:: La última profecía (III)

El Señor se anticipó al juicio que pronunció, Dios tiene el esquema de la humanidad, la Cronología de la Creación es obra del Señor. La Biblia relata una visión completa del origen y el destino de los seres humanos. “EL Mensaje de Dios”, cumple la profecía de la difusión de la Buena Nueva: “Hasta los confines de la tierra.” (Hch. 1, 8). La Buena Nueva de San Mateo 13 y San Marcos es el anuncio de la llegada inminente de Jesucristo a la Tierra.“El Mensaje de Dios” tiene su origen en el cielo, forma sobrenatural por medio de la cual comunica la voz de Dios a su pueblo fruto del Espíritu Santo, el Señor ha otorgado los dones que han garantizado la predicación: el milagro de profecía y sabiduría, verdades y propósitos que Dios imparte a su pueblo.

El 86% de los humanos no soportan la imagen de Jesucristo más de dos segundos. “El Mensaje de Dios”, ha dado fuerza para anunciar a Jesús, a pesar de las persecuciones hemos dado testimonio del Hijo de Dios. “El Mensaje de Dios”, ha estado predestinado a consolar a la gente buena y, además, ha ratificado lo que mucha gente y durante muchos años ha intentado demostrar; la Iglesia católica es “La célebre Prostituta” del Apocalipsis 17 y “Babilonia” del Apocalipsis 14 y 18, aquí en estas últimas citas es cuando un ángel anuncia su caída inminente. La Iglesia Católica será destruida por su maldad: “Se ha convertido en Morada de demonios” (Ap. 18, 2).

A la hermana María Lucía el dos Santos la Iglesia Católica la tubo cautiva, encerrada en un monasterio, y el Tercer Secreto de Fátima guardado en una caja fuerte durante más de cuarenta años. Después de ese tiempo el Vaticano decidió desvelar sólo unos fragmentos y ocultar lo esencial del Tercer Secreto que explicaría esa visión. El Tercer Secreto de Fátima no se ha dado a conocer al completo porque es espantoso. El Papa, obispos y cardenales liquidaron de un plumazo una realidad innegable. La Virgen de Fátima anunciaba explícitamente que de seguir en el camino del pecado, del odio, la venganza y la injusticia los seres humanos se encontrarían de frente con el castigo de Dios. El evento anunciado tendría lugar para exterminar a todos los seres humanos que hubieran difamado a Dios.

Ahora que es el fin del mundo nos encaminamos con grandes pasos a la consumación del Tercer Secreto de Fátima. El Tercer Secreto de Fátima hace referencia a la persecución y muerte del Papa, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, seglares, hombres y mujeres y todos los que están dentro de la Iglesia Católica y otras iglesias cristianas y son impostores, morirán durante el terremoto, la Tercera Guerra Mundial y la gripe aviar. El Tercer Secreto de Fátima contiene la destrucción de la Iglesia Católica, esto es algo muy grave y la Iglesia ha querido ocultarlo desde el principio. Incluso se invocó el Concilio Vaticano II para no hacerlo público. Juan XXIII desobedeció a la Virgen en sus reiteradas peticiones de hacer llegar a todos los seres humanos lo que Ella decía. La Virgen de Fátima habla del castigo por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia: “Varias naciones serán aniquiladas”. 

Año 2015 y el Vaticano sigue sin hacer público las directrices de Dios a los hombres que, por medio de la Virgen de Fátima, hizo llegar a la Tierra. Los verdaderos seguidores de Dios necesitan saber urgentemente qué tienen que hacer durante la gran catástrofe humana que se avecina. Alguien del Vaticano tiene que dar a conocer inmediatamente el contenido íntegro del Tercer Secreto Fátima.

La Virgen se apareció en Fátima para llamar la atención de los seres humanos, sobre la falta de amor y las tradiciones olvidadas, sobre el destino del hombre en Dios, del que somos parte activa y responsable.  Juan Pablo II, para responder a las peticiones de « Nuestra Señora », muy preocupado quiso ayudar y consagró a todos los hombres y pueblos al Corazón Inmaculado de María: “El poder de esta consagración dura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre y en su historia; y que, de hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.” Juan Pablo II consagró al mundo sin poder renunciar a evitar el camino del pecado, del odio, la venganza, la inmoralidad, la violencia y la injusticia. El Santo Padre tuvo un sueño imposible, como iba la Virgen a librar del pecado a los seres humanos, las personas son libres para elegir el camino por el que desean conducirse. El Espíritu Santo no domina a los hombres, el Espíritu Santo sólo guía a quien se deja guiar. Y como era de esperar los seres humanos no tuvieron en cuenta el llamamiento de la Virgen y siguieron por el camino equivocado.

El Cardenal Mario Ciapi teólogo papal bajo Pablo VI y Juan Pablo II escribió sobre el Mensaje de Fátima: “En el Tercer Secreto se predicen, entre otras cosas, que la gran apostasía empezaría en lo alto”. Juan Pablo II sostuvo una Iglesia llena de falsedad que sólo ha servido para empeorar las relaciones con Dios. El Papa tenía el Tercer Secreto de Fátima en sus manos para ser publicado, pero con el documento hecho público el Vaticano, tal como ha sido y es no se habría sostenido, sin embargo la sentencia de muerte se habría apartado de muchos seres humanos. Si ellos hubieran advertido de los eventos anunciados muchas personas habrían reflexionado y habrían cmbiado su forma de vida y, ahora, estarían a salvo. El número de almas que están para siempre perdidas se debe principalmente a la malversación que los Papas y todos los hombres y mujeres de la Iglesia Católica han hecho de la Palabra de Dios. Karol Wojtyla, tuvo la oportunidad de acabar con la corrupción y la maldad que envuelve a la Iglesia Católica. Sin embargo, Juan Pablo II no desveló la verdad del Tercer Secreto y se dedicó a proclamar la doctrina de Salvación Universal por todas partes, en lugar de usar sus conocimientos y talento para hacer el cambio que la Virgen exigía y acabar así con la jerarquía de corrupción. El Santo Padre destacó y tuvo fama, caminó con el mundo en lugar de con Cristo.

 La religiosa María Lucía el dos Santos, sugirió por inspiración divina, que el volumen del Tercer Secreto se diera a conocer en 1960, la fecha coincidía durante el pontificado de Juan XXIII. Pero la Iglesia decidió ocultarlo antes de hacerlo público. Mientras pasaba el tiempo los burócratas del Vaticano  esperaban encontrar una motivación o una explicación optimista.  Papas, Obispos y cardenales escondieron el Mensaje de la Virgen y hicieron una interpretación favorable, el trabajo se realizo esencialmente a través de las predicciones de Joseph Cardinal Ratzinger. Benedicto XVI sigue siendo el encargado de divulgar y hacer comentarios teológicos sobre los Mensajes de Fátima, haciendo continuamente reinterpretaciones falsas del mismo. La Tercera parte del secreto fue revelado por la Virgen el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-Fátima, y fue transcrito por Sor Lucia el 3 de enero de 1944 y hecho público por el secretario de Estado, Cardenal Sodano, el 13 de mayo del 2000. La conclusión del secreto de Fátima se reveló tarde y falsamente, la Iglesia Católica como siempre actuando deliberadamente, engañando al mundo.

El ángel con la espada de fuego al lado de la Madre de Dios recuerda imágenes análogas, al Apocalipsis. El Apocalipsis anuncia el juicio que ha de venir sobre el mundo. ´¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!´ gritaba el ángel de Fátima señalando a la Tierra. Penitencia exige conversión y fe, una forma de vida ideal para imitarse, donde el Señor Nuestro Dios alcanza su máximo esplendor. Comprender los signos de los tiempos significaba acudir con urgencia a la penitencia, a la conversión y a la fe. La Virgen anunciaba el Mensaje en un momento en el que el acercamiento a Dios era la respuesta adecuada y llegaba a tiempo de evitar, los grandes peligros que fueron descritos en las imágenes del Tercer Secreto de Fátima. Con el Mensaje la Virgen quiso decir que de seguir en el camino del pecado la humanidad ya sabía lo que le iba a pasar,  ya tenía una visión del futuro de la cual nada podría cambiarse. La visión alertaba de los peligros y del camino para salvarse de los mismos. El ser humano siempre ha tenido la oportunidad para arrepentirse, para acersarse a Dios: “Bienhabenturados aquellos cuyas maldades fueron perdonadas, y cubiertos sus pecados.” (Rm. 4, 7). Había que arrepentirse de los pecado y canviar de vida en el tiempo que Dios tenía señalado.

 Lucia daba a conocer  las visiones: “Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan delante de él. A un obispo vestido de blanco (la visión se refiere al último Papa, el siguiente después de Benedicto XVI)… obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subiendo una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran cruz de troncos toscos como si fueran de alcornoque con la cáscara… (El Papa) al pie de la gran cruz fue muerto por un grupo de soldados…y del mismo modo murieron uno tras otro los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones”. Se han denunciado cientos de casos de venta y robos de niños, de monjas y curas implicados en adopciones irregulares. No sólo hay sacerdotes impostores también hay muchas monjas que han ocultado su rostro bajo el entramado de la Iglesia Católica. Por haber atacado a su prójimo y promovido la injusticia, pagarán con su vida hombres y mujeres de diversas clases y posición social y también religiosos de todas las líneas y niveles; todos estos serán exterminados en compañía de multitud de oficiales públicos y de incluso también otros líderes religiosos: ortodoxos, judíos, protestantes… también de profesionales de las finanzas, de las leyes, de los medios de comunicación, de la medicina, de la investigación… Todos los hombres y mujeres que hayan participado de una forma de vida al margen de Dios, están sentenciados a una muerte inmediata.

“¿Qué ellos se dirigieron sus caminos y en sus inmundicias se recrearon? Pues yo también dirigiré sus cuitas y lo que más temen traeré sobre ellos. Porque llamé y nadie respondía, hablé, pero no oían; sino que hicieron lo que miro mal, y lo que no me gusta eligieron.”  (Is. 66, 3-4).

Para llevar a cabo el desarrollo de los acontecimientos, el escenario es descrito con tres símbolos…  El lugar donde transcurre la acción del Tercer Secreto es: “una montaña escarpada, una gran ciudad medio en ruinas, y finalmente una gran cruz de troncos rústicos”.  La cruz en la montaña es el signo de la victoria y de la promesa cumplida. La cruz es el camino y el punto de orientación de los verdaderos seguidores de Dios. Se acerca el día de la venganza del Señor sobre todos aquellos que le han difamado y han hecho tanto daño a sus verdaderos seguidores y al mundo. En la imagen central del Mensaje de Fátima aparece “el Obispo vestido de blanco…” antes de ser ejecutado el próximo Papa, el hombre que ha de ocupar el puesto de Benedicto XVI. El último Papa que liderará el Vaticano presenciará la muerte por todas partes, él sólo precede a los que irán detrás de él, por ese motivo en la visión el Papa camina temblando de miedo por todos los horrores que lo rodean. Las ciudades medio en ruinas, y en los caminos la gente muerta. Lucía seguía dando ha conocer las visiones de Fátima: “Bajo los dos brazos de la cruz había dos ángeles, cada uno con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios”. Los dos ángeles recogen la sangre de los mártires del Señor, de los verdaderos seguidores de Dios. La Iglesia Católica es culpable de la muerte y del sufrimiento de millones de seres humanos en el mundo y cuando se complete el número de muertos siervos del Señor, entonces Jesús tomará venganza de la sangre derramada, a los habitantes de la Tierra. (Ap. 6, 10- 11).

Ratzinger cuando habla, muestra el trasfondo del Tercer Secreto de Fátima, asegura que el escándalo de la pederastia ya fue anunciado por la Virgen en 1917 en Fátima. Benedicto, describe el camino de la Iglesia Católica como un víacrucis, el cardenal decía esto haciendo referencia “al siglo pasado, como siglo de los sufrimientos y de las persecuciones contra la Iglesia, como el siglo de las guerras mundiales y de muchas guerras locales… Una Iglesia falsa sólo puede tener visiones vanas y presagios mentirosos: “En el ‘espejo’ de esta visión vemos pasar a los testigos de la fe de decenios”, decía el Cardenal Ratzinger refiriéndose a la visión del Tercer Secreto de Fátima. Cuando el Papa es asesinado corresponde al camino de los mártires, reafirmba el cardenal. Pero eso no es cierto, el Papa miente, los tres pastorcillos visionaron el Juicio que ha de venir sobre el mundo: “una inmensa luz que es Dios…”Los tres pastorcillos vieron pasar ante la presencia de Jesucristo a todos los que han de morir por haber utilizado el nombre de Dios en vano, al declararse cristianos sin serlo han implicado al mismo Dios en sus maldades. Cuando la gente ha utilizado el nombre de Dios falsamente, ha pecado mortalmente; Dios es la Verdad suprema. El Segundo Mandamiento dice: “No pronunciarás el nombre de Yahvé, tu Dios, en falso; porque Yahvé no dejará sin castigo a quien pronuncie su nombre en falso.” (Ex. 20, 7). La maldad de los falsos apóstoles y de los cristianos, ha desencadenado la ira de Dios. “La salvación y la gloria y el poder con de nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos; porque ha juzgado a la gran Prostituta que corrompía la tierra con su prostitución, y ha vengado en ella la sangre de sus siervos.” (Ap. 19, 1- 2). La Iglesia Católica es co responsable directa del gran sufrimiento, la destrucción, y la muerte que se ha predicho.

“Alégrate por ella, cielo, y vosotros, los santos, los apóstoles y los profetas, porque al condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa”. (Ap. 18, 20). Estamos en el fin de los tiempos, ha llegado el día de la caída de la Iglesia Católica profetizada en Ap. 14, 8 y 14, 15, y realizada en Ap. 16, 19- 20 y 17, 1- 7. Jesucristo fiel al Padre, da cumplimiento al Día de Yahvé, exterminando a los falsos cristianos, a todos los enemigos que tiene dentro de su Iglesia. “¿Quién es ése que viene de Edon, de Bosrá, con ropaje teñido de rojo? ¿Ése del vestido esplendoroso, y de andar tan esforzado? –Soy yo que hablo con justicia, un gran libertador. –y ¿por qué está de rojo tu vestido,  y tu ropaje como el de un lagarero? –El lagar he pisado yo solo; de mi pueblo no hubo nadie conmigo. Los pisé con ira, los pateé con furia, y salpicó su sangre mis vestidos, y toda mi vestimenta he manchado. ¡Era el día de la venganza que tenía pensada, el año de mi desquite era llegado! Miré bien y no había auxiliador; me asombré de que no hubiera quien apoyase. Así que salvó mi propio brazo, y fue mi furia la que me sostuvo. Pisoteé a pueblos en mi ira, los pisé con furia e hice correr por tierra su sangre.” (Is. 63, 1- 6). Toda visión ha de materializarse con el correr del tiempo y el Apocalipsis de San Juan ha de consumarse ahora.

Para la Iglesia Católica la consumación del texto del “Tercer Secreto de Fátima” se dio en el atentado a Juan Pablo II. Para la Santa Sede, “un obispo vestido de blanco víctima de un grupo de soldados que disparan armas de fuego y flechas”, fue interpretado por la santa Sede como un anuncio del intento de asesinato del que fue víctima Juan Pablo II a manos del turco Ali Agca el 13 de mayo de 1989. Los falsos apóstoles encontraron la salida a su problema vinculando el atentado con el Tercer Secreto de Fátima, incluso Juan Pablo II llegó a reconocer públicamente la visión, como instrumento revelador de su propio destino. “Los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del ´secreto` de Fátima parecen pertenecer ya al pasado”, decía el cardenal Sodano. En el Vaticano creían que todos los eventos referidos al Mensaje de Fátima habían ocurrido. Pero en realidad el Mensaje de Fátima sólo hace referencia a Juan Pablo II en el siguiente párrafo: “el santo Padre sufrirá mucho” aquí la Virgen se refería a Juan Pablo II y anticipaba el sufrimiento del Papa, por causa de las energías negativas. En el Vaticano se utilizaron las fuerzas del mal contra Juan Pablo II, para aniquilarlo con una muerte umillante. La Iglesia ha manipulado el Mensaje y ha hecho creer que con el atentado todos los eventos anunciados en el Mensaje de Fátima habían ocurrido y por consiguiente el Papa no muere: “fue una mano materna la que guió la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte” decía Juan Pablo II. “Que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones”. El Vaticano sólo habla mentiras: “Lo importante es que el mensaje, la respuesta de Fátima, sustancialmente no se refiere a situaciones particulares”, destacaba Benedicto.

Ratzinguer encargó a Tarcisio Bertone desenredar la madeja intrincada del secreto de Fátima y aunque el Vaticano hizo creer que lo había afrontado con éxito, sabemos que existe la acusación de haber mantenido oculta una parte muy importante del secreto. Benedicto, Bertroni, Sodano… han sido hábiles, se han preparado en la universidad para luchar contra el Señor y dicen: “La visión muestra después la fuerza que se opone al poder de destrucción: el esplendor de la Madre de Dios, y proveniente siempre de él, la llamada a la penitencia… En realidad, toda la visión tiene lugar sólo para llamar la atención sobre la libertad y para dirigirla en una dirección positiva…” La visión del Tercer Secreto es muy grave, pero ellos la concluyen con una imagen de esperanza. Para estos farsantes están totalmente fuera de lugar las predicciones fatalistas. El cardenal Sodano decía: “quien había esperado impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o sobre el curso futuro de la historia se desilusionará”. Ratzinger: “Quisiera al final, volver aún sobre otra palabra clave del ‘secreto’, que con razón se ha hecho famosa: ´mi Corazón Inmaculado triunfará`. ¿Qué quiere decir esto? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador… Desde que Dios mismo tiene corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús”: “padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo” (Jn 16,33). Pero el Señor con esta cita se dirige a sus verdaderos seguidores, no a los falsos cristianos y apóstoles que hay en la Iglesia Católica y en otras iglesias.

Según el Papa, cardenales, obispos y sacerdotes… van a ser perdonados todos los seres humanos incluso aquellos que han obrado el mal, han insistido un día y otro en que Dios no es perverso, ni tiene el corazón miserable, ni espíritu de revancha contra nadie. Han hablado contra la Ley de Dios, en el sermón de las misas han proclamado cosas diferentes a las Escrituras: “Porque es propio de la justicia de Dios el pagar con tribulación a los que os atribulan.” (2Ts. 1, 6). El número de almas que están para siempre perdidas se debe principalmente a la malversación que los papas y, todos los hombres y mujeres de la Iglesia Católica han hecho de la Palabra de Dios. Para los falsos apóstoles han sido paganos y no han creído en Dios aquellos seres humanos que decían creer en el infierno y en el castigo divino, los falsos apóstoles han predicado para confundir, enredar y estimular la maldad. De la Verdad hacen mentiras y de la mentira verdades, a los clérigos necios Satanás ha dado muchas divinidades.

Benedicto XVI decía durante el viaje a Fátima: “El Señor nos ha dicho que la Iglesia sufrirá siempre, en distintos modos, hasta el fin del mundo”. Pero a quienes realmente seguimos a Jesucristo, no nos engaña el Papa ni nadie. El Señor Jesucristo cuando habla de su iglesia no se refiere a una institución como en este caso es la Iglesia Católica, sino a sus verdaderos seguidores. Cuando observamos a obispos, cardenales, cabildos, sacerdotes… percibimos su poder y su habilidad para engañar, sus gestos, vestidos, ornamentos y físico; comprobamos que ellos no son la Iglesia del Señor, son sólo hombres ataviados con un disfraz para ocultarse,  ellos no son los que sufren sino los que hacen sufrir. “No pronunciarás el nombre de Yahvé, tu Dios, en falso; porque Yahvá no dejará sin castigo a quien pronuncie su nombre en falso.” (Ex. 20, 7). Benedicto XVI tiene razón cuando dice: “La más grande persecución contra la Iglesia no viene de enemigos de fuera, sino que nace del pecado dentro de la propia Iglesia”.

