:: Oraciones

La llamada de Dios es la entrega al estudio de la Biblia, la oración y la misión de dar a conocer a Dios. Jesús mismo designa a sus Apóstoles que le dieran a conocer en el mundo. Disciplina y obediencia son valores necesarios para llegar a Dios. Vosotros, los seguidores de Nuestro Señor Jesucristo, sabed que el Señor requiere de los suyos la oración diaria, en todo momento y en todo lugar. Sin oraciones no hay fe y sin fe no hay acercamiento a Dios ni ayuda. Jesucristo fue claro al respecto: “Y todo cuanto pidáis con fe en la oración, lo recibiréis.” (Mt. 21, 22). Él Señor Jesucristo y la Virgen María necesitan oraciones con urgencia y, los seguidores de Dios, ayuda inminente. Rezad pues con fe para no desfallecer. “Tómate tiempo para rezar, es el mayor poder de la Tierra”, testimonio de Teresa de Calcuta.

“La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de lo que no se ve. Por ella fueron alabados nuestros mayores. Por la fe, sabemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, lo visible, de lo invisible. Por la fe, ofreció Abel a Dios un sacrificio mejor que el de Caín, por ella fue declarado justo, con la aprobación que dio Dios a sus ofrendas y por ella, aunque muerto, sigue hablando. Por la fe, Henoc, fue trasladado, sin ver la muerte y no se halló, porque lo trasladó Dios… por la fe, Noé, advertido sobre lo que aún no se veía, con religioso temor construyó un arca para salvar a su familia; por la fe, Abraham, al ser llamado por Dios, obedeció y salió para el lugar que había de recibir en herencia, y salió sin saber a dónde iba…”     (Hb. 11, 1…)

Los seguidores de Dios tienen un arma muy poderosa que no deben olvidar ni deben descuidar: la oración. Cuando el hombre llega a Jesús mediante la fe, es feliz, pierde el miedo se llena de confianza y seguridad aún en medio de las pruebas más duras que sufren las personas que le siguen: “Te alabamos Señor, te bendecimos, te damos gracias por tu presencia en la Tierra y ofrecemos nuestra vida por tu causa.”

En Polonia Jesús se le apareció a Sor Faustina entre 1931 a 1938 y le encomendó que recordará a los seres humanos que Dios espera de los hombres la fe, se volvieran hacia Él y practicaran la misericordia:

“Mi Misericordia es más grande que todas las miserias de tu alma y las del mundo entero. Por tu alma bajé del cielo a la tierra, me dejé clavar en la cruz, y permití que mi Corazón fuera abierto por una lanza, para así poder abrir la fuente de mi Misericordia.” (V, 80).

“No quiero castigar la humanida doliente , sino que deseo sanarla abrazándola a mi Corazón misericordioso, por eso, antes del Día de la Justicia, envío el Tiempo de la Misericordia.”  (V, 155).

“Yo soy el Amor y la Misericordia.” (III, 20).

“Cuando te acerques a la confesión, a esa fuente de mi misericordia, sumérgete toda en mi Misericordia con gran confianza, para que Yo pueda derramar sobre tu alma la generosidad de mi Gracia. Si tu confianza es grande mi, mi generosidad no tendrá límites.” (VI, 6).

“Cuanto más confía el alma, más alcanza.” (V, 148).

“El alma más feliz es la que confía en mi Misericordia, porque Yo mismo la cuido.” (IV, 29).

“Pero, ¡ay de los pecadores que no aprovechen este Tiempo de la Misericordia.”  (III, 44).

“Quienes deciden no pasar por la puerta de mi Misericordia, tendrán que pasar por la puerta de mi justicia.” (III, 39).

Ahora las personas que no se han arrepentido se enfrentarán a la justicia divina. Jesucristo  les anticipa: “Mirad que yo planeo… una desgracia de la que no podréis apartar vuestro cuello. ¡No caminaréis con arrogancia, porque serán tiempos funestos!” (Mi. 2, 3).

Jesús dijo a Sor Faustina:

“Pinta un cuadro según me estás viendo, con la invocación: ‘JESÚS CONFÍO EN TI.’  Quiero que se venere en el mundo entero.”        (I, 18).

“Deseo que este Cuadro sea venerado en público (I, 172) para que las almas tengan fácil acceso a él.” (II, 40).

“Los dos rayos que salen de mi Corazón significan la Sangre y el Agua que brotaron el día de mi Sacrificio en la cruz. El pálido significa el Agua, que purifica las almas. El rojo, La Sangre que les da la vida. Bienaventurado el que viva bajo su sombra, porque nunca le alcanzará la Justicia Divina.”  (I, 130).

“Prometo que el alma que venere ese Cuadro, no se perderá. Prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre sus enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte Yo mismo la defenderé como a mi Gloria.”  (I, 18).

