dios. El día 13 del 11 del 2013, los dos hombres que nos ocupan, atacados por las fuerzas del mal por sus propias hermanas, son colocados ante la presencia de Dios y sacados de la oración de sanación. No es posible hacer nada más si Dios no actúa en su defensa. Siempre creí que el señor me concedería la total liberación de toda mi familia, pero la voluntad de Dios no siempre coincide con la de los seres humanos. Acepto sumisa los designios del cielo de Dios espero todo, mi vida depende totalmente de Dios, por Él vivo y existo. No me canso de alabar y dar gracias a Dios por su presencia en la Tierra.

Y aún, a pesar de los pesares, la piedad ha seguido actuando, de vez en cuando, haciendo lo imposible por estos hombres víctimas de sus propias hermanas. Una situación donde la persona ha estado protegida por la oración sanadora, un día si y otro no. Dicen que el ser humano reacciona cuando es sometido al sufrimiento; el sufrimiento moldea y perfecciona como el fuego al hierro. Y, realmente, el cambio personal fue milagroso. Víctor Manuel se había inflado, con tanta fuerza y salud creía que era Dios, incluso se sentía místico y cuando iba a la Iglesia decía “rezaré por vosotros”. Su vida era un espejismo, había llegado a una situación irreal que era necesario y urgente devolverle a su estado real. Al sacarle de la oración de sanación las bacterias y los virus se le comían, padece un grave problema de garganta, con infecciones de repetición, el hombre se siente acabado y enfermo. Su estado fisiológico sufre un cambio radical, está inquieto y no puede conciliar el sueño. A los seis meses es ingresado una semana, en un hospital de urgencia. Padecía Sepsis, una enfermedad en la cual el cuerpo tiene una respuesta grave a bacterias u otros microorganismos y en el caso que nos ocupa, provenía de una infección de la próstata. La Sepsis pone en riesgo la vida de la persona afectada. El diagnostico rápido es crucial, dicen que un tercio de las personas que tiene sepsis muere.

En aquel sufrimiento interviene la piedad y el hombre inmediatamente es puesto de nuevo bajo la protección de la oración de sanación. A la vez que es informado que había estado fuera de ella. La intención, que el hombre recupere la lucidez y, sepa, lo que antes no sabía, que su vida hace tiempo que acabo y la que estaba viviendo y, ahora, vive, es obra de Dios. El Señor exige para esa vida regalada amor y servicio a los demás y hay que pasar por el aro o se acaba este reinado. Lo cual quiere decir que la persona no podrá seguir recibiendo ayuda de Dios, por medio de la oración de sanación, si la victima no cumple con unos objetivos imprescindibles para poderlo llevar a cabo.

Los seres humanos tenemos limitaciones y el sano juicio nos lleva a respetar nuestro organismo. Víctor Manuel ha sido una persona temeraria y suicida con su salud, cuando fumaba lo hacía compulsivamente, más de tres cajetillas de tabaco rubio al día, durante 47 años. Con el deporte, esfuerzo excesivo y descomunal con el ánimo de ganar en velocidad a sus compañeros en bicicleta. Para poder aguantar ha tenido que comer alimentos que no debía. “El estómago consume todo tipo de alimentos, pero unos son mejores que otros.” (Si. 36, 18). Demasiada carne roja y alimentos enlatados, margarina, queso y bacon, aceitunas a saco, caramelos a carros y alimentos dulces: miel, plátanos, dátiles y naranjas a diario. Estos alimentos últimos, tan dulces, aunque sean naturales también son tremendamente perjudiciales ya que inflaman el organismo y nutren las células cancerígenas. La comida siempre salada, salada y aún tenía poca sal. Ha sido un milagro o no ha sido un milagro que Victor Manuel haya subsistido durante tantos años.

Es posible o no es posible hacer y comer lo que nos perjudica y vivir una larga vida. Mi marido ahora come peor que nunca, lo que le da la gana y se alimenta al % de alimentos ácidos, alimentos que según estudios son proclives al cáncer. Pero una alimentación no adecuada no es lo único que nos hace enfermar. Los alimentos y todo lo que entra en nuestro cuerpo y es negativo nos hace daño, de la misma manera que si es positivo nos beneficia. En la Tierra todo es energía y según sea esa energía, positiva o negativa hace o deshace nuestro organismo. La incidencia que tiene una mala alimentación en la salud es mucho menor de lo que puede llegar a tener la energía extraordinaria del diablo. El pensamiento, las palabras, las acciones y los deseos que otros puedan tener sobre ti generan energías, negativas o positivas, la energía positiva es generadora de vida y salud abundante y la energía negativa es la que puede enfermar y matarte. La obradora de iniquidad genera energías negativas que atacan la salud de su víctima. Yo creía que gracias a mis oraciones mi marido seguía con vida. Es verdad que he conseguido muchas curaciones para él que le han beneficiado notablemente. Pero también es verdad y eso siempre lo he sabido, que las obradoras de iniquidad lo que han buscado desde el principio y siguen buscando es mi muerte en primer lugar. Ellas saben que la muerte de mi marido cortaría el vínculo familiar impidiéndoles ese contacto sobrenatural que ahora tienen conmigo.

Y el mal que vemos es lo que han generado las obradoras de iniquidad, un mundo lleno de seres humanos con enfermedades físicas y mentales y problemas de todo tipo. Una sola obradora de iniquidad puede controlar la vida de muchas personas y hay que tener en cuenta que casi todas las mujeres lo son. Desgraciadamente esta es la situación general de los varones, que ningún varón se congratule pues el porcentaje de hombres afectados por Satanás es demasiado elevado. El hombre puede creer que es libre, que todos sus pensamientos y acciones le pertenecen, pero no es cierto. Sencillamente no sabe que obedece como una marioneta a los mandatos de su madre o de su hermana. La mujer se ha hecho Anticristo y se ha cebado con el género masculino y, ahora, es muy difícil encontrar a un hombre que sea libre, pues se halla en peligro de extinción. Por eso hay más hombres que mujeres fuera del ámbito universitario, más alcohólicos, drogadictos, maltratadores y más hombres enfermos y con problemas psicológicos y comportamientos negativos. La violencia y, también las enfermedades mentales y físicas son obra del demonio y haber que varón muere y el médico dice: “Ha muerto de viejo”.

Por la vivencia hemos llegado a comprender que al conseguir la curación de Alejandro y Víctor proporcionamos una gran potencia a las obradoras de iniquidad que nos están atacando. Satanás ha otorgado un poder, nunca mejor dicho, extraordinario a las personas que odian sin freno a sus propios hermanos o a los que tienen el vínculo de su misma sangre. Estas personas han sido y son las que han ostentado y ostentan el máximo poder del diablo en la Tierra. Los procesos de brujería dañan terriblemente el organismo humano y las obradoras de iniquidad siguen año tras año requiriendo al diablo hasta que consiguen acabar con sus víctimas. Hay de un orden de los acontecimientos, totalmente programado, por el obrador de iniquidad, que si Dios no interviene ha de cumplirse. Mis hermanas y yo estamos sentenciadas a ser las primeras en morir.

Vemos que a medida que avanza la enfermedad, Satanás se va retirando de ese cuerpo que ha poseído, lo cual nos ha hecho pensar que tan sólo con la muerte los abandonará. Soy mujer piadosa y misericordiosa en extremo, por eso la situación ha persistido. Todos han sabido cómo hay que comportarse para ser beneficiados por el poder de la fe. Todos han estado informados y, a pesar de la desobediencia, durante años han sido igualmente enormemente beneficiados. Ahora solo queda implorar a Dios una muerte sin sufrimiento. Inocente de mí, que estaba colaborando a que se cumpliera lo programado por las obradoras de iniquidad que me están atacando. El fin premeditado de este tipo de personas es eliminar primero a todos los que los que están al lado de su hermano para que de él no quede ni rastro. Soy consciente que las energías negativas están llegando para enfermarnos y ahorrar energía cuando queda tan poca es de sentido común. No puedo seguir defendiendo la vida y la salud, de los hombres atacados por mujeres que tienen el vínculo de su misma sangre, implicaría para mí un caos familiar, sufrimiento, enfermedad y muerte de personas totalmente inocentes. Que al verse libres de las garras Mª Luisa y Alicia recuperarían la libertad, la salud y la vida.

Cuando la abuela del bar de la esquina se queda viuda observamos en ella un cambio radical. Su marido era un hombre muy serio, estaba como enfado, nunca sonreía y a ella le pasaba lo mismo, estaba como amargada. Y, ahora, tiene un semblante feliz, siempre está contenta y positiva. Toda las mujeres saben lo que está pasando y está mujer sabia la situación en la que se encontraba, por eso cuando cesaron los infartos de repetición de su marido y pudo ser operado, se enfado conmigo y dejo de saludarme. Recé por que su hija pequeña me lo había pedido. Cuando beneficio a alguien con mis oraciones, lo sepa o no la persona, la respuesta es negativa, siempre me devuelven mal por bien.

Seguimos con el testimonio de los problemas que causan las energías negativas. En un programa de radio que hablan de casos raros, una mujer decía: “Cuando tenemos a mi suegra en casa, las nietas se ponen enfermas. Y pasa en mi casa y en casa de la otra nuera y, también, en la de su propia hija”. Hay personas mayores que han sido y siguen siendo muy odiadas y, por ese motivo, arrastran tal energía negativa, tal depresión, que contagian a los que están a su lado. Será por eso que, durante todos estos años, lo normal haya sido llevar a los mayores a la residencia de ancianos o cuidarlos en su casa. Otros abuelos van con los hijos a semanas y los más afortunados quince días en cada casa, pues “así no se hace tan pesado” decía la nuera a la vez que señalaba: “No da ninguna faena se pasa el día sentado en la salita de casa”. Hay una abuela que, a veces, su hija no la deja entrar en su casa y en cuestión de segundos está con ella en la calle, diciendo: “No puede ser, no es la fecha”. El problema de las energías negativas es un drama del que muy pocos se salvan.

El día 27 de octubre de 2014, vi a Mª Luisa escoltada por sus mejores amigas que, al verme, reían sorprendidas, pensarían: ¿cómo es posible, esta mujer con esa energía, si tendría que estar muerta? Tu risa era muy diferente, era una risa nerviosa, sumida en la decepción y el miedo. Te preguntarías ¿qué estará pasando? Tu prioridad ha sido siempre hacerme desaparecer a mí primero. Dios no ha querido llevarme y dejar a todos en peligro. Si Dios me hubiera llevado te habrías hecho totalmente con sus vidas. Mujer, ya era hora que empezases a entender que la victoria de David contra Goliat es un hecho basado en una historia real. Aunque los seres humanos quieran o no, tiene que ejecutarse la Ley natural que Dios ha creado, la misma que descubrió Newton. Satanás debe volver en sentido contrario y con la misma fuerza a la persona que lo requirió y causar así el mismo daño la (reacción) de la que hablaba Newton: “Toda acción provoca una reacción igual y en sentido opuesto”. La universalidad de la ley de acción y reacción garantiza el cumplimiento de la Ley de Dios. Dios ha puesto leyes en la Tierra para que se cumplan: “¡Ay, tú que saqueas, y no has sido saqueado, que despojas, y no has sido despojado! En terminando tú de saquear, serás saqueado; así acabes de despojar, serás despojado.” (Is. 33, 1). Lo cual obliga a los obradores de iniquidad recibir el castigo físico en la Tierra y el de espíritu en la vida Eterna.

No soy egocéntrica ni soberbia, solo quiero informar que mi vida está totalmente predestinada desde el día de mi concepción, soy verdadera seguidora de Jesucristo y una elegida de Dios especialmente para anunciar el fin de esta forma de vida. Y, también, formo parte de aquellos cristianos que anuncia San Juan, que presenciarán la llegada triunfante de Jesús a la Tierra. San Pedro nos lo recuerda justo antes de ser crucificado, cuando pregunta al Señor Jesucristo: “¿qué sucederá con el “Discípulo Amado”?: “Jesús le respondió: Si quiero que se quede hasta yo venga.” (Jn. 21, 20- 23). Los verdaderos seguidores de Dios, que permanecerán con vida cuando el Hijo de Dios vuelva a la Tierra, son el “Discípulo Amado”, del Evangelio de San Juan. San Juan es muy es claro cuando manifiesta: “Pero Jesús no había dicho a Pedro: ‘No morirá’, sino: ‘Si quiero que se quede hasta que yo venga.’” (Jn. 21, 23). Jesús se refiere a la Parusía y, justamente, ese es el tiempo que ahora estamos viviendo.

Luís,  hermano de mi marido, te acuerdas aquella vez que nos reunimos en casa de tu hermana y os pedí a todos perdón, sin ser culpable de nada. Al contrario fue tu mujer la que me había difamado con su lengua mortífera y embustera que habla y habla sin control. Su lengua, es un músculo insensible a la acción del freno de Dios. Aquel día, estabais todos enfurecidos contra mí y sobre todo tu mujer me dio un poquito de miedo. Hacíais como hacen las hienas al hallar una víctima sola e indefensa. Que contradicción más grande fui condenada y humillada por todos vosotros y, sin embargo, me sentía feliz, consideraba estar en el camino de Dios, cumpliendo sus mandatos.

Luis, la última vez que hablamos, hace ya unos quince años, me dijiste: “Ya veremos quíen gana o quién tiene razón, si ellas o tú.” ¡Qué necio eres! ¿Qué creías, qué tu mujer y tu hermana Mª Luisa vencerían? Luís, has hecho como la gente vulgar, te has cubierto con piel de cordero, y has hecho creer a los demás que eres un hombre respetuoso y pacificador. El día 7 del 11 de 2014 estabas en el casino como la gente “honorable”, acompañado de tu mujer, tu hermana y Elisa amiga de tu hermana. A ti te vi sorprendido, no parabas de mirarme a través del ventanal y ellas, en cambio, cabizbajas y atemorizadas, sin atreverse a echar un vistazo. ¿Qué me pasa, qué tengo, qué hay en mí que provoca esa reacción?

Luis, la última vez que hablaste con tu hermano, hace más de quince años, te propuso almorzar de vez en cuando contigo y le dijiste que cada uno hiciera su vida: “Tú con tu mujer y yo con la mía”. Sabes en tu interior que no has tenido ningún motivo para dejar de hablar con tu hermano, por eso para tranquilizar la conciencia te montas una película y, encima, hablas de él. Como tienes valor para difamar a tu hermano, justamente a él que ha sido el único que ha defendido a tu hija, frente a las desigualdades que había entre las nietas de tu madre. Tú hermana y tú madre solo reconocían al vinculo de su misma sangre. Paco el marido de tú hermana me decía un día. “No compares a un hijo biológico con los adoptados, la sangre es la sangre”. Y tú hermana y tú madre estaban presenciando la escena, regocijadas y totalmente complacidas. Las personas que no aman no saben que el Amor es el vínculo superior al de la sangre y a todo vínculo. Y, tú, que hiciste, jamás defendiste a tu hija. Psicológicamente, tú comportamiento tiene respuesta, tú no has sido un buen padre y quieres cargar a tu hermano con tus propias miserias. Los problemas de tú hija se hallan en el nido, en el propio hogar.

Luis, tu madre, tu hermana y tu mujer te han separado de tu hermano, estas totalmente condicionado por ellas. Antes muerta que alguien me aparte de mis hermanas sin haber motivos. Hay quien lo ha intentado todos días. Pero tu hermano nunca halló obstáculos, fue animado a seguir relacionándose con sus hermanos. Yo si que no quise formar parte de vuestro teatro, no podía sentarme a la mesa de personas que, además de odiarme, utilizaban las fuerzas del mal contra mí. ¿Qué querías que hiciera? Yo no soy como vosotros. Mi responsabilidad fue prescindir de unas relaciones ficticias e insanas que dificultaban mi crecimiento personal. Era el único margen de maniobra que tenía. Mi deber como verdadera seguidora de Jesucristo es construir relaciones auténticas. No sé lo que habréis contado a familiares y amigos, pero la verdad es indiscutible, ni tu hermana ni tú habéis querido saber nada de vuestro hermano. Cuando alguien le pregunta por vosotros, tu hermano dice “mis hermanos han muerto”. ¡Qué ironía, qué ingratitud! Víctor Manuel es víctima y entre todos le habéis declarado culpable.

Mª Luisa, no sé lo que habrás contado a la gente, pero con tu hermano Víctor Manuel no tuviste ni una palabra. Tú el puñal siempre se lo has clavado por la espalda y a traición. Y conmigo no hubo ninguna discusión, tan solo te supliqué en más de una ocasión que cesaras de utilizar las fuerzas del mal contra nosotros. La última vez que hablamos fue en Navidad, hace más quince años, cuando me preguntaste que quería de reyes para mis hijas, hacía más de cinco meses que no sabíamos nada de ti, te dije: “Mis hijas no necesitan regalos, cuando tengas amor para darnos llámame y serás bien recibida”. De aquello hace más de quince años. Y a tu hermano, nunca jamás realizaste una simple llamada, no has querido saber absolutamente nada de él. Dios es rico en misericordia y lento en cólera, no tendrás queja. Los verdaderos seguidores de Dios sabemos que la paciencia lleva consigo la victoria, la paciencia es la gran virtud del cristianismo.

Hablemos del poder sobrenatural que tienen los vínculos familiares. Soy una persona observadora, por eso puedo hablar del caso de Teresa, una mujer que tenía una relación buenísima con su único hermano, que la visitaba siempre a menudo. Su hermano estaba casado, pero su mujer y sus sobrinas jamás la visitaban. Teresa siempre estaba enferma, tenía una depresión enorme y unas molestias cervicales terribles. Era una mujer triste, se hallaba decaída, abatida… El hermano de Teresa era una persona con una salud normal pero un día enfermó y fue ingresado en la UCI de gravedad, todos sus órganos y sistemas fueron poco a poco paralizándose y en poco tiempo, murió. Los médicos no pudieron diagnosticar la enfermedad, era algo desconocido para la ciencia. Teresa quería muchísimo a su hermano y él a ella y sintió su muerte con mucho dolor, era su único hermano. Después de aquel suceso la salud de Teresa empieza a cambiar positivamente y observábamos como la depresión le estaba desapareciendo, pero sin ella darse cuenta, inconscientemente, estaba transformándose, experimentado un cambio físico y mental extraordinario. Al año de la muerte de su hermano, Teresa había adquirido una vitalidad y un brío desconocido en ella, ya no era una mujer enferma, tenía salud. La explicación de este caso es muy sencilla y muy clara, con la muerte de su hermano se corta el vínculo sobrenatural que Teresa había adquirido con su cuñada, al casarse ésta con su hermano. La cuñada es una mujer perversa y malvada que utilizaba las fuerzas del mal contra ella.

Teresa no ha hecho lo debido si hubiera tenido sabiduría, no ha roto el vínculo con su cuñada. Esta última, después de la muerte de su hermano, empieza a visitarla acompañada de sus hijas y, además, a menudo, cosa que en vida de su marido nunca hizo. La obradora de iniquidad puede introducir en tu casa un hechizo, un maleficio o darte a beber o comer alimentos hechizados y mandarte al otro mundo de una forma muy fácil. Hace un mes o dos me dijeron que Teresa volvía a estar en depresión profunda, como antes, apagada y sin la energía vital que últimamente había adquirido. ¿Qué buscan los familiares políticos de Teresa? ¿La herencia o librarse de Satanás? Ahora sé porqué la cuñada y las sobrinas visitaban a Teresa después de la muerte de su hermano y, porqué, ahora cuando está tan enferma y delicada no la visitan. Teresa dice “No pueden, trabajan y además mi cuñada tiene a su madre enferma de Alzheimer”. Pero la causa real era que Satanás había vuelto a la obradora de iniquidad, a la cuñada de Teresa que lo ha requerido. Y ella y sus hijas desesperadas buscaban la forma de librarse del demonio, y lo han conseguido hechizando de nuevo a Teresa. ¡Ellas no saben que será por poco tiempo, que Satanás ha de volver a su lugar de origen, ha quedarse para siempre! Las fuerzas del mal tienen por ley un efecto circular que se cumple a rajatabla, cuando el diablo vuelve instintivamente a esa misma persona que ha utilizado sus fuerzas se produce el efecto boomerang.

El día 9 de mayo de 2015 encontré a Teresa en el portal y me quedé impresionada por su aspecto. Estaba con una depresión mucho más profunda que las anteriores y en una situación mucho más delicada en la que se halla la persona en peligro de muerte. “He caído en un pozo negro y no puedo salir” me decía. Tenía la mirada perdida, los párpados como los de un camaleón y el rostro desfigurado, un lado hundido y el otro hinchado. Al caminar le faltaba el equilibrio, estaba temblorosa y nerviosa como una anciana al final de su vida. Es como si de momento hubiera envejecido cuarenta o cincuenta años más. ¿Has ido al psiquiatra?- le pregunté y me dijo que sí. Los ansiolíticos y los barbitúricos desgraciadamente solo hacen que multiplicar los males. Al final le dije: “Tu cuñada te provoca ese mal” y ella contestó “eso es imposible”. Teresa no responde adecuadamente, no se protege y sigue totalmente expuesta a sus verdugos. Aun así desde el día 9 de mayo está siendo beneficiada por la oración de liberación. Es la única forma en la que puedo ayudar, soy una persona que no soy bien recibida, lo que digo causa rechazo. Mi marido, cuando ve a Teresa por la acera de casa paseando con ayuda de una amiga, me informa y me dice que mis oraciones no surten ningún efecto: “Teresa no está mejor, está muy mal y apenas se mantiene derecha”. “¿Qué enfermedad es esa? No entiendo”. Decía con ironía una vecina refiriéndose a Teresa. Y es que es algo espectacular, cuando anda y cuando habla, yo jamás en la vida he visto a nadie con un cambio físico y psíquico tan radical y tan llamativo.

Estoy segura de que a mí se me ha mantenido con vida para algo, hay una intención muy clara por la cual el Señor me ha venido concediendo las curaciones y la protección que me han permitido llegar al día de hoy con vida. Pero los años han ido pasando a la vez que hemos seguido siendo atacados por las fuerzas del mal, de ahí el deterioro físico que ahora soportamos. Llegados a esta situación me pregunto ¿Ahora qué? Para sanar a Teresa, a mi familia y a mí misma necesito que me sea concedido el poder sobrenatural tenían los Apóstoles sobre el demonio. Ahora que puedo yo hacer por Teresa, o por mí misma o por los que me rodean. Si Dios no sale en mi defensa, a la vista de todos seríamos derribados.

Las obradoras de iniquidad requieren al diablo y lo embisten contra sus víctimas año tras año hasta que consiguen aniquilarlas. Las víctimas de las fuerzas del mal sufrimos procesos de brujería y yo como víctima que soy, he utilizado el poder de la fe y, así, he logrado una y otra vez recuperarme y sobrevivir. La energía extraordinaria de Satanás exclusivamente es energía de odio que se ubica en el sistema nervioso del cuerpo humano, causando una depresión silenciosa y brutal y la persona afectada no se entera de nada. El sistema nervioso es el rector y coordinador de todas las funciones, conscientes e inconscientes del organismo, además regula y dirige el funcionamiento de todos los órganos y sistemas del cuerpo humano. Somos seres de amor y la energía de odio no podemos soportarla, es letal para nuestro organismo. Mi intención es conseguir de Dios, la libertad, que el Señor expulse de mí persona y para siempre toda esa energía negativa, que desintegra mi energía vital que enferma mi organismo que paraliza mis órganos y sistemas. Mi fe me lleva a ser libre y a multiplicar mis días de vida.

En este mundo se hace culpables a las personas inocentes. La gente quiere creer que tengo aquello que atraigo y esperan impacientes mi destrucción. Están equivocados, los verdaderos seguidores de Jesucristo podemos tener fallos y cometer algún pecado venial, pero no mortal. Hemos elegido el amor para desenvolvernos en la vida, ese es nuestro distintivo. El mal me ha perseguido a mí desde que nací y, ahora, el bien es el que me toca vivir. Todo el bien que ha salido de sí, tiene que volver, me pertenece. Todos quedarán paralizados cuando vean el bien que ha de venir sobre mí. El Señor mi Dios restaurará mi prestigio social, me devolverá todo lo que me han robado y me otorgará incluso un poco más de lo que merezco. Todo lo he dejado por el Hijo de Dios, he hecho lo que el Espíritu Santo me ha suscitado y, ahora, sólo me queda esperar la recompensa prometida: “Recibir el ciento por uno.” (Mc. 10, 30) en esta vida y en la otra, la vida Eterna. Un buen jefe no olvida nunca a aquellos que trabajan para él.

La reacción de Teresa, al ser informada de lo que le está ocurriendo, es normal. Yo incluso la tuve mucho más mala, el día que aquella mujer vino a contarme lo sentimientos de mi cuñada hacia mi marido y a mí, la increpé y la despaché de casa. Si pudiera le buscaría y le pediría perdón pero no me acuerdo ni de su nombre. A los enemigos más feroces hay que buscarlos siempre entre los familiares más cercanos. Otro caso que conozco es el de Marta. Si yo le dijera a ella que es su propia hermana la que ha emponzoñado sus relaciones sentimentales, tampoco lo creería. Las cosas no le han sucedido a Marta como le tendrían que haber sucedido, si así fuera seguiría al lado de Ángel, estaría casada, con hijos y sería feliz. Hace mucho tiempo que no he vuelto a encontrarme con Marta y, eso, es algo muy extraño. Me vienen diciendo que Marta está excesivamente delgada, que ha perdido su belleza natural, que parece estar enferma. Y esto que explico es lo que normalmente veo, hermanas utilizando el poder de las fuerzas del mal contra sus propios hermanos o hermanas.

El día que acompañe a una mujer a la consulta de un naturalista, me quedé totalmente sorprendida. Con las fechas de nacimiento el hombre comienza a realizar el árbol genealógico de aquella persona y de inmediato le indica que se había casado con un hombre con el mismo signo que su padre y con las mismas características psicológicas y los mismos síntomas. Comprendí perfectamente, pensando en mi misma, que yo también había repetido el patrón de conducta de mi madre. El naturalista le decía a la mujer “corta los vínculos familiares que afectan a tu salud” “¿cómo?” decía la mujer. “Coge una cuerda y visualiza que al otro extremo está la persona con la que quieres cortar y corta la cuerda con una tijera grande. Pero eso es absurdo, una tijera no puede cortar un vínculo que es sobrenatural, adquirido en el sagrado ritual del matrimonio. Para ello la persona tendría que recurrir a los poderes sobrenaturales del diablo, que siempre son un engaño.

Los expertos del árbol genealógico han averiguado cosas muy interesantes. Desde el pasado mes de septiembre estoy trabajando y, todo ello, con la finalidad de poder mostrar a los seres una visión real del tema. Todos tienen que saber quién se esconde detrás de la medicina transgeneracional, que es realizada a través de la realización del árbol genealógico, la ignosis, las regresiones y las constelaciones familiares. Son rituales, donde una persona con poderes, hace de médium e invoca al diablo.

Mi árbol genealógico se está muriendo, por eso estamos todos enfermos. Hace muchos años que las obradoras de iniquidad están mandando, insistentemente, a Satanás podar las ramas sanas y queden las enfermas, para que el árbol se muera. Ante el tribunal de Dios Nuestro Señor, el Señor Jesucristo nos ha llevado y, ahora, estamos a la espera de la resolución de nuestro caso. Por la mano de Dios, mi árbol genealógico ha de recuperar la salud y brotar. Y si para ello hay que podar, el Señor se encargará y terminará rápidamente con todos los vínculos familiares dañinos que nos están atacando.

Por la revelación Dios hemos comprendido que las ramas enfermas que enferman todo el árbol son podadas con la muerte de la víctima en origen, ésta es la persona que está siendo atacadas por las fuerzas del mal, por familiares que tienen el vínculo de su misma sangre. Las demás personas del entorno familiar íntimo de la víctima, son victimas accidentales. Satanás no está ligado establemente a la víctima accidental, el encuentro entre los dos sólo es temporal, existe mientras se halla ese vínculo vigente. Cuando la psicología transgeneracional habla de la necesidad que hay de podar las ramas “enfermas” del árbol genealógico para que éste no muera y, además pueda brotar, señala sin saberlo a personas afectadas por el demonio, por la madre o la hermana. Los vínculos de la sangre ostentan el poder total sobre sus víctimas, a las que tarde o temprano matarán con el poder de las fuerzas del mal.

La situación ha creado dolor y desmoralización y me he preguntado ¿qué ha sido de aquella fuerza interior que genero una lucha, de años interminables? Incapaz de rescatar a estas personas de la garras de sus hermanas. ¿Las víctimas morirán, para que otros puedan vivir, o habrá otra forma de ejecutarse la Ley de Dios? Ahora, llegado este momento, yo me pregunto ¿qué poder pueden tener mis oraciones? ¿Acaso no fue Dios quien sacó a su pueblo Israel de Egipto? Dios es imprevisible, se manifiesta cuando quiere y como quiere. Hay un enigma, no sabemos el desenlace final, donde Dios decide quien cae o quien se mantiene en pie.

Mi fe es real y las exigencias de una vida mística solicitan la intervención divina, para poder escapar definitivamente de mis enemigas, las obradoras de iniquidad, que forman parte del entorno familiar más intimo de mi padre, marido y cuñados. Yo como, el Rey David, clamo a Dios de noche y día: “Escucha, Yahvé, mi causa, hazme caso cuando grito, presta oído a mi plegaria, que no hay doblez en mis labios. De ti saldrá mi sentencia, pues tus ojos ven lo recto. Si sondeas mi corazón y de noche me examinas no hallaras en mí malicia; mi boca no claudica al modo de los hombres” (Sal. 17, 1- 3). Yo, como el profeta Habacuc, me quejo a Dios: “¿Hasta cuándo, Yahvé, pediré auxilio, sin que tú escuches, clamaré a ti: ´¡Violencia! Sin que tú salves? ¿Por qué me haces ver la iniquidad, mientras tú miras la opresión.” (Ha. 1, 4) ¿Por qué a estas alturas la justicia y la bondad de Yahvé siguen tolerando el triunfo del impío? Satanás afecta una y otra vez a los seres humanos y Jesucristo sólo me facilita las armas para poder controlarlo. No me proporciona los “instrumentos” para erradicarlo. No proyecta sobre mí aquel descomunal, sobrenatural e invisible poder que tenían los Apóstoles, sólo a ellos les fue concedida autoridad total, para realizar de una forma muy natural, unas liberaciones y unas curaciones que no han vuelto a estar nunca jamás al alcance de ningún ser humano.

Sin cadáver no hay crimen, es el “principio” vigente en la historia judicial española. Pero para Dios, que todo lo ve y todo lo oye, la prueba es la actividad perversa que tú Mª Luisa y tú Alicia habéis venido desarrollando en vuestra vida. Una actuación maléfica que verifica la existencia de vuestro delito de sangre y es por ello el testimonio “El Mensaje de Dios” verdadero. Ladronas que habéis robado la identidad a vuestros hermanos y anulado su voluntad, conseguido que Satanás se adueñara de ellos. Habéis dejado constancia que el vínculo de la sangre no siempre va unido al vínculo del amor. Para Dios el mayor pecado es atentar contra el derecho a la vida digna de las personas e incluso llegar a la muerte de los propios hermanos y no permanecerá impasible ante la violación de estos dos derechos. El Señor Jesucristo llevará a cabo el descubrimiento total y certero de lo que habéis hecho, determinando en vuestro caso, vuestra culpabilidad y sus consecuencias.

Hay personas que al ser informadas, han dado marcha atrás con el proceso maléfico que estaban llevando a cabo, pero vosotras Mª Luisa y Alicia os habéis obcecado año tras año, en vuestro corazón no ha habido lugar para el arrepentimiento. Alicia, y tu hermano pequeño ha sido siempre un chico “enfermo”, con muchos problemas, te apoderaste de él y no le has permitido hacer nada en la vida. No sois como Mabel, la psicóloga. Cuando la conocí, yo le hablaba del demonio y de lo que normalmente estaban haciendo algunas hermanas con sus hermanos. Observé que mis palabras le incomodaban y, además, descubrí que con mi tema me estaba difamando. El día que ví a su hermano lo comprendí todo, estaba afectado por el demonio, parecía retrasado mental. Era un joven oprimido, acomplejado, afeado y deslucido considerablemente, afectado por la energía de odio desde la infancia. Mientras que Mabel y otra hermana suya eran física y mentalmente, totalmente sanas. Esas diferencias entre hermanos son las que ponen en alerta. Años más tarde el hermano de Mabel experimentó una transformación física y psicológica sobrenatural y hasta las jóvenes que le conocían hablaban del cambio del hermano de Mabel. Está irreconocible, ahora parece un actor de cine.

Mª Luisa y Alicia habéis conseguido que vuestros propios hermanos hayan vivido muertos en vida, una vida falsa y desgraciada que no les pertenecía vivir. A estas alturas, ya ni tan siquiera tendría que ser necesaria la muerte física de vuestros hermanos, por vuestra dureza de corazón estáis ya fuera del alcance de la Vida Eterna. Tenéis que saber que si vuestros hermanos llegan a morir es porque Dios lo permite, así en la Tierra recibiréis el castigo de Caín, que también mató a su hermano, en un abrir y cerrar de ojos pasaréis de cazadoras a cazadas por la propia energía que habéis generado. El Señor dijo a Caín: “Maldito seas… vagabundo y errante serás en la Tierra.” (Gn. 4, 11, 12). Quedaréis apartadas y lejos de Dios eternamente, a vuestro lado tendréis a Satanás a quien voluntariamente habéis elegido. Ahora sólo queda esperar el desenlace final, la voluntad de Dios se ejecutara por encima de toda perversidad humana. Como Dios todo lo puede vivimos con la esperanza de obtener una victoria total.

Siendo inocente, la víctima del vínculo de la sangre es sacrificada como si fuera culpable. La víctima muere sin conocer la libertad y sin saber lo que significa vivir la propia vida. Dios tiene todo el poder sobre el mundo y sobre los seres humanos y si Él quiere, puede cambiar el orden y hacer que el obrador de iniquidad pierda el control sobre su víctima y ocupe su lugar. El mismo orden siempre no tiene porque. Si la víctima se esfuerza con ganas y hace méritos ante Dios Nuestro Señor, Dios podría si quiere, hacer una demostración de su Poder ante la vista del mundo y de los seres humanos. Para ello siempre hay que tener en cuenta que es imprescindible la colaboración con Dios de los afectados.

Yo todo lo he hecho con mi marido, sin él nada hubiera sido igual. Mi marido fue quien me trajo a casa a San Judas Tadeo. Y con la manifestación de San Judas Tadeo empezó todo el proceso. A mi marido le debo la fe que he ido obteniendo durante todos estos años y el haber llegado al mismo Dios. Siempre me ha ayudado, como aquel día que me trajo un cuadro de la Virgen del Carmen. Estaba trabajando en las reformas de una casa y lo iban a tirar a la basura. El cuadro era de la abuela de la casa y lo tenía en su habitación. La abuela murió a la semana y a mí me ha multiplicado los días de vida. Creo que mi marido merece, como yo, la recompensa a tanto esfuerzo y dedicación. Él ha colaborado servicialmente en esta empresa de Dios.

El día 12 de abril de 2016, don José Luís decía en la homilía que hay que dejarse matar como San Esteban, que muere perdonando y amando a los que le están matando. Para los sacerdotes que se dedican a tergiversar “El Mensaje de Dios” yo estoy llena de rabia y se escandalizan por que pido a Dios la total victoria contra mis enemigos. Pero es Dios quien infunde en mi espíritu hacer esa petición. El Señor Nuestro Dios, siempre ha tenido para cada uno de sus elegidos unos planes concretos y siempre se han llevado a cabo con todo rigor. Y yo como Esteban perdono y amo a todos los seres humanos sin excepción, pero no estoy destinada a morir, sino que voy a seguir con vida. El Espíritu Santo me dice que se me otorgará el privilegio de Job.

De la victoria contra Satanás, la Biblia solo relata el caso de Job, lo cual indica que no es fácil conseguir de Dios esa intervención. La situación vivida me ha ofrecido la ocasión de manifestarme y seguir el itinerario que llega al cielo. Me he ofrecido como víctima y he tocado de lleno el corazón del Hijo y del Padre. He cumplido el mandato del Señor, me he inmolado, a esto se llama en la Biblia vencer al mal con el bien: “Mía es la venganza; yo daré el pago merecido, dice el Señor. Antes al contrario: si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed dale de beber; haciéndolo así, amontonarás ascuas sobre su cabeza. No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien.” (Rm. 12, 19- 21). Lo cual quiere decir que hay que llegar al límite y al límite se llega cuando la situación se hace insoportable. Hay una programación de los acontecimientos, dirigida por nuestros enemigos, que solo Dios todopoderoso puede cambiar. Sabemos que estos vínculos familiares tienen el poder de ejecutar la muerte física de las personas y siempre se proponen acabar primero con todo los miembros que forman el entorno familiar de su víctima en origen. Las obradoras de iniquidad han generado una situación triste y dolorosa, hemos descubierto el poder de estos vínculos familiares y ahora vivimos con la angustia que se siente al saber que nuestra vida depende de la muerte de otros. Todo ha de realizarse conforme a lo que el Señor mi Dios determine en nuestra defensa.