Los falsos apóstoles de la Iglesia Católica han confundido a los seres humanos y son ellos los que han llevado por el mal camino. Han hecho creer que el mal era un castigo impuesto por Dios, que el bueno era premiado en esta vida y el malo castigado, pero no ha sido así, hemos tenido y como ejemplo la historia de Job, que siendo bueno sufrió una gran persecución. Sus sufrimientos en ningún caso pudieron ser un castigo de Dios por sus pecados porque él no era pecador. No han enseñado que hacer el mal ha formado parte de una elección totalmente libre y que por tanto ha sido un pecado mortal. Otra cosa muy distinta ha sido sufrir tribulación y persecución, por lo tanto la cita de San Juan 16, 33 ha estado dirigida sólo a las personas que han sido oprimidas y atacadas por las fuerzas del mal, por el demonio. El maligno sólo ha tenido poder para dominar con su energía extraordinaria el cuerpo de sus víctimas,  pero no lo ha tenido para apartar a los hombres de Dios. El obrador de iniquidad (la gente mala) se ha apartado de Dios porque ha elegido el mal libremente. Después de conocer la actividad extraordinaria del diablo y de saber quién la ha llevado a cabo, se ha llegado a la conclusión de que los obradores de iniquidad no tendrán el mismo destino que los seres humanos que han amado. Jesús no vino a este mundo a salvar a todos los seres humanos, sino sólo a quien, por su comportamiento lo tiene merecido.

Cuando el Señor habla en la Biblia de Babilonia no se refiere a la Babiloni a literal histórica, sino a la religión de nuestro tiempo. “Babilonia” en la Biblia representa el poder religioso y diabólico existente durante la vida de Jesús y que aparecería en un futuro en Roma. “Babilonia la grande”. (Ap. 17, 5), es en la Biblia una religión falsa y la primera gran rebelión contra Dios. El Señor Dios Todopoderoso apoyado en la Verdad ha asignado a la Iglesia Católica el papel que le corresponde por su itinerario. Las acusaciones se encuentran en la Palabra de Dios. La Biblia distingue entre el bien y el mal, entre la verdad y la mentira, entre los verdaderos seguidores de Dios y los impostores. Ahora se considera que la religión de Jesucristo es una amenaza a la paz mundial. Los dirigentes de la Iglesia Católica han difamado a Dios y han hecho mucho daño a la sociedad y al mundo. “Porque del vino de sus prostituciones han bebido todas las naciones, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con su lujo desenfrenado.” (Ap. 18, 23).

El Apóstol San Juan revela la identidad de la mujer ricamente compuesta y adornada:“vestida de púrpura y escarlata, resplandecía de oro, piedras preciosas y perlas; llevaba en cu mano una copa de oro llena de abominaciones, y también impurezas de su prostitución, y en su frente un nombre escrito -un misterio-: “La gran Babilonia, la madre de las prostitutas y de las abominaciones de la tierra.” (Ap. 17, 4- 5). Juan en su visión, describe a una entidad religiosa haciéndose pasar por la comunidad cristiana verdadera. Los colores del Vaticano no son los de Cristo, obispos, cardenales y Papas en vez de una túnica blanca y sencilla, han llevado ostentosas vestimentas y ornamentos, colores llamativos y escandalosos, propios de una Prostituta de lujo: “la mujer estaba vestida de Púrpura y escarlata”. (Ap. 17, 1- 4). La mujer va vestida y aderezada, como la curia romana. Los Papas, cardenales, arzobispos y obispos cuando se han reunido han formado un paisaje llamativo: “rojo y escarlata”. En los cónclaves que eligen Papa, en las coronaciones del Papa y cuando muere el Papa todo se viste de púrpura y escarlata en el Vaticano. Las alfombras del Vaticano, el uniforme de la guardia suiza, el Papa Benedicto XVI, con sus zapatos, su sombrero de ala ancha, su capa y su gorro rojo combina a la perfección con los colores del Vaticano. En el Vaticano dicen que el rojo expresión de Cristo, pero no es cierto, el color de la sangre se debe  a que la Iglesia Católica es la institución más monstruosa de la Tierra. La imagen del vestido ha significado la realidad profunda de los dirigentes de la Iglesia Católica. Los colores oficiales del Vaticano, eran los colores del ropaje de los emperadores de Roma. El mismo color que los soldados utilizaron para vestir a Jesús como rey, para burlarse de Él: “Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura”. (AP. 27, 28).

Hay gente que cree que las dos grandes ciudades del Apocalipsis hacen referencia a la misma ciudad. Pero esto no es así, el Apocalipsis habla de dos ciudades diferentes, de Roma y Jerusalén. “La gran ciudad… allí donde también su Señor fue Crucificado.” (Ap. 11, 8), aquí San Juan describe a Jerusalén, la ciudad malvada donde fue crucificado Jesucristo. Y la otra gran ciudad está simbolizada por una mujer: “Y la mujer que has visto es la gran ciudad, la que tiene la soberanía sobre los reyes de la tierra”. (Ap.17, 18). Aquí San Juan se refiere a la ciudad del Vaticano, es impresionante, el Apóstol la describe a finales del siglo I, tal como hoy se encuentra ubicada en Roma: “Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer”. (Ap. 17, 9). En la Biblia las siete cabezas simbolizan las siete colinas de Roma; en Roma predominan los llanos y las colinas, las colinas son una referencia muchas veces repetida en la cultura popular italiana. En la Biblia las “colinas son también siete reyes.” (Ap. 17, 9). San Juan aquí se refiere a siete emperadores romanos: “Cinco han caído.” (Ap. 17, 10), Él quiere decir que pertenecían al pasado, que ya no existían. La Biblia habla del sexto rey: “uno es” (Ap. 17, 10), San Juan describe al sexto de los reyes que reinaba cuando Él vivía. Esa gran ciudad imperial que reinaba sobre los reyes de la tierra en el siglo I es Roma. Y en Roma, se encuentra y tiene su sede la Iglesia Católica. “La mujer” y la “Prostituta” , es la Iglesia aliada de Roma en el siglo I y la misma que hoy tiene su sede en la Ciudad de Roma. La Ciudad del Vaticano es profetizada por San Juan:“la gran Babilonia, la madre de las prostitutas y de las aboliciones de la tierra”. (Ap. 17, 5).

El cristianismo falso procede de la Antigua Roma, la Iglesia Católica tiene un papel muy importante en los sucesos mundiales del pasado y del futuro. La mayoría de ministros de la Iglesia Católica son secuaces del diablo, falsos profetas al servicio de Satanás. Después de la Guerra Civil, la Guardia Civil era muy represiva, cumplía órdenes de las autoridades, de los alcaldes y de los hombres más ricos del pueblo. En Extremadura la encina es un árbol autóctono y hay bellotas a mansalva, pero la pobre gente que tenía hambre y cogía un poco de este fruto silvestre para saciarse, recibía enormes palizas e incluso podía ser llevado a la cárcel. Después de la guerra no había trabajo, entonces en las plazas de los pueblos, los ricos reunían a los hombres para elegir a los trabajadores del campo. Se señalaba a los elegidos con el dedo y los demás eran despreciados sin miramientos. Los ricos de los pueblos eran los que hacían todo esto y los que acudían a misa cada domingo y se paseaban por las calles con el cura del pueblo. “Si has poseído dinero has tenido consuelo, placeres, alegrías y del Papa Bendición, has comprado el paraíso y ganado la salvación”. San Juan decía refiriéndose a los sacerdotes impostores: “Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros… Así se ha puesto de manifiesto que no todos son de los nuestros.” (1Jn. 2, 19.).

El Imperio Romano de la antigüedad, era la “Bestia” en los tiempos de Juan: “La Bestia tenía siete cabezas y diez cuernos.” (Ap. 17, 3). San Juan se refiere a la unión de naciones paganas, a la Ciudad de Roma, y a los imperios impíos subsiguientes desde entonces, hasta nuestros días. La Bestia es Roma y la Prostituta la Iglesia del siglo I, aquellos a los que Jesús llamaba: “¡Serpiente raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar de la condenación de la gehenna? ” (Mt. 23, 33). A los mercaderes Jesús los echó a latigazos del templo, aún así después de aquel suceso, no sólo no abandonaron el templo, sino que se han hecho los dueños. Desde la muerte de los primeros Apóstoles se fueron introduciendo y haciéndose con el mando. Los ministros de la Iglesia Católica han quedado: “Como testigos falsos de Dios.” (1Co. 15, 15). ). El Vaticano ha llevado a cabo relaciones y acuerdos Iglesia Estado con los poderes políticos de todos los tiempos, Satanás ha sido adorado por el mundo entero. El Señor dice: “Si alguno adora a la Bestia y a su imagen, y acepta la marca en su frente o en su mano, tendrá que beber también del vino del furor de Dios, que está preparado, puro, en la copa de su ira.” (Ap 14, 9- 10). La Iglesia Católica ha conducido a millones de personas por el mal camino.

En la historia el título de Papa Romano procede del Imperio Romano, cuando el Emperador Romano ejercía el sacerdocio de la religión babilónica con el título: “Pontifex Máximus”. Y en el siglo IV, este sacerdocio babilónico pasó al Obispo de Roma. “Pontifex Máximus” sigue siendo hoy el título del Papa de Roma la iglesia católica ha estado unida a los gobiernos de Europa y de otros continentes. El imperio del mal ha continuado su obra por toda la historia. Por eso Juan decía en el siglo primero “han surgido muchos anticristos”. (1 Jn. 2, 18), y Pablo: “Ya está en acción el misterio de la iniquidad”. (2 Ts. 2, 7). Ahora dos mil años después la situación es desoladora. Vivimos el periodo de gran angustia anunciado por Jesucristo que precede a Su Venida definitiva a la Tierra.

Los primeros Apóstoles y, también muchos cristianos fueron ejecutados por el Imperio de Roma y los que subsistieron quedaron amedrentados guardando silencio. Y, más tarde fue cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano. En el siglo IV, Roma se hizo con todo el poder de la Iglesia de Jesucristo y poco a poco fue quedando otra vez oculta la actividad de Satanás y, sus aliados como siempre trabajando en la sombra. Con su actividad los Anticristo han conseguido que Jesús sea en el mundo como un ser inútil sin poder alguno. Durante todo este tiempo en nuestras sociedades la verdadera fe se ha vivido en privado. Sabemos que las cosas no ocurren si Dios no quiere y que todo es para gloria de Dios. ¡Pero hay de aquellos que han hecho posible la situación tan dramática que estamos viviendo! La ciencia del árbol del bien del mal han sido actividades ocultas, los obradores de iniquidad han utilizado las fuerzas del mal en secreto y no han permitido que se diera testimonio real de Jesús en público. Los Anticristo han conseguido que se guarde un silencio absoluto respecto a Dios. En las comunidades cuando alguien ha intentado dar testimonio real de Jesús le han hecho callar de inmediato.

El Papa Pío XI y el Papa Pío XII tuvieron reuniones y relaciones amistosas, brindaron su apoyo a Mussolini, a Hitler, a Franco… La alianza y la amistad de la Iglesia con las dictaduras y el nazismo son un hecho histórico y conocido. En 1933 Pío XI firmó un acuerdo con el Tercer Reich, que protegía los derechos de la Iglesia Católica, dicho acuerdo tuvo como agradecimiento el silencio del Vaticano. Y ahora la Santa Sede quiere beatificar a Pio XII acusado por muchos de haber guardado silencio durante el Holocausto. Los judíos se han lamentado del silencio de Pío XII frente al Holocausto y han pedido que “los historiadores tengan acceso a los archivos del Vaticano que se refieren a ese período y todos los episodios sucesivos a la caída de la Alemania nazi”. Pio XII, sabía la suerte que corrían los judíos alemanes y callaba, pero ahora ellos se han disculpado alegando que: “Era por temor a empeorar la situación de las víctimas”. Dicen que la Iglesia se esforzó con éxito, en salvar del castigo a los nazis de la Tercera Guerra Mundial. “La Iglesia pedía una paz sin castigo y sin reparaciones impuestas a los verdugos del nazismo”. A Pío XII se le conoce como “el Papa de Hitler”.

Han quedado plasmadas para la posteridad las reuniones de dirigentes íntimos de Hitler y de la Iglesia Católica. Las relaciones amistosas entre ambos poderes, fueron para el Vaticano un éxito en el plano financiero. ¿Qué hizo el mundo cristiano ante semejante atrocidad? Sólo unos pocos católicos defendieron  a las víctimas con la fe y con el valor que merecía la situación. Durante la Segunda Guerra Mundial en Alemania desaparecían de los barrios los disminuidos psíquicos y físicos y todos los ciudadanos miraban hacia otro lado. Han dicho que la Iglesia Católica al principio veía en el partido Nazi un movimiento ateo y una amenaza a la cristiandad y que los obispos aconsejaron a sus fieles que no lo votaran. Pero cuando Hitler prometió que mantendría las escuelas católicas, entonces la Iglesia Católica cambio de opinión y animó a sus fieles a respaldarlo. Incluso han dicho que el cardenal de Munich, después de conocer personalmente al Führer llego a la conclusión de que era un hombre bueno y que creía en Dios. Tenemos a Francisco Franco, Caudillo de España, bajo palio, rodeado de eclesiásticos de alta alcurnia, la imágen prueba la complicidad con su régimen. De hecho Franco era Católico.  D. José María de Balaguer era recibido habitualmente por el Caudillo, los miembros del Opus Dei estuvieron presentes en el gobierno de Franco, sus miembros eran una garantía de gente capacitada y honesta.

San Juan habla de los aliados de Satanás, marcados con la cifra de su nombre, “su cifra es 666”. La Iglesia Católica ha seducido: “A los habitantes de la tierra con los signos que le ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia:” (Ap. 13, 14), San Juan muestra en acción a los falsos profetas anunciados por Jesucristo en (Mt. 24, 24). Satanás ha estado utilizando a sus aliados, a los cuales ha tenido infiltrados en la casa de Dios. Ellos los impostores han afeado, ensuciado y desacreditado a Dios. Ver y oír hablar a Bertroni, a Rouco Varela, a Juan Antonio Martínez Camino, a Juan Antonio Reig Plà y a todos los demás dirigentes de la Iglesia católica es un suplicio y un sufrimiento muy grande. Todos ellos dan mala imagen visual y auditiva; su presencia es tan desagradable a la vista como sus palabras al oído, en sus rostros llevan la impostura. Su aspecto y talante contradice y atenta contra la santidad del ministerio sacerdotal y la credibilidad del mismo. Han llevado doble vida, han ocultado sus bajezas bajo el entramado del sacerdocio. La Iglesia Católica en su conjunto ha estado física y espiritualmente acompañando a las dictaduras en diferentes naciones en el mundo y, esto, ha sido siempre, con el apoyo de la Santa Sede. En Cuba la Iglesia Católica nunca se ha enfrentado a la dictadura, ni siquiera de palabra expresando o condenando su actuación.

En Chile, en Argentina, en España… los sacerdotes hacían acto de presencia, durante las ejecuciones, para dar asistencia “espiritual” a los reos antes de ser ejecutados. El Vaticano ha fornicado, ha traicionado siempre, nunca ha sido fiel a Jesús, ha aceptado las riquezas y el poder que Satanás le ha ofrecido. El Estado del Vaticano ha necesitado un ejército que lo proteja, el Estado del Vaticano nace con la firma del Tratado de Letrán el 11 de Febrero de 1929. El régimen fascista de Mussolini resolvió en 1929 el problema del Vaticano. Por entonces el Vaticano se encontraba en un periodo de decadencia que estuvo a punto de costarle su existencia. Pío XI, no dudó a la hora de pactar con Mussolini, para salvar a la Santa Sede de la ruina económica. La institución fue rescatada de la miseria por Mussolini, que aportó millones de liras. Los “Pactos de Letrán” firmados por Mussolini y el Cardenal Gasparri, consagraron la alianza perpetua entre el Reino de Italia y la Santa Sede. El pacto dejó indefenso al Partido Católico, la única fuerza democrática de la época con suficientes seguidores para hacer frente a Mussolini. A raíz del Pacto, las jerarquías eclesiásticas prohibieron a los clérigos militar en ese partido, facilitando la vida política a Mussolini. Católicos, órdenes religiosas y jerarquías eclesiásticas, dieron su apoyo al fascismo. La Iglesia Verdadera es fiel a Dios y sabe situarse correctamente lejos del entramado político, como dijo Jesús: “Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios”. (Mt. 22, 21).

El color púrpura es el símbolo de la realeza y el color escarlata el símbolo de la sangre. La Iglesia Católica como la realeza, se ha vestido con el color real de la púrpura. El color púrpura lo usaban los reyes, emperadores, cardenales, cónsules… era un color distintivo del poder y el color escarlata por la sangre derramada. El Vaticano posee el lujo, los colores y una actividad malvada, signos inconfundibles. Dicen que el propio Papa Juan XXIII hizo acuñar una medalla en cuyo anverso estaba su propia efigie, y en el reverso la Prostituta del Apocalipsis, como se explica, que el mismo Juan XXIII llegará a identificarse con la Prostituta de la forma que lo hizo, exactamente igual que San Juan la describe: los palacios, los tronos, los grandes títulos, los escudos, las coronas, la guardia suiza y los tesoros materiales… son vienes exclusivamente terrenales, contrario al reino de amor que estableció Jesús en la tierra. “Mi reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido pora que no fuese entregado a los judíos.” (Jn. 18, 36). Jesucristo y sus Apóstoles vivieron una vida espiritual, en la pobreza de bienes materiales y ordenó a sus discípulos que no hicieran tesoros en la Tierra, sino en el cielo. La Iglesia Católica, Apostólica y Romana ha desobedecido a Dios en este y en todos los Mandamiento.

La avaricia de la Iglesia Católica no obedece a un sentido religioso sino a un interés económico. Los señores ovispos siempre han vivido en palacios. Los obispados se han anexionado Iglesias, capillas, casas, propiedades… que pertenecían al pueblo. Ahora son de la iglesia Católica. Dicen que en la Comunidad de Madrid han inscrito más de un millar de posesiones a su nombre; en muy poco tiempo. El que ha tenido mucho dinero, ha recibido muchas bendiciones, cuanto más rico ha sido uno más grande ha sido su valor. Dios no ha creado a los obispos, arzobispos, doctores, patriarcas… La reina Isabel de Inglaterra es considerada una de las mujeres más poderosas y ricas del mundo. La reina Isabel II es jefa de la Casa Real de Windsor y cabeza de la Iglesia anglicana. Con esta Iglesia tenemos una demostración más de lo que ha resultado ser en realidad una iglesia estado, una iglesia del diablo.

Dña. Mª Teresa Fernández de la Vega se ha vestido con lienzos brillantes para ir al Vaticano. El lujo y la ostentación de las estancias del Vaticano son comparables con los palacios reales, en el Vaticano todo brilla como el oro: las paredes, las mesas, las sillas,… todo tiene un valor incalculable. El Papa, Cardenales y obispos se visten impecables, con sedas y con las mejores telas. La Iglesia Católica tiene Cálices de oro, piedras preciosas… Dicen que la corona de Nuestra Señora de Lourdes tiene diamantes incrustados y que el tesoro de Lourdes es incalculable. La riqueza material del Vaticano es un escándalo, en el Vaticano viven a todo lujo manejando y controlando inmensas cantidades de dinero, el Vaticano posee grandes acciones en el mundo de las finanzas. Dicen que el Vaticano tiene su propio sistema de banco para competir con los otros grandes bancos del mundo. Que es el principal destino de millones de dólares, de dinero sucio italiano y que es uno de los destinos más utilizados en el mundo para el blanqueo de dinero. Las órdenes religiosas han estado llenas de secretos diabólicos y el Vaticano no iba a ser menos. El Vaticano es un Estado cuya legislación sobre el secreto bancario impide la posibilidad de saber los orígenes de los bienes que son depositados en él. El abogado del Vaticano decía que: “Una parte del dinero se destina para obras de caridad y de piedad”.

Fue impresionante que el mismo día del aniversario de la muerte del Papa Juan Pablo I, y casualmente en todas las iglesias católicas se leía el siguiente Salmo: “Han dado los cadáveres de tus siervos como pasto a los pájaros del cielo, los cuerpos de tus amigos a las bestias de la tierra.” (Sal. 79, 4). La cita era para la reflexión. D. Jesús López Sáez sacerdote y escritor en su libro “Juan Pablo I: Caso abierto”, ha dicho que el Papa no murió de muerte natural, sino que fue asesinado. Juan Pablo I, falleció 33 días después de su elección. La muerte repentina de Juan Pablo I, es uno de los grandes misterios del XX. El Obispo de la diócesis explicó al sacerdote y escritor: “que aquello debía quedar en familia, el tema no se podía tocar”, pero él dice que tuvo que “obedecer a Dios antes que a los hombres”. La obediencia al Señor le lleva a investigar todo lo que había detrás de la muerte del Papa y de otras muertes que han sucedido entorno al Vaticano. Dicen que hubo protestas por parte de algunos eclesiásticos, por esclarecer la muerte del Papa. Pero el cardenal Oddi declaró que “el Sacro Colegio Cardenalicio ni si quiera iba a considerar la posibilidad de abrir investigación alguna sobre la muerte, ni aceptaría el menor control por parte de nadie”.

“Hasta bien entrado el siglo XXI quien moría envenenado moría sin más, porque era imposible detectar sustancias tóxicas en los cadáveres”. Años después de la muerte de Juan Pablo I, D. Jesús López, David Yallop y el Doctor Cabrera, hablaron de las posibles drogas mezcladas en el Efortil, la medicina que tomaba Luciani para la tensión baja, figurara el digitalis, un veneno inodoro, incoloro e insípido, que provoca la muerte entre las dos y las seis horas después de ingerirse y que genera un cuadro cardiovascular y depresor del sistema nervioso similar al infarto. Dicen que D. Nikodim, metropolita de Leningrado y número dos de la Iglesia ortodoxa rusa, murió en los brazos de Juan Pablo I, tras tomar una taza de café en el Vaticano. «Dios mío, Dios mío, también esto tenía que ocurrirme», se lamentó Juan Pablo I. La Iglesia Católica procede del Imperio Romano, de ahí sus métodos ancestrales, el veneno, una sutil arma que ha sido utilizada y sobradamente conocida por Roma: emperadores como Claudio o Napoleón, papas como Clemente VII o Alejandro VI, faraones e incómodos filósofos como Séneca fueron envenenados.

El Papa Juan Pablo I gozaba de buena salud y el Dr. Ros, médico personal del Papa, a quién había encontrado el día anterior muy bien, no se lo podía creer. Ahora bien, Juan Pablo I se estaba entrometiendo en los asuntos turbios de la banca vaticana, en las sociedades fantasmas; en las ramificaciones de la banca, que incriminaban a la Cúpula Vaticana. El Banco del Vaticano había sido acusado por la fiscalía italiana de malversación de fondos, de tráfico de armas a la dictadura Argentina y de lavado de dinero de la mafia italiana. Muchos fiscales que investigaron la trama vaticana fueron tiroteados en la calle. El secretario notarial de la Banca Vaticana, se cae desde una 4ª planta del edificio donde trabajaba, Roberto Carli aparece ahorcado en un puente de Londres y su secretaría cae misteriosamente desde una ventana del Banco Ambrosiano. Han dicho que todas las personas que tuvieron algo que ver con aquella investigación, perecieron en extrañas circunstancias. Cinco cardenales, que supuestamente apoyaban al Papa, mueren poco después de la muerte de Juan Pablo I: Sergio Pignedóli, Jean Villot, Egido Vagnozzí, Pericle Felice y Giovanni Benelli, todos mueren de infarto de miocardio, como Juan Pablo I. Dicen que cuando encontraron a Juan Pablo I muerto, tenía en las manos los documentos de los cambios que tenía pensado hacer; su sentencia de muerte. La negativa de la Santa Sede a realizar la autopsia del cadáver que elimina cualquier duda, los ha hecho culpables. Los rumores han circulado pero poco ha podido hacerse. Las autopsias lo desvelan casi todo, y los avances de la ciencia en la investigación policial han acabado en la mayoría de los casos con la impunidad. Pero el Vaticano no tolera imposiciones de nadie, es un Estado independiente, blindado e intocable. Los muros del Vaticano esconden: “Toda clase de aves inmundas y detestables.” (Ap. 18, 2).

D. Jesús López decía: “La figura del Papa ha sido profundamente deformada, se dijo que estaba enfermo, que murió aplastado por el peso del papado, que no estaba capacitado para ser papa.” Y afirmaba: “Juan Pablo I no era un papa débil e indeciso, sino humilde y afable, «que estaba en el camino de la profecía». Sin embargo Paloma Gómez Borrero decía antes de que Juan Pablo I fuera elegido: «El de Venecia…Va… ése no es papable». Para Paloma Gomez Borredo, Juan Pablo I era un hombre sin importancia. Pero las apariencias engañan y Albino Luciani era una persona enérgica, tenaz, e impredecible. Paloma Gómez Borrero es una mujer desobediente, aficionada a leer las manos. El Señor advierte en la Biblia: “No vayáis en pos de otros dioses para servirles y adorarles, no me provoquéis con las hechuras de vuestras manos, y no os haré mal –oráculo de Yahvé- de suerte que con las hechuras de nuestras manos, yo no os haré mal. Pero no me habéis oído –oráculo de Yahvé- de suerte que con las hechuras de vuestras manos me provocasteis, para vuestro mal.” (Jr. 25, 6- 7). La Iglesia Católica es incompatible con el Señor Jesucristo. La hechicería, el crimen, la violencia y la indecencia se han  encontrado en la Iglesia Católica, los impostores infiltrados en la casa de Dios han sido hallados en ella.

D. Jesús López y más gente esperaba que Juan Pablo II, “curará esa herida mal cerrada de la muerte del Papa y figura de Juan Pablo I”. Pero la forma de actuar de ambos papas, han sido de una diferencia real existente. Juan Pablo I ha demostrado al mundo ser un hombre valiente al tomar decisiones importantes y arriesgadas. Al contrario Juan Pablo II ha adoptado una postura cómoda, “como si no hubiera pasado nada antes, como si no pasará nada después”, pues en ello iba la vida. Amedrentados e intimidados, el miedo y la cobardía explica el silencio de Juan Pablo II y Benedicto XXVI, defender la Verdad tiene consecuencias para quien lo hace. Jesucristo se esforzó informando a sus seguidores que no imitaran la hipocresía de los fariseos. Hemos tenido y seguimos teniendo el beneplácito del Señor, Jesucristo ha estado y sigue a nuestro lado para ayudarnos y darnos fuerzas. Todo lo que intentó ocultar Juan Pablo II ha acabado por saberse; El Santo Padre debió hablar abiertamente y sin temor en una de aquellas tribunas que le montaban para el teatro, en sus viajes por el mundo. Juan Pablo II tuvo la obligación de descubrir la Verdad, lo que ha sido y sigue siendo la Iglesia Católica, apostólica y romana. Como dijo el Señor: “No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni nada oculto que no haya de saberse.” (Mt. 10, 26).

Ahora sabemos a ciencia cierta a lo que se ha dedicado el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), conocido como el banco del Papa o el banco del Vaticano: “A lavar dinero negro a través de cuentas atribuidas a falsas fundaciones benéficas (como Asociación para la Lucha contra la Leucemia o Fundación de ayuda a los Niños Pobres), el Banco ocultaba por este medio la identidad de gente muy poderosa. El Vaticano ha apoyado financieramente a la Mafia, ha reciclado comisiones que muchos políticos se habían embolsado, ha financiado la creación en Italia de un partido de centro-derecha destinado a sustituir a la Democracia Cristiana tras su derrumbe tras el escándalo de Manos Limpias y han ayudado a importantes evasores de Hacienda a colocar su dinero en paraísos fiscales…” Se habla de blanqueo dinero por un valor de unos 400 millones de euros. “No se puede dirigir la Iglesia sólo con avemarías”, decía monseñor Paul Marcinkus, presidente del IOR entre 1971 y 1989.

Con los documentos secretos de Dardozzi toda la inmundicia de la Banca Vaticana quedaba al descubierto. Todo empezó cuando tiempo después de ordenarse sacerdote Renato Dardozzi fue llamado a filas, como consejero y delegado de la Secretaría de Estado de la Santa Sede. Dardozzi fue elegido por el secretario de Estado del Vaticano Agostino Casaroli, ambos se conocían y se entendían eran de la misma calaña. Así fue como Renato Dardozzi tuvo acceso a los lugares más cerrados y a los secretos más bien guardados del Vaticano. Dicen que el torreón de Nicolás V, es una fortaleza que ocupa el núcleo vital del mismo corazón del Vaticano, el torreón es considerado uno de los lugares más inescrutables del mundo. Entre murallas de nueve metros de espesor y custodiada en todo momento por la Guardia Suiza, se encuentra la sede del banco más corrupto del mundo. El Vaticano ha participado en negocios contrarios a los sermones de sus pastores. Dicen que las acciones del Vaticano han estado vinculadas a empresas de productos químicos que producían anticonceptivos, condones y a empresas metalúrgicas vinculadas a la producción de armas. Por aquel entonces Agostino Casaroli, llevaba las riendas del Vaticano, primero con Pablo VI, a quien izo desaparecer del Vaticano, a los 33 días de su papado y después con Juan Pablo II.

Gianluigi Nuzzi el autor del libro que ha desvelado los secretos del Vaticano, decía: “Numerosos expertos creen que esta obra es responsable del retraso que experimenta la beatificación de Juan Pablo I. Porque, a raíz de los documentos, queda claro que Wojtyla estaba al corriente de todo lo que ocurría”. Renato Dardozzi era uno de los monseñores a los que se les permitía acceder a las reuniones, reservadas a los más estrechos colaboradores del pontífice, y en las que se trataban las gestiones financieras de la Iglesia. Dicen que también era uno de los monseñores italianos a los que Juan Pablo II invitaba los jueves a comer a su mesa. La mesa de Juan Pablo II era un escándalo para el Señor, el Papa se rodeaba de gente tramposa, pecadora y corrompida. Al morir, Dardozzi dejó en su testamento que sacarán a la luz su archivo. “Haced públicos todos esos documentos para que todos sepan lo ocurrido,” así relataba Renato Dardozzi su última voluntad.

El atentado contra el Papa polaco Karol Wojtyla siempre fue misterio, nunca se supo quiénes estuvieron detrás del joven terrorista. Ali Agca ha contado ahora que durante su encuentro en la cárcel el Santo Padre no le preguntó nada sobre la autoría del atentado. Según Ali, Juan Pablo II “sabía muy bien que el Vaticano estaba detrás de ello”. Mehmet Ali Agca ha afirmado que el Vaticano le mandó atentar contra el papa Juan Pablo II. Ali ha acusado al Vaticano de haber sido el cerebro que organizó todo, y ha afirmado que aquel atentado había sido ordenado por el entonces secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Agostino Casaroli. El turco ha revelado que la intención de los organizadores era “herir, no matar” al Pontífice. Para el Vaticano el objetivo consistía en “matar dos pájaros de un tiro”, en una sola acción dos resultados, por un lado, asustar y debilitar la energía y la fuerza física de Juan Pablo II y, por otro lado, atribuir la agresión a la Unión Soviética para desacreditarla. Pero el turco ha declarado que ni la CIA ni el KGB, ni ningún otro poder internacional conspiraron contra el Papa y, ha asegurado, que se creó la pista soviético-búlgara para ayudar a hundir a la Unión Soviética.

Juan Pablo II aclamó a judíos, a musulmanes y a cristianos a unirse “en hermandad y amistad”. Todo ello aún sabiendo que los judíos y los islámicos han negado a Jesucristo, Hijo de Dios y, que además, contradicen constantemente las Sagradas Escrituras, situando a Dios donde no le corresponde. Y, después de todo esto, Juan Pablo II, pretendía encontrar a toda costa en ambas religiones y en todas las costumbres de la humanidad la presencia del Espíritu Santo. “Tan bueno es mi Juan que para nada vale”. Dios quiere que seamos buenos pero no tontos. Con el avance en el diálogo interreligioso, Juan Pablo II anhelaba que todo fuese maravilloso, cuando no lo era. Hoy como ayer, Jesús tiene pocos amigos. Ser profeta de Jesucristo incluye anunciar profecías que incomodan, que no se corresponden con la idea de lo que las personas desean para ellas mismas. Jesucristo decía: “No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.” (Mt. 10, 34). El Corán niega que Jesucristo haya muerto en la cruz, y por lo tanto invalida su sacrificio redentor y curativo. El Corán rechaza la Trinidad: “Padre, Hijo y Espíritu Santo”, y cita que Dios es uno sólo. Los islámicos dicen que la Biblia está adulterada por los cristianos pero eso es mentira, la Biblia ha sido y es inalterable e intocable, se ha mantenido fiel a los escritos originales. El Señor Nuestro Dios protege su Palabra que es Sagrada.

Los islámicos obtienen la fe del Corán, anunciado por el profeta Mahoma, y todo ello por revelación directa de Alá. Para los islámicos Alá es Dios. El Corán es una parodia de la Biblia, Mahoma recibió del diablo una revelación deformada de la Palabra de Dios. Mahoma es profeta de Satán, durante su vida ya sabemos lo que hacia. Los países islámicos prohíben, so pena de muerte o feroz asedio, que el mensaje de Jesucristo sea predicado en sus tierras y comunidades. Para los islámicos Jesús fue sólo un buen profeta, igual que Mahoma o como cualquier otro profeta del Antiguo Testamento. El Corán dice: «Creemos en Alá y en lo que se nos ha revelado, en lo que se reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, en lo que Moisés, Jesús y los profetas recibieron de su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos…” Y Jesús dijo: “Yo soy el camino, la Verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.” (Jn. 14, 5). Pero para los islámicos la Biblia no es obra de Dios y lo difaman. Los seguidores de Dios sabemos que la Verdad sólo penetra en las almas por la gracia del Espíritu, ninguna mentira viene de la verdad. Los islámicos son mentirosos compulsivos cuando dicen que Jesucristo mismo habría negado su propia divinidad: “Ningún mentiroso procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús ese el Cristo? Ese es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo no posee al Padre.” (1Jn. 21, 23). El Islam es adversario de Jesucristo y a quienes afirman que Jesucristo es Dios los llama infieles.

   “Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios, y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo como rescate por todos. Tal es el testimonio dado en el tiempo oportuno, y de este testimonio yo he sido constituido heraldo y apóstol –digo la verdad, no miento-, maestro de los gentiles en la fe y en la verdad.” (1Tm. 2, 5- 7). La Biblia enseña que la salvación viene explícitamente de Jesucristo. San Pedro decía: “Porque no hay bajo el cielo otro hombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos.” (Hch. 4, 12). Y el Corán dice que sólo a través del Islam, basado en la obediencia a Alá y su profeta Mahoma, se puede evitar perder la vida eterna. La Biblia llama a los seguidores de Dios: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo…” (Mt. 28, 19). Las armas que Jesús proporcionó a los Apóstoles eran espirituales: bendiciones, curaciones, y ayuda al prójimo. San Pablo decía: “Pues aunque vivimos en la carne no combatimos según la carne. ¡No!, las armas de nuestro combate no son carnales, antes bien, para la causa de Dios, son capaces de arrasar fortalezas. Deshacemos sofismas y cualquier baluarte levantado contra el conocimiento de Dios y reducimos a cautiverio todo entendimiento sometiéndolo a Cristo.” (2Co. 3, 5). La enseñanza del Corán es absolutamente incompatible con la Biblia. La Biblia dice que Dios “es amor” (1 Jn. 4, 8- 16). Pero el Corán transmite odio, los musulmanes, son llamados a asesinar, a luchar y a hacer prisioneros. A sitiar y ha infundir el terror en los corazones de los incrédulos. La decapitación es el método tradicional de ejecución preferido por los aliados de Mahoma. El Corán está lleno de mentiras doctrinales opuestas a las enseñanzas de Jesús. El Corán es un libro del diablo por eso anima a los fanáticos de Mahoma a asesinar sin piedad a todo aquel que se opone a su doctrina satánica.

Los Apóstoles predicaron el nacimiento, la vida y la muerte de Jesucristo. El Apóstol Pedro manifestó que Jesús era el Hijo del Dios viviente; predicó la muerte de Cristo en la cruz; y sufrió la persecución y el martirio por causa de Jesucristo. Los Apóstoles hablaron de Jesús; y por este motivo sufrieron en su propia carne las consecuencias. Las palabras de San Lucas recuerdan la muerte de Jesucristo: “Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.” (Lc. 23, 33).  Juan Pablo II fue atacado por las fuerzas del mal la enfermedad de Parkinson la causa la energía extraordinaria del diablo. Si no fuera porque Juan Pablo II estaba siendo dominado por las fuerzas del mal, no se habría entendido, que besara el Corán. El Papa estaba embrujado y obedecía órdenes como un autómata, besó el libro que niega radicalmente lo que Pedro proclamó y por lo que no vaciló en dar su vida.  Otra historia muy distinta es la de Juan Pablo I, con él tenemos un ejemplo claro de como se sirve a Dios: “Conmigo el Señor emplea su viejo sistema: toma a los pequeños del barro de la calle y los levanta”, decía Juan Pablo I de sí mismo cuando fue elegido Papa. A Albino Luciani, el cónclave lo eligió como un candidato fácilmente controlable, pero cuando fue elegido, empezó a manifestar “un juicio, privilegiado” y una valentía que había permanecido oculta por su carácter humilde y reservado. Desde el primer momento decidió sublevarse , hacer serios cambios en el papado y restituir sus orígenes espirituales. Juan Pablo I, resultó ser un poderoso y verdadero sucesor de Pedro el pescador, y un hombre peligroso para el Vaticano. Por eso sus adversarios se deshicieron de él en seguida 33 días de reinado y acabaron con su vida. Para poseer a un ser humano hace falta tiempo y con el nuevo Papa esto no podía ser posible.

En el Vaticano hay gente que utiliza las fuerzas del mal, la energía extraordinaria de Satanás para dominar a la gente. Satanás ha tenido siempre y sigue teniendo a sus más fieles adeptos en el Vaticano y repartidos en parroquias de todo el mundo. Por eso Juan Pablo II y Benedicto XVI han sido dos marionetas, uniéndose a una religión que se opone radicalmente a la Verdad que predicaba Jesucristo. Un verdadero seguidor de Dios en su sano juicio no puede besar el libro de un falso profeta, que ha seducido a medio mundo y en cuyo nombre se tortura y se asesina a seres humanos. Los ayatolás gobiernan bajo las órdenes de Satán, él es ese dios malvado y sanguinario que impone leyes que aplastan al pueblo. Como ejemplo del terror tenemos Irán,  en este país hay seres humanos perseguidos y sometidos a terribles castigos. El acto de Juan Pablo II, de besar el Corán, fue muy grave ya que la única interpretación posible de un gesto de esta naturaleza, invitaba a considerar que el libro que recibía esa veneración era un libro sagrado, igual que en las funciones litúrgicas se besan las Sagradas Escrituras. A partir de aquel hecho, ¿el Corán debería considerarse entonces, Palabra de Dios? ¡El Corán sería entonces un libro revelado por medio de San Gabriel!; el arcángel enviado de Dios. Y así, Dios habría hablado igualmente en el Corán, y el Espíritu Santo habría impulsado la experiencia religiosa de Mahoma.

El Corán ni es una revelación de Dios, ni encaja con la teología de Juan Pablo II. Hay que tener en cuenta que cuando Juan Pablo II fue conducido al encuentro del Islam, estaba muy enfermo, tan enfermo que apenas podía sostenerse en pie. Se ha podido identificar el estado de gravedad del contagio de la energía extraordinaria de Satanás a través del estado físico y psíquico que ha tenido el contagiado. Juan Pablo II y Benedicto XVI, desgraciadamente, han sido conducidos como borregos a cumplir con la tradición musulmana de quitarse los zapatos en una mezquita islámica. Benedicto XVI ha ido incluso más lejos: “En la Mezquita de Sultanhamet, se volvió hacia La Meca y rezó como los musulmanes”, anotaba la prensa. Ambos Pontífices quedaron muy bien en Turquía, pero muy mal ante Dios, al afiliarse al templo de la religión que blasfema la divinidad de Cristo. Nos encontramos en el Apocalipsis, de ahí el creciente acercamiento de la Iglesia Católica hacia la fe Musulmana. Pero hay que dejar claro que dicha corriente internacional no está basada en la predicación del Evangelio de Jesucristo, más bien nos sitúa en el fatal desenlace de las profecías apocalípticas. “Dios es Amor”, el Señor ha ofrecido a los hombres su Alianza y la han rechazado. Hablan de la conversión de miles de fieles y cinco obispos de la Iglesia de Inglaterra a la Iglesia Católica. Anglicanos, Católicos, islámicos y demás religiones falsas han difamado a Dios y ahora han de esperar la intervención de Nuestro Señor Jesucristo.

“Más vale morir derecho que vivir arrodillado”, Juan Pablo II pago caro su silencio, vivió pero tuvo grandes sufrimientos; la Virgen de Fátima ya lo anunciaba. Hablar y dialogar con todos no es el camino adecuado, las normas de Dios son estrictas y hay que cumplirlas a rajatabla y provoca enfrentamientos. Tareq Aziz, cristiano caldeo y ministro del dictador Sadam Hussein, se reunió con Juan Pablo II antes de la guerra de Irak. Juan Pablo II estaba embrujado y dominado, iva donde le mandaban, por eso podemos entender la reunión de Juan Pablo II con este falso cristiano, al que se le responsabiliza de crímenes contra la humanidad durante su mandato, este hombre fue condenado a 15 años por su implicación en la matanza en 1992 de 42 comerciantes. También se le responsabiliza de la persecución de miembros de partidos islamistas chiíes durante el Gobierno del dictador y, también, de los desplazamientos masivos de kurdos en el norte de Irak durante los años ochenta. Las reglas del juego son la Justicia. El Señor dice: “No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.” (Mt. 10, 34).

El gran tesoro de la Iglesia Católica han sido y son los verdaderos seguidores de Dios. La Iglesia Católica ha utilizado la imagen espiritual de los Santos, del Papa Juan Pablo II y, también, las obras de caridad para encubrir su doble vida. Son promotores de la idolatria disfrazados de piedad: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos…” (Mt. 23, 29). La Iglesia Católica ha beatíficado y santificado a las personas después de haberlas matado. La Iglesia Católica ha difamado, ha calumniado  y ha cerrado la boca a la Verdad: Esteban fue el primer mártir, escribas y fariseos no soportaban verle lleno de gracia y de poder, Esteban hacía grandes prodigios y milagros en el pueblo. Cuando el Señor habla de abominaciones, se refiere a la hipocresía, a la traición y a la maldad: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar.” (Mt. 23, 13).

Los islámicos dan vueltas a una roca y los judíos se golpean la cabeza con otra. Nos encontramos ante religiones politeístas que son una falsedad y con seres humanos, obcecados “con la piedra y con el leño.” (Jr. 3, 9). En las Sagradas Escrituras un ciego no es sólo una persona invidente, en el Evangelio de San Juan, Jesús hace ver que el mayor ciego es el ignorante, el ofuscado, la persona que vive en las “Tinieblas” incapaz de entender y asimilar las verdades Espirituales. “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.” (Jn.12, 46). Jesús, con su Sabiduría ilumina a los Ignorantes que estén dispuestos a ver. En la Biblia fornicación y adulterio tienen un sentido físico o espiritual.

Los cristianos tendrían que haberse preguntado: ¿Qué beneficio espiritual tiene no comer carne los viernes de Cuaresma?  El ayuno y la penitencia vale pero la abstinencia de carne qué significado tiene. Antes aún era peor, los ricos iban a la Iglesia Católica y pagaban la gula para poder comer lo que quisieran. El Señor Nuestro Dios en la Biblia hace referencia a prácticas religiosas que ofenden a Dios y ridiculizan a los seres humanos, “como darse con una piedra que promete el conocimiento”, en Santiago de Compostela los peregrinos han hecho esto. A Santiago de Compostela miles de fieles y peregrinos marcharon durante el año xacobeo 2010, a cruzar la puerta del perdón, en busca de la “indulgencia jubilar, una prebenda concedida por la Iglesia durante los años santos”. Y la gente ha creído que al entrar al templo por la famosa puerta han quedado perdonados sus pecados. La Iglesia Católica en el pasado también se enriquecía por la confiscación de la propiedad de la gente que era llevada al Tribunal de la Inquisición. A los herederos de aquellas personas que eran ejecutados por herejes, la Iglesia Católica les quitaba la propiedad. La Iglesia Católica también ha recibido cantidades incontables de dinero, mediante la venta de la salvación, de los que pensaban que estaban comprando una parcela en el cielo. El Banco del Vaticano también ha sido acusado de albergar fondos expoliados por los Nazis y de tener “lazos con el crimen organizado”. San Juan describe a la “Prostituta”: “Con una copa de oro llena de abominaciones, y también las impurezas de su prostitución.” (Ap. 17, 4).

La Iglesia Católica pretende Canonizar a Isabel la Católica, sus ministros quieren hacer justicia a la que ellos consideran “Mujer del milenio”, la Iglesia quiere llevar la verdad a todos los rincones del mundo, para que la conozcan. Los Obispos, Arzobispos y católicos quieren que la gente se adentre “en la fisonomía personal de una mujer inmersa en el mundo de la política, la cultura, la religión…” Con está mujer comprobamos una vez más que la historia ha estado llena de mujeres malvadas. Con la Reina Isabel el miedo a ser llevado a la hoguera paralizaba a la gente de su tiempo. Sin embargo los Obispos y demás quieren depurar su imagen. El señor Cañizares, venera la figura histórica de Isabel la Católica, la ha definido como: “una santa” y “la gran reina de España.” La referencia a Isabel la Católica es constante, el cristianismo falso ha sido un proceso que ha llevado siglos. D. José María de Prada también se ha declarado admirador de los Reyes Católicos.

Los Reyes Católicos reorganizaron el antiguo tribunal Medieval, la inquisición estuvo estrechamente sujeta a la corona. Isabel II con el apoyo de la Iglesia Católica implantó la Inquisición. El poder de los papas era tal que fueron capaces de destronar reyes y emperadores, o bien obligarles a usar su poder sobre el pueblo para hacer cumplir la Inquisición, que era conducida por sacerdotes y monjes católicos. En aquella época los seres humanos sometidos al demonio, atacados por las fuerzas del mal, por los obradores de iniquidad y la gente que protestaba contra la Iglesia eran llevados a la hoguera con la bendición del Papa. El Dr. Cabrera hablaba de la crisis histérica, también que hay casos de psicosis que se manifiestan en histeria. “Cientos de estas histerias se quemaron en la inquisición”, decía el psiquiatra. A San Juan de la Cruz, la Iglesia le hacía guardar silencio, no le dejaba profetizar. Él era un hombre humilde, odiaba a los clérigos. Desde sus orígenes la Iglesia Católica se ha caracterizado por su intolerancia, persiguiendo en su propio círculo, a los cristianos más virtuosos que no han aceptado estrictamente la autoridad y la falsa ortodoxia católica. Desde su nacimiento la pena usual por herejía ha sido la excomunión. Los herejes han sido considerados enemigos. Los verdaderos seguidores del Señor han sido atacados con crueldad y han tenido siempre un mal final, independientemente de la época o el siglo en el que hayan vivido. Dicen que el emperador Decio y Valeriano decapitaban a los santos o los llevaban a la hoguera. Aun se conservan en una iglesia de Roma la parrilla donde San Lorenzo fue martirizado. Ahora bien los falsos apóstoles han subsistido siempre sin sufrir daño alguno, ellos han sido fieles a emperadores, a dictadores… La iglesia impostora ha estado siempre con el horror.

Los votos de castidad y pobreza a lo largo de la historia no se han cumplido, la Iglesia Católica ha seguido el camino de la imoralidad y del enriquecimiento declarado ilícito por el Señor y, los santos, por manifestarse en este sentido han sido declarados herejes, perseguidos ferozmente y conducidos al martirio y a la muerte. La Iglesia Católica siempre ha dispuesto de armas para quitarse de encima a los que han ido contra ella. La Iglesia de Roma durante la Inquisición, se manchó con la sangre de los verdaderos seguidores de Dios que fueron martirizados por su fe en Jesús y con la sangre de las personas afectadas por el demonio que blasfemaban y rechazaban la cruz. Sólo en España miles de mártires se quemaron en la estaca. En la Iglesia Católica “fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los degollados de la tierra”. (Ap. 18, 24). Dios dice a la Iglesia Católica: “¡Están siempre ante mí tus holocaustos!” (Salmo. 50, 9, 13).

A Jesús le decían: “Tú tienes un demonio.” Si a Él le dijeron eso y acabaron con Él, qué no harían con nosotros los que de verdad seguimos a Jesucristo. Si estuviéramos en la Edad Media, nos habrían declarado personas sospechosas de herejía. Condena: muerte en la hoguera. “Alégrate por ella, cielo, y vosotros, los santos, los apóstoles y los profetas, porque al condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa”. (Ap. 18, 20). A la Iglesia le han sentado mal las visiones proféticas, por este hecho ha condenado a la gente. La Iglesia Católica es muy cautelosa y dice: “Para que la imaginación, los deseos o afán de llamar la atención no empañe algo tan delicado como es la acción de Dios en la historia. Satanás en tiempos de confusión, sabe avivar la zozobra y sacar más partido.” La Iglesia Católica ha perseguido a los verdaderos cristianos siempre, los apóstoles de la Iglesia han hecho la guerra contra la creencia verdadera en Jesús. Los verdaderos seguidores de Jesús han sido dominados, marginados, relegados y atacados por los impostores que hay dentro de la Iglesia Católica. Los impostores han utilizado todo tipo de armas, con aquellos que han llevado la contraria a su impostura: “Y vi que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los mártires de Jesús”. (Ap. 17, 6).

El Apocalipsis describe la amargura que semtirán las personas que han vivido a costa de la Iglesia Católica: “Llorarán, harán duelo por ella los reyes de la tierra, los que con ella fornicaron y se dieron al lujo, cuando vean la humareda de sus llamas…, los que a costa de ella se habían enriquecido, se quedarán a distancia horrorizados ente su suplicio, llorando y lamentándose.” (Ap. 18, 15). Pese a quién pese, caiga quien caiga, el Vaticano será destruido, la destrucción será de tal magnitud, que todo será abrasado y reducido a cenizas, “y no aparecerá ya más.” (Ap. 18, 21).  La Iglesia Católica siempre ha estado cerca del poder, con reyes, con jefes de estado y con ricos y poderosos. Todos han fornicado con ella, todos los líderes occidentales han apoyado esta religión falsa. La Iglesia ha llegado a tener gran poder e influencia en los gobiernos occidentales. La Iglesia Católica es un poder internacional dado que se encuentra en todo el mundo: “Las aguas que has visto donde esta sentada la Prostituta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas:” (Ap. 17, 15). La Iglesia Católica se encuentra en todas las culturas y en toda la historia de la humanidad. La Iglesia Católica se ha sentado al lomo de Satanás y ha obtenido el máximo poder.

Los ministros de la Iglesia Católica, no son parte de Jesucristo sino al contrario obran en su contra. “Desde el profeta hasta el sacerdote; todos practican el fraude… diciendo: “¡Paz, paz¡”, cuando no había paz. ¿Se avergonzaron de las abominaciones que hicieron? ¡Avergonzarse, no se avergonzaron; sonrojarse, tampoco supieron! ¡Así caigan con los que caigan! Tropezarán cuando yo los visite –dice Yahvé-.” (Jr. 8, 10- 12).  Los apóstoles de la Iglesia han de recogerse han de esconderse, Dios se avergüenza de ellos. Han convertido la Iglesia de Jesucristo en una cueva oscura. La gran mayoría de ellos no ha sentido la llamada de Dios, no se sirve a Dios desprestigiándolo, los apóstoles han tenido 2000 años y en este tiempo han acabado con Jesucristo. El Santísimo Sacramento, el Cuerpo, el alma y la divinidad del Señor Jesucristo en manos de impostores, del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo se alimentan fariseos, charlatanes y farsantes. “¡Ay de aquel que tome la Sangre y el Cuerpo de Jesús sin fe y sin merecerlo!” dice el Señor.

Jesús parece una historia inventada, un espectáculo folclórico. La gente acude a las procesiones y a los actos de la Iglesia sin fe, sin cumplir los Mandamientos. Insistentemente han dicho los sacerdotes que Dios todo lo perdonaba, que daba igual lo que hicieran las personas, porque según ellos todos iban a ser perdonados porque Dios era misericordioso y bueno. El pensamiento cristiano ha transmitido la existencia de Dios como un ser compatible con la gente mala, tan misericordioso que hicieran lo que hicieran las personas, todas iban a ser perdonadas. Muchos se han preguntado: ¿para qué caminar en línea recta si después vamos a ser todos perdonados? Los apóstoles han convertido la liturgia, las ofrendas a la Virgen y los rituales en una farsa. Los sacerdotes han perdonado pecados para que la gente los vuelva a cometer. La Biblia expresa un ideal de justicia y de fe y ante todo una condena que castiga al enemigo del plan divino. En la Biblia van a la par amenazas y promesas de salvación. Las amenazas son una expresión del Señor que solo esperaba alguna muestra de arrepentimiento para perdonar los pecados. Pero los obradores de iniquidad ni han pedido perdón ni se han arrepentido de sus pecados. La Ley de Dios es estricta y hay que cumplirla a rajatabla. La Biblia sentencia: “Maldito todo el que no se mantenga en la práctica de todos los preceptos escritos en el libro de la Ley.” (E. Ga. 3, 10). Dios es misericordioso, bueno y además es todo inteligencia. Si el ser humano ha pecado, ha tenido un tiempo para el arrepentimiento que no ha debido dejar pasar si ha querido ser perdonado.

Jesucristo es la paz, pero la Iglesia Católica ha sido la organización más sanguinaria de la Tierra. En el Vaticano se encuentran los mismos hombres que persiguieron a los cristianos en el siglo primero y conspiraron contra Jesús: “Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el Palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caifás; y se pusieron de acuerdo para prender a Jesús con engaño y darle muerte.” (Mt. 26, 3- 4). La Prostituta existía en tiempos de Jesucristo: “La mujer que has visto es la gran ciudad.” (Ap. 17, 18). La ciudad del Vaticano tiene sus raíces en el siglo primero, el Vaticano encabeza la resistencia al cristianismo tal como hicieron en Jerusalén los sumos sacerdotes. Por eso San Juan decía: “muchos anticristos han aparecido”. (1Jn. 2, 18). “La Bestia”. (Ap. 17, 3) es la encarnación del diablo sobre la Tierra. Y la “mujer”. (Ap. 17, 3), es el jinete que cabalga sobre “la Bestia”, la mujer del Apocalipsis cabalga un monstruo y, para ello, ha tenido que contar primero con su aprobación, Satanás ha permitido a la mujer cabalgar sobre su lomo y disfrutar. El trato de la Iglesia Católica se ha ajustado a lo que Satanás ha indicado establecer una jerarquía de dominio con violencia y restablecer el Imperio Romano, el reino de Satanás en la Tierra. De ahí las alianzas entre estado y religión. Con el respaldo de los ejércitos occidentales la Iglesia Católica se ha sentido en seguridad, “la Bestia” ha sido su mejor animal de compañía.  Benedicto XXI no es el sucesor de Pedro, es jefe de Estado del Vaticano, un gobierno inmensamente rico, corrupto y poderoso.

Hemos podido observar detrás de alguna fotografía de Juan Pablo II la cruz invertida, la cruz representa a Jesús ¿Qué ha hecho invertida? La cruz invertida la utilizan los aliados de Satanás para hacer rituales de brujería. Los falsos cristianos han trabajado para el diablo desde el misterio y ahora lo harán a la luz del día, ha llegado el tiempo de la manifestación final. San Juan anticipaba: “La venida del Impío estará señalada por el influjo de Satanás, con toda clase de milagros, signos, prodigios engañosos, y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la vedad que les hubiera salvado.” (2Ts. 2, 9). Esta Biblia descrita anteriormente es paralela con la de San Mt. 24, 24; ambas previenen sobre la situación del mundo actual, la llegada de Jesús está siendo precedida de señales reconocibles. El Anticristo se ha manifestado, la gente mala se ha multiplicado. El aliado del diablo, el hijo de perdición es una persona individual trabajando para Satanás. Juan muestra en acción a los falsos profetas: “Y seduce a los habitantes de la tierra con los signos que le han sido concedido obrar al servicio de la Bestia.”(Ap. 13, 14).

Y ahora sólo falta por llegar el último papa: “Vosotros sabéis lo que ahora le retiene… Tan solo con que sea quitado de en medio el que ahora le retiene.” (2Ts. 2, 6). Satanás surgirá cuando el obstáculo desfallezca. Benedicto XVI está molestando en el Vaticano, la imagen que proyecta Benedicto XVI es la de un hombre torpe, inútil, ineficaz e inepto. El Papa está atemorizado, como si sufriera amenazas, los acompañantes del Papa y los escoltas nos dan la imagen real de todo lo que rodea al Vaticano. Entre todos forman una familia mafiosa nada que ver con la representación de Jesús en la tierra. La Biblia es clara cuando describe la suerte que ha de correr Benedicto XVI. Con el próximo y último papa tendremos en escena a la reencarnación del diablo, en el escenario del Vaticano, se tratará de un hombre en el cual Satanás habitará corporalmente. “Este cuerno tenía ojos humanos y una boca que decía barbaridades:” (Dn. 7, 8), el próximo papa será un hombre poseído por el diablo; hablará blasfemias y será un escándalo; Satanás se atreverá a elevarse en el escenario del Vaticano: “Sobre todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de culto, hasta el extremo de sentarse él mismo en el santuario de Dios y proclamar que él mismo es Dios.” (2Ts. 2, 3- …)

Los verdaderos seguidores de Jesús son levadura, que se deshace y desaparece en la masa, para transformar y alentar a todas las personas a ser cada día más humanas y colaborar, así, en la humanización del mundo, según el proyecto liberador de Dios. La misión fundamental de la Iglesia de Jesucristo es: “evangelizar a los pobres”, lo cual conlleva ser solidarios con ellos y estar siempre cerca de ellos. Lo que pide el Evangelio es humildad y sencillez, el servicio a los demás. Pero la mayoría de los dirigentes de la Iglesia Católica no soportan a los indigentes, ni a los drogadictos, ni a los pobres… Justamente rechazan a las personas que Jesús más quiere. Jesús designa a todos los que padecen necesidad: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mi me lo hicisteis.” (Mt. 25, 40). Los indigentes molestan en la puerta y dentro de la iglesia, muchos han sido despreciados y despedidos sin miramientos por los propios sacerdotes. Ahora Jesús les quitará el rebaño al que desprecian, Él será el pastor de su pueblo. Ezequiel anunciaba una era mesiánica en la que el mismo Dios reinará, por su Mesías, sobre su pueblo, en justicia y paz.

El amor al prójimo, es el valor moral supremo. Los hombres serán juzgados según sus obras de misericordia: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregados delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: Venid, benditos de mi padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y acudisteis a mí. Entonces, los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y acudimos a ti?  (Mt. 25, 31-37). La sociedad cree que en la cárcel está lo peor de la sociedad, pero según Jesucristo eso no es cierto. Lo que si hay en la cárcel son situaciones personales muy dramáticas, seres humanos con carencias de todo tipo: afectivas, educativas… ha fallado la familia, la escuela y la sociedad.

A los apóstoles: “envió Jesús después de darles estas instrucciones: ‘No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas… Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios.’” (Mt. 10, 8 ). Pero la mayoría de los apóstoles de la Iglesia Católica han seguido un camino equivocado. El rechazo de un Cristo crucificado ha llevado al desinterés y al olvido de Jesucristo. Es imposible creer sin obtener beneficíos, pocas personas han recibido real y verdaderamente el Evangelio. Como no se ha dado a conocer la verdad de Dios, la verdadera evangelización se ha venido haciendo imposible. En la Iglesia Católica no se han dejado conducir por el Espíritu Santo, no han anunciado el Evangelio, ni han dado la formación en la catequesis, ni en las clases de religión… Sin formación cristiana la gente se encuentra descarriada: “como ovejas que no tienen pastor”. (Mc. 6, 34). Dios advirtió en la Biblia lo que sucedería si no se seguía su ley.  “¡Ay   de   los   que   dejan   perderse   y   desparramarse   las   ovejas   de   mis   pastos!  –Oráculo de Yahvé- . Pues así dice Yahvé, el Dios de Israel, tocante a los pastores que apacientan a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado las ovejas mías, las empujasteis y no las atendisteis. Pues voy a pasaros revista por vuestras malas obras –oráculo de Yahvé-. (Jr. 23, 1- 2).  

La Iglesia Católica es simplemente una empresa de servicios religiosos, no es la comunidad de fieles creyentes que fundara el Señor, los apóstoles de la Iglesia Católica no han creído en Jesucristo, ni han sido testigos de Él. La Iglesia Católica es una corporación sin fe, no anuncia, ni aclama, ni celebra a Jesucristo, no es fuente de esperanza, ni motor de caridad. Los impíos dentro de la Iglesia han estado camuflados y se han hecho pasar por seguidores de Dios, pero no lo han sido. Han sido infieles: “Porque se han introducido solapadamente algunos que hace tiempo la Escritura señaló ya para esta sentencia. Son impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan al único Dueño y Señor nuestro Jesucristo.” (Judas. 3, 4). Los sacerdotes impíos han llevado la religión cristiana a una situación de crisis profunda. “El falso profeta al servicio de la Bestia:” Satanás. La mala actuación de estos seres no ha dejado sitio para Dios, no ha permitido la transmisión de la verdad de Jesucristo al mundo. Los impíos que han estado y están dentro de la Iglesia han adorado y adoran a un Dios falso e injusto, a un Dios que ha beneficiado a los “ricos” de este mundo pero que ha dado la espalda a los “pobres” condenándolos a una vida sin esperanza. Los “pobres”, los verdaderos hijos de Dios no han sido bien tratados por la Iglesia Católica. Ésta ha tenido preferencia por los feligreses de primera categoría.

Ha sido insultante y escandaloso para los pobres y desfavorecidos observar el orgullo, la prepotencia, el empaque y el esplendor de demasiados dirigentes de la Iglesia Católica; cuando se han mostrado en público como gente acaudalada. Han vivido como príncipes rodeados de riquezas, de ahí la fuerza, el poder, la grandeza y la fastuosidad manifestada, situación que ha hecho imposible estar al lado de los pobres. Y qué decir del derroche y desbordante gasto que supone todo el montaje de los viajes del Papa. ¿Cómo, después, han podido denunciar, sin sonrojarse, el consumo y el derroche insolidario que vive la sociedad? Toda persona con una mínima conciencia de austeridad, sencillez y humildad se ha debido sentir incómoda con estos farsantes que no han predicado la solidaridad ni la han compartido. Cómo ha dicho Vittorio Messori, periodista italiano: “¿Cómo se puede seguir confiando en Dios? que ¿cómo se supone padre misericordioso, en un Dios? que ¿cómo revela el Nuevo Testamento? ¿Es amor mismo a la vista del sufrimiento, de la injusticia, de la enfermedad, de la muerte, que parecen dominar la gran historia del mundo?” ¡Que sepan todos los hombres que Dios ha sido el responsable de todas las cosas buenas que han ocurrido en el mundo, de las malas ha sido el diablo! Los aliados de Satanás han sido los culpables de todos los males que ha soportado la humanidad, ellos han sido los que han utilizado la energía del odio y los que han permitido los potros de tortura y las cámaras de gas, la esclavitud, los látigos, los cañones, las bombas y las diferencias abismales entre ricos y pobres. Dios ha creado a los seres humanos libres para probarlos, Él no ha podido impedir que eligieran el mal, pero si ha podido impedir cuando se ha recurrido a Él, que el mal se hiciera efectivo.

El viaje Apostólico de Benedicto XVI a Valencia en Julio de 2006 para la clausura del V Encuentro Mundial de la Familias, fue preparado exclusivamente por hombres, no tuvo el sello de Dios. De ahí el excesivo gasto, y todo el movimiento que este viaje generó; lo que debería haber sido un acto sobrio se convirtió en un espectáculo ostentoso y fastuoso, digno de un mundo gris y oscuro. “El esplendor del culto encubre la ausencia de una religión verdadera. Israel, con quien Yahvé se ha desposado, se ha conducido como una mujer infiel, como una prostituta, y ha provocado el furor y los celos de su esposo divino”. ¡Qué montaje prepararon, qué lujo, qué gasto, hasta crearon un microclima! Los cristianos organizaron una gran fiesta en la que todos estaban muy contentos, felices, cantando y bailando decían: “Todo es impresionante, fantástico, emocionante…”  Todo lo que se vio en Valencia fue teatro, el altar fue el escenario que se preparó para recibir algo así como “un circo que vino al pueblo”. Los comentaristas dijeron que el Papa tenía cara de felicidad y que las imágenes habían sido muy intensas, pero la realidad fue otra muy distinta. Benedicto actuó como si estuviera forzado, estuvo apocado, inseguro, asustado, sin autoridad, estaba dominado como una marioneta que sólo servía a su dueño para hacer teatro. El Papa no es un hombre libre, le han atrapado para que sea el instrumento que la Iglesia en este tiempo ha necesitado. Benedicto no ha tenido personalidad y ha quedado deslucido, como un ser inútil.

Los españoles habían aprobado leyes donde Dios no había contado para nada. Los españoles habían dado la espalda a Dios. Y aún así el Papa durante el viaje a Valencia felicitó a la nación española: “Confío en que con ayuda del Todopoderoso, esa noble nación prosiga por los caminos de la prosperidad y la paz, en consonancia con sus más nobles tradiciones y raíces cristianas que han caracterizado a sus hijos durante siglos”.  España no ha sido fiel a la Verdad y Juan Pablo II y Benedicto VI la han bendecido, no se han enterado que el Señor Jesucristo es signo de contradicción: “No penséis que venido  a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.” (Mt. 10, 34). Sin querer las discordias, Jesús las provoca forzosamente por sus exigencias en cuanto a las elecciones que hay que hacer; en ir contra el mundo. “La audiencia ha sido cordial y bien valorada” decía Bertroni. Y Berlusconi como siempre parodiando: “Viene un santo”, decía cuando José Luís Rodríguez Zapatero venía de ver al Papa. ¿Qué es peor, que Zapatero haya ido a ver al Papa o que el Papa le haya recibido? Es preferible que el Papa se quede permanentemente en su casa, y que los millones de euros que cuestan sus viajes se entreguen a los países donde la gente se está muriendo de hambre.

Con tanto llamamiento a la asistencia masiva lo que han buscado en el fondo ha sido hacer una manifestación de fuerza ante “esta sociedad laica y relativista que persigue y no tiene en cuenta a la Iglesia ni su doctrina”, han dicho los impostores. Hemos visto que son muchos y con mucho poder, gente muy rica apoya a esta Iglesia falsa. Se trata de la misma Iglesia, aquella misma que afirma seguir a Jesús, a Aquél a quien ellos mismos quitaron del medio. El Consejo de Ancianos del pueblo, “sumos sacerdotes y los escribas acusándole con insistencia.” (Lc. 23, 9). Jesús nunca quiso utilizar la fuerza ni el poder que tenía y mucho menos contra otros para defenderse. La Iglesia Católica fue politizada cuando los impostores tomaron el mando. Ya sabemos que el título de Papa Romano procede del Imperio Romano, en el siglo IV, este sacerdocio babilónico pasó al Obispo de Roma, con el título: “Pontifex Máximus”. En Valencia hablaban que la visita del Papa iba a dar muchos beneficios económicos a la ciudad y, ademá, una enorme propaganda. La utilización política que izo la derecha con la visita del Papa, quedó constatada con la utilización partidista por las fuerzas conservadoras que gobernaban el País Valenciano. Los políticos sacaban sus conclusiones sobre los frutos del grandioso y deslumbrante espectáculo. En los medios de comunicación aparecían constantemente la alcaldesa de Valencia y el Presidente de la Generalidad Valenciana como auténticos colaboradores y organizadores del viaje. El viaje consistió en un evento mediático de las autoridades políticas, no fue un acontecimiento pastoral. Parecía una visita de Jefe de Estado no una visita de pastor que cuida de sus ovejas, las celebraciones eran más bien un culto al demonio que una ceremonia adoradora a Dios.

El problema se encuentra en que la Iglesia Católica es una falsa Iglesia por eso permite que todo se pueda mezclar y confundir. La jerarquía de la Iglesia ha aparecido siempre públicamente unida en exceso a la derecha, año tras año se ha ido estableciendo, una apreciación colectiva de que ser cristiano es sinónimo de ser de derechas o de extrema derecha, una situación que ha dividido más que ha unido a los españoles. Por ello a miles de hombres y mujeres de izquierdas, que han estado comprometidos con los demás, se les ha hecho muy difícil sentirse miembros de la Iglesia Católica; se les ha estado creando la conciencia de estar muy lejos de ella. La Iglesia se ha prestado a ser utilizada como medio para promocionar a una persona, a una ciudad o para que se haga una auténtica exposición política. Utilizar la Iglesia de Jesucristo como instrumento de mercado es un pecado. La Biblia describe a Jesús sacando del templo a latigazos a los mercaderes Judíos: “Quitad esto de aquí. No hagáis de la casa de mi Padre una casa de mercado.” (Jn. 2, 16). Jesús no consintió que su casa se convirtiese en un mercado. Todo el entramado de la Iglesia Católica contradice a Dios y a la verdadera fe. Por eso en aquella visita del Papa a Valencia prevalecieron la propaganda y el mercado. Así se ha venido prostituyendo año tras año la Iglesia Católica llegando a presentarse como una pieza más del sistema. D. Juan Antonio Martínez Camino ha manifestado que la visita de Benedicto XXI a Barcelona y Galicia será rentable, económicamente, porque espiritualmente la Iglesia Católica no puede transmitir nada, está totalmente arruinada.

La Iglesia católica ha vivido instalada en una ambigüedad calculada que le ha aportado enormes beneficios de poder y riquezas, a nivel mundial. La Iglesia ha trabajado al unísono y ha conseguido todo lo que ha querido, con la derecha, pero con la izquierda siempre ha estado echando pulsos. El peso político y la influencia del discurso episcopal son conocidos en ciertos sectores españoles. Por eso el PSOE ha estado, en todo momento, con la mano tendida para llegar a acuerdos y beneficiarse, ampliando, si fuera posible, los espacios de influencia al poder religioso. La sombra de la jerarquía eclesiástica sobre la vida política y pública ha sido y es colosal, lo cubre todo. Los hemisarios del diablo: cardenales, obispos y demás eclesiásticos han estado en todas partes. El discurso autocrítico de la Iglesia es proporcional a su pérdida de poder político e influencia social, los obispos y cardenales con la disculpa o exculpación esperan recuperar el poder perdido.  Bien sabido es que la Iglesia ha pactado siempre; cualquiera que haya sido el poder político. Y el PSOE no perdía el contacto. El día 27 de septiembre, Mª Teresa Fernández de la Vega hablaba de “buenas relaciones” con el Vaticano.  Ésta era la tercera vez que la Vicepresidenta primera del Gobierno y el Secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone se reunían. Se entendían de maravilla, esta mujer estuvo a punto de hacer como Tony Bleer de convertirse al catolicismo.

El viaje a Barcelona y a Compostela fue en la misma línea. La comitiva no se pareció en nada a la Iglesia de Jesucristo. Jesús en un borrico y el Papa en mercedes, Jesús nació en un pesebre y ellos viven en palacios como reyes. El Santo Padre es Jefe de Estado decía el gobierno socialista. Miles de peregrinos han pasado por Santiago al encuentro del Santo. Pero dicen que el Apóstol Santiago no está en el sepulcro que hay, en su lugar un Obispo impostor que bendecía la inmoralidad y a los que la practicaban. En Santiago de Compostela el papamóvil pasaba a toda rapidez delante de los fieles despagados. Llamaba la atención las medidas de seguridad, el Papa estuvo protegido por más de diez mil efectivos de los cuerpos de Seguridad del Estado, mil voluntarios y recursos públicos para financiarlo. Jesús y sus discípulos se desplazaban sin ningún tipo de protección policial, días y noches por caminos y calles polvorientos hasta llegar al destino. Y el Papa necesita todo tipo de lujos y comodidades y a los ejércitos de Roma que lo protejan.

Noventa obispos vestidos con las mejores galas y seiscientos sacerdotes acudieron al acto. En la Sagrada Eucaristía el traje de Benedicto era ostentoso y recargado de un lujo descomunal. El Papa ha pedido el oso en su escudo papal y lleva en su mano el anillo que Juan Pablo I rechazó. El Vaticano tiene la costumbre de colocar anillos macizos en los dedos de las manos para distinguir los altos cargos. Con el último viaje del Papa a España el Vaticano ha seguido en la misma línea, un escándalo de color rojo, hasta los paraguas combinaban. El Papa Benedicto está siempre como…  idiotizado. Y los reporteros hablaban de la formación humana y teológica del Papa: “Es un sabio, este Papa es el más poderoso y el más influyente en el mundo.” Los reporteros se alegraban por la suerte de tener un Papa especialmente preparado académicamente. Pero nosotros los verdaderos seguidores de Dios, sabemos que la Verdadera sabiduría viene de lo alto, la de ellos es terrena y natural demoníaca.

En la Iglesia Católica ahora lo más importante son las comunidades: El Camino Neocatecumenal, Comunión y Liberación, Opus Dei, Renovación Carismática, Lumen Dei, Legionarios de Cristo, Schonstatt… dentro de estas comunidades hay montaje, mucho montaje y mucha gente falsa, todo son apariencias, una cosa es ser bueno y otra parecerlo. Demasiados se han hecho llamar cristianos sin poseer el espíritu de Cristo, ejerciendo contra los verdaderos creyentes un poder perseguidor y seductor. Obispos, cardenales, Sacerdotes, catequistas… saben mucho en teoría, pero nosotros los verdaderos seguidores del Señor sabemos que los textos Sagrados de la Biblia sin la revelación de Dios son pura evasiva. «Por sus frutos los conoceréis» (Mt. 7, 16- 20), decía Jesucristo refiriéndose a los falsos apóstoles que seducen al pueblo con apariencias de piedad, persiguiendo en el fondo fines interesados. Los Anticristos van contentos por la vida contagiando alegrías, son brillantes comunicadores. Muchas personas se han apartado de la fe para juntarse a los que jamás pertenecieron a Cristo. Dicen que Pablo Domínguez se tuteaba con Dios y no le tenía miedo. ¡No temía a Dios y se sentía libre! La Biblia dice todo lo contrario, el ser humano que sigue a Dios, teme al señor y lo obedece. Pablo Domínguez decía que fue elegido para una misión y murió en compañía de Sara de Jesús en una excursión al monte. El día del entierro del sacerdote en el sermón de la misa: “Los llamó Dios al cielo”, decía el pregonero, pero en verdad cayeron los dos por el barranco hacia el abismo. Los falsos apóstoles han cometido errores, y los han hecho cometer a quienes han escuchado la Palabra a través suyo. Timoteo advertía sobre la importancia de la Verdad del Evangelio: “Vela por ti mismo y por la enseñanza; persevera en estas disposiciones, pues obrando así te salvaras a ti mismo y a los que te escuchen.” (1Tm. 4, 16). Los impostores han leído las Escrituras sin la interpretación reveladora del Espíritu Santo.

Dicen que las célebres monjas de Lerma proceden de comunidades. Por eso en el convento todo es diversión, las monjas tienen una puesta en escena musical y testimonial fuera de lo normal. El Señor Nuestro Dios permanece encolerizado por el daño que le han hecho a Él y a su Hijo Jesucristo y, sin embargo, la imaginación de Sor Verónica y su alegría es desbordante. La comunidad recibe a muchísimos visitantes que anhelan compartir el gozo de estas monjas que rezan, cantan y bailan sin dejar de sonreír como niñas, el teatro entretiene y agrada a los visitantes. Todos siguen al Anticristo con fanatismo pensando que es el Mesías. Dicen que las monjas juegan al fútbol, al baloncesto o al escondite por orden de sor Verónica. La monja es para el Vaticano como “una santa en la Tierra”, y su obra, “como un milagro”. La Iglesia Católica está siempre donde hay dinero y no hay verdad. La orden de sor Verónica es “apoyada por el Vaticano, agasajada por obispos, financiada por poderosos y aplaudida por movimientos neoconservadores”. En realidad se ha tratado de un hecho impresionante, de jóvenes frívolas e idolatradas desde su nacimiento y, ahora, vestidas de monja. Hay que tener en cuenta que la Iglesia Católica ha sentido preferencia por los hijos de la gente “rica” y poderosa. El Señor Jesucristo alertaba de los peligros de nuestro tiempo, insistía sobre la presencia de los falsos profetas el Señor sabía anticipadamente que engañarían a muchos: ¡Mirad que os lo he predicho!”. (Mt. 24, 24). Sor Verónica se ha convertido en un fenómeno importante, en los conventos tradicionales las monjas se cuentan con los dedos de las manos y sor Verónica no da abasto su convento está repleto y, además, muchas jóvenes esperan para el encuentro.

La Jornada Mundial de la Juventud es un evento organizado por la Iglesia Católica celebrado cada tres años con carácter internacional, jóvenes católicos del mundo entero se reúnen para la fiesta. La gente, queda impactada por la alegría de los jóvenes. El evento tuvo su origen en 1984 cuando más de 300.000 jóvenes de todo el mundo acudieron a Roma invitados por Juan Pablo II para el Jubileo Internacional de la Juventud el domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. Juan Pablo II era un entusiasta de las celebraciones multitudinarias, y no tenía por costumbre profundizar en las personas prefería dejarse llevar por la fantasía: “Que fantástico espectáculo veros todos aquí hoy! Decía Juan Pablo II: ¿Quién dijo que los jóvenes de hoy en día habían perdido sus valores? ¿Quién dice que no se puede contar con ellos?” Juan Pablo II  ha tenido una enorme facilidad para consagrar y santificar todo el mundo. Por ello se vio en la necesidad de confiar a los jóvenes de la Tierra un símbolo, una enorme cruz de madera, conocida ahora como la “Cruz de los Jóvenes”. El Papa tenía las esperanzas en los jóvenes católicos: «Vosotros sois la sal de la tierra…Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5, 13-14). Pero la verdad es otra muy distinta, Jesucristo ahora está muy lejos de la Tierra y, el mundo, a oscuras. Sabemos que la gran mayoría de los hijos de los católicos son jóvenes sin disciplina ni valores, jóvenes consentidos, estúpidos y vanidosos: “Así dice Yahvé: ¿Qué encontraban vuestros padres en mi torcido, que se alejaron de mi vera, y yendo en pos de la vanidad se hicieron vanos?” (Jr. 2, 5). Los padres no han enseñado a amar a los hijos y ahora tenemos a una juventud inmoral, cruel y malvada: “Como dice la Escritura: No hay quien sea justo, ni siquiera uno. No hay un sensato, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se corrompieron.” (Rm. 3, 9- 12). No hay diferencias entre los que dicen ser cristianos y los que no lo son, todos tienen el mismo “nivel”.

Hace más de dos mil años Jesucristo lleno de amor por todos los hombres, previno contra los falsos profetas, “que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces» (Mateo 7: 15). Y, las masas han desobedecido al Señor y han aclamado: “¡Benedicto, Benedicto!” y el gran líder y todo su sequito ha sonreído complacido. Los reporteros decían al Papa “usted pertenece a la juventud y la juventud le pertenece a usted. ¡Viva el Papa!” Vaya éxito los políticos, son incapaces de congregar a multitudes tan numerosas e incondicionales. Toda esa veneración, sólo transmitido la unanimidad de millones de gente equivocada. La mentira es el signo y, por consiguiente, sólo el diablo es capaz de atraer en este tiempo a unas muchedumbres tan masivas. Vemos en la figura del Papa, en su iglesia y en su fervor simples inercias del pasado de Roma, sus seguidores se encuentran ante el “Vicario del diablo”.  De hecho, toda esa gente que lo sigue lo ha tratado como a un dios, más bien como a Dios, incluso se han arrodillado y, en consecuencia, le han tributado una adoración que sólo a Jesucristo corresponde.

Jesucristo dijo refiriéndose al Templo de Jerusalén: “no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida (Mc. 13, 1), “Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él en privado sus discípulos, y le dijeron: ‘Dinos cuándo sucederá eso, y cual será el signo de tu venida y del fin del mundo.” (Mt. 24, 3). La venida aquí anunciada tiene doble significado por un lado concierne a Israel y tuvo lugar cuando Dios vino a visitar a su pueblo infiel y puso fin a la antigua alianza con la ruina de Jerusalén y su templo, el año 70 d.c. Y, por otro lado, se refiere también a nuestro tiempo. Así sentenció Jesús la suerte que había de correr la institución que con el tiempo se convertiría en la más poderosa de la tierra. La Biblia predice la destrucción de todas las religiones falsas. La Iglesia Católica es presentada en la Biblia como una gran ramera, puesto que los reyes de la tierra fornican con ella, y los habitantes seducidos por su esplendor y poder se embriagan “con el vino de su prostitución.” (Ap. 17, 2). En las Sagradas Escrituras, fornicación y adulterio son tanto en el sentido físico como en el espiritual. Refiriéndose a Jerusalén, dijo el Señor Nuestro Dios: “¡Cómo se ha hecho adúltera la villa leal!” (Is. 1, 21). Jerusalén es la ciudad elegida para la manifestación del Señor y ha sido convocada a una relación espiritual con Dios y a seguirle eternamente. Pero el Señor cuando habla de Jerusalén también se refiere a todas las ciudades, pueblos y países cristianos:

“Desde la fecha en que salieron vuestros padres del país de Egipto hasta el día de hoy, os envié a todos mis siervos, los profetas, cada día puntualmente. Pero no me escucharon ni aplicaron el oído sino que atiesando la cerviz hicieron peor que sus padres. Les dirás, pues, todas estas palabras, mas no te escucharán. Los llamarás y no te responderán. Entonces les dirás: Ésta es la nación que no ha escuchado la voz de Yahvé su Dios, ni ha querido aprender. Ha perecido la lealtad, ha desaparecido de su boca.  (Jr. 7, 25- 28). La paz expresa la ausencia de guerra y un ideal de felicidad en la armonía social y en las buenas relaciones con Dios. La guerra contra el mundo que ha llevado acabo Occidente no es un acto religioso, Yahvé ha abandonado el campamento de los países cristianos, a quien ha decidido castigar. “Padecerán quebranto rebeldes y pecadores a una, y los desertores de Yahvé se acabarán. (Is. 1, 28).

Zacarías habla de la Jerusalén Futura: “Aquel día se asentarán los pies (de nuestro Señor) en el monte de los Olivos, que está frente de Jerusalén, al oriente, y el monte de los Olivos se hendirá por el medio de oriente a occidente haciéndose un enorme valle: la mitad del monte se retirará al norte y la otra mitad al sur… Toda esta tierra se transformará en llanura, desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén.” (Za. 14, 4- 10). Las montañas se derrumbarán, las rocas caerán y todas las murallas se vendrán abajo. La ciudad de Jerusalén se partirá en dos y el Muro de las Lamentaciones será destruido, un terremoto abrirá un gran valle en mitad de la ciudad: “Toda esa tierra se transformará en llanura, desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén.” (Za. 14, 10). La zona sur de Jerusalén será transformada, alzándose en ella un gran monte. “Y el santuario de Yahvé estará en medio.” (Ez. 48, 10). El Santuario divino será el corazón de Jerusalén ejemplo de solidez y esplendor eterno, la Nueva Jerusalén será habitada por el Padre y por el Hijo. Jerusalén y el mundo entero serán transformados por la mano de Dios.

Ezequiel recibe la revelación de Dios por medio de un ángel; el ángel facilita las medidas para la restauración del Templo de Dios: “En visiones divinas, me llevó a la tierra de Israel, y me posó sobre un monte muy alto, en cuya cima parecía que estaba edificada una ciudad, al medio día…El exterior del templo había un muro, todo alrededor. La vara de medir que el hombre tenía en la mano era de seis codos de codo y palmo. Midió el espesor de la construcción: una vara, e su altura: una vara.” (Ez. 40, 2). El ángel lleva a Ezequiel directamente al Templo y comienza un recorrido lado del edificio, sus patios, muros y puertas. El Templo de Dios se construirá evidentemente según la visión de Ezequiel, Zacarías y del Apocalipsis de San Juan… Ezequiel se inspira en el pasado, el Templo de Dios tendrá una similitud con los anteriores templos en algunos aspectos, y en otros será totalmente diferente. La Biblia describe la realización de un templo perfecto: “La ciudad es un cuadrado: su longitud es igual a su anchura. Midió la ciudad con la caña, y tenía doce mil estadios. Su longitud, anchura y altura son iguales.” (Ap. 21, 16).

“Jerusalén será habitada como ciudad abierta, debido a la multitud de hombres y ganados que albergará en su interior. Y seré para ella –oráculo de Yahvé- muralla de fuego en torno y gloria dentro de ella.” (Za. 2, 8- 9). Ezequiel 40, 48 expresa un plan detallado de la reconstrucción del pueblo de Dios en la Tierra: “La muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce apóstoles del Cordero.” (Ap. 21, 14) “La palabra del Señor permanece eternamente”. (1P. 1, 25). Los Apóstoles y los Santos y, todos los seres humanos que han recibido la revelación de Dios, han seguido a Jesús y son, como el cimiento para el mundo nuevo: “Así pues, ya ni extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios.” (Ef. 2, 10). Sobre los elegidos se edificará y restaurará la Iglesia de Dios, como una esposa perfecta, se tratará de una alianza espiritual e inquebrantable entre Yahvé y su pueblo. Jesucristo explicaba las condiciones para seguirle: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése se salvará. Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si el mismo se pierde o se arruina? Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras, de ése se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, en la de su Padre, y en la de los santos ángeles.” (Lc.  9, 26).Cuando hemos dado testimonio del Señor Jesucristo, en todo momento y en todo lugar sin avergonzarnos de Él, hemos ido acumulando meritos. La gloria de Jesucristo en su Segunda Venida se presenta acompañada de otra gloria: el Señor viene a premiar a los suyos. “Mira, vengo pronto, y traigo mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno  según su trabajo.” (Ap. 22,12). 

El Señor enseñaba a sus Apóstoles cómo transmitir sus enseñanzas: “¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? (Mc. 4, 21). Jesús es la Luz para brillar, y de ésto eran responsables todos los que han sido beneficiados por su presencia. Los verdaderos seguidores de Dios son por su relación con Jesús y su responsabilidad en el mundo; el pueblo elegido: “Pues está en la Escritura: He aquí que colocó en Sión una piedra elegida, angular, preciosa y el que crea en ella no será confundido.” (1P. 2, 6).  Ezequiel 40, 45 y 48, habla de la Jerusalén mesiánica, el profeta describe con todo detalle la Sagrada Morada y especifica sobre las partes del territorio reservadas a Dios y a Jesucristo. El arquitecto divino de la nueva Jerusalén asienta: “La equidad como medida y la justicia como nivel.” ( Is. 28, 17). El Apocalipsis describe una era Eterna de felicidad plena bajo la bendición de Dios. “Y aquel día no habrá más comerciantes en el templo de Yahvé Sebaot.” (Za. 14, 21). Y todos los seres humanos vivirán en seguridad. “El producto de la justicia será la paz, el fruto de la equidad, una seguridad perpetua. Y habitará mi pueblo en albergue de paz, en moradas seguras.” (Is, 32, 16- 18).

San Juan habla de la Jerusalén Celeste, con su Dios; con júbilo y gozo:“Me trasladó en espíritu a un monte grande y alto y me mostró la ciudad santa de Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios.” (Ap. 21, 10). La Nueva Jerusalén, edificada de oro y piedras preciosas: “El material de esta muralla es de jaspe y la ciudad es de oro puro semejante al vidrio puro. Los pilares de la muralla de la ciudad están adornados de toda clase de piedras preciosas: el primer pilar es de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de calcedonia, el cuarto de esmeralda…” (Ap. 21, 18…). El santuario de Dios en la Jerusalén terrestre está en contraste total con la Iglesia Católica. El problema se encuentra en la procedencia de los bienes materiales que posee Babilonia, no son del agrado de Dios. La Iglesia Católica ha asesinado, ha robado, ha cometido fraude a lo largo de los siglos por avaricia, con el fin de enriquecerse y dominar el mundo.

La Verdadera Iglesia de Dios esta unida a Cristo desposada con Él tal como dijo Pablo: “Celoso estoy de vosotros con celos de Dios, pues os tengo desposados con un solo esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo.” (2Co. 11, 2). Los verdaderos seguidores de Jesús son justos y rectos, por lo tanto para descubrir el misterio de la Prostituta del Ap., expresado en un lenguaje simbólico, ha sido fácil, sólo se ha necesitado poner atención: “Inteligencia, tener sabiduría.” (Ap. 17, 9). La “mujer prostituta” (Ap. 17, 3- 4), es la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Ésta no es la iglesia perseguida, sino la que ha perseguido, una Iglesia miserable llena de inmoralidad y maldad. Dicen que el Concilio Vaticano II enseña que cada hombre tiene un verdadero derecho a que no se le impida la difusión de errores. El panorama de demasiados niños, que por diferentes causas han estado bajo la tutela de la Iglesia Católica, ha sido indigno y miserable, han soportado abusos de todo tipo por aquellos que decían que estaban para cuidarlos. Clérigos Católicos ejecutando abusos sexuales y violencia contra niños. Han sido señalados Jesuitas, franciscanos, salesianos, benedictinos… Han estado afectados: seminarios, escuelas, monasterios, catedrales… Las denuncias reaparecen en todo mundo, EEUU, España, Gran Bretaña, Polonia, Puerto Rico, Costa Rica, Alemania, Australia, Holanda…

El día 13 de noviembre de 2010, el párroco de Villafamés (Castellón) fue “detenido y acusado de distribuir pornografía infantil en Internet”. El cura tenía en su poder 21.000 archivos de “niños menores de 13 años y bebés en actitud sexual explícita”. Los vecinos hablaban de “un fuera de serie”, de un “hombre culto y muy organizado con los asuntos de la Iglesia, cuidaba el patrimonio y colaboraba en las actividades culturales”. “Nos ha tenido engañados… ha llevado una doble vida perfecta”, apuntaban los vecinos indignados. El sacerdote al principio fue fraile de los Dominicos, una orden con votos de pobreza, sus miembros renuncian a todo tipo de bienes personales o comunes; viven en la pobreza y de la caridad. Los delitos de pederastia dentro de la Iglesia Católica han llevado a que desconfiemos de todos los demás sacerdotes, incluyendo aquéllos que de verdad trabajan por la causa de Dios.  D. Casimiro López, obispo de Castellón decía a los feligreses: “Orar por la santidad de todos nuestros sacerdotes”. El diablo no se hace presente de un día para otro, Satanás va afectando a las personas en la niñez y “esto lo llevaría haciendo él toda la vida”, decía un familiar del párroco.

Casi a diario, constantemente aparecen nuevos procesos policiales contra sacerdotes pederastas o pedófilos. El día 24 de noviembre de 2010, en Algemesí, aparecía otro sacerdote acusado por la policía de distribuir pornografía infantil en Internet. Este hombre, físicamente no presentaba signos de posesión diabólica, aparecía como un hombre libre, se trataba de un auténtico caso de corrupción moral. En estos días también se ha llevado a cabo la detención de un párroco de un término de La Ribera Alta (Comunidad Valenciana), por abusos sexuales a dos niños de 13 y 14 años. En este caso, no se revelaba el lugar de los hechos, ya que la difusión de los datos supondría abrir una vía que podría llevar hasta la identidad de los menores. La Iglesia Católica tiene las armas para luchar contra el diablo y sin embargo muchos de sus dirigentes están afectados por el demonio. Los ministros de la Iglesia Católica o son impíos o están poseídos por el diablo, son muy pocos los que atienden y cumplen con el deber y el compromiso de castidad de un verdadero sacerdote de Jesucristo. Es muy grave que la alta jerarquía de la Iglesia Católica en Alemania haya expresado “que podría haber un vínculo entre los abusos a menores y el celibato”, incluso han llegado a culpar de los recientes escándalos a la prohibición del matrimonio en el sacerdocio. ¿Quién ha podido llegar a disfrutar sexualmente con menores? Sólo los aliados del diablo y los posesos. Menudo ambiente han tenido los sacerdotes, rodeados siempre de niños. Demasiados hombres corruptos y pervertidos han ocultado sus bajezas bajo el entramado de la Iglesia Católica. Con razón el Vaticano tolera tanto el Islam.

El Espíritu Santo es quien suscita los profetas, instruye a los hombres, explica la Verdad, realiza prodigios y curaciones, origina la obra de Dios, concede el discernimiento de los espíritus. Perfecciona por todas partes y en todo a la Verdadera Iglesia del Señor Jesucristo. La Iglesia Verdadera del Señor es descrita como la esposa de Jesucristo: “Se ha engalanado y se le ha concedido vestirse de lino deslumbrante de blancura- el lino son las buenas acciones de los santos-.” (Ap. 19, 8- 10). El blanco simboliza la pureza, la alegría y el poder. La “Mujer” (Ap. 12, 1- 4), es la Virgen María y la “Mujer” (Ap. 12, 6), es la Verdadera Iglesia de Jesucristo. La Iglesia de Jesús no tiene nada malo que ocultar, sus seguidores son fieles a los Mandamientos y no dudan de la fidelidad de Dios. El Apocalipsis de Daniel, el testimonio de los Apóstoles y la revelación del Apocalipsis levanta y afianza la moral de los Verdaderos cristianos. El Ap. es la gran epopeya de la esperanza, el canto del triunfo de la gente buena. La Iglesia de Jesús está representada en “la Mujer victoriosa del dragón”, la Iglesia Verdadera es una comunidad de esperanza, caridad, servicio y testimonio: “El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía”. (Ap. 19, 10). Los Verdaderos seguidores de Jesucristo viven en el desierto del mundo, su forma de vida es diferente al resto de seres humanos. Cuando el Señor Jesucristo habla de la Iglesia perseguida se refiere a sus fieles seguidores, que son una minoría de seres humanos repartidos por el mundo. La verdadera Iglesia del Señor, es Pura y Santa: los seguidores de Dios cuando estén todos juntos formarán una comunidad de amor, tal como dijo Pablo. Después de la llegada de Jesucristo a la Tierra, el Señor: “Enviará a sus ángeles con sonora trompeta, y reunirán de los cuatro vientos a sus elegidos, desde un extremo de los cielos hasta el otro.” (Mt. 24, 31).  “Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que lo aman.” (1 Co. 2, 9).

“El mensaje de Dios” expresa el contenido de la visión, el castigo anunciado es inminente, se producirá después de que los verdaderos seguidores de Jesucristo estén apartados de los pecadores. El que apoye y siga con la Iglesia Católica estará tan lejos de Jesús como los obispos de los pobres. “Solo los peces muertos siguen la corriente”. Ahora al final de la prueba, la luz de la Verdad brillará sobre todas aquellas personas que estén abiertas para recibirla; los verdaderos seguidores de Dios. Todos los hijos del Señor que queden en la Iglesia Católica y en todas las iglesias cristianas corruptas, oirán el llamamiento de Jesucristo: “Salid de ella, pueblo mío, no sea que os hagáis cómplices de sus pecados y os alcancen sus plagas. Porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus iniquidades… Por eso en un solo día llegarán sus plagas: peste, llanto y hambre, y será consumida por el fuego. Porque poderoso es el Señor Dios que la ha condenado.” (Ap. 18, 4- 8). El juicio del Señor Jesucristo se realiza según la Justicia y asegura el rescate y la gloria de su pueblo. El Señor Jesucristo invita a sus seguidores a ponerse a cubierto mientras lleve a cabo el juicio contra la gente mala: “Vete, pueblo mío, entra en tus cámaras y cierra tu puerta tras de ti, escóndete un instante hasta que pase la ira. Porque he ahí a Yahvé que sale de su lugar a castigar la culpa de todos los habitantes de la tierra contra él; descubre la tierra sus manchas de sangre y no tapa ya a sus asesinados.” (Is. 26, 20). 

¿Qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión puede haber entre el amor y el odio? Dios no aprueba nada que sea imperfecto, por tanto “salid de entre ellos y apartaos dice el Señor.” (2 Co. 6, 17), “No sea que os encontréis luchando contra Dios”. (Hch. 5, 39). No toquéis cosa impura, y yo os acogeré. Yo seré para vosotros un padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.” (2 Co. 5, 18). Los verdaderos seguidores de Dios son llamados a separarse de la comunión de las iglesias que han dicho ser cristianas y no lo han sido. En la Jerusalén Celestial: “Nada profano entrará en ella, ni los que cometen abominación y mentira, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero.” (Ap. 21, 27). Los sacerdotes impíos que son casi todos, han manipulado a los pocos pero verdaderos apóstoles de Jesucristo que hay en la Iglesia Católica. Los sacerdotes han estado bien adoctrinados, no han querido saber nada de la verdad como si fuera pecado. Ha sido triste comprobar cómo hombres y mujeres de verdadera fe se han dejado someter y amedrentar, callando y obedeciendo al diablo. En vez de salir en defensa de Jesús y protestar enérgicamente, han ensalzado a toda esa gentuza que va contra Dios y contra su Hijo Jesucristo: sacerdotes, cardenales, obispos, cabildos… Los dirigentes de la Iglesia Católica han ejercido un poder social muy grande, han manipulado a sacerdotes y a fieles y se han elevado como dioses. “No todo el que diga: `Señor, Señor`, entrará en el reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” (Mt. 7, 21). En el pasaje de Mateo, Cristo revela a los hombres que no se trata de ministerio (sacerdote puede ser cualquiera), sino de fe y obediencia, y en cuanto a obediencia, no existe hombre de fe del que hablen las Sagradas Escrituras que no haya sido un hombre perfecto, de clara obediencia a Dios.

¡Ahora es Jesús quien conduce a su pueblo! “El Mensaje de Dios” anuncia la Buena Nueva, a Jesús al frente de los acontecimientos. Jesús ya está en contacto con su pueblo, nadie podrá cambiar el rumbo del plan de Dios. La ira de Dios caerá sobre los desobedientes, el Señor es incompatible con los planes humanos, a los que han actuado sin contar con Dios hay que darles respuesta y proclamar con coraje la verdad para ensalzarla. La victoria será para aquellos que la han defendido: “No me senté en peña de gente alegre y me holgué: por obra tuya, solitario me senté”. (Jr. 15, 17). Los obradores de iniquidad van a ser derrotados y condenados. El Señor anuncia de una forma inminente su presencia para siempre en medio de nosotros. Un día del año 2013 o 2014 el cielo descenderá a la Tierra, transformada en morada de Dios: “Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo. Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: ´Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él, Dios-con-ellos, será su Dios…La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero. Las naciones caminarán a su luz, y los reyes de la tierra irán a llevarle su esplendor…” (Ap. 21, 1- 24). La luz y la gloria de Dios, iluminará la Nueva Tierra y todos los seres humanos contemplarán el rostro del Señor. La llegada de Jesús podrá ser observada desde cualquier lugar del mundo: “Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria.” (Mt. 30, 31).  

Es impresionante la forma en la que se están desarrollando los acontecimientos finales, el espacio de tiempo destinado a probar a los seres humanos ha concluido y todo está claudicando. Estos son los tres últimos años de un ciclo que culminará con la Victoria de Jesucristo. Los sucesos anunciados en la Biblia sobre el fin del mundo se van a desarrollar ahora. Edras y Nehemías describen la reconstrucción del templo de Jerusalén, el cual Daniel había profetizado: “Setenta semanas han sido fijadas a tu pueblo y a tu ciudad santa… entérate y comprende: desde que se dio la orden de reconstruir Jerusalén, hasta la llegada de un príncipe ungido,… Pasadas las sesenta y dos semanas matarán al ungido sin culpa.” (Dn. 9, 24). En esta profecía vemos a Daniel profetizar el martirio y la muerte del Hijo de Dios, pero esta profecía tiene doble cumplimiento. Daniel, a la misma vez, lo que intentaba transmitir era la fecha del fin del mundo, a la cual Él constantemente hacía referencia. La muerte de Jesucristo fue en la última semana de las setenta semanas, pero las setentas semanas anunciadas por Daniel no se acaban con la muerte de Jesús, se extienden a nuestros dias. La profecía de Daniel anuncía el fin de los tiempos y, también, anuncia la muerte del patriarca de Jerusalén a manos del ejército de Gog durante el terrorifico final de la Tercera Guerra Mundial durante el asedio a Jerusalén.

“Y un príncipe que vendrá con su ejército destruirá la ciudad y el santuario. Su fin será un cataclismo y hasta el final de la guerra durarán los desastres anunciados. Sellará una firme alianza con muchos furante una semana; y en media semana suprimirá el sacrificio y la ofrenda y pondrá sobre el ala del templo el ídolo abominable, hasta que la ruina decretada recaiga sobre el destructor.” (Dn. 9, 26- 27). Esta profecía no se allá cumplida y hay que esperar. Todo ha de cumplirse en el tiempo profetizado. Recordemos al Ángel cuando dice: “Y tú, Daniel, guarda estas palabras y sella el libro hasta el tiempo final.” (Dn. 17, 4).

Las setenta semanas fueron por consiguiente el número de años necesarios para la restauración del Templo de Jerusalén y el sacerdocio santo. La preparación para la reconstrucción del Templo comienza según el primer capítulo de Esdras, con el primer edicto, promulgado por Ciro a. C.: “En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de de la palabra de Yahvé, por boca de Jeremías, movió Yahvé el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: “Así habla Ciro, rey de Persia: Yahvé, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique un templo en Jerusalén, en Judá. Quién entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él y suba!”. (2 Cro. 36, 22, 23). El segundo edicto para la reconstrucción del templo hace referencia el capítulo sexto de Esdras y es promulgado por Darío de Persia a. C. El tercero es el dictado por Artajerjes el séptimo año de su reinado; quedando reflejado en el capítulo séptimo de Esdras. Y Finalmente, el cuarto es el de Artajerjes a. C. tal como recoge el segundo capítulo de Nehemías. Y el Templo de Jerusalén quedó terminado en Nehemías cuando fue “reconstruida la muralla, y una vez que hube fijado las hojas de la puertas, se colocaron guardias en las puertas.” (Ne. 7, 1).

Cuando la Ciudad Santa sea sitiada y ocupada, los ejércitos de Gog, en ella,  levantarán su altar. “Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación”. (Lc. 21, 20- 23). Durante el asedio a Jerusalén el Patriarca Latino morirá. Este acontecimiento señalará el final de este mundo y el principio de una nueva era que no tendrá fin. El ejército pagano: “Durante una semana; y en media semana suprimirá el sacrificio y la ofrenda y pondrá sobre el ala del templo el ídolo abominable…” (Dn. 9, 27). El santo sacrificio de la misa, que es la parte esencial del culto a Dios, será abolido del todo y hará cesar su celebración pública.  Hasta que el Señor Jesucristo diga basta y acabe también con ellos. Se ha descrito la situación que acompañará a la parusía final. “Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.” (Mt. 24, 34).

Daniel profetiza el fin del mundo y, por ese motivo, Jesucristo hace referencia a la profecía de Daniel para describir el tiempo anunciado. Los Apóstoles en el monte de los olivos preguntaban a Jesús: “Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será el signo de tu venida y del fin del mundo.” (Mt. 24, 3). La explicación de Jesús a sus Apóstoles se encontraba en Daniel: “Cuando veáis, pues la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea que comprenda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes;…” (Mt. 24, 15). Hay que comprender que todas las partes de la Biblia están entrelazadas y relacionadas entre sí. Por ello Jesús remitió a sus Apóstoles al capítulo octavo del las profecías de Daniel, haciéndoles comprender que ése sería el tiempo anunciado. Jesús en el evangelio de (Mt. 24, 3) habla con claridad y expresa lo que Daniel intentaba transmitir: “Mientras yo, Daniel, contemplaba la visión e intentaba comprenderla, vi de pronto delante de mí a alguien con aspecto humano… Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: ´Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final`. Mientras me hablaba, yo estaba aletargado, rostro en tierra. El me tocó y me hizo incorporarme. Después me dijo: ´Mira, voy a manifestarte lo que ocurrirá al final de la cólera, porque el fin está fijado.`”  (Dn. 8, 15- 19). El libro del Apocalipsis está lleno de referencias al Antiguo Testamento

La visión de Daniel también nos lleva a la vida del profeta, destaca las épocas más importantes de la política de su tiempo y el curso de la historia hasta nuestros días. Daniel 2, 31 describe la visión del rey Nabucodonosor para mostrar la sucesión de imperios desde aquellos días hasta la Segunda Venida de Cristo. Daniel para describir la fecha del fin del mundo utiliza el período de la reconstrucción del Templo de Jerusalén bajo el régimen persa; cuando la Ciudad Santa y su Templo fueron sitiados y ocupados por ejércitos paganos de Roma. Y, además, Daniel describe el fin del mundo, es decir el fin de la era presente y la llegada del reino de Dios a la Tierra, cuya señal anticipa de nuevo, la ruina de Jerusalén. Sabemos que Jerusalén tiene un significado profundo, en nuestro tiempo la profecía va dirigida a todas las tierras de la cristiandad. (Lucas 21, 20- 24), (Mt. 24, 15) y (Dn. 8, 13), son profecías relacionadas todas con el fin del mundo, hay profecías que tienen doble cumplimiento. A Daniel llega la revelación en un diálogo misterioso de dos ángeles: “Oí entonces a un santo que hablaba, y a otro santo que le preguntaba: ´¿Cuánto tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo, la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?` el otro respondió: ´Dos mil trescientas tardes y mañanas; después el santuario será rehabilitado.” (Dn. 8, 13- 14).

Este período de tiempo profetizado ha de cumplirse, el ritual de la Sagrada Eucaristía (la santa misa) será suprimido con la ocupación de Jerusalén y de todas las tierras cristianas durante el terrorífico final de la Tercera Guerra Mundial. “Las dos mil trescientas tardes y mañanas” son en realidad mil ciento cincuenta días, esta última cifra no varía mucho de los “mil doscientos noventa días” (Dn. 12, 11). Simplemente porque ambas citas hacen referencia a las: “setenta semanas han sido fijadas a tu pueblo y a tu ciudad santa para poner fin al delito…“ (Dn. 9, 10), este período de tiempo anunciado por Daniel llega a nuestros días, con la última de las semanas Daniel anuncia el fin del mundo: “Desde el momento en que se suprima el sacrificio permanente y se instale el ídolo maldito pasarán mil doscientos noventa días.Dichoso el que sepa esperar y alcance  los mil trescientos treinta y cinco días.” (Dn. 12, 11- 12). Hay un intervalo de cuarenta y cinco días entre la muerte del anticristo (la gente mala) y la Última Venida de Jesús a la Tierra. Este silencio de cuarenta y cinco días, después de la muerte del Anticristo, se debe a que Dios difiere durante este corto período de tiempo, que Jesús se haga presente, en cuerpo y espíritu para probar por última vez la paciencia de sus fieles seguidores. Jesucristo no tardará un silencio solemne precederá y anunciará la Venida de Jesucristo. Feliz el hombre que tenga fe y aguarde el tiempo anunciado; después del cual Jesús nuestro Señor y salvador vendrá a la Tierra lleno de gloria.

Malvenda, dominico español, llevó a cabo una nueva versión del Antiguo Testamento, en latín, con comentarios: “El día del Juicio Final ha sido desconocido siempre a los hombres, y le ignorarán hasta el último término de los siglos; pero entonces, cuando esté próximo el fin del mundo, y el Anticristo ejerza su imperio tiránico, no puede dudarse de que los hombres piadosos e instruidos en las Escrituras, reconociendo entonces al Anticristo, comprendan al mismo tiempo; que el mundo está para acabar, y próximo el último juicio; pues según el dictamen de todas los ortodoxos, es cierto que el Anticristo no ha de venir sino hacia el fin del mundo.” El Anticristo ha existido siempre, pero no como ahora, ahora se han multiplicado como la mala hierva quedando su actividad y su identidad a la vista.

La Iglesia Católica es la gran enemiga de Jesucristo, hay políticos, psiquiatras, empresarios  y gente de mucho poder que son Católicos, pero estos jamás han pertenecido a Dios. Rodrigo Rato es Católico, millonario y divorciado. Cristina López Schlichting ha declarado que quien quiera acabar con la Iglesia Católica, primero tendrá que acabar con ella ¡Cristina tendrá que enfrentarse a Jesucristo! Los aliados a la mentira son personajes de gran carisma, han gozado de la aceptación, el beneplácito y la ciega obediencia de gran parte del planeta. Los de la COPE y todos los cristianos falsos han hecho grandes signos y prodigios y han sido capaces de engañar: “A los mismos elegidos”. (Mt. 24, 25). Jesucristo advertía: “Mirad que os lo he dicho.” (Mt. 24, 25). Hay miles de oyentes que siguen la COPE y bendicen a sus locutores. San Juan profetizaba sobre este tiempo: “le fue dada una boca que profería grandezas y blasfemias… Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos.” (Ap. 13, 5, 7).

¿Qué diferencia hay entre los cristianos falsos y los que dicen no creer en Dios? Al menos estos últimos han sido sinceros. En la Iglesia Católica hay muchísimos profetas y cristianos falsos, ellos son los que han abolido la Ley de Dios; sólo han dicho falsedades y blasfemias; ellos son el Anticristo, y los que han prohibido el verdadero culto a Dios, dentro de su propia Iglesia. ¿Quién ha defendido la Verdad? ¿Quién se ha atrevido a salir en defensa de Jesucristo y proclamar su doctrina con valentía? En medio de esta profunda persecución no se ha dado verdadero culto a Dios en público, sino en el más profundo de los secretos, como antiguamente en medio de las persecuciones que la Iglesia Verdadera tuvo que sufrir de los emperadores romanos. ¿Dónde están los verdaderos seguidores de Jesucristo, ellos han nacido para destacar? Los verdaderos seguidores de Dios han sido derrotados y sometidos por los anticristos; la profecía sellada se ha cumplido tal como anunciaba el arcángel San Miguel a Daniel. Hay muchos verdaderos seguidores de Dios tan pegados a la Iglesia Católica que les costará mucho separarse de ésta. La profecía sellada describe que cuando se hubiera acabado con la Verdad, después de ser sometidos y dispersados los verdaderos seguidores de Dios, “cuando se consuma la derrota del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.” (Dn. 12,  7).

Ha llegado el momento final y por consiguiente estamos viviendo el tiempo de la profecía sellada: “Y tú Daniel, guarda estas profecías y sella el libro hasta el momento final.” (Dn. 12, 4). Pero Daniel insistía y preguntaba al ángel: “¿Para cuándo está fijado el fin de estos prodigios?…: `Al cabo de tres años y medio, cuando se consuma la derrota del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.`” (Dn. 12, 6- 7). Daniel no entendía nada y seguía preguntando: “Señor mío, ¿Cuál será el desenlace de todo esto? Él me respondió: `Vete, Daniel, porque estas palabras están guardadas y selladas hasta el momento final.” (Dn. 12, 8- 9). Los tres años y medio de los que Daniel ha hablado aquí más los “tres años y medio (Dn. 7, 25) y  los “42 meses” (Ap.13, 5), son Biblias paralelas y de un tiempo simbólico, las dos últimas citas ya han sido reveladas en “Acontecimientos finales a creyentes y no creyentes”. Y ya sabemos que estas tres citas bíblicas hacen referencia al sufrimiento de los verdaderos seguidores de Jesucristo en la Tierra, en el pasado y en el momento actual. Pero el tiempo simbólico de los tres años y medio es, expresamente, para describir la parusía final: hermano contra hermano, hijos contra padres y padres contra hijos. Hace unos años que la situación se ha venido recrudeciendo debido a que estamos viviendo el momento en que Satanás ocupa el punto más alto al que puede llegar sobre el horizonte. Los aliados de Satanás se han multiplicado, y han llegado a controlar el mundo, están ahí y han decretado pena de muerte contra los verdaderos seguidores de Dios, contra la gente buena. Han pasado los años y al final el Señor cansado de hablar sin ser escuchado, ha guardado silencio, no ha suscitado profetas: “Entonces vagarán de mar a mar, y andarán errantes de norte a levante en busca de la palabra de Yahvé, pero no la encontrarán.” (Am. 8, 12). La religión de Jesucristo ha sido convertida en una farsa, una infamia contra Dios.

El Espíritu de Dios es una fuerza poderosa que ha capacitado a las personas de fe para hacer milagros y obras piadosas. Para los primeros cristianos lo más importante era el amor, amaban a Jesucristo y a sus hermanos. El amor a Dios es el mandamiento principal: “Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.” (Mt. 22, 38- 40). El que ha amado, ha atraído el Espíritu de Dios y ha recibido muchas bendiciones. Fue el espíritu de Dios el que guió a los primeros Apóstoles para que su Comunidad fuera fructífero: “La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo lo tenían ellos en común. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con gran poder. Y gozaban todos de gran simpatía. No había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían campos o casas los  vendían, traían el importe de las ventas, y lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad.”  (Hch. 4, 32- 35).

 Los primeros cristianos se reunían, se instruían unos a otros en el camino de  Dios, unidos y organizados crecieron en amor a Dios, a su Hijo y a su Justicia.  Hablaban de Dios porque eran conducidos por el Espíritu Santo. El espíritu de Dios ha funcionado en las personas que le han seguido. “¿Quién es el que vence al mundo? el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (1Jn 5, 5). El Espíritu Santo impulsó a los Profetas y a los Apóstoles a escribir la Palabra de Dios y gracias a  este hecho el mensaje ha podido llegar a todos los seres humanos. “Toda Escritura  es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en  la justicia; así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena.” (2Tm. 3, 16- 17).

El Espíritu de la Verdad ha informado, iluminado y revelado verdades, el Espíritu de la Verdad se derramó en Pentecostés y ese mismo día fueron bautizados con el Espíritu Santo miles de personas que estaban reunidas en Jerusalén. “Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; se llenaron todos de Espíritu Santo y se pusieron a hablar en diversas lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.”  (Hch. 2, 1- 4). EL Apóstol San Pedro fue uno de los que estaban presentes en aquel acontecimiento. Él, lleno de Espíritu Santo, habló sobre Jesús. (Hch. 2, 14…). El Espíritu de Dios atrajo de nuevo hacia Jesús a los Apóstoles, que por miedo le habían abandonado, y llevó a Pedro a enfrentarse con valentía a los judíos que le escuchaban: “Sepa, pues, con certeza todo Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a ese Jesús a quien vosotros habéis crucificado.”(Hch. 2, 36). A raíz del mensaje de Pedro, miles de personas se llenaron de fe y se bautizaron, fueron conducidas hacia la verdad: “Aquel día se les unieron unas tres mil personas.” (Hch. 2, 41).

Bajo la acción del Espíritu Santo los discípulos recordaron lo que Jesús les había dicho: “El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Jn.14, 26). Gracias a la acción del Espíritu Santo los discípulos llegaron a  entender cosas que antes no habían entendido. La sabiduría sobre las enseñanzas de Jesús llevó a los apóstoles a defender con valentía su posición ante reyes, magistrados y guías religiosos. La Biblia anuncia que al final de los tiempos tendría lugar de nuevo la intervención poderosa de Dios. El Señor dice que llenaría de fuerza y de poder a sus elegidos para que dieran testimonio de Él sin acobardarse. Jesús sabía que la situación sería difícil, por ello aconsejó a sus elegidos: “Vosotros mirad por vosotros mismos; os entregarán a los tribunales, seréis azotados en las sinagogas y compareceréis ante gobernadores y reyes por mi causa, para que deis testimonio ante ellos.” (Mc. 13, 9). Se han necesitado más que nunca los milagros, el Señor Nuestro Dios dice en la Biblia que actuaría en este sentido y los milagros volverían a realizarse en nuestro tiempo. Pero hasta el momento, apenas a habido curaciones, liberaciones, mensajes proféticos… Se han necesitado los milagros para que la gente creyera y temiera al Señor.

San Pedro y San Juan realizaron la curación de un hombre que no podía andar y les pedía limosna: “Pedro le dijo: ´No tengo plata ni oro, pero lo que tengo, te lo doy: En nombre de Jesucristo, el Nazoreo, echa a andar. ` Y   tomándole   de   la   mano   derecha   le   levantó.   Al   instante   sus   pies   y   sus   tobillos cobraron fuerza y de un salto se puso en pie y andaba. Entró con ellos en el Templo andando, saltando y alabando a Dios.” (Hch. 3, 6- 8). Por su fe lo curaron pero en ningún momento se atribuyeron ellos la curación. Ante las preguntas de los guías religiosos el Apóstol San Pedro manifestó: “Jefes del pueblo y ancianos, puesto que con motivo de una obra buena realizada en un enfermo se nos interroga hoy por quién ha sido éste curado, sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros.” (Hch. 4, 8- 10). San Pedro y San Juan sabían que aquella curación se había efectuado gracias a la acción del Espíritu Santo. Aquellos milagros ponían de manifiesto que aquellos cristianos estaban muy cerca de Dios, llenos de Espíritu Santo.

El Espíritu Santo ha seguido al alcance del ser humano dispuesto a actuar entre los hombres que han agradado a Dios. Pero hoy, todo está muerto y el Espíritu Santo inactivo. El Espíritu de Dios sólo se ha manifestado sobre los seres humanos que han amado, sobre los seres humanos que han seguido a Jesús y han sido testigos de Él. La promesa de Jesús de infundir “Poder” y “Espíritu” sobre sus elegidos se cumplirá y, de esta manera, éstos podrán llevar a cabo la obra que Dios les ha asignado: anunciar a Jesús al mundo. “Cuando el Espíritu Santo venga sobre   vosotros, y de este modo seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra” (Hch. 1, 8).

El Señor Nuestro Dios es el adversario implacable lo ha demostrado a lo largo de la historia. Jesucristo afirma la ruina de este mundo, Dios empleará sus poderosas fuerzas espirituales bajo el mando de Jesucristo para destruir a los que han estado arruinando la Tierra con sus falsas religiones, sus políticas corruptas, sus ejércitos devastadores. Estos sucesos acabarán con la vida de millones de seres humanos, las consecuencias serán similares al Diluvio Universal, de tal forma que se eliminará la maldad y comenzará una forma de vida nueva. “Sólo un resto será salvo.” (Rm. 9, 27- 29). La gente mala desaparecerá y se dará paso a la gente buena. A partir de ese momento reinará la paz en el mundo. Los hombres: “Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.” (Is. 2, 4).

Daniel seguía profetizando el fin del mundo: “En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que se ocupa de tu pueblo.” (Dn. 12, 1). San Miguel aparece en el Antiguo Testamento y en el Apocalipsis como el ángel que derrotó a Satanás y a su séquito cuando éstos fueron arrojados a la Tierra. “Entonces se entablo una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles se combatieron contra el Dragón.” (Ap. 12, 7). En este tiempo, Dios envía de nuevo al arcángel San Miguel a proteger expresamente a los suyos. El arcángel San Miguel aparece en el Antiguo Testamento como el guardián del pueblo de Dios. Por ello es enviado a Daniel: “El día veinticuatro del primer mes, estando yo a orillas del río Tigris, levanté la mirada y vi a un hombre vestido de lino con un cinturón de oro puro; su cuerpo brillaba como un relámpago; sus ojos eran antorchas de fuego; sus brazos y piernas, bronce bruñido; y el sonido de su voz, como clamor de multitud… Oí el sonido de su voz y, al oírlo, caí de bruces al suelo sin sentido… luego me dijo: “Daniel, hombre apreciado, presta atención a las palabras que voy a decirte e incorpórate, porque ahora me han enviado a ti.´ Cuando dijo estas palabras me incorporé temblando. Y él añadió: ´No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te esforzaste por comprender y te humillaste ante tu Dios, tus palabras fueron escuchadas y precisamente  por ellas  he venido yo. El príncipe del reino de Pesia me ha opuesto resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los Primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda.” (Dn. 10, 4, 11). ¡Impresionante la presencia del Arcángel San Miguel!

Y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento. Satanás tiembla sólo con oír su nombre: “¡Yahvé te reprima, Satán, reprímate Yahvé, el que ha elegido a Jerusalén! ¿No es éste un tizón sacado del fuego?” (Za. 3, 2). San Miguel es “¿Quién como Dios?”, el más poderoso de los ángeles, es decir, San Miguel está equipado y preparado para implantar la Justicia en la Tierra. La misión del Ángel es tan grande, tan amable y justa que agrada a Dios. San Miguel es el remedio contra los espíritus del mal. San Miguel ocupa el lugar más alto, es el Príncipe de la Milicia de Dios a quien los demás ángeles obedecen. Bajo sus órdenes, todos los ángeles trabajan por la protección de los hombres. El arcángel ya manifestó su fortaleza y poder cuando tuvo la gran batalla en el cielo: el ángel guerrero derrota a Satanás, y a sus ángeles aliados precipitándolos del cielo a la tierra. San Miguel es el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, el que pone su pie sobre el enemigo infernal y lo amenaza con su espada o lo traspasa con su lanza. San Miguel es reconocido especialmente protector de los poderes diabólicos. De la lucha contra los demonios San Pablo hablaba: “Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los principados de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en el aire.” (Ef. 6, 10- 12). Además San Miguel es conocido como el ángel de la plegaria de la adoración… su presencia suele ser representada con una balanza, por ser el defensor de la justicia. San Miguel es modelo de unión con Dios, de inocencia, de pureza y de humildad, el arcángel San Miguel manifiesta que Dios lo es todo y muestra fidelidad perpetua al Señor.

La vida no es sólo lo que ven nuestros ojos, hay una dimensión trascendente, oculta e invisible detrás de cada suceso liberador o sanador, hay siempre presencia del cielo. El arcángel San Rafael dice a Tobías: “Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los bienes que os ha concedido, para bendecir y cantar su Nombre. Manifestad a todos los hombres las acciones de Dios, dignas de honra, y no seáis remisos en confesarle. Bueno es mantener oculto el secreto del rey y también es bueno proclamar y publicar las obras gloriosas de Dios.” (Tb. 12, 6- 7). La invocación obliga a la respuesta, no es posible creer en algo que no aporta beneficios, y basta hacer la llamada a Dios, a Jesús, a la Virgen María, a los ángeles y a los Santos  para que seamos atendidos de inmediato. El Arcángel San Rafael, es la Medicina de Dios, tiene el poder de sanación, lo más incomprensible es que se le represente con una serpiente: “su caminar hipnotiza, su ataque aterra y su veneno mata”. San Rafael puede sanar de cualquier dolencia a los seres humanos. Él tiene el libro médico que contiene la cura de todas las enfermedades. San Rafael fue enviado por Dios para curarle la ceguera a Tobías y acompañar al hijo de éste en un largo y peligroso viaje y conseguirle una buena esposa. San Rafael instruye al hijo de Tobías, para que al tomar a la joven por esposa fuera liberada del demonio: “Cuando entres  en la cámara nupcial… Y cuando vayas a unirte a ella, levantaos primero los dos y haced oración…“ (Tb. 6, 17…). San Rafael es el encargado de presentar y leer ante la Gloria del Señor nuestras peticiones: “Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloría del Señor.” (Tb. 12, 12- 15). Los Arcángeles presiden el culto de adoración que se rinde al Altísimo y ofrecen a Dios las oraciones de los fieles simbolizadas por el incienso que se eleva ante el altar. Y los arcángeles cantan sin cesar el himno de tu gloria: “Santo, Santo, Santo, Señor, Dios todopoderoso Aquel que era, que es y que va a venir”. (Ap. 4, 8).

Los arcángeles tienen asignadas misiones interminables, a través de Dios, antes de la creación del mundo y hasta el día del juicio final. Los arcángeles son quienes han guiado a los Patriarcas y a los Profetas de todos los tiempos. San Miguel, San Rafael y San Gabriel son tres Arcángeles citados por su nombre propio en la Sagrada Escritura. Los siete arcángeles son representaciones históricas del poder de Dios. San Miguel es, al igual que San Gabriel, San Rafael, San Uriel y otros tres Arcángeles más de los que no se conoce su nombre… la gran defensa del Señor. Los arcángeles dirigen el ejército de Dios, no sólo luchan contra Satanás y los ángeles caídos, también luchan contra la gente mala cuando defienden a los verdaderos seguidores de Jesucristo. Los arcángeles son los ojos de Yahvé: “Esas siete cosas son los ojos de Yahvé, que recorren la tierra.” (Za. 4, 10). Y, por lo tanto, los arcángeles están ahora a las órdenes de Jesucristo (Ap 5:6). Todos los ángeles trabajan por la protección de los seres humanos que imploran ayuda a Dios. Las luces de los objetos en el cielo que se han desplazado a gran velocidad en algunos lugares, en realidad son los siete arcángeles del Señor que escudriñan la Tierra entera y dan parte a Dios.

Los arcángeles han sido dotados de los poderes de Dios: San Gabriel es el héroe de Dios, aparece en el libro de Daniel y es la fuerza del Señor, es el Ángel mensajero de la humanidad y está representado con el lirio o con una trompeta, la misma trompeta que anunciará la segunda venida de Jesús a la Tierra. “Gabriel, explícale a éste la visión…” (Dn. 8, 16). San Gabriel vuelve de nuevo a Daniel: “a la hora de la de la ofrenda de la tarde. Y al llegar dijo vengo a infundirte  comprensión.” (Dn. 21, 22). San Gabriel aparece de nuevo en el Evangelio de San Lucas. “Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la Virgen era María…” (Lc. 1, 26). El arcángel anuncia la Buena Nueva a la Virgen María: “Y entrando, le dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.’ Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: ‘No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre el casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.” (Lc. 1, 28- 33). Se trataba del Mesías esperado, el mismo que ahora viene a instaurar el Reino de Dios en la Tierra. La Nueva y Eterna Era, donde la Paz no tendrá Fin.

Y el Arcángel Uriel es el Portador de la Llama Divina, es la Luz y el fuego de Dios. Uriel está en las puertas del Paraíso con su Espada de Fuego. Protege según la tradición, del trueno y del terror, de los temblores de tierra, de los cataclismos… Se dice que fue enviado a Noé para advertirle del Diluvio Universal. Uriel y Miguel tienen las llaves del Infierno y de los Abismos y abrirán las puertas el Día del Juicio Final. Los primeros cristianos hablaban con aprecio del Libro de Henoc, así lo atestigua (Judas. 14-16), sin embargo el Arcángel Uriel no es mencionado en las Sagradas Escrituras. En el Libro de Enoc Uriel es como: “Uno de los santos ángeles que es el mundo… el líder de todos ellos.” Y más adelante: “Uriel me mostró, a quien el Señor de gloria ha fijado para siempre sobre todas luminarias del cielo… el sol, la luna y las estrellas.” Dicen que en los Apócrifos judíos, los ángeles son frecuentemente simbolizados por las estrellas. En la tradición religiosa, Uriel también es conocido como el “espíritu que estaba en la puerta del Edén perdido con la espada de fuego.”

Se acerca la hora de la llegada definitiva del Reino de Dios a la Tierra, que tendrá lugar muy pronto cuando el Señor Jesucristo se haga presente para siempre entre nosotros. El Señor Nuestro Dios para guiar a sus seguidores ahora en “el momento final.” (Dn. 12, 9), indica en las Sagradas Escrituras que Jerusalén (toda la tierra cristiana) será sitiada por los ejércitos de Gog y, además, cómo éstos ejércitos serán destruidos después por Jesucristo. Europa y todos los países aliados a la cristiandad serán sitiados y ocupados por el ejército de Gog, que  levantará su altar. “Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación”. (Lc. 21, 20- 23).El ritual de la Sagrada Eucaristía será suprimido, iglesias y templos destruidos. El Vaticano será consumido por el fuego. Los Anticristo pagarán con su vida por su maldad y por haber difamado a Dios: católicos, ortodoxos, judíos, protestantes… Todos los hombres y mujeres que hayan tenido una forma de vida al margen de Dios, están sentenciados a una muerte inmediata. Hasta aquí, Gog ha sido instrumento de Yahvé. Los ejércitos de Gog han cumplido el mandato del Señor y, ahora, es cuando Jesús se volverá contra ellos, para infligirles una terrible derrota: “Así dice el Señor Yahvé: ‘Aquí estoy contra ti, Gog, príncipe supremo de Mésec y Túbal… Romperé tu arco en tu mano izquierda y haré caer tus flechas en tu mano derecha.” (Ez. 39, 1…). Jesús acabará con los ejércitos que ataquen las tierras cristianas. Llegados a ésta situacción todo habrá terminado y sólo habrá que esperar los cuarenta y cinco días anunciados por Daniel para ver a Jesucristo: “Desde el momento en que se suprima el sacrificio permanente y se instale el ídolo maldito pasarán mil doscientos noventa días.” (Dn. 12, 11) Éste tiempo anunciado por Daniel pertenece al final catastrófico que ha de tener la Tercera Guerra Mundial. Pasado éste tiempo hay que vivir con más fe que nunca. El Señor dice: “Dichoso el que sepa esperar y alcance los mil trescientos treinta y cinco días.” (Dn. 12, 11- 12). Después de la muerte de los Anticristos hay que esperar un corto período de tiempo que Dios difiere, que Jesús se haga presente, en cuerpo y espíritu para probar por última vez la paciencia de sus fieles seguidores.

Después Jesús llegará a la Tierra en plenitud y para siempre. “Más por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. Y entonces verán al Hijo del hombre que viene con gran poder y gloria. ” (Mc. 13, 24- 26). ¡Esta vez Jesucristo vendrá a la Tierra lleno de gloria! Nos elevaremos a Dios y atraeremos a Jesús a la Tierra. Él, los santos y los ángeles nos ayudarán a conseguirlo. Jesús logrará una forma de vida nueva basada en el amor, en el servicio al prójimo y al planeta: Dios convertirá la tierra en un paraíso bajo un dominio celestial perfecto. “¡Mira! que hago nuevas todas las cosas.” Las promesas de Dios son: “ciertas y verdaderas.” (Ap. 21, 5). Dios ha hecho entrega a Jesucristo de los destinos del mundo, Él pondrá orden en la Tierra, como lo puso en su tiempo con los mercaderes del templo. ¿Quién podrá oponerse a Jesús? Los seres humanos son ante Jesús “Como un grano en balanza, como una gota de roció matutino.” Estamos a la espera del cumplimiento dela Palabra de Dios, nos encontraremos con un Nuevo Reino en el que reinará por fin la paz universal entre los hombres.

“El Mensaje de Dios” es para despertar y analizar el comportamiento de uno mismo y el comportamiento que tenemos con los demás, con la naturaleza y con el planeta Tierra. Es muy duro anunciar sufrimientos, pero a la vez es alentador, anunciar la renovación de la humanidad. Todos los sistemas serán destruidos: el financiero, el educativo, el sanitario, el judicial…  Todo lo humano se derrumbará para dar paso a Dios, a un nuevo Reino Eterno y Perfecto. Pronto veremos de nuevo manifestado el poder infinito de Dios, todo quedará paralizado por Jesucristo: desaparecerán las cárceles, los ejércitos, el terrorismo… La gente cree que el fin del mundo tendrá lugar el día 21 de diciembre de 2012, han entendido que una terrible devastación sobrevendrá de momento a la humanidad, pero no será así. Jesucristo ya está actuando en contra de toda forma de gobernación humana y, a finales, de diciembre de éste año o a principios del 2013, fecha límite, empezarán los desastres anunciados para el fin del mundo. Con el Terremoto, la Tercera Guerra Mundial y la gripe Aviar Jesús pondrá fin a toda iniquidad y sufrimiento. La gente buena se hará dueña de la Tierra y el amor reinará en el mundo. Jesús perdonará sólo a unos pocos, a los que demuestren su inocencia: “Hombres de toda raza, pueblo y nación.” Dios no tiene favoritos se complace en todos los que le aman y son justos. Los que han guardado la palabra de Dios, sobrevivirán al desastre final. El Señor actuará guardando a sus siervos: “Mirad, los que despreciáis, asombraos y desapareced, porque en vuestros días yo voy a realizar una obra, que no creeréis aunque os la cuenten.” (Hch. 13, 41). Los verdaderos seguidores de Dios que han muerto y los que todavía estén con vida, ahora en la Parusía serán llevados al encuentro del Señor, a vivir siempre con Él, en ello consiste la salvación, la gloria, el Reino que Jesús concede a los que ha elegido.

“El Mensaje de Dios”, invita a todos los verdaderos seguidores de Jesucristo a alabar Dios:

“¡Aleluya! ¡Cantad a Yahvé un cántico nuevo: su alabanza en la asamblea de sus fieles!… Alaben su nombre entre danzas, haciendo sonar tambores y cítaras. Porque Yahvé se complace en su pueblo, adorna de salvación a los desvalidos. Exulten los fieles ante su gloria, desde su lugar griten de alegría, con elogios a Dios en su garganta, y en su mano espada de dos filos; para tomar venganza de las naciones e infligir el castigo a los pueblos, para atacar con cadenas a sus reyes, con grillos de hierro a sus magnates, para aplicarles la sentencia escrita: ¡será un honor para todos sus fieles! (Sal. 149, 1-9)..  

¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario, alabadlo en su poderoso firmamento, alabadlo por sus grandes hazañas, alabadlo por su inmensa grandeza. Alabadlo con el toque de cuerno, alabadlo con arpa y con cítara, alabadlo con tambores y danzas, alabadlo con cuerdas y flautas, alabadlo con címbalos sonoros, alabadlo con címbalos y aclamaciones. ¡Todo cuanto respira alabe a Yahvé!  

                                                                ¡Aleluya!  

                                                                                                       

                                                                                                         

8 Respuestas to “:: La última profecía (III)”

  1. Gustavo dice:

    ¿Cual es o será el nombre del anticristo?, porque hablan del año 2012 y el 24 de diciembre si Jesus dijo que ni los ángeles saben el día ni la hora, esas fechas son tomadas de las profecias de los mayas y de los gnosticos, pero no creo que sea así que se pueda decir cuando llegará el fin del mundo, estoy de acuerdo con muchas cosas pero no con lo de la fecha, creo que faltan muchas cosas cosas que deben pasar y recien estamos viviendo lo que es el capitulo 12 del apocalipsis

  2. veronica dice:

    yo creo que se avecina un gran cambio y nadie esta exenro de el sea para bien o para mal,no se si la fecha de lo que valla a ocurrir es exacta pero no falta mucho para el cambio,pero si concuerdo en que dios tiene que ajusticiarnos de alguna manera,tanta maldad tiene que terminar. Creo que ya vimos demasiado como para darnos cuenta de que la maldad existe.

  3. roberto glez dice:

    HOLA A TODOS COMO ALGUNOS ESTOY DEACUERDO CON ALGUNAS DE LAS MENTIRAS Y FRAUDES HECHOS POR LA IGLESIA CATOLICA Y MAS AUN POR LAS FECHAS ANUNCIADAS POR DIFERENTES FUENTES COMO LOS MAYAS,NOSTRADAMUS,ECT,ECT. EN LO QUE JAMAS ESTARE DEACUERDO CON NADIE ES EL PORQUE NOS DEJAMOS ENVOLVER EN UNA IDEOLOGIA TAN ANTIGUA QUE NADIE APSOLUTAMENTE NADIE A APORTADO PRUEBAS COMBINSENTES SOBRE LA EXISTENCIA DE DIOS. EL HECHO DE CREER EN ALGUIEN O EN ALGO NO GARANTISA UNA PRUEBA DE VERDAD. Y AUNQUE LES PARESCA APSURDO Y DESCONCERTANTE, YO CREO EN DIOS, PERO NO EL DIOS QUE A CREADO EL HOMBRE DONDE EL UNICO INTERES ES EL DINERO Y PODER,…. O DIGANME SI ME EQUIVOCO, ACASO DIOS YEGO EN AVION Y RODEADO DE GUARUDAS?.A CASO TUBO PODEROSAS FORTIFICASIONES LLENAS DE LUJO Y COSAS VALIOSAS? NO VERDAD? EL PROFETA JESUS LLEGO DESCALSO A PREDICAR LA PALABRA DE DIOS Y EN UN BURRO SE MOSTRO LA SENCILLES QUEEL ERA. Y DEJO UN MENSAJE ESCRITO QUEEL VATICANO JAMAS SACO ALA LUZ Y AUNQUE EL MENSAJE ES UNA SIMPLE METAFORA.AI GUARDA LA VERDAD DE TODO Y TODOS QUIENES CREEMOS EN EL…Y DICE ASI.
    “”EL REINO DE DIOS ESTA EN TU CORAZON Y NO EN MONUMENTOS HECHOS DE PIEDRA NI MADERA
    …PARTE UN LEÑO EN DOS Y AI ME VERAS,LEVANTA UNA PIEDRA Y AI ME ENCONTRARAS.Y QUIEN DESIFRE ESTE ESCRITO Y CREA EN MI CON SU PROPIA FE, JAMAS MORIRA””
    ASIES QUE YO LES DIGO DE QUE LADO DE LA IGLESIA ESTAN UDS?

  4. dELIA dice:

    YO ESTOY CONVENCIDA DE QUE LA IGLESIA NO ENTRO AL REINO DE DIOS Y NO DEJO ENTRAR COMO DIJO JESUCRISTO.LO SIENTO POR LAS MILLONES DE PERSONAS QUE SE QUEDARON SIN DESCUBRIR QUE DIOS HABITA EN NUESTRO CUERPO , QUE ES SU PRINCIPAL TEMPLO. LO SIENTO POR AQUELLOS A LOS QUE SE LES APAGO LA LUZ DE SU SER, CON MENTIRAS Y ENGAÑOS.ORO AL SEÑOR PARA QUE DESPIERTEN, ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE.QUE DIOS IRRADIE LUZ EN ESTOS CORAZONES.
    QUE CRISTO RETORNE PRONTO AL PLANETA TIERRA, PARA QUE ACABE TANTA INIQUIDAD.

  5. leticia dice:

    me horroriza ver comentarios tan terribles, que hablan mal de las religiones. Que tristeza que personas digan que son cristianas y que tienen a cristo en su corazon y destruyen a los seres humanos con sus comentarios, recuerden los mandamientos, No Mataras, no se mata solo fisicamente, tambien se mata espiritualmente, y No Robaras, tambien se roba la espiritualidad. Si dicen que la iglesia catolica es sirverguenza, que quedara para otras religiones que les dice a sus feligreses, que si no pagan diezmo dios los va a castigar y hasta los va a asesinar, y que dejan a su gente sin un centavo, y aquellas que venden, manteles, aguas y supuestas reliquias que vienen de Israel. Tierra Santa. Que pensara nuestro Señor Jesus y el Padre Celestial de todo esto

  6. David dice:

    Ya entramos al 2012, haber que sucede…

  7. admin dice:

    David:

    Ha pasado mucho tiempo desde que contactaste conmigo, yo sigo trabajando y esperando el desarrollo de los acontecimientos que han de garantizar la veracidad de “El Mensaje de Dios”. Los hechos están sucediendo vertiginosamente, estamos agotando los últimos días de está forma de vida.

    La filtración de los documentos secretos del Vaticano, en este mismo año, muestra las luchas de poder, proporcionando una imagen real de la Santa Sede. Pero esto es sólo el principio, pues veremos más, mucho más. Estamos viviendo el ocaso de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. La Iglesia ha desacreditado a Dios y el mundo esta a oscuras.

    “Nadie enciende una lámpara y la tapa con un vasija, o la pone debajo de un lecho, sino que la pone sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Pues nada hay oculto que no quede manifiesto, y nada secreto que no venga a ser conocido y descubierto. Mirad, pues, cómo oís; porque al que tenga, se le dará; y al que no tenga, aun lo que crea tener se le quitará.” (Lc. 8, 16- 18). Ahora que es el fin del mundo, el Señor Jesucristo exige a sus verdaderos seguidores manifestarse sin miedo.

    Benedicto XVI está “molestando” en el Vaticano y tiene los días contados. Ya están tramando su muerte, el Papa será exterminado en las mismas instancias del Vaticano, el hecho ocurrirá muy pronto. Ha llegado la hora, el Papa vigente correrá la misma suerte que Juan Pablo I. La profecía ha de cumplirse en breve, como ha sido anunciado desde el principio en “El Mensaje de Dios”, en el apartado la “Última Profecía III”. El Vaticano es ahora lo mismo que ha sido siempre, un nido de serpientes venenosas, una cueva de ladrones, de hombres corruptos, perversos y malvados, infieles al mandato de Dios. Ahora la gente se está preguntando ¿quién será el último Papa? En el Vaticano, el horror de los horrores lo tenemos con Tarcisio Bertone. El cardenal reúne todos los requisitos para ser “Pedro el Romano” el nombre anunciado por San Malaquías para el último papado. Bertone es un hombre apocalíptico por la imagen que proyecta, es todo menos apóstol de Jesucristo. Algunos cardenales le tienen miedo por el inmenso poder que ha acaparado. En el Vaticano hay sobrecogimiento por la bestia y por sus próximos movimientos.

    Lo siento David, pero es cierto, estamos viviendo el Apocalipsis, el final de la Biblia y el final de la historia. Suerte y hasta siempre.

  8. julio alberto gutierrez perez dice:

    agradezco a Dios su trbajo realizado quiciera saber si los libros confidencias significativas son el mismo libro el mensaje de Dios escrito por ustedes agradezco su comentario

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