Jesucristo enseñó a sor Faustina la nueva forma de devoción y culto: El Santo Rosario de la Misericordia. Jesucristo ha prometido: “por medio de este Rosario obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con mi Voluntad” (VI, 93). “Quien lo rece, alcanzará gran Misericordia en la hora de su muerte” (II, 129). “Cuando los pecadores empedernidos recen este Rosario, llenaré sus almas de paz, y será feliz la hora de su muerte” (V, 124).

“Cuando se rece este Rosario al lado del moribundo, me pondré entre el Padre y el alma agonizante, no como justo juez, sino como Redentor Misericordioso.” (V, 129).

 

      EL ROSARIO A JESUCRISTO EL REDENTOR:

Se comienza rezando un padrenuestro, un Ave María y un Credo y, con un rosario en la mano, hay que  rezar cinco decenas. Cada decena se comienza diciendo:

  “Padre Eterno, yo te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación por nuestros pecados y los del mundo entero.”

 Se sigue orando dirigiéndose al Padre repitiendo 10 veces en cada decena: “Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.”

Al final, se repite tres veces: “Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero.” (I, 197)

Y por último hay que rezar la Salve: “Salve Reina y Madre de Misericordia ¡vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre!”

A la hora de la muerte de Jesús, hay que orar cada día a las 3 de la tarde:

“Expiraste, Jesús, pero tu   muerte huzo brotar un manatial de vida para las almas, y el océano de tu Misericordia inundó al mundo entero. ¡Oh!, Fuente de Vida, insondable Misericordia Divina, inunda al mundo entero derramando sobre nosostros hasta la última gota de tu sangre.” (IV, 59).


La Hora de la Misericordia:    

     “A las 3 de la tarde implora mi misericordia, especialmente para los pecadores y, aunque sea por un momento, contempla mi Pasión; sobre todo el abandono en el momento de mi Agonía. Esta es la hora de la gran Misericordia para todo el mundo. En esta Hora no negaré nada al alma que lo pida por los méritos de mi Pasión.”  (IV, 59). Animo a todos los seguidores de Dios Nuestro Señor, a las tres de la tarde hay que rezar el rosario de la Misericordia invocando a Jesucristo.

 

LA VIRGEN MARÍA ES PODEROSA, MILAGROSA Y MISRICORDIOSA:

El amor y la gratitud de la persona que es beneficiada por la Virgen María conducen a sus pies. Ella consuela y ayuda todos los días. ¿Cómo se pueden expresar, ¡Oh Virgen María!, los sentimientos de gratitud que muchas personas tienen en su corazón? Que la gratitud que sienten los hombres la usen siempre según el beneplácito Divino, para la mayor gloría de Dios y gloría tuya Virgen María. Ella siempre al igual que su Hijo Jesucristo ha vivido enfrentada a Satanás y siempre ha salido Victoriosa. San Bernardo dice: “Nadie invocó a María que no haya sido favorecido. De María recibe el cautivo redención, curación el enfermo, consuelo el afligido, el pecador perdón, el justo gracia, el ángel alegría.” Si necesitáis ayuda: ¡Invocad a la Virgen María! Y como homenaje a su persona rezad el rosario a diario. Ella ha dicho: “Prometo mi protección y grandes beneficios a los que devotamente rezaren mi Rosario.” “Lo que pidáis mediante mi Rosario, lo obtendréis.” “Los que propaguen mi Rosario serán socorridos en todas sus necesidades.” “La devoción a mi Rosario es una gran señal de predestinación.”

 

EL SANTO ROSARIO A LA VIRGEN:

     “Por la señal…
     Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar confesarme y cumplir la penitencia que fuere impuesta. Amén.”

 

Misterios Gozosos  (Lunes, Sábados).

1. La Encarnación del Hijo de Dios.

2. La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.

3. El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén.

4. La Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de Nuestra Señora.

5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.

 

Misterios Luminosos (Jueves).

  1.    El Bautismo de Cristo en el Jordán
  2.   La Autorrevelación de Cristo en las Bodas de Caná.
  3.   El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
  4.  La Transfiguración del Señor.
  5.  La institución de la Eucaristía, expresión sacramental del Misterio Pascual.

 

Misterios Dolorosos (Martes, Viernes).

  1.       La Oración del Señor en el Huerto
  2.      La Flagelación del Señor.
  3.      La Coronación de espinas.
  4.     Jesús con la Cruz a cuestas, camino del calvario.
  5.    La Crucifixión y Muerte del Señor.


Misterios Gloriosos (Miércoles, Domingos).

  1.      La Resurrección del Señor
  2.     La Ascensión del Señor.
  3.     La venida del Espíritu Santo sobre María Santísima y el Colegio Apostólico.
  4.    La Asunción de Nuestra Señora en cuerpo y alma al cielo.
  5.   La Coronación de la Santísima Virgen María como Reina y Señora de todo lo creado.

 

Al final de cada misterio se dice: “María, Madre de Gracia, Madre de Piedad y Misericordia, defiéndenos del enemigo [exorcízanos, expulsa de nuestro cuerpo y de nuestro espíritu a Satanás y a todos los demonios (nombre de personas) libéranos de las fuerzas del mal y concédenos la victoria contra todos nuestros enemigos, para hoy, para mañana y para el resto de nuestra vida]   y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”
   

  “Oh, Jesús mío, perdonad nuestros pecados, libradnos del fuego del infierno, llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de vuestra misericordia.”

 

Letanía de la Santísima Virgen María

Señor, ten piedad… Ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios, Padre celestial
Dios, Hijo Redentor del mundo
Dios, Espíritu Santo
Trinidad Santa, un solo Dios
Santa María… Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios
 Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Cristo
Madre de la Iglesia
Madre de la Divina Gracia
Madre purísima
Madre castísima
Madre y Virgen
Madre sin mancha
Madre inmaculada
Madre amable
Madre admirable
Madre del buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Virgen prudentísima
Virgen digna de veneración
Virgen poderosa
Virgen acogedora
Virgen fiel
Ideal de santidad… Ruega por nosotros
Trono de sabiduría
Causa de nuestra alegría
Templo del Espíritu Santo
Obra maestra de la gracia
Modelo de entrega a Dios
Rosa escogida
Fuerte como la torre de David
Hermosa como torre de marfil
Casa de oro
Arca de la Nueva Alianza
Puerta del cielo
E
trella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consoladora de los tristes
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Apóstoles
Reina de los Mártires
Reina de los confesores de la fe
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los Santos
Reina concebida sin pecado original
Reina llevada al cielo
Reina del Santo Rosario
Reina de la Familia
Reina de la paz”
 

“Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.”

“Ruega por nosotros, santa Madre de Dios, para que seamos dignos de las promesas de Cristo.”
OREMOS.- “Señor y Dios nuestro: Te rogamos nos concedas, a nosotros tus siervos, gozar siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión gloriosa de la Bienaventurada siempre Virgen María, líbranos de las tristezas de la vida presente y otórganos las alegrías eternas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.”

 A continuación: Padre Nuestro… Dios te salve, María… Gloria…

 

EL ANGELUS


El Ángel del Señor anunció a María;
Y concibió del Espíritu Santo.

Dios te salve, María…

He aquí la esclava del Señor;
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María…

Y el Verbo se hizo hombre;
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…”

 “Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.”

ORACIÓN.- “Te rogamos, Señor, que infundas en nuestras almas tu gracia, para que los que hemos conocido por la anunciación del Ángel la encarnación de tu Hijo, Jesucristo, lleguemos por su pasión y por su Cruz a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Cristo, Nuestro Señor. Así sea.” Amén.

 

DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ OBRERO

Oh San José, por vuestro dolor y gozo en la maternidad de vuestra Santísima Esposa  la Virgen María, amparadme en vida y en la hora de la muerte.

Padrenuestro, Ave María y Gloria.

I.     Oh San José, por vuestro dolor y gozo en el nacimiento de vuestro Hijo adoptivo Jesús, amparadme…

II.    Oh San José, por vuestro dolor y gozo en el nacimiento de vuestro Hijo adoptivo Jesús, amparadme…

III.   Oh San José, por vuestro dolor y gozo en la Circuncisión de vuestro Hijo adoptivo amparadme…

IV.   Oh San José, por vuestro dolor y gozo en la profecía de Simeón amparadme…

V.     Oh San José, por vuestro dolor y gozo en la huída a Egipto, amparadme…

VI.   Oh San José, por vuestro dolor y gozo, al volver a vuestra patria de Nazaret, amparadme…

VII.   Oh San José, por vuestro dolor y gozo en la pérdida y encuentro del Niño Jesús, amparadme…

(Con licencia de Dios Nuestro Señor)

 

INVOCACIÓN A SAN JOSÉ OBRERO. (Con San José al igual que con San Juan los seguidores de Jesucristo somos de lágrima fácil). Hay en todos los Apóstoles una historia personal con sentimientos universales.

Oh San José, hombre castísimo y buenísimo, nada menos que el elegido de Dios como padre de Jesús y esposo dela Virgen María. El humilde artesano, que con su trabajo sustentó sus vidas. Pidamos protección a San José, que utilice todo su poder con nosotros los que estamos siendo especialmente en este tiempo confiados a él. San José conoce nuestras angustias y nuestros sufrimientos porque él mismo experimentó lo que ha significado seguir a Dios al lado de Jesús y de su Madre la Virgen María.

“Oh San José, no consientas que perseguidos por Satanás olvidemos el fin para el que hemos sido creados por Dios. Ayúdanos a seguir defendiendo a Jesucristo como hemos hecho hