
El Señor se anticipó al juicio que pronunció, Dios tiene el esquema de la humanidad, la Cronología de la Creación es obra del Señor. La Biblia relata una visión completa del origen y el destino de los seres humanos. “EL Mensaje de Dios”, cumple la profecía de la difusión de la Buena Nueva: “Hasta los confines de la tierra.” (Hch. 1, 8). “El Mensaje de Dios” tiene su origen en el cielo, forma sobrenatural por medio de la cual comunica la voz de Dios a su pueblo fruto del Espíritu Santo, el Señor ha otorgado los dones que han garantizado la predicación: el milagro de profecía y sabiduría, verdades y propósitos que Dios imparte a su pueblo. Hemos podido comprobar que el 82% de seres humanos no soportan la imagen de Jesucristo más de dos segundos. “El Mensaje de Dios”, comunica fuerza para anunciar a Jesús, a pesar de las persecuciones, y da testimonio de Él. “El Mensaje de Dios”, esta destinado a traer consuelo a la gente buena. “El Mensaje de Dios”, viene a ratificar lo que mucha gente y durante muchos años ha intentado demostrar; que la Iglesia católica es “La célebre Prostituta” del Apocalipsis 17 y “Babilonia” del Apocalipsis 14 y 18, aquí en estas últimas citas es cuando un ángel anuncia su caída inminente. La Iglesia Católica será destruida por su maldad: “Se ha convertido en Morada de demonios” (Ap. 18, 2).
El Tercer Secreto de Fátima no se ha dado a conocer al completo. Los dirigentes de la Iglesia Católica sólo han dado a conocer un fragmento. El Tercer Secreto de Fátima hace referencia a la persecución y muerte del Papa, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, seglares, hombres y mujeres, todos los que están dentro de la Iglesia Católica y otras iglesias cristianas y son impostores morirán durante el terremoto, la Tercera Guerra Mundial y la gripe aviar. El Tercer Secreto de Fátima contiene la destrucción de la Iglesia Católica, esto es algo muy grave y la Iglesia ha querido ocultarlo desde el principio. Incluso se invocó el Concilio Vaticano II para no hacerlo público. Juan XXIII desobedeció a la Virgen en sus reiteradas peticiones de hacer llegar a todos los seres humanos lo que Ella decía. La Virgen de Fátima habla del castigo por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia: “Varias naciones serán aniquiladas”.
Juan Pablo II, para responder a las peticiones de « Nuestra Señora », muy preocupado quiso ayudar y consagró a todos los hombres y pueblos al Corazón Inmaculado de María: “El poder de esta consagración dura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre y en su historia; y que, de hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.” Juan Pablo II, consagró al mundo sin poder renunciar a evitar el camino del pecado, del odio, la venganza, la inmoralidad, la violencia y la injusticia. El Santo Padre tuvo un sueño imposible, como iba la Virgen a librar del pecado a los seres humanos, las personas son libres para elegir el camino por el que desean conducirse. El Espíritu Santo no domina a los hombres, el Espíritu Santo sólo guía a quien se deja guiar. Y como era de esperar los seres humanos no tuvieron en cuenta el llamamiento de la Virgen y siguieron por el camino equivocado.
El Cardenal Mario Ciapi, teólogo papal bajo Pablo VI y Juan Pablo II escribió sobre el Mensaje de Fátima: “En el Tercer Secreto se predicen, entre otras cosas, que la gran apostasía empezaría en lo alto”. Juan Pablo II sostuvo una Iglesia llena de falsedad que sólo ha servido para empeorar las relaciones con Dios. El Papa tenía el Tercer Secreto de Fátima en sus manos para ser publicado y con el documento hecho público, tal como ha sido y es el Vaticano éste no se habría sostenido. Karol Wojtyla, tuvo la oportunidad de acabar con la corrupción y la maldad que envuelve a la Iglesia Católica. Sin embargo, Juan Pablo II no desveló la verdad del Tercer Secreto y se dedicó a proclamar la doctrina de Salvación Universal por todas partes, en lugar de usar sus conocimientos y talento para hacer el cambio que la Virgen exigía y acabar así con la jerarquía de corrupción. El Santo Padre escogió libremente ser popular, caminar con el mundo en lugar de con Cristo.
La religiosa María Lucía el dos Santos, sugirió por inspiración divina, que el volumen del Tercer Secreto se diera a conocer en el año1960. La fecha coincidía durante el pontificado de Juan XXIII. Pero la Iglesia lo ocultó durante 40 años antes de hacerlo público. Papas, Obispos y cardenales escondieron el Mensaje de la Virgen y buscaron una interpretación favorable, el trabajo se realizo principalmente a través de los auspicios de Joseph Cardinal Ratzinger. Benedicto XVI, sigue siendo el encargado de divulgar y hacer comentarios teológicos sobre los Mensajes de Fátima, haciendo continuamente reinterpretaciones falsas del mismo. La Tercera parte del secreto fue revelado por la Virgen el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-Fátima, y fue transcrito por Sor Lucia el 3 de enero de 1944 y hecho público por el secretario de Estado, Cardenal Sodano, el 13 de mayo del 2000. La conclusión del secreto de Fátima se reveló tarde y falsamente, la Iglesia Católica como siempre actuando deliberadamente, engañando al mundo. El ángel con la espada de fuego al lado de la Madre de Dios recuerda imágenes análogas, al Apocalipsis. El Apocalipsis anuncia el juicio que ha de venir sobre el mundo. ´¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!´ gritaba el ángel de Fátima señalando a la Tierra. Penitencia exige conversión y fe, una forma de vida ideal para imitarse, donde el Señor Nuestro Dios alcanza su máximo esplendor. Comprender los signos de los tiempos significaba acudir con urgencia a la penitencia, a la conversión y a la fe. La Virgen anunciaba el Mensaje en un momento en el que el acercamiento a Dios era la respuesta adecuada y llegaba a tiempo de evitar, los grandes peligros que fueron descritos en las imágenes del Tercer Secreto de Fátima. Con el Mensaje la Virgen quiso de decir que de seguir en el camino del pecado la humanidad ya sabía lo que le iba a pasar, ya tenía una visión del futuro de la cual nada podría cambiarse. La visión alertaba de los peligros y del camino para salvarse de los mismos. El ser humano siempre ha tenido la oportunidad para arrepentirse, para acersarse a Dios: “Bienhabenturados aquellos cuyas maldades fueron perdonadas, y cubiertos sus pecados.” (Rm. 4, 7).
Lucia daba a conocer las visiones: “Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan delante de él. A un obispo vestido de blanco (la visión se refiere al último Papa, el siguiente después de Benedicto XVI)… obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subiendo una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran cruz de troncos toscos como si fueran de alcornoque con la cáscara… (El Papa) al pie de la gran cruz fue muerto por un grupo de soldados…y del mismo modo murieron uno tras otro los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones”. Por haber atacado a su prójimo y promovido la injusticia, pagarán con su vida hombres y mujeres de diversas clases y posición social y también religiosos de todas las líneas y niveles; todos estos serán exterminados en compañía de multitud de oficiales públicos y de incluso también de otros líderes religiosos: ortodoxos, judíos, protestantes… también de profesionales de las finanzas, de las leyes, de los medios de comunicación, de la medicina, de la investigación… Todos los hombres y mujeres que hayan participado de una forma de vida al margen de Dios, están sentenciados a una muerte inmediata.
“¿Qué ellos se dirigieron sus caminos y en sus inmundicias se recrearon? Pues yo también dirigiré sus cuitas y lo que más temen traeré sobre ellos. Porque llamé y nadie respondía, hablé, pero no oían; sino que hicieron lo que miro mal, y lo que no me gusta eligieron.” (Is. 66, 3-4).
Para llevar a cabo el desarrollo de los acontecimientos, el escenario es descrito con tres símbolos… El lugar donde transcurre la acción del Tercer Secreto es: “una montaña escarpada, una gran ciudad medio en ruinas, y finalmente una gran cruz de troncos rústicos”. La cruz en la montaña es el signo de la victoria y de la promesa cumplida. La cruz es el camino y el punto de orientación de los verdaderos seguidores de Dios. Se acerca el día de la venganza del Señor sobre todos aquellos que le han difamado y han hecho tanto daño a sus verdaderos seguidores y al mundo. En la imagen central del Mensaje de Fátima aparece “el Obispo vestido de blanco…” antes de ser ejecutado el próximo Papa, presenciará la muerte por todas partes, el Papa sólo precede a los que irán detrás de él, por ese motivo en la visión el Papa camina temblando de miedo por todos los horrores que lo rodean. Las ciudades medio en ruinas, y en los caminos la gente muerta.
Lucía seguía dando ha conocer las visiones de Fátima: “Bajo los dos brazos de la cruz había dos ángeles, cada uno con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios”. Los dos ángeles recogen la sangre de los mártires del Señor, de los verdaderos seguidores de Dios. La Iglesia Católica es culpable de la muerte y del sufrimiento de millones de seres humanos en el mundo y cuando se complete el número de muertos siervos del Señor, entonces Jesús tomará venganza de la sangre derramada, a los habitantes de la Tierra. (Ap. 6, 10- 11). Ratzinger cuando habla muestra el trasfondo del Tercer Secreto de Fátima, asegura que el escándalo de la pederastia ya fue anunciado por la Virgen en 1917. Benedicto, describe el camino de la Iglesia Católica como un víacrucis, el cardenal decía esto haciendo referencia “al siglo pasado, como siglo de los sufrimientos y de las persecuciones contra la Iglesia, como el siglo de las guerras mundiales y de muchas guerras locales… Una Iglesia falsa sólo puede tener visiones vanas y presagios mentirosos: “En el ´espejo` de esta visión vemos pasar a los testigos de la fe de decenios”, decía el Cardenal Ratzinger refiriéndose a la visión del Tercer Secreto de Fátima. Cuando el Papa es asesinado corresponde al camino de los mártires, reafirmba el cardenal. Pero eso no es cierto, el Papa miente, los tres pastorcillos visionaron el Juicio que ha de venir sobre el mundo: “una inmensa luz que es Dios…”Los tres pastorcillos vieron pasar ante la presencia de Jesucristo a todos los que han de morir por haber utilizado el nombre de Dios en vano, al declararse cristianos sin serlo han implicado al mismo Dios en sus maldades. Cuando la gente ha utilizado el nombre de Dios falsamente, ha pecado mortalmente; Dios es la Verdad suprema. El Segundo Mandamiento dice: “No pronunciarás el nombre de Yahvé, tu Dios, en falso; porque Yahvé no dejará sin castigo a quien pronuncie su nombre en falso.” (Ex. 20, 7). La maldad de los falsos apóstoles y de los cristianos, ha desencadenado la ira de Dios. “La salvación y la gloria y el poder con de nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos; porque ha juzgado a la gran Prostituta que corrompía la tierra con su prostitución, y ha vengado en ella la sangre de sus siervos.” (Ap. 19, 1- 2).
“Alégrate por ella, cielo, y vosotros, los santos, los apóstoles y los profetas, porque al condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa”. (Ap. 18, 20). Estamos en el fin de los tiempos, ha llegado el día de la caída de la Iglesia Católica profetizada en Ap. 14, 8 y 14, 15, y realizada en Ap. 16, 19- 20 y 17, 1- 7. Jesucristo fiel al Padre, da cumplimiento al Día de Yahvé, exterminando a los falsos cristianos, a todos los enemigos que tiene dentro de su Iglesia. “¿Quién es ése que viene de Edon, de Bosrá, con ropaje teñido de rojo? ¿Ése del vestido esplendoroso, y de andar tan esforzado? –Soy yo que hablo con justicia, un gran libertador. –y ¿por qué está de rojo tu vestido, y tu ropaje como el de un lagarero? –El lagar he pisado yo solo; de mi pueblo no hubo nadie conmigo. Los pisé con ira, los pateé con furia, y salpicó su sangre mis vestidos, y toda mi vestimenta he manchado. ¡Era el día de la venganza que tenía pensada, el año de mi desquite era llegado! Miré bien y no había auxiliador; me asombré de que no hubiera quien apoyase. Así que salvó mi propio brazo, y fue mi furia la que me sostuvo. Pisoteé a pueblos en mi ira, los pisé con furia e hice correr por tierra su sangre.” (Is. 63, 1- 6).
Para la Iglesia Católica la consumación del texto del “Tercer Secreto de Fátima” se dio en el atentado a Juan Pablo II. Para la Santa Sede, ”un obispo vestido de blanco víctima de un grupo de soldados que disparan armas de fuego y flechas”, “fue interpretado por la santa Sede como un anuncio del intento de asesinato del que fue víctima Juan Pablo II a manos del turco Ali Agca el 13 de mayo de 1989”. Los falsos apóstoles encontraron la salida a su problema vinculando el atentado con el Tercer Secreto de Fátima, incluso Juan Pablo II llegó a reconocer públicamente la visión, como instrumento revelador de su propio destino. “Los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del ´secreto` de Fátima parecen pertenecer ya al pasado”, decía el cardenal Sodano. Pero en realidad el Mensaje de Fátima sólo hace referencia a Juan Pablo II en el siguiente párrafo: “el santo Padre sufrirá mucho” aquí la Virgen hacía referencia a Juan Pablo II y anticipaba el sufrimiento del Papa, por causa de las energías negativas. La Iglesia ha manipulado el Mensaje y ha hecho creer que con el atentado todos los eventos anunciados en el Mensaje de Fátima habían ocurrido y por consiguiente el Papa no muere: “fue una mano materna la que guió la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte” decía Juan Pablo II. “Que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones”. El Vaticano sólo habla mentiras: “Lo importante es que el mensaje, la respuesta de Fátima, sustancialmente no se refiere a situaciones particulares”, destacaba Benedicto.
Benedicto, Sodano, Bertroni… han sido hábiles, se han preparado en la universidad para luchar contra el Señor y dicen: “La visión muestra después la fuerza que se opone al poder de destrucción: el esplendor de la Madre de Dios, y proveniente siempre de él, la llamada a la penitencia… En realidad, toda la visión tiene lugar sólo para llamar la atención sobre la libertad y para dirigirla en una dirección positiva…” La visión del Tercer Secreto es muy grave, pero ellos la concluyen con una imagen de esperanza. Para estos farsantes están totalmente fuera de lugar las predicciones fatalistas, el cardenal Sodano decía: “quien había esperado impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o sobre el curso futuro de la historia se desilusionará”. Ratzinger: “Quisiera al final volver aún sobre otra palabra clave del ‘secreto’, que con razón se ha hecho famosa: ´mi Corazón Inmaculado triunfará`. ¿Qué quiere decir esto? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador… Desde que Dios mismo tiene corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús”: “padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo” (Jn 16,33). Pero el Señor con esta cita se dirige a sus verdaderos seguidores, no a los falsos cristianos y apóstoles que hay en la Iglesia Católica y en otras iglesias. Según el Papa, cardenales, obispos y sacerdotes… van a ser perdonados todos los seres humanos incluso aquellos que han obrado el mal, han insistido un día y otro en que Dios no es perverso, ni tiene el corazón miserable, ni espíritu de revancha contra nadie. Han hablado contra la Ley de Dios, en el sermón de las misas han proclamado cosas diferentes a las Escrituras: “Porque es propio de la justicia de Dios el pagar con tribulación a los que os atribulan.” (2Ts. 1, 6). Para falsos apóstoles han sido paganos y no han creído en Dios aquellos seres humanos que decían creer en el infierno y en el castigo divino, los falsos apóstoles han predicado para confundir, enredar y estimular la maldad.
Benedicto XVI decía durante el viaje a Fátima: “El Señor nos ha dicho que la Iglesia sufrirá siempre, en distintos modos, hasta el fin del mundo”. Pero a quienes realmente seguimos a Jesucristo, no nos engaña el Papa ni nadie. Cuando observamos a obispos, cardenales, cabildos, sacerdotes… percibimos su poder y su habilidad para engañar, sus gestos, vestidos, ornamentos y físico; comprobamos que ellos no son la Iglesia del Señor, son sólo hombres ataviados con un disfraz para ocultarse, ellos no son los que sufren sino los que hacen sufrir. “No pronunciarás el nombre de Yahvé, tu Dios, en falso; porque Yahvá no dejará sin castigo a quien pronuncie su nombre en falso.” (Ex. 20, 7). Benedicto XVI tiene razón cuando dice: “La más grande persecución contra la Iglesia no viene de enemigos de fuera, sino que nace del pecado dentro de la propia Iglesia”. Los falsos apóstoles de la Iglesia Católica han confundido a los seres humanos y son ellos los que han llevado por el mal camino. Han hecho creer que el mal era un castigo impuesto por Dios, que el bueno era premiado en esta vida y el malo castigado, pero no ha sido así, hemos tenido y como ejemplo la historia de Job, que siendo bueno sufrió una gran persecución. Sus sufrimientos en ningún caso pudieron ser un castigo de Dios por sus pecados porque él no era pecador. No han enseñado que hacer el mal ha formado parte de una elección totalmente libre y que por tanto ha sido un pecado mortal. Otra cosa muy distinta ha sido sufrir tribulación y persecución, por lo tanto la cita de San Juan 16, 33 ha estado dirigida sólo a las personas que han sido oprimidas y atacadas por las fuerzas del mal, por el demonio. El maligno sólo ha tenido poder para dominar con su energía extraordinaria el cuerpo de sus víctimas, pero no lo ha tenido para apartar a los hombres de Dios. El obrador de iniquidad (la gente mala) se ha apartado de Dios porque ha elegido el mal libremente. Después de conocer la actividad extraordinaria del diablo y de saber quién la ha llevado a cabo, se ha llegado a la conclusión de que los obradores de iniquidad no tendrán el mismo destino que los seres humanos que han amado. Jesús no vino a este mundo a salvar a todos los seres humanos, sino sólo a quien, por su comportamiento lo tiene merecido.
Cuando el Señor habla en la Biblia de Babilonia no se refiere a la Babiloni a literal histórica, sino a la religión de nuestro tiempo. “Babilonia” en la Biblia representa el poder religioso y diabólico existente durante la vida de Jesús y que aparecería en un futuro en Roma. “Babilonia la grande”. (Ap. 17, 5), es en la Biblia una religión falsa y la primera gran rebelión contra Dios. El Señor Dios Todopoderoso apoyado en la Verdad ha asignado a la Iglesia Católica el papel que le corresponde por su itinerario. Las acusaciones se encuentran en la Palabra de Dios. La Biblia distingue entre el bien y el mal, entre la verdad y la mentira, entre los verdaderos seguidores de Dios y los impostores. Ahora se considera que la religión de Jesucristo es una amenaza a la paz mundial. Los dirigentes de la Iglesia Católica han difamado a Dios y han hecho mucho daño a la sociedad y al mundo. “Porque del vino de sus prostituciones han bebido todas las naciones, y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con su lujo desenfrenado.” (Ap. 18, 23).
El Apóstol San Juan revela la identidad de la mujer ricamente compuesta y adornada:“vestida de púrpura y escarlata, resplandecía de oro, piedras preciosas y perlas; llevaba en cu mano una copa de oro llena de abominaciones, y también impurezas de su prostitución, y en su frente un nombre escrito -un misterio-: “La gran Babilonia, la madre de las prostitutas y de las abominaciones de la tierra.” (Ap. 17, 4- 5). Juan en su visión, describe a una entidad religiosa haciéndose pasar por la comunidad cristiana verdadera. Los colores del Vaticano no son los de Cristo, obispos, cardenales y Papas en vez de una túnica blanca y sencilla, han llevado ostentosas vestimentas y ornamentos, colores llamativos y escandalosos, propios de una Prostituta de lujo: “la mujer estaba vestida de Púrpura y escarlata”. (Ap. 17, 1- 4). La mujer va vestida y aderezada, como la curia romana. Los Papas, cardenales, arzobispos y obispos cuando se han reunido han formado un paisaje llamativo: “rojo y escarlata”. En los cónclaves que eligen Papa, en las coronaciones del Papa y cuando muere el Papa todo se viste de púrpura y escarlata en el Vaticano. Las alfombras del Vaticano, el uniforme de la guardia suiza, el Papa Benedicto XVI con sus zapatos rojos, combinan a la perfección con los colores del Vaticano. La imagen del vestido ha significado la realidad profunda de los dirigentes de la Iglesia Católica. Los colores oficiales del Vaticano, eran los colores del ropaje de los emperadores de Roma. El mismo color que los soldados utilizaron para vestir a Jesús como rey, para burlarse de Él: “Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura”. (AP. 27, 28).
Hay gente que cree que las dos grandes ciudades del Apocalipsis hacen referencia a la misma ciudad. Pero esto no es así, el Apocalipsis habla de dos ciudades diferentes, de Roma y Jerusalén. “La gran ciudad… allí donde también su Señor fue Crucificado.” (Ap. 11, 8), aquí San Juan describe a Jerusalén, la ciudad malvada donde fue crucificado Jesucristo. Y la otra gran ciudad está simbolizada por una mujer: “Y la mujer que has visto es la gran ciudad, la que tiene la soberanía sobre los reyes de la tierra”. (Ap.17, 18). Aquí San Juan se refiere a la ciudad del Vaticano, es impresionante, el Apóstol la describe a finales del siglo I, tal como hoy se encuentra ubicada en Roma: “Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer”. (Ap. 17, 9). En la Biblia las siete cabezas simbolizan las siete colinas de Roma; en Roma predominan los llanos y las colinas, las colinas son una referencia muchas veces repetida en la cultura popular italiana. En la Biblia las “colinas son también siete reyes.” (Ap. 17, 9). San Juan aqui se refiere a siete emperadores romanos: “Cinco han caído.” (Ap. 17, 10), Él quiere decir que pertenecían al pasado, que ya no existían. La Biblia habla del sexto rey: “uno es” (Ap. 17, 10), San Juan qui describe al sexto de los reyes que reinaba cuando Él vivía. Esa gran ciudad imperial que reinaba sobre los reyes de la tierra en el siglo I es Roma. Y en Roma, se encuentra y tiene su sede la Iglesia Católica. “La mujer” y la “Prostituta” , es la Iglesia aliada de Roma en el siglo I y la misma que hoy tiene su sede en la Ciudad de Roma. La Ciudad del Vaticano es profetizada por San Juan:“la gran Babilonia, la madre de las prostitutas y de las aboliciones de la tierra”. (Ap. 17, 5).
El cristianismo falso procede de la Antigua Roma, la Iglesia Católica tiene un papel muy importante en los sucesos mundiales del pasado y del futuro. La mayoría de ministros de la Iglesia Católica son secuaces del diablo, falsos profetas al servicio de Satanás. Después de la Guerra Civil, la Guardia Civil era muy represiva, cumplía órdenes de las autoridades. En Extremadura la encina es un árbol autóctono y hay bellotas a mansalva, pero la pobre gente que tenía hambre y cogía un poco de este fruto silvestre para saciarse, recibía enormes palizas e incluso podía ser llevado a la cárcel. Después de la guerra no había trabajo, entonces en las plazas de los pueblos, los ricos reunían a los hombres para elegir a los trabajadores del campo. Se señalaba a los elegidos con el dedo y los demás eran despreciados sin miramientos. Los ricos de los pueblos eran los que hacían todo esto y los que acudían a misa cada domingo y se paseaban por las calles con el cura del pueblo. San Juan decía refiriéndose a los sacerdotes impostores: “Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros… Así se ha puesto de manifiesto que no todos son de los nuestros.” (1Jn. 2, 19.).
El Imperio Romano de la antigüedad, era la “Bestia” en los tiempos de Juan: “La Bestia tenía siete cabezas y diez cuernos.” (Ap. 17, 3). San Juan se refiere a la unión de naciones paganas, a la Ciudad de Roma, y a los imperios impíos subsiguientes desde entonces, hasta nuestros días. La Bestia es Roma y la Prostituta la Iglesia del siglo I, aquellos a los que Jesús llamaba: “¡Serpiente raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar de la condenación de la gehenna? ” (Mt. 23, 33). A los mercaderes Jesús los echó a latigazos del templo, aún así después de aquel suceso, no sólo no abandonaron el templo, sino que se han hecho los dueños. Desde la muerte de los primeros Apóstoles se fueron introduciendo y haciéndose con el mando. Los ministros de la Iglesia Católica han quedado: “Como testigos falsos de Dios.” (1Co. 15, 15). ). El Vaticano ha llevado a cabo relaciones y acuerdos Iglesia Estado con los poderes políticos de todos los tiempos, Satanás ha sido adorado por el mundo entero. El Señor dice: “Si alguno adora a la Bestia y a su imagen, y acepta la marca en su frente o en su mano, tendrá que beber también del vino del furor de Dios, que está preparado, puro, en la copa de su ira.” (Ap 14, 9- 10). La Iglesia Católica ha conducido a millones de personas por el mal camino.
En la historia el título de Papa Romano procede del Imperio Romano, cuando el Emperador Romano ejercía el sacerdocio de la religión babilónica con el título: “Pontifex Máximus”. Y en el siglo IV, este sacerdocio babilónico pasó al Obispo de Roma. “Pontifex Máximus” sigue siendo hoy el título del Papa de Roma la iglesia católica ha estado unida a los gobiernos de Europa y de otros continentes. El imperio del mal ha continuado su obra por toda la historia. Por eso Juan decía en el siglo primero “han surgido muchos anticristos”. (1 Jn. 2, 18), y Pablo: “Ya está en acción el misterio de la iniquidad”. (2 Ts. 2, 7).
El Papa Pío XI y el Papa Pío XII tuvieron reuniones y relaciones amistosas, brindaron su apoyo a Mussolini, a Hitler, a Franco… La alianza y la amistad de la Iglesia con las dictaduras y el nazismo son un hecho histórico y conocido. En 1933 Pío XI firmó un acuerdo con el Tercer Reich, que protegía los derechos de la Iglesia Católica, dicho acuerdo tuvo como agradecimiento el silencio del Vaticano. El Papa fue acusado de pasividad ante el holocausto judío. Pio XI, sabía la suerte que corrían los judíos alemanes y callaba, pero ellos han dicho que: “Era por temor a empeorar la situación de las víctimas”. Dicen que la Iglesia se esforzó con éxito, en salvar del castigo a los nazis de la Tercera Guerra Mundial. “La Iglesia pedía una paz sin castigo y sin reparaciones impuestas a los verdugos del nazismo”. A Pío XII se le conoce como “el Papa de Hitler”. Han quedado plasmadas para la posteridad las reuniones de dirigentes íntimos de Hitler y de la Iglesia Católica. Las relaciones amistosas entre ambos poderes, fueron para el Vaticano un éxito en el plano financiero. Satanás ha estado utilizando a sus aliados, a los cuales ha tenido infiltrados en la casa de Dios. Ellos los impostores, han afeado, ensuciado y desacreditado a Dios. Ver y oír hablar a Bertroni, a Rouco Varela, a Juan Antonio Martínez Camino, a Juan Antonio Reig Plà y a todos los demás dirigentes de la Iglesia católica es un suplicio y un sufrimiento muy grande. Todos ellos dan mala imagen visual y auditiva; su presencia es tan desagradable a la vista como sus palabras al oído, en sus rostros llevan la impostura. Han llevado doble vida, han ocultado sus bajezas bajo el entramado del sacerdocio. La Iglesia Católica en su conjunto ha estado física y espiritualmente acompañando a las dictaduras en diferentes naciones en el mundo y, esto, ha sido siempre, con el apoyo de la Santa Sede. En Chile, en Argentina, en España… los sacerdotes hacían acto de presencia, durante las ejecuciones, para dar asistencia “espiritual” a los reos antes de ser ejecutados.
El Vaticano ha fornicado, ha traicionado siempre, nunca ha sido fiel a Jesús, ha aceptado las riquezas y el poder que Satanás le ha ofrecido. El Estado del Vaticano, nace con la firma del Tratado de Letrán el 11 de Febrero de 1929. El régimen fascista de Mussolini resolvió en 1929 el problema del Vaticano. Por entonces el Vaticano se encontraba en un periodo de decadencia que estuvo a punto de costarle su existencia. Pío XI, no dudó a la hora de pactar con Mussolini, para salvar a la Santa Sede de la ruina económica. La institución fue rescatada de la miseria por Mussolini, que aportó millones de liras. Los “Pactos de Letrán”, firmados por Mussolini y el Cardenal Gasparri, consagraron la alianza perpetua entre el Reino de Italia y la Santa Sede. El pacto dejó indefenso al Partido Católico, la única fuerza democrática de la época con suficientes seguidores para hacer frente a Mussolini. A raíz del Pacto, las jerarquías eclesiásticas prohibieron a los clérigos militar en ese partido, facilitando la vida política a Mussolini. Católicos, órdenes religiosas y jerarquías eclesiásticas, dieron su apoyo al fascismo.
El color púrpura es el símbolo de la realeza y el color escarlata el símbolo de la sangre. La Iglesia Católica como la realeza, se ha vestido con el color real de la púrpura. El color púrpura lo usaban los reyes, emperadores, cardenales, cónsules… era un color distintivo del poder. El Vaticano posee el lujo, los colores y una actividad malvada, signos inconfundibles. Dicen que el propio Papa Juan XXIII hizo acuñar una medalla en cuyo anverso estaba su propia efigie, y en el reverso la Prostituta del Apocalipsis, como se explica, que el mismo Juan XXIII llegará a identificarse con la Prostituta de la forma que lo hizo, exactamente igual que San Juan la describe: los palacios, los tronos, los grandes títulos, los escudos, las coronas, la guardia suiza y los tesoros materiales… son vienes exclusivamente terrenales, contrario al reino de amor que estableció Jesús en la tierra. “Mi reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido pora que no fuese entregado a los judíos.” (Jn. 18, 36). Jesucristo y sus Apóstoles vivieron una vida espiritual, en la pobreza de bienes materiales y ordenó a sus discípulos que no hicieran tesoros en la Tierra, sino en el cielo. La Iglesia Católica, Apostólica y Romana ha desobedecido a Dios en este y en todos los Mandamiento.
La Iglesia Católica tiene Cálices de oro, piedras preciosas, perlas y otros objetos de valor incalculable. Dicen que la corona de Nuestra Señora de Lourdes tiene diamantes incrustados y que el tesoro de Lourdes es incalculable. La riqueza material del Vaticano es un escándalo, en el Vaticano viven a todo lujo manejando y controlando inmensas cantidades de dinero, el Vaticano posee grandes acciones en el mundo de las finanzas. Dicen que el Vaticano tiene su propio sistema de banco para competir con los otros grandes bancos del mundo. Que es el principal destino de millones de dólares, de dinero sucio italiano y que es uno de los destinos más utilizados en el mundo para el blanqueo de dinero. Las órdenes religiosas han estado llenas de secretos diabólicos y el Vaticano no iba a ser menos. El Vaticano es un Estado cuya legislación sobre el secreto bancario impide la posibilidad de saber los orígenes de los bienes que son depositados en él. El abogado del Vaticano decía que: “Una parte del dinero se destina para obras de caridad y de piedad”.
Fue impresionante que el mismo día del aniversario de la muerte del Papa Juan Pablo I, y casualmente en todas las iglesias católicas se leía el siguiente Salmo: “Han dado los cadáveres de tus siervos como pasto a los pájaros del cielo, los cuerpos de tus amigos a las bestias de la tierra.” (Sal. 79, 4). La cita era para la reflexión. D. Jesús López Sáez sacerdote y escritor en su libro “Juan Pablo I: Caso abierto”, ha dicho que el Papa, no murió de muerte natural, sino que fue asesinado. Juan Pablo I, falleció 33 días después de su elección. La muerte repentina de Juan Pablo I, es uno de los grandes misterios del XX. El Obispo de la diócesis explicó al sacerdote y escritor: “que aquello debía quedar en familia, el tema no se podía tocar”, pero él dice que tuvo que “obedecer a Dios antes que a los hombres”. La obediencia al Señor le lleva a investigar todo lo que había detrás de la muerte del Papa y de otras muertes que han sucedido entorno al Vaticano. Dicen que hubo protestas por parte de algunos eclesiásticos, por esclarecer la muerte del Papa. Pero el cardenal Oddi declaró que “el Sacro Colegio Cardenalicio ni si quiera iba a considerar la posibilidad de abrir investigación alguna sobre la muerte, ni aceptaría el menor control por parte de nadie”.
“Hasta bien entrado el siglo XXI quien moría envenenado moría sin más, porque era imposible detectar sustancias tóxicas en los cadáveres”. Años después de la muerte de Juan Pablo I, D. Jesús López, David Yallop y el Doctor Cabrera, hablaron de las posibles drogas mezcladas en el Efortil, la medicina que tomaba Luciani para la tensión baja, figurara el digitalis, un veneno inodoro, incoloro e insípido, que provoca la muerte entre las dos y las seis horas después de ingerirse y que genera un cuadro cardiovascular y depresor del sistema nervioso similar al infarto. Dicen que D. Nikodim, metropolita de Leningrado y número dos de la Iglesia ortodoxa rusa, murió en los brazos de Juan Pablo I, tras tomar una taza de café en el Vaticano. «Dios mío, Dios mío, también esto tenía que ocurrirme», se lamentó Juan Pablo I. La Iglesia Católica procede del Imperio Romano, de ahí sus métodos ancestrales, el veneno, una sutil arma que ha sido utilizada y sobradamente conocida por Roma: emperadores como Claudio o Napoleón, papas como Clemente VII o Alejandro VI, faraones e incómodos filósofos como Séneca fueron envenenados.
El Papa Juan Pablo I, gozaba de buena salud y el Dr. Ros, médico personal del Papa, a quién había encontrado el día anterior muy bien, no se lo podía creer. Ahora bien, Juan Pablo I, se estaba entrometiendo en los asuntos turbios de la banca vaticana, en las sociedades fantasmas; en las ramificaciones de la banca, que incriminaban a la Cúpula Vaticana. El Banco del Vaticano había sido acusado por la fiscalía italiana de malversación de fondos, de tráfico de armas a la dictadura Argentina y de lavado de dinero de la mafia italiana. Muchos fiscales que investigaron la trama vaticana fueron tiroteados en la calle. El secretario notarial de la Banca Vaticana, se cae desde una 4ª planta del edificio donde trabajaba, Roberto Carli aparece ahorcado en un puente de Londres y su secretaría cae misteriosamente desde una ventana del Banco Ambrosiano. Han dicho que todas las personas que tuvieron algo que ver con aquella investigación, han perecido en extrañas circunstancias. Cinco cardenales, que supuestamente apoyaban al Papa, mueren poco después de la muerte de Juan Pablo I: Sergio Pignedóli, Jean Villot, Egido Vagnozzí, Pericle Felice y Giovanni Benelli, todos mueren de infarto de miocardio, como Juan Pablo I. Dicen que cuando encontraron a Juan Pablo I muerto, tenía en las manos los documentos de los cambios que tenía pensado hacer; su sentencia de muerte. La negativa de la Santa Sede a realizar la autopsia del cadáver que elimina cualquier duda, los ha hecho culpables. Los rumores han circulado pero poco ha podido hacerse. Las autopsias lo desvelan casi todo, y los avances de la ciencia en la investigación policial han acabado en la mayoría de los casos con la impunidad. Pero el Vaticano no tolera imposiciones de nadie, es un Estado independiente, blindado e intocable. Los muros del Vaticano esconden: “Toda clase de aves inmundas y detestables.” (Ap. 18, 2).
D. Jesús López decía: “La figura del Papa ha sido profundamente deformada, se dijo que estaba enfermo, que murió aplastado por el peso del papado, que no estaba capacitado para ser papa.” Y afirmaba: “Juan Pablo I no era un papa débil e indeciso, sino humilde y afable, «que estaba en el camino de la profecía». Sin embargo Paloma Gómez Borrero dijo antes de que Juan Pablo I fuera elegido: «El de Venecia…Va… ése no es papable». Paloma Gómez Borrero es una mujer desobediente, aficionada a leer las manos. El Señor advierte en la Biblia: “No vayáis en pos de otros dioses para servirles y adorarles, no me provoquéis con las hechuras de vuestras manos, y no os haré mal –oráculo de Yahvé- de suerte que con las hechuras de nuestras manos, yo no os haré mal. Pero no me habéis oído –oráculo de Yahvé- de suerte que con las hechuras de vuestras manos me provocasteis, para vuestro mal.” (Jr. 25, 6- 7). La Iglesia Católica es incompatible con el Señor Jesucristo. La hechicería, el crimen, la violencia y la indecencia se han encontrado en la Iglesia Católica, los impostores infiltrados en la casa de Dios han sido hallados en ella.
D. Jesús López y más gente esperaba que Juan Pablo II, “curara esa herida mal cerrada de la muerte del Papa y figura de Juan Pablo I”. Pero la forma de actuar de ambos papas, han sido de una diferencia real existente. Juan Pablo I, ha demostrado al mundo ser un hombre valiente al tomar decisiones importantes y arriesgadas. Al contrario Juan Pablo II ha adoptado una postura cómoda, “como si no hubiera pasado nada antes, como si no pasará nada después”, pues en ello iba la vida. Amedrentados e intimidados, el miedo y la cobardía explica el silencio de Juan Pablo II y Benedicto XXVI, defender la Verdad tiene consecuencias para quien lo hace. “Más vale morir derecho que vivir arrodillado”, Juan Pablo II pago caro su silencio, vivió pero tuvo grandes sufrimientos; la Virgen de Fátima ya lo anunciaba. Hablar y dialogar con todos no es el camino adecuado, las normas de Dios son estrictas y hay que cumplirlas a rajatabla y provoca enfrentamientos. Las reglas del juego son la Justicia. El Señor dice: “No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.” (Mt. 10, 34).
El gran tesoro del Vaticano, han sido y son muy pocos verdaderos seguidores de Dios que ha habido y hay dentro de la Iglesia Católica. La Iglesia Católica ha utilizado la imagen espiritual de los Santos, del Papa Juan Pablo II y las obras de caridad para encubrir su doble vida. Son promotores de la idolatria disfrazados de piedad: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos…” (Mt. 23, 29). La Iglesia Católica ha beatíficado y santificado a las personas después de haberlas matado. La Iglesia Católica ha difamado, ha calumniado y ha cerrado la boca a la Verdad: Esteban fue el primer mártir, escribas y fariseos no soportaban verle lleno de gracia y de poder, Esteban hacía grandes prodigios y milagros en el pueblo. Cuando el Señor habla de abominaciones, se refiere a la hipocresía, a la traición y a la maldad: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar.” (Mt. 23, 13).
El Señor también hace referencia a prácticas religiosas que ofenden a Dios y ridiculizan a los seres humanos, “como darse con una piedra que promete el conocimiento”, en Santiago de Compostela los peregrinos han hecho esto. La Iglesia Católica en el pasado también se enriquecía por la confiscación de la propiedad de la gente que era llevada al Tribunal de la Inquisición. A los herederos de aquellas personas que eran ejecutados por herejes, la Iglesia Católica les quitaba la propiedad. La Iglesia Católica también ha recibido cantidades incontables de dinero, mediante la venta de la salvación, de los que pensaban que estaban comprando una parcela en el cielo. El Banco del Vaticano también ha sido acusado de albergar fondos expoliados por los Nazis y de tener “lazos con el crimen organizado”. San Juan describe a la “Prostituta”: “Con una copa de oro llena de abominaciones, y también las impurezas de su prostitución.” (Ap. 17, 4).
La Iglesia Católica ha perseguido a los verdaderos cristianos siempre, los apóstoles de la Iglesia han hecho la guerra contra la creencia verdadera en Jesús. Los verdaderos seguidores de Jesús han sido dominados, marginados, relegados y atacados por los impostores que hay dentro de la Iglesia Católica. Los impostores han utilizado todo tipo de armas, con aquellos que han llevado la contraria a su impostura: “Y vi que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los mártires de Jesús”. (Ap. 17, 6). La Iglesia Romana, durante la inquisición se manchó con la sangre de los verdaderos seguidores de Dios que fueron martirizados por su fe en Jesús y con la sangre de las personas afectadas por el demonio que blasfemaban y rechazaban la cruz. Sólo en España miles de mártires se quemaron en la estaca. En la Iglesia Católica “fue hallada la sangre de los profetas y de los santos y de todos los degollados de la tierra”. (Ap. 18, 24). “Alégrate por ella, cielo, y vosotros, los santos, los apóstoles y los profetas, porque al condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa”. (Ap. 18, 20).
El Apocalipsis describe la amargura que semtirán las personas que han vivido a costa de la Iglesia Católica: “Llorarán, harán duelo por ella los reyes de la tierra, los que con ella fornicaron y se dieron al lujo, cuando vean la humareda de sus llamas…, los que a costa de ella se habían enriquecido, se quedarán a distancia horrorizados ente su suplicio, llorando y lamentándose.” (Ap. 18, 15). El Vaticano será destruido, la destrucción será de tal magnitud, que todo será abrasado y reducido a cenizas, “y no aparecerá ya más.” (Ap. 18, 21). La Iglesia Católica siempre ha estado cerca del poder, con reyes, con jefes de estado y con ricos y poderosos. Todos han fornicado con ella, todos los líderes occidentales han apoyado esta religión falsa. La Iglesia ha llegado a tener gran poder e influencia en los gobiernos occidentales. La Iglesia Católica es un poder internacional dado que se encuentra en todo el mundo: “Las aguas que has visto donde esta sentada la Prostituta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas:” (Ap. 17, 15). La Iglesia Católica se encuentra en todas las culturas y en toda la historia de la humanidad. La Iglesia Católica, se ha sentado al lomo de Satanás y ha obtenido el máximo poder.
Los ministros de la Iglesia Católica, no son parte de Jesucristo sino al contrario obran en su contra. “Desde el profeta hasta el sacerdote; todos practican el fraude… diciendo: “¡Paz, paz¡”, cuando no había paz. ¿Se avergonzaron de las abominaciones que hicieron? ¡Avergonzarse, no se avergonzaron; sonrojarse, tampoco supieron! ¡Así caigan con los que caigan! Tropezarán cuando yo los visite –dice Yahvé-.” (Jr. 8, 10- 12). Los apóstoles de la Iglesia han de recogerse han de esconderse, Dios se avergüenza de ellos. Han convertido la Iglesia de Jesucristo en una cueva oscura. La gran mayoría de ellos no ha sentido la llamada de Dios, no se sirve a Dios desprestigiándolo, los apóstoles han tenido 2000 años y en este tiempo han acabado con Jesucristo. Jesús parece una historia inventada, un espectáculo folclórico. La gente acude a las procesiones y a los actos de la Iglesia sin fe, sin cumplir los Mandamientos. Insistentemente han dicho los sacerdotes que Dios todo lo perdonaba, que daba igual lo que hicieran las personas, porque según ellos todos iban a ser perdonados porque Dios era misericordioso y bueno. El pensamiento cristiano ha transmitido la existencia de Dios como un ser compatible con la gente mala, tan misericordioso que hicieran lo que hicieran las personas, todas iban a ser perdonadas. Muchos se han preguntado: ¿para qué caminar en línea recta si después vamos a ser todos perdonados? Los apóstoles han convertido la liturgia, las ofrendas a la Virgen y los rituales en una farsa. Los sacerdotes han perdonado pecados para que la gente los vuelva a cometer. La Ley de Dios es estricta y hay que cumplirla a rajatabla. La Biblia sentencia: “Maldito todo el que no se mantenga en la práctica de todos los preceptos escritos en el libro de la Ley.” (E. Ga. 3, 10). Dios es misericordioso, bueno y además es todo inteligencia. Si el ser humano ha pecado, ha tenido un tiempo para el arrepentimiento que no ha debido dejar pasar si ha querido ser perdonado.
Jesucristo es la paz, pero la Iglesia Católica ha sido la organización más sanguinaria de la Tierra. En el Vaticano se encuentran los mismos hombres que persiguieron a los cristianos en el siglo primero y conspiraron contra Jesús: “Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el Palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caifás; y se pusieron de acuerdo para prender a Jesús con engaño y darle muerte.” (Mt. 26, 3- 4). La Prostituta existía en tiempos de Jesucristo: “La mujer que has visto es la gran ciudad.” (Ap. 17, 18). La ciudad del Vaticano tiene sus raíces en el siglo primero, el Vaticano encabeza la resistencia al cristianismo tal como hicieron en Jerusalén los sumos sacerdotes. Por eso San Juan decía: “muchos anticristos han aparecido”. (1Jn. 2, 18). “La Bestia”. (Ap. 17, 3), es la encarnación del diablo sobre la Tierra. Y la “mujer”. (Ap. 17, 3), es el jinete que cabalga sobre “la Bestia”, la mujer del Apocalipsis cabalga un monstruo y, para ello, ha tenido que contar primero con su aprobación, Satanás ha permitido a la mujer cabalgar sobre su lomo y disfrutar. El trato de la Iglesia Católica se ha ajustado a lo que Satanás ha indicado, a establecer una jerarquía de dominio con violencia y, restablecer, el Imperio Romano, el reino de Satanás en la Tierra. De ahí las alianzas entre estado y religión. La Iglesia Católica se ha sentido en seguridad, “la Bestia” ha sido su mejor animal de compañía.
Los falsos cristianos han trabajado para el diablo desde el misterio y ahora lo harán a la luz del día, ha llegado el tiempo de la manifestación final. San Juan anticipaba: “La venida del Impío estará señalada por el influjo de Satanás, con toda clase de milagros, signos, prodigios engañosos, y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la vedad que les hubiera salvado.” (Ap. 2, 99). Esta Biblia descrita anteriormente es paralela con la de San Mt. 24, 24; ambas previenen sobre la situación del mundo actual, la llegada de Jeús está siendo precedida de señales reconocibles. El Anticristo se ha manifestado, la gente mala se ha multliplicado. El aliado del diablo, el hijo de perdición es una persona individual trabajando para Satanás. Juan muestra en acción a los falsos profetas: “Y seduce a los habitantes de la tierra con los signos que le han sido concedido obrar al servicio de la Bestia.”(Ap. 13, 14).
Y ahora sólo falta por llegar el último papa: “Vosotros sabéis lo que ahora le retiene… Tan solo con que sea quitado de en medio el que ahora le retiene.” (2Ts. 2, 6). Satanás surgirá cuando el obstáculo desfallezca. Benedicto XVI está molestando en el vaticano, la imagen que proyecta Benedicto XVI es la de un hombre torpe, inútil, ineficaz e inepto. La Biblia es clara cuando describe la suerte que ha de correr Benedicto XVI. Con el próximo y último papa tendremos en escena a la reencarnación del diablo, en el escenario del Vaticano, se tratará de un hombre en el cual Satanás habitará corporalmente. “Este cuerno tenía ojos humanos y una boca que decía barbaridades:” (Dn. 7, 8), el próximo papa será un hombre poseíso por el diablo; hablará blasfemias y será un escándalo; Satanás se atreverá a elevarse en el escenario del Vaticano: “Sobre todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de culto, hasta el extremo de sentarse él mismo en el santuario de Dios y proclamar que él mismo es Dios.” (2Ts. 2, 3- …)
Los verdaderos seguidores de Jesús son levadura, que se deshace y desaparece en la masa, para transformar y alentar a todas las personas a ser cada día más humanas y colaborar, así, en la humanización del mundo, según el proyecto liberador de Dios. La misión fundamental de la Iglesia de Jesucristo es: “evangelizar a los pobres”, lo cual conlleva ser solidarios con ellos y estar siempre cerca de ellos. Lo que pide el Evangelio es humildad y sencillez, el servicio a los demás. Pero la mayoría de los dirigentes de la Iglesia Católica no soportan a los indigentes, ni a los drogadictos, ni a los pobres… los indigentes molestan en la puerta y dentro de la iglesia, muchos han sido despreciados y despedidos sin miramientos por los propios sacerdotes. A los apostoles “envío Jesús después de darles estas instrucciones: “No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas… Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios.” (Mt. 10, 8 ) Es imposible creer sin obtener beneficíos, pocas personas han recibido real y verdaderamente el Evangelio. Como no se ha dado a conocer la verdad de Dios, la verdadera evangelización se ha venido haciendo casi imposible.
Los impíos dentro de la Iglesia han estado camuflados y se han hecho pasar por seguidores de Dios, pero no lo han sido. Han sido infieles: “Porque se han introducido solapadamente algunos que hace tiempo la Escritura señaló ya para esta sentencia. Son impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan al único Dueño y Señor nuestro Jesucristo.” (Judas. 3, 4). Los sacerdotes impíos han llevado la religión cristiana a una situación de crisis profunda. “El falso profeta al servicio de la Bestia:” Satanás. La mala actuación de estos seres no ha dejado sitio para Dios, no ha permitido la transmisión de la verdad de Jesucristo al mundo. Los impíos que han estado y están dentro de la Iglesia han adorado y adoran a un Dios falso e injusto, a un Dios que ha beneficiado a los “ricos” de este mundo pero que ha dado la espalda a los “pobres” condenándolos a una vida sin esperanza. Los “pobres”, los verdaderos hijos de Dios no han sido bien tratados por la Iglesia Católica. Ésta ha tenido preferencia por los feligreses de primera categoría.
Ha sido insultante y escandaloso para los pobres y desfavorecidos observar el orgullo, la prepotencia, el empaque y el esplendor de demasiados dirigentes de la Iglesia Católica; cuando se han mostrado en público como gente acaudalada. Han vivido como príncipes rodeados de riquezas, de ahí la fuerza, el poder, la grandeza y la fastuosidad manifestada, situación que ha hecho imposible estar al lado de los pobres. Y que decir del derroche y desbordante gasto que supone todo el montaje de los viajes del Papa. ¿Cómo, después, han podido denunciar, sin sonrojarse, el consumo y el derroche insolidario que vive la sociedad? Toda persona con una mínima conciencia de austeridad, sencillez y humildad se ha debido sentir incómoda con estos farsantes que no han predicado la solidaridad ni la han compartido. Como ha dicho Vittorio Messori, periodista italiano: “¿Cómo se puede seguir confiando en Dios, que como se supone padre misericordioso, en un Dios que como revela el Nuevo Testamento, es amor mismo a la vista del sufrimiento, de la injusticia, de la enfermedad, de la muerte, que parecen dominar la gran historia del mundo?” ¡Qué sepan todos los hombres que Dios ha sido el responsable de todas las cosas buenas que han ocurrido en el mundo, de las malas ha sido el diablo! los aliados de Satanás han sido los culpables de todos los males que ha soportado la humanidad, ellos han sido los que han utilizado la energía del odio y los que han permitido los potros de tortura y las cámaras de gas, la esclavitud, los látigos, los cañones, las bombas y las diferencias abismales entre ricos y pobres. Dios ha creado a los seres humanos libres para probarlos, Él no ha podido impedir que eligieran el mal, pero si ha podido impedir cuando se ha recurrido a Él, que el mal se hiciera efectivo.
El viaje Apostólico de Benedicto XVI a Valencia en Julio de 2006 para la clausura del V Encuentro Mundial de la Familias, fue preparado exclusivamente por hombres, no tuvo el sello de Dios. De ahí el excesivo gasto, y todo el movimiento que este viaje generó; lo que debería haber sido un acto sobrio se convirtió en un espectáculo ostentoso y fastuoso, digno de un mundo gris y oscuro. ¡Qué montaje prepararon, qué lujo que gasto, hasta crearon un microclima! Los cristianos organizaron una gran fiesta en la que todos estaban muy contentos, felices, cantando y bailando decían. “Todo es impresionante”, “Fantástico”, “Emocionante”… ¡Qué montaje prepararon, qué lujo, qué gasto, hasta crearon un microclima! Todo lo que se vio en Valencia fue teatro, el altar fue el escenario que se preparó para recibir algo así como “un circo que vino al pueblo”. Los comentaristas dijeron que el Papa tenía cara de felicidad y que las imágenes habían sido muy intensas, pero la realidad fue otra muy distinta. Benedicto actuó como si estuviera forzado, estuvo apocado, inseguro, asustado, sin autoridad, estaba dominado como una marioneta que sólo servía a su dueño para hacer teatro. El Papa no es un hombre libre, le han atrapado para que sea el instrumento que la Iglesia en este tiempo ha necesitado. Benedicto no ha tenido personalidad y ha quedado deslucido, como un ser inútil. Los españoles habían aprobado leyes donde Dios no había contado para nada. Los españoles han dado la espalda a Dios y el Papa durante el viaje a Valencia felicitó a la nación española: “Confío en que con ayuda del Todopoderoso esa noble nación prosiga por los caminos de la prosperidad y la paz, en consonancia con sus más nobles tradiciones y raíces cristianas que han caracterizado a sus hijos durante siglos”. ¿Qué es peor que Zapatero haya ido a ver al Papa o que el Papa le haya recibido? Es preferible que el Papa se quede permanentemente en su casa, y que los millones de euros que cuestan sus viajes se entreguen a los países donde la gente se está muriendo de hambre.
Con tanto llamamiento a la asistencia masiva lo que han buscado en el fondo ha sido hacer una manifestación de fuerza ante “esta sociedad laica y relativista que persigue y no tiene en cuenta a la Iglesia ni su doctrina”, han dicho los impostores. Hemos visto que son muchos y con mucho poder, gente muy rica apoya a esta Iglesia falsa. Se trata de la misma Iglesia, aquella misma que afirma seguir a Jesús, a Aquél a quien ellos mismos quitaron del medio. Jesús nunca quiso utilizar la fuerza ni el poder que tenía y mucho menos contra otros para defenderse. La Iglesia Católica fue politizada cuando los impostores tomaron el mando. Ya sabemos que el título de Papa Romano procede del Imperio Romano, en el siglo IV, este sacerdocio babilónico pasó al Obispo de Roma, con el título: “Pontifex Máximus”. En Valencia se hablaba que la visita a Valencia iba a dar muchos beneficios económicos para la ciudad y que iba a significar una enorme propaganda para Valencia. La utilización política que ha hecho la derecha con la visita del Papa, quedó constatada con la utilización partidista por las fuerzas conservadoras que gobernaban el País Valenciano. Los políticos sacaban sus conclusiones sobre los frutos que podía dar el enorme, grandioso y deslumbrante espectáculo, que se estaba preparando con la visita del Papa. En los medios de comunicación aparecían constantemente la alcaldesa de Valencia y el Presidente de la Generalidad Valenciana como auténticos colaboradores y organizadores del viaje. El viaje consistió en un evento mediático de las autoridades políticas, no fue un acontecimiento pastoral. Parecía una visita de Jefe de Estado no una visita de pastor que cuida de sus ovejas, las celebraciones eran más bien un culto al demonio que una ceremonia adoradora a Dios.
El problema se encuentra en que la Iglesia Católica es una falsa Iglesia por eso permite que todo se pueda mezclar y confundir. La jerarquía de la Iglesia ha aparecido siempre públicamente unida en exceso a la derecha, año tras año se ha ido estableciendo, una apreciación colectiva de que ser cristiano es sinónimo de ser de derechas o de extrema derecha, una situación que ha dividido más que ha unido a los españoles. Por ello a miles de hombres y mujeres de izquierdas, que han estado comprometidos con los demás, se les ha hecho muy difícil sentirse miembros de la Iglesia Católica; se les ha estado creando la conciencia de estar muy lejos de ella. La Iglesia se ha prestado a ser utilizada como medio para promocionar a una persona, a una ciudad o para que se haga una auténtica exposición política. Utilizar la Iglesia de Jesucristo como instrumento de mercado es un pecado. La Biblia describe a Jesús sacando del templo a latigazos a los mercaderes Judíos: “Quitad esto de aquí. No hagáis de la casa de mi Padre una casa de mercado.” (Jn. 2, 16). Jesús no consintió que su casa se convirtiese en un mercado. Todo el entramado de la Iglesia Católica contradice a Dios y a la verdadera fe. Por eso en aquella visita del Papa a Valencia prevalecieron la propaganda y el mercado. Así se ha venido prostituyendo año tras año la Iglesia Católica llegando a presentarse como una pieza más del sistema.
Jesucristo dijo refiriéndose al Templo de Jerusalén: “no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida (Mc. 13, 1). Así sentenció Jesús la suerte que había de correr la institución que con el tiempo se convertiría en la más poderosa de la tierra. La Biblia predice la destrucción de todas las religiones falsas. Zacarías habla de la Jerusalén Futura: “Aquel día se asentarán los pies (de nuestro Señor) en el monte de los Olivos, que está frente de Jerusalén, al oriente, y el monte de los Olivos se hendirá por el medio de oriente a occidente haciéndose un enorme valle: la mitad del monte se retirará al norte y la otra mitad al sur… Toda esta tierra se transformará en llanura, desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén.” (Za. 14, 4- 10). Las montañas se derrumbarán, las rocas caerán y todas las murallas se vendrán abajo. La ciudad de Jerusalén se partirá en dos y el Muro de las Lamentaciones será destruido, un terremoto abrirá un gran valle en mitad de la ciudad: “Toda esa tierra se transformará en llanura, desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén.” (Za. 14, 10). La zona sur de Jerusalén será transformada, alzándose en ella un gran monte. “Y el santuario de Yahvé estará en medio.” (Ez. 48, 10). El Santuario divino será el corazón de Jerusalén ejemplo de solidez y esplendor eterno, la Nueva Jerusalén será habitada por el Padre y por el Hijo.
Ezequiel recibe la revelación de Dios por medio de un ángel; el ángel facilita las medidas para la restauración del Templo de Dios: “En visiones divinas, me llevó a la tierra de Israel, y me posó sobre un monte muy alto, en cuya cima parecía que estaba edificada una ciudad, al medio día…El exterior del templo había un muro, todo alrededor. La vara de medir que el hombre tenía en la mano era de seis codos de codo y palmo. Midió el espesor de la construcción: una vara, e su altura: una vara.” (Ez. 40, 2). El ángel lleva a Ezequiel directamente al Templo y comienza un recorrido lado del edificio, sus patios, muros y puertas. El Templo de Dios se construirá evidentemente según la visión de Ezequiel, Zacarías y del Apocalipsis de San Juan… Ezequiel se inspira en el pasado, el Templo de Dios tendrá una similitud con los anteriores templos en algunos aspectos, y en otros será totalmente diferente. La Biblia describe la realización de un templo perfecto: “La ciudad es un cuadrado: su longitud es igual a su anchura. Midió la ciudad con la caña, y tenía doce mil estadios. Su longitud, anchura y altura son iguales.” (Ap. 21, 16).
“Jerusalén será habitada como ciudad abierta, debido a la multitud de hombres y ganados que albergará en su interior. Y seré para ella –oráculo de Yahvé- muralla de fuego en torno y gloria dentro de ella.” (Za. 2, 8- 9). Ezequiel 40, 48 expresa un plan detallado de la reconstrucción del pueblo de Dios en la Tierra: “La muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce apóstoles del Cordero.” (Ap. 21, 14) “La palabra del Señor permanece eternamente”. (1P. 1, 25). Los Apóstoles y los Santos y, todos los seres humanos que han recibido la revelación de Dios, han seguido a Jesús y son, como el cimiento para el mundo nuevo: “Así pues, ya ni extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios.” (Ef. 2, 10). Sobre los elegidos se edificará y restaurará la Iglesia de Dios, como una esposa perfecta, se tratará de una alianza espiritual e inquebrantable entre Yahvé y su pueblo. Los verdaderos seguidores de Dios son por su relación con Jesús y su responsabilidad en el mundo; el pueblo elegido: “Pues está en la Escritura: He aquí que colocó en Sión una piedra elegida, angular, preciosa y el que crea en ella no será confundido.” (1P. 2, 6). Ezequiel 40, 45 y 48, habla de la Jerusalén mesiánica, el profeta describe con todo detalle la Sagrada Morada y, especifica sobre las partes del territorio reservadas a Dios y a Jesucristo. El arquitecto divino de la nueva Jerusalén asienta: “La equidad como medida y la justicia como nivel.” ( Is. 28, 17). El profeta Isaías anunció la reconstrucción de Jerusalén: “No se oírá más hablar de violencia en tu tierra, ni despojo o quebranto en tus fronteras, antes llamarás a tus murallas ´Salvación´ y a tus puertas ´Alabanza´”. (Is. 60, 18). El Apocalipsis describe una era Eterna de felicidad plena bajo la bendición de Dios. “Y aquel día no habrá más comerciantes en el templo de Yahvé Sebaot.” (Za. 14, 21). Y todos los seres humanos vivirán en seguridad. “El producto de la justicia será la paz, el fruto de la equidad, una seguridad perpetua. Y habitará mi pueblo en albergue de paz, en moradas seguras.” (Is, 32, 16- 18).
San Juan habla de la Jerusalén Celeste, con su Dios; con júbilo y gozo:“Me trasladó en espíritu a un monte grande y alto y me mostró la ciudad santa de Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios.” (Ap. 21, 10). La Nueva Jerusalén edificada de oro y piedras preciosas: “El material de esta muralla es de jaspe y la ciudad es de oro puro semejante al vidrio puro. Los pilares de la muralla de la ciudad están adornados de toda clase de piedras preciosas: el primer pilar es de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de calcedonia, el cuarto de esmeralda…” (Ap. 21, 18…). El santuario de Dios en la Jerusalén terrestre, esta en contraste total con la Iglesia Católica. El problema se encuentra en la procedencia de los bienes materiales que posee Babilonia, no son del agrado de Dios. La Iglesia Católica ha asesinado, ha robado, ha cometido fraude a lo largo de los siglos por avaricia, con el fin de enriquecerse y dominar el mundo.
La Verdadera Iglesia de Dios, esta unida a Cristo desposada con Él tal como dijo Pablo: “Celoso estoy de vosotros con celos de Dios, pues os tengo desposados con un solo esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo.” (2Co. 11, 2). Los verdaderos seguidores de Jesús son justos y rectos, por lo tanto para descubrir el misterio de la Prostituta del Ap., expresado en un lenguaje simbólico, ha sido fácil, sólo se ha necesitado poner atención: “Inteligencia, tener sabiduría.” (Ap. 17, 9). La “mujer prostituta” (Ap. 17, 3- 4), es la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Está no es la iglesia perseguida, sino la que ha perseguido, una Iglesia miserable llena de inmoralidad y maldad. Dicen que el Concilio Vaticano II enseña que cada hombre tiene un verdadero derecho a que no se le impida la difusión de errores. El panorama de demasiados niños que por diferentes causas han estado bajo la tutela de la Iglesia Católica, ha sido indigno y miserable, han soportado abusos de todo tipo por aquellos que decían que estaban para cuidarlos. Clérigos Católicos ejecutando abusos sexuales y violencia contra niños. Han sido señalados, Jesuitas, franciscanos, salesianos, benedictinos… han estado afectados: seminarios, escuelas, monasterios, catedrales… las denuncias reaparecen en todo mundo, EEUU, España, Gran Bretaña, Polonia, Puerto Rico, Costa Rica, Alemania, Australia, Holanda… es muy grave que la alta jerarquía de la Iglesia Católica en Alemania haya dicho “Que podría haber un vínculo entre los abusos a menores y el celibato”, incluso han llegado a culpar de los recientes escándalos a la prohibición del matrimonio en el sacerdocio.
La Iglesia Verdadera de Jesucristo es descrita como la esposa de Jesucristo: “Se ha engalanado y se le ha concedido vestirse de lino deslumbrante de blancura- el lino son las buenas acciones de los santos-.” (Ap. 19, 8- 10). El blanco simboliza la pureza, la alegría y el poder. La “Mujer” (Ap. 12, 1- 4), es la Virgen María y la “Mujer” (Ap. 12, 6), es la Verdadera Iglesia de Jesucristo. La Iglesia de Jesús no tiene nada malo que ocultar, sus seguidores son fieles a los Mandamientos y no dudan de la fidelidad de Dios. El Apocalipsis de Daniel, el testimonio de los Apóstoles y la revelación del Apocalipsis levanta y afianza la moral de los Verdaderos cristianos. El Ap. es la gran epopeya de la esperanza, el canto del triunfo de la gente buena. La Iglesia de Jesús esta representada en “la Mujer victoriosa del dragón”, la Iglesia Verdadera es una comunidad de esperanza, caridad, servicio y testimonio: “El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía”. (Ap. 19, 10). Los Verdaderos seguidores de Jesucristo vive en el desierto del mundo, su forma de vida es diferente al resto de seres humanos. Cuando el Señor Jesucristo habla de la Iglesia perseguida se refiere a sus fieles seguidores, que son una minoría de seres humanos repartidos por el mundo. La verdadera Iglesia del Señor, es Pura y Santa: los seguidores de Dios cuando estén todos juntos formarán una comunidad de amor, tal como dijo Pablo. Después de la llegada de Jesucristo a la Tierra, el Señor: “Enviará a sus ángeles con sonora trompeta, y reunirán de los cuatro vientos a sus elegidos, desde un extremo de los cielos hasta el otro.” (Mt. 24, 31). “Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que lo aman.” (1 Co. 2, 9).
El castigo anunciado es inminente, se producirá después de que los verdaderos seguidores de Jesucristo estén apartados de los pecadores. El que apoye y siga con la Iglesia Católica estará tan lejos de Jesús como los obispos de los pobres. “Solo los peces muertos siguen la corriente”. Ahora al final de la prueba, la luz de la Verdad brillará sobre todas aquellas personas que estén abiertas para recibirla; los verdaderos seguidores de Dios. Todos los hijos del Señor que queden en la Iglesia Católica y en todas las iglesias cristianas corruptas, oirán el llamamiento de Jesucristo: “Salid de ella, pueblo mío, no sea que os hagáis cómplices de sus pecados y os alcancen sus plagas. Porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus iniquidades… Por eso en un solo día llegarán sus plagas: peste, llanto y hambre, y será consumida por el fuego. Porque poderoso es el Señor Dios que la ha condenado.” (Ap. 18, 4- 8). El Señor Jesucristo invita a sus seguidores a ponerse a cubierto mientras lleve a cabo el juicio contra la gente mala: “Vete, pueblo mío, entra en tus cámaras y cierra tu puerta tras de ti, escóndete un instante hasta que pase la ira.” (Is. 26, 20).
¿Qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión puede haber entre el amor y el odio? Dios no aprueba nada que sea imperfecto, por tanto “salid de entre ellos y apartaos dice el Señor.” (2 Co. 6, 17), “No sea que os encontréis luchando contra Dios”. (Hch. 5, 39). No toquéis cosa impura, y yo os acogeré. Yo seré para vosotros un padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.” (2 Co. 5, 18). Los verdaderos seguidores de Dios son llamados a separarse de la comunión de las iglesias que han dicho ser cristianas y no lo han sido. En la Jerusalén Celestial: “Nada profano entrará en ella, ni los que cometen abominación y mentira, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero.” (Ap. 21, 27). Los sacerdotes impíos que son casi todos, han manipulado a los pocos pero verdaderos apóstoles de Jesucristo que hay en la Iglesia Católica. Ha sido triste comprobar como hombres y mujeres de verdadera fe, se han dejado someter y amedrentar callando y obedeciendo al diablo. En vez de salir en defensa de Jesús y protestar enérgicamente contra los impostores, han ensalzado a toda esa gentuza que va contra Dios y contra su Hijo Jesucristo: sacerdotes, cardenales, obispos, cabildos… Los dirigentes de la Iglesia Católica han ejercido un poder social muy grande, han manipulado a sacerdotes y a fieles y se han elevado como dioses.
¡Ahora es Jesús quien conduce a su pueblo! “El Mensaje de Dios”, anuncia la Buena Nueva, a Jesús al frente de los acontecimientos. Jesús ya está en contacto con su pueblo, nadie podrá cambiar el rumbo del plan de Dios. La ira de Dios caerá sobre los desobedientes, el Señor es incompatible con los planes humanos, a los que han actuado sin contar con Dios hay que darles respuesta y proclamar con coraje la verdad para ensalzarla. La victoria será para aquellos que la han defendido: “No me senté en peña de gente alegre y me holgué: por obra tuya, solitario me senté”. (Jr. 15, 17). Los obradores de iniquidad van a ser derrotados y condenados. El Señor anuncia de una forma inminente su presencia para siempre en medio de nosotros. El día 24 de Diciembre de 2012, el cielo descenderá a la Tierra, transformada en morada de Dios: “Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo. Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: ´Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él, Dios-con-ellos, será su Dios…La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero. Las naciones caminarán a su luz, y los reyes de la tierra irán a llevarle su esplendor…” (Ap. 21, 1- 24). La luz y la gloria de Dios, iluminará la Nueva Tierra y todos los seres humanos contemplarán el rostro del Señor. La llegada de Jesús podrá ser observada desde cualquier lugar del mundo: “Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria.” (Mt. 30, 31).
Es impresionante la forma en la que se están desarrollando los acontecimientos finales, el espacio de tiempo destinado a probar a los seres humanos ha concluido y todo está claudicando. Estos son los tres últimos años de un ciclo que culminará con la Victoria de Jesucristo. Los sucesos anunciados en la Biblia sobre el fin del mundo se van a desarrollar ahora. Edras y Nehemías, describen la reconstrucción del templo de Jerusalén el cual Daniel había profetizado: “Setenta semanas han sido fijadas a tu pueblo y a tu ciudad santa… entérate y comprende: desde que se dio la orden de reconstruir Jerusalén, hasta la llegada de un príncipe ungido,… Pasadas las sesenta y dos semanas matarán al ungido sin culpa.” (Dn. 9, 24). En esta profecía vemos a Daniel profetizar el martirio y la muerte del Hijo de Dios, pero esta profecía tiene doble cumplimiento. Daniel, a la misma vez lo que intentaba transmitir era la fecha del fin del mundo, a la cual Él constantemente hacía referencia. La muerte de Jesucristo fue en la última semana de las setenta semanas, pero las setentas semanas anunciadas por Daniel no se acaban con la muerte de Jesús, se extienden más allá. Esta profecía no se allá cumplida del todo y hay que esperar. Todo ha de cumplirse en el tiempo profetizado: Recordemos al Ángel cuando dice: “Y tú, Daniel, guarda estas palabras y sella el libro hasta el tiempo final.” (Dn. 17, 4).
Las setenta semanas fueron por consiguiente el número de años necesarios para la restauración del Templo de Jerusalén y el sacerdocio santo. La preparación para la reconstrucción del Templo comienza según el primer capítulo de Esdras, con el primer edicto, promulgado por Ciro a. C.: “En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de de la palabra de Yahvé, por boca de Jeremías, movió Yahvé el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: “Así habla Ciro, rey de Persia: Yahvé, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique un templo en Jerusalén, en Judá. Quién entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él y suba!”. (2 Cro. 36, 22, 23). El segundo edicto para la reconstrucción del templo hace referencia el capítulo sexto de Esdras y es promulgado por Darío de Persia a. C. El tercero es el dictado por Artajerjes el séptimo año de su reinado; quedando reflejado en el capítulo séptimo de Esdras. Y Finalmente, el cuarto es el de Artajerjes a. C. tal como recoge el segundo capítulo de Nehemías. Y el Templo de Jerusalén quedó terminado en Nehemías cuando fue “reconstruida la muralla, y una vez que hube fijado las hojas de la puertas, se colocaron guardias en las puertas.” (Ne. 7, 1).
La última de las setenta semanas de Daniel también desvela el fin de los tiempos y, anuncia la muerte de un dirigente importante del cristianismo en Jerusalén durante la Tercera Guerra Mundial: “Matarán al ungido sin culpa y un príncipe que vendrá con su ejército destruirá la ciudad y el santuario. Su fin será un cataclismo y hasta el final de la guerra durarán los desastres anunciados.” (Dn. 9, 26). La Ciudad Santa será sitiada y ocupada por un ejército pagano y en ella este ejército levantará su altar. “Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación”. (Lc. 21, 20- 23). Este acontecimiento señalará el final de este mundo y el principio de una nueva era. El ejército pagano: “Durante una semana; y en media semana suprimirá el sacrificio y la ofrenda y pondrá sobre el ala del templo el ídolo abominable…” (Dn. 9, 27). El santo sacrificio de la misa, que es la parte esencial del culto a Dios, será abolido del todo y hará cesar su celebración pública. Hasta que el Señor Jesucristo diga basta y acabe también con ellos. Se ha descrito la situación que acompañará a la parusía final. “Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.” (Mt. 24, 34).
Daniel profetiza el fin del mundo y, por ese motivo, Jesucristo hace referencia a la profecía de Daniel para describir el tiempo anunciado. Los Apóstoles en el monte de los olivos preguntaban a Jesús: “Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será el signo de tu venida y del fin del mundo.” (Mt. 24, 3), la explicación de Jesús a sus Apóstoles se encontraba en Daniel: “Cuando veáis, pues la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea que comprenda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes;…” (Mt. 24, 15). Hay que comprender que todas las partes de la Biblia están entrelazadas y relacionadas entre sí. Por ello Jesús remitió a sus Apóstoles al capítulo octavo del las profecías de Daniel, haciéndoles comprender que ése sería el tiempo anunciado. Jesús en el evangelio de (Mt. 24, 3), habla con claridad y expresa lo que Daniel intentaba transmitir: “Mientras yo, Daniel, contemplaba la visión e intentaba comprenderla, vi de pronto delante de mí a alguien con aspecto humano… Él se acercó a donde yo estaba y, cuando llegó, caí de bruces asustado. Me dijo: ´Hombre, debes comprender que la visión se refiere al tiempo final`. Mientras me hablaba, yo estaba aletargado, rostro en tierra. El me tocó y me hizo incorporarme. Después me dijo: ´Mira, voy a manifestarte lo que ocurrirá al final de la cólera, porque el fin está fijado.`” (Dn. 8, 15- 19).
La visión de Daniel también nos lleva a la vida del profeta, destaca las épocas más importantes de la política de su tiempo y el curso de la historia hasta nuestros días. Daniel 2, 31 describe la visión del rey Nabucodonosor para mostrar la sucesión de imperios desde aquellos días hasta la Segunda Venida de Cristo. Daniel para describir la fecha del fin del mundo utiliza el periodo de la reconstrucción del Templo de Jerusalén bajo el régimen persa; cuando la Ciudad Santa y su Templo fueron sitiados y ocupados por ejércitos paganos de Roma. Y, además Daniel describe el fin del mundo, es decir el fin de la era presente y la llegada del reino de Dios a la Tierra, cuya señal anticipa de nuevo, la ruina de Jerusalén. (Lucas 21, 20- 24), (Mt. 24, 15) y (Dn. 8, 13), son profecías relacionadas todas con el fin del mundo, hay profecías que tienen doble cumplimiento. A Daniel llega la revelación en un dialogo misterioso de dos ángeles: “Oí entonces a un santo que hablaba, y a otro santo que le preguntaba: ´¿Cuánto tiempo durará la visión: el sacrificio perpetuo, la iniquidad desoladora, el santuario y el ejército pisoteados?` el otro respondió: ´Dos mil trescientas tardes y mañanas; después el santuario será rehabilitado.” (Dn. 8, 13- 14).
Este período de tiempo profetizado ha de cumplirse, los dos sacrificios cotidianos suspendidos se llevarán a cabo con la ocupación de Jerusalén durante la Tercera Guerra Mundial. “Las dos mil trescientas tardes y mañanas”, son en realidad mil ciento cincuenta días, esta última cifra no varía mucho de los “mil doscientos noventa días” (Dn. 12, 11). Simplemente porque ambas citas hacen referencia a las: “setenta semanas han sido fijadas a tu pueblo y a tu ciudad santa para poner fin al delito…“ (Dn. 9, 10), este periodo de tiempo anunciado por Daniel llega a nuestros días, con la última de las semanas, Daniel anuncia el fin del mundo: “Desde el momento en que se suprima el sacrificio permanente y se instale el ídolo maldito pasarán mil doscientos noventa días. “Dichoso el que sepa esperar y alcance los mil trescientos treinta y cinco días.” (Dn. 12, 11- 12). Habrá un intervalo de cuarenta y cinco días entre la muerte del anticristo (la gente mala) y la Última Venida de Jesús a la Tierra. Este silencio de cuarenta y cinco días después de la muerte del Anticristo, se debe a que Dios difiere durante este corto periodo de tiempo, que Jesús se haga presente, en cuerpo y espíritu para probar por última vez la paciencia de sus fieles seguidores. Un silencio solemne precederá y anunciará la Venida de Jesucristo. Feliz el hombre que tenga fe y aguarde el tiempo anunciado; después del cual Jesús nuestro Señor y salvador vendrá a la Tierra lleno de gloria.
Malvenda, dominico español, llevó a cabo una nueva versión del Antiguo Testamento, en latín, con comentarios: “El día del Juicio Final ha sido desconocido siempre a los hombres, y le ignorarán hasta el último término de los siglos; pero entonces, cuando esté próximo el fin del mundo, y el Anticristo ejerza su imperio tiránico, no puede dudarse de que los hombres piadosos e instruidos en las Escrituras, reconociendo entonces al Anticristo, comprendan al mismo tiempo; que el mundo está para acabar, y próximo el último juicio; pues según el dictamen de todas los ortodoxos, es cierto que el Anticristo no ha de venir sino hacia el fin del mundo.” El Anticristo ha existido siempre lo que ha pasado ha sido que ahora se ha desvelado su actividad y su identidad.
La Iglesia Católica es la gran enemiga de Jesucristo, hay políticos, psiquiatras, empresarios y gente de mucho poder que son Católicos, pero estos jamás han pertenecido a Dios. Cristina López Schlichting ha declarado que quien quiera acabar con la Iglesia Católica, primero tendrá que acabar con ella ¡Cristina tendrá que enfrentarse a Jesucristo! Los aliados a la mentira son personajes de gran carisma, han gozado de la aceptación, el beneplácito y la ciega obediencia de gran parte del planeta. Los de la COPE y todos los cristianos falsos han hecho grandes signos y prodigios y han sido capaces de engañar: “Alos mismos elegidos”. (Mt. 24, 25). San Mateo advertía: “Mirad que os lo he dicho.” (Mt. 24, 25). Hay miles de oyentes que siguen la COPE y bendicen a sus locutores. San Juan profetizaba sobre este tiempo: “le fue dada una boca que profería grandezas y blasfemias… Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos.” (Ap. 13, 5, 7).
¿Qué diferencia hay entre los cristianos falsos y los que dicen no creer en Dios? Al menos estos últimos han sido sinceros. En la Iglesia Católica hay muchísimos profetas y cristianos falsos, ellos son los que han abolido la Ley de Dios; sólo han dicho falsedades y blasfemias; ellos son el Anticristo, y los que han prohibido el verdadero culto a Dios, dentro de su propia Iglesia. ¿Quién ha defendido la verdad? ¿Quién se ha atrevido a salir en defensa de Jesucristo y proclamar su doctrina con valentía?, en medio de esta profunda persecución no se ha dado verdadero culto a Dios en público, sino en el más profundo de los secretos como antiguamente en medio de las persecuciones que la iglesia tuvo que sufrir de los emperadores romanos. ¿Dónde están los verdaderos seguidores de Jesucristo? Los verdaderos seguidores de Dios han sido derrotados y sometidos por los anticristos; la profecía sellada se ha cumplido tal como anunciaba el arcángel San Miguel a Daniel. La profecía sellada describe que cuando se hubiera acabado con la verdad, después de ser sometidos y dispersados los verdaderos seguidores de Dios, “cuando se consuma la derrota del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.” (Dn. 12, 7).
Ha llegado el momento final y por consiguiente estamos viviendo el tiempo de la profecía sellada: “Y tú Daniel, guarda estas profecías y sella el libro hasta el momento final.” (Dn. 12, 4). Pero Daniel insistía y preguntaba al ángel: “¿Para cuándo está fijado el fin de estos prodigios?…: `Al cabo de tres años y medio, cuando se consuma la derrota del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.`” (Dn. 12, 6- 7). Daniel no entendía nada y seguía preguntando: “Señor mío, ¿Cuál será el desenlace de todo esto? Él me respondió: `Vete, Daniel, porque estas palabras están guardadas y selladas hasta el momento final.” (Dn. 12, 8- 9). Los tres años y medio de los que Daniel ha hablado aquí más los “tres años y medio (Dn. 7, 25) y los “42 meses” (Ap.13, 5), son Biblias paralelas y de un tiempo simbólico, las dos últimas citas ya han sido reveladas en “Acontecimientos finales a creyentes y no creyentes”. Y ya sabemos que estas tres citas bíblicas hacen referencia al sufrimiento de los verdaderos seguidores de Jesucristo en la Tierra, en el pasado y en el momento actual. Pero el tiempo simbólico de los tres años y medio es expresamente para describir la parusía final: hermano contra hermano, hijos contra padres y padres contra hijos. Hace unos años que la situación se ha venido recrudeciendo debido a que estamos viviendo el momento en que Satanás ocupa el punto más alto al que puede llegar sobre el horizonte. Los aliados de Satanás se han multiplicado, y han llegado a controlar el mundo, están ahí y han decretado pena de muerte contra los verdaderos seguidores de Dios, contra la gente buena. Han pasado los años y al final el Señor cansado de hablar sin ser escuchado, ha guardado silencio, no ha suscitado profetas: “Entonces vagarán de mar a mar, y andarán errantes de norte a levante en busca de la palabra de Yahvé, pero no la encontrarán.” (Am. 8, 12). La religión de Jesucristo ha sido convertida en una farsa, una infamia contra Dios.
El Señor Jesús afirma la ruina de este mundo, Dios empleará sus poderosas fuerzas espirituales bajo el mando de Jesucristo para destruir a los que han estado arruinando la Tierra con sus falsas religiones, sus políticas corruptas, sus ejércitos devastadores. Estos sucesos acabarán con la vida de millones de seres humanos, las consecuencias serán similares al Diluvio Universal, de tal forma que se eliminará la maldad y comenzará una forma de vida nueva. “Sólo un resto será salvo.” (Rm. 9, 27- 29). La gente mala desaparecerá y se dará paso a la gente buena. A partir de ese momento reinará la paz en el mundo. Los hombres: “Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.” (Is. 2, 4).
Daniel seguía profetizando el fin del mundo: “En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que se ocupa de tu pueblo.” (Dn. 12, 1). San Miguel aparece en el Antiguo Testamento como el ángel que derrotó a Satanás y a su sequito cuando estos fueron arrojados a la Tierra. “Entonces se entablo una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles se combatieron contra el Dragón.” (Ap. 12, 7). En este tiempo Dios envía de nuevo al arcángel san Miguel a proteger expresamente a los suyos. El arcángel san Miguel aparece en la Biblia como el guardián del pueblo de Dios. Por ello es enviado a Daniel: “El día veinticuatro del primer mes, estando yo a orillas del río Tigris, levanté la mirada y vi a un hombre vestido de lino con un cinturón de oro puro; su cuerpo brillaba como un relámpago; sus ojos eran antorchas de fuego; sus brazos y piernas, bronce bruñido; y el sonido de su voz, como clamor de multitud… Oí el sonido de su voz y, al oírlo, caí de bruces al suelo sin sentido… luego me dijo: “Daniel, hombre apreciado, presta atención a las palabras que voy a decirte e incorpórate, porque ahora me han enviado a ti.´ Cuando dijo estas palabras me incorporé temblando. Y él añadió: ´No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te esforzaste por comprender y te humillaste ante tu Dios, tus palabras fueron escuchadas y precisamente por ellas he venido yo. El príncipe del reino de Pesia me ha opuesto resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los Primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda.” (Dn. 10, 4, 11).
¡Impresionante la presencia del Arcángel San Miguel! Satanás tiembla sólo con oír su nombre: “¡Yahvé te reprima, Satán, reprímate Yahvé, el que ha elegido a Jerusalén! ¿No es éste un tizón sacado del fuego?” (Za. 3, 2). San Miguel es “¿Quién como Dios?”, el más poderoso de los ángeles, es decir San Miguel está equipado y preparado para implantar la Justicia en la Tierra. La misión del Ángel es tan grande, tan amable y justa que agrada a Dios. San Miguel es el remedio contra los espíritus del mal. San Miguel ocupa el lugar más alto, es el Príncipe de la Milicia de Dios a quien los demás ángeles obedecen. Bajo sus órdenes, todos los ángeles trabajan por la protección de los hombres. El arcángel ya manifestó su fortaleza y poder cuando tuvo la gran batalla en el cielo: el ángel guerrero derrota a Satanás, y a sus ángeles aliados precipitándolos del cielo a la tierra. San Miguel es reconocido especialmente protector de los poderes diabólicos. De la lucha contra los demonios San Pablo hablaba: “Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los principados de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en el aire.” (Ef. 6, 10- 12). Además San Miguel es conocido como el ángel de la plegaria de la adoración… Su misión en el Antiguo Testamento es defender a los seguidores de Dios y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento; su presencia suele ser representada con una balanza, por ser el defensor de la justicia. San Miguel es modelo de unión con Dios, de inocencia, de pureza y de humildad, el arcángel San Miguel manifiesta que Dios lo es todo y muestra fidelidad perpetua al Señor.
La vida no es sólo lo que ven nuestros ojos, hay una dimensión trascendente, oculta e invisible detrás de cada suceso liberador o sanador, hay siempre presencia del cielo. La invocación obliga a la respuesta, no es posible creer en algo que no aporta beneficios, y basta hacer la llamada a Dios, a Jesús, a la Virgen María, a los ángeles y a los Santos para que seamos atendidos de inmediato. Los arcángeles tienen asignadas misiones interminables, a través de Dios, antes de la creación del mundo y hasta el día del juicio final. Los arcángeles son quienes han guiado a los Patriarcas y a los Profetas de todos los tiempos. San Miguel, San Rafael y San Gabriel son tres Arcángeles citados por su nombre propio en la Sagrada Escritura. Los siete arcángeles son representaciones históricas del poder de Dios. San Miguel es al igual que San Gabriel, San Rafael San Uriel y otros tres Arcángeles más de los que no se conoce su nombre… son la gran defensa del Señor. Los arcángeles dirigen el ejército de Dios, no sólo luchan contra Satanás y los ángeles caídos, también luchan contra la gente mala cuando defienden a los verdaderos seguidores de Jesucristo.
Los arcángeles han sido dotados de los poderes de Dios: San Gabriel es el héroe de Dios, aparece en el libro de Daniel y es la fuerza del Señor, es el Ángel mensajero de la humanidad y está representado con el lirio o con una trompeta, la misma trompeta que anunciará la segunda venida de Jesús a la Tierra. “Gabriel, explícale a éste la visión…” (Dn. 8, 16). San Gabriel vuelve de nuevo a Daniel: “a la hora de la de la ofrenda de la tarde. Y al llegar dijo vengo a infundirte comprensión.” (Dn. 21, 22). San Gabriel aparece de nuevo en el Evangelio de San Lucas: “Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la Virgen era María…” (Lc. 1, 26). El Arcángel San Rafael, es la Medicina de Dios, tiene el poder de sanación, lo más incomprensible es que se le represente con una serpiente: “su caminar hipnotiza, su ataque aterra y su veneno mata”. San Rafael puede sanar de cualquier dolencia a los seres humanos. Él tiene el libro médico que contiene la cura de todas las enfermedades. San Rafael fue enviado por Dios para curarle la ceguera a Tobías y acompañar al hijo de éste en un largo y peligroso viaje y conseguirle una buena esposa. San Rafael instruye al hijo de Tobías, para que al tomar a la joven por esposa fuera liberada del demonio: “Cuando entres en la cámara nupcial… Y cuando vayas a unirte a ella, levantaos primero los dos y haced oración…“ (Tb. 6, 17…)
Y el Arcángel Uriel es el Portador de la Llama Divina, es la Luz y el fuego de Dios. Uriel está en las puertas del Paraíso con su Espada de Fuego. Protege según la tradición, del trueno y del terror, de los temblores de tierra, de los cataclismos… Se dice que fue enviado a Noé para advertirle del Diluvio Universal. Uriel y Miguel tienen las llaves del Infierno y de los Abismos, y abrirán las puertas el Día del Juicio Final. Los primeros cristianos hablaban con aprecio del Libro de Henoc, así lo atestigua (Judas. 14-16), sin embargo el Arcángel Uriel no es mencionado en las Sagradas Escrituras. En el Libro de Enoc Uriel es como: “Uno de los santos ángeles que es el mundo… el líder de todos ellos.” Y más adelante: “Uriel me mostró, a quien el Señor de gloria ha fijado para siempre sobre todas luminarias del cielo… el sol, la luna y las estrellas.” Dicen que en los Apócrifos judíos, los ángeles son frecuentemente simbolizados por las estrellas. En la tradición religiosa, Uriel también es conocido como el “espíritu que estaba en la puerta del Edén perdido con la espada de fuego.”
Se acerca la hora de la última y definitiva etapa de Jesucristo en la Tierra, a finales de 2012, el día 24 de Diciembre Jesús llegará a la Tierra en plenitud y para siempre. ¡Esta vez Jesucristo vendrá a la Tierra lleno de gloria! Para que esto ocurra debemos elevarnos a Dios para así de esta manera atraer a Jesús a la Tierra. Él, los santos y los ángeles nos ayudarán a conseguirlo. Jesús logrará una forma de vida nueva basada en el amor, en el servicio al prójimo y al planeta: Dios convertirá la tierra en un paraíso bajo un dominio celestial perfecto. “¡Mira! que hago nuevas todas las cosas.” Las promesas de Dios son: “ciertas y verdaderas.” (Ap. 21, 5). Dios ha hecho entrega a Jesucristo de los destinos del mundo, Él pondrá orden en la Tierra, como lo puso, en su tiempo con los mercaderes del templo. ¿Quién podrá oponerse a Jesús? Los seres humanos son ante Jesús “Como un grano en balanza, como una gota de roció matutino.” Estamos a la espera del cumplimiento de la Palabra de Dios, nos encontraremos con un Nuevo Reino en el que reinará por fin la paz universal entre los hombres.
“El Mensaje de Dios” tiene que servir para despertar y analizar el comportamiento de uno mismo y el comportamiento que tenemos con los demás, con la naturaleza y con el planeta Tierra. Es muy duro pues anunciar sufrimientos, pero a la vez es alentador, porque lo que se anuncia es la renovación de la humanidad. A partir de este momento todos los sistemas serán destruidos: el financiero, el educativo, el sanitario, el judicial… Todo lo humano se derrumbará para dar paso a Dios, a un nuevo Reino Eterno y Perfecto. Pronto se verá de nuevo manifestado el poder infinito de Dios, todo quedará paralizado por Jesucristo: desaparecerán las cárceles, los ejércitos, el terrorismo… La gente cree que el fin del mundo tendrá lugar el día 21 de diciembre de 2012, han entendido que una terrible devastación sobrevendrá de momento a la humanidad, pero no será así. Jesucristo actuará en contra de toda forma de gobernación humana y a finales de diciembre de 2012, fecha límite, Jesús habrá puesto fin a toda iniquidad y sufrimiento. Para entonces la gente buena se hará dueña de la Tierra y el amor reinará en el mundo. Jesús perdonará sólo a unos pocos, a los que demuestren su inocencia: “Hombres de toda raza, pueblo y nación.” Dios no tiene favoritos se complace en todos los que le aman y son justos. Los que han guardado la palabra de Dios, sobrevivirán al desastre final. El Señor actuará guardando a sus siervos: “Mirad, los que despreciáis, asombraos y desapareced, porque en vuestros días yo voy a realizar una obra, que no creeréis aunque os la cuenten.” (Hch. 13, 41).
¿Cual es o será el nombre del anticristo?, porque hablan del año 2012 y el 24 de diciembre si Jesus dijo que ni los ángeles saben el día ni la hora, esas fechas son tomadas de las profecias de los mayas y de los gnosticos, pero no creo que sea así que se pueda decir cuando llegará el fin del mundo, estoy de acuerdo con muchas cosas pero no con lo de la fecha, creo que faltan muchas cosas cosas que deben pasar y recien estamos viviendo lo que es el capitulo 12 del apocalipsis
yo creo que se avecina un gran cambio y nadie esta exenro de el sea para bien o para mal,no se si la fecha de lo que valla a ocurrir es exacta pero no falta mucho para el cambio,pero si concuerdo en que dios tiene que ajusticiarnos de alguna manera,tanta maldad tiene que terminar. Creo que ya vimos demasiado como para darnos cuenta de que la maldad existe.