Estamos al borde de precipicio, todos enfermos de muerte y en peligro de caer abatidos, de un momento a otro, por las energías negativas que nos están consumiendo. Deberíamos estar temblando y, sin embargo, refugiados en la fe, vivimos seguros de haber adquirido la Sabiduría que nos da la inteligencia. “Mejor es adquirir sabiduría que oro, más vale inteligencia que plata.” (Pr. 16, 16). Así controlamos, en estos momentos tan delicados, los sentimientos y los pensamientos que generan las energías, que han de volver por ley, al sitio de procedencia, a nosotros. Sabemos que “Absolver al malvado y condenar al justo son dos cosas que detecta Yahvé.” (Pr. 17, 15). Ahora vivir o morir depende de la relación que tenemos con Dios: “Los dados se tiran sobre el tablero, pero su sentencia depende de Yahvé.” (Pr. 16, 33). La fe me ha dotado de la intuición, la premonición y otros instintos vitales. El control de los mismos me ha permitido saber a ciencia cierta el futuro y optimizar el porvenir antes de vivirlo, entender mi vida y crear un equilibrio individual y colectivo.

Jesucristo me ha mantenido con vida para algo. He obtiene el mayor prodigio, llegar al Padre a través del Hijo. Y, ahora, vivo con la presencia del mismo Dios en mi vida. Con súplicas a Dios comenzó está experiencia y con súplicas a Él termina. Jesucristo informaba a sus seguidores: “En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre”. (Jn. 16, 23). Dios es el último oficio de fe, sin llegar a Él no es posible conseguir la liberación de las fuerzas del mal, la Victoria contra los enemigos no es posible obtenerla sin la intervención directa de Dios. Desde el día 28 de abril de 2013, yo pido directamente al Señor Nuestro Dios, todo se lo pido en el nombre de Su Amado Hijo, nuestro querido Señor Jesucristo, y Dios actúa en mi vida, frenando y debilitando totalmente a Satanás, que ahora solo es energía de enfermedad. Desde aquel día las obradoras de iniquidad han ido perdiendo el control sobre sus hermanos. Mi total liberación está cerca, pronto estaré a salvo, libre para siempre de todos mis enemigos. El Señor mi Dios pondrá punto y final a esta guerra que me han declarado y a este pleito que tienen conmigo. “Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor.” (Sal. 90, 16). He alcanzado el beneplácito de Dios, que me permitirá ver los frutos de mi entrega y disfrutar de una protección hasta ahora desconocida. El día 28 de abril de 2013 llegué al Padre a través del Hijo y desde aquel día comenzó para mí el camino hacia una vida nueva.

El Señor me permite sobrevivir, pues de no ser así hace tiempo que ya estaría muerta. En estos dos años que han pasado, las obradoras de iniquidad han conseguido llevar mi salud al límite, el día 15 de junio de 2015 era ya una muerta que inexplicablemente vivía. He llegado al final de lo que una persona atacada por las fuerzas del mal puede llegar a soportar, siempre que haya recibido, puntualmente cada día, la ayuda de Jesucristo, la Virgen María y los Santos. Tengo que dar testimonio de Dios a un nivel elevado. En estos días he recordado las palabras de Jesucristo: “En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre”. (Jn. 16, 23). Y, milagrosamente, me doy cuenta que puedo pedir a Dios, en el nombre de su Querido Hijo Jesucristo, la ayuda que necesito para ser libre.

Señor Dios del cielo y de la Tierra, Tú sabes Señor que yo no hablo por mi cuenta sino porque Tú Querido Hijo Jesucristo me lo ha ordenado. Y solo Tú Señor puedes protegernos de todos aquellos hombres y mujeres que están atentando o quieren atentar contra el blog “El Mensaje de Dios”, contra mi vida, la de mis hijas, la de mi sobrino y mis hermanas. Yo Señor te vengo suplicando todos los días Señor, en el nombre de Tu querido Hijo, Jesucristo, se cumpla y se haga Tu voluntad y nunca jamás la de los obradores de iniquidad que nos atacan. Es la única forma de seguir con vida hasta el día de la Venida de Jesucristo acompañado de la Virgen María a la Tierra. Nuestro querido San Juan Bautista se presenta públicamente anunciando la obra que Jesucristo tenía que realizar de inmediato. Y mi misión consiste en anunciar la inmediata Gloriosa y definitiva Venida de Jesucristo a la Tierra. Y para acreditar mi misión, Dios realizará milagros; signos que superen las posibilidades humanas y demuestren que ciertamente recibo órdenes de Jesucristo. Espero impacientemente el día en el cual todas las energías negativas que nos afectan y nos destruyen, comiencen a volver a su lugar de procedencia para siempre. Yo te imploro Señor Dios del cielo y de la Tierra, misericordia y piedad para que, a la vista de los hombres, restaures nuestra vida y nos devuelvas lo que nos han robado, solo queremos lo que es nuestro y nos pertenece. Escúchame Señor y socórrenos Señor, Tuyo el Poder y la Gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Y el tiempo sigue pasando y yo soportando ataques del maligno. Son ya demasiados años y no hay palabras para describir mi sufrimiento. Por eso sigo esperando humildemente nuestra ansiada y merecida liberación. En la caza desencadenada contra los Apóstoles, San Pedro fue ejecutado de la misma forma violenta que Jesucristo. Antes había sido invitado por el Señor Jesucristo a morir como Él. Solo el Señor Dios Todopoderoso, puede hacer que todas las energías negativas que afectan nuestro cuerpo y nuestra vida se retiren ahora mismo y para siempre. Señor Dios del Cielo y de la Tierra, Tu Palabra es la primera y la última en ejecutarse, el Universo entero es obra Tuya Señor y todo y todos te obedecen. Y yo ya he ganado a pulso Tu beneplácito Señor, he obedecido, he hecho todo lo que Tu querido Hijo Jesucristo me ha ordenado y ahora solo me queda esperar la recompensa prometida. Ser liberada de las fuerzas del mal y poder disfrutar de lo que queda de esta vida, como tal. Vivir esa experiencia y poder contarlo es algo que me pertenece, tengo derecho a saber cómo se vive física y psíquicamente cuando nada ni nadie interviene en tu vida.

Mª Luisa, Alicia, Mª Carmen, Rosa y Amparo os habéis querido igualar a Dios y os habéis totalmente equivocado. Yo, a todas, con mucha antelación os los predije en su día, los acontecimientos futuros que tenían que realizarse, mujeres incrédulas, rebeldes perversas y malvadas. La palabra cuando es Verdad se cumple. Ahora la liberación de mi familia está a punto de realizarse por el honor del Nombre de Dios y su manifestación triunfará sobre vuestra ceguera y rebeldía. Así dice el Señor Yahavé:

“A pesar de tus numerosas hechicerías y del poder de tus muchos sortilegios.”

“Vendrá sobre ti una desgracia que no sabrás conjurar; caerá sobre ti un desastre que no podrás evitar. Vendrá sobre ti súbitamente una devastación que no sospechas.” (Is. 47, 9- 11).

Mª Luisa, cuando tus queridas amigas se den cuenta que la energía, que tú ahora llevas, es contagiosa y mortal, se apartarán de ti y te dejarán sola. Por el ventanal ya se os ve a todas juntas totalmente en depresión, cuando estáis sentadas, siempre en la misma mesa, del Casino Antiguo de Castellón. El retorno de las energías negativas a su origen, a tí, Mª Luisa comenzó aquel 28 de abril de 2013, que fue el día que yo llegue a Dios. Desde aquel día comenzó para mí el ascenso a la victoria y para tí el descenso a la caída. El proceso es lento y hay que ser inasequibles al desaliento. Hay un ir y venir de energías negativas que estan perdiendo fuerza en mí casa y ganándolas en la tuya. Un día de estos perderás el control de nuestra vida y en todo lo que se refiere a Satanás ocuparas tú el lugar. Todas las energías negativas que has generado volverán a tí a quien pertenecen. Estamos en esa lucha final, entre David y Goliad, entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad. Y yo como David no estoy sola, el Señor Yahvé está conmigo, por eso aún estoy viva. Mujer te has afanado en vano, mi vida no está en tus manos sino en las manos de Dios. Desde el 28 de abril de 2013 estoy siendo sometida por el mismo Dios, Nuestro Señor, a un proceso de cambio, de camino a la victoria, observando, aunque se perciban lentos, movimientos positivos a mi alrededor. En el mundo de la fe los años pueden ser días. “Yo te impongo un día por año”. (Ez. 4, 6), le dice Dios a Daniel.

La última y definitiva Palabra es de Dios, a quien yo he llegado y expuesto mi caso, por eso no se ejecuta tú voluntad Mª Luisa, ni la todas las obradoras de iniquidad que queréis matarme. Sólo el Padre a través del Hijo puede conceder a un ser humano la total liberación de las fuerzas del mal. Tengo que recoger la cosecha de una vida en claustro, de oraciones diarias y en la promesa que así he de seguir hasta el día de la Venida de Jesucristo acompañado de la Virgen María a la Tierra. Jesucristo y la Virgen María son mi refugio diario y San José mi protector. Cada día he invocado a San Judas Tadeo, Santa Germana Cousin, San Tomás de Aquino, San Antonio de Padua, San Juan Bautista, San Pedro, San Juan Apóstol, San Marcos, San Lucas, San Mateo… como intercesores míos ante Dios nuestro Señor.

San Miguel Arcángel ya está dispuesto para atender a los verdaderos seguidores de Dios. Se acerca el Día de la salvación de todos los “inscritos en el libro.” (Dn.12, 1) de los Predestinados, puestos a salvo, protegidos por los Arcángeles y marcados por el Sello de Dios. El Profeta Daniel anunciaba el fin del mundo, adelantándose miles de años hasta llegar a nuestros días: “En aquel tiempo surgirá San Miguel, el gran Príncipe que se ocupa de su pueblo.” (Dn. 12, 1). San Miguel Arcángel aparece en el Apocalipsis como el ángel que derrotó a Satanás y a su séquito cuando éstos fueron arrojados a la Tierra. “Entonces se entablo una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles se combatieron contra el Dragón.” (Ap. 12, 7). En este tiempo, Dios ha enviado a San Miguel Arcángel a proteger expresamente a los suyos. El Arcángel San Miguel en el Antiguo Testamento es el guardián del pueblo de Dios. Por ello fue enviado a Daniel. Daniel describe la visión que tuvo del Arcángel San Miguel:

“El día veinticuatro del primer mes, estando yo a orillas del río Tigris, levanté la mirada y vi a un hombre vestido de lino con un cinturón de oro puro; su cuerpo brillaba como un relámpago; sus ojos eran antorchas de fuego; sus brazos y piernas, bronce bruñido; y el sonido de su voz, como clamor de multitud…… Oí el sonido de su voz y, al oírlo, caí de bruces al suelo sin sentido.” (Dn. 10, 4, 11). Daniel queda totalmente impresionado al contemplar la silueta celestial de San Miguel Arcángel, inmediatamente pierde el conocimiento. Daniel despierta temblando de miedo y, todo ello, por la incapaz de poder asimilar lo que había visto y oído y seguía viendo y oyendo.

San Miguel es el gran guerrero defensor de Dios. San Miguel está dotado con el poder total para luchar contra Satanás y, de hecho, es el ángel protector del pueblo de Dios, contra las fuerzas del mal. San Miguel Arcángel ya está totalmente preparado y dispuesto a defender a los verdaderos seguidores de Dios. Se acerca el Día de la salvación de todos los que están “inscritos en el libro.” (Dn.12, 1) de los Predestinados, a salvo, protegidos por los Arcángeles y marcados por el Sello de Dios. El Profeta Daniel lo anunciaba adelantándose miles de años hasta llegar a nuestros días: “En aquel tiempo surgirá San Miguel, el gran Príncipe que se ocupa de su pueblo.” (Dn. 12, 1). Los que han buscado la Verdad son justos y maestros de justicia y, ahora, tienen la recompensa final.

San Miguel Arcángel fue a Daniel para ayudarle: “´No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te esforzaste por comprender y te humillaste ante tu Dios, tus palabras fueron escuchadas y precisamente  por ellas he venido yo.” (Dn. 10, 12). Yo, como Daniel, me hallo bajo la protección de San Miguel Arcángel.

El Señor dijo a Abraham: “Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan”. (Gn. 12, 3). “Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.” (Lc. 1, 50).

Los Arcángeles están preparados y dispuestos ya en la Tierra para luchar al lado de Jesucristo. Nos hallamos en el tiempo de la profecía sellada de Daniel “En el momento final.” (Dn. 12, 5…). Es decir el comienzo de la Ira de Dios…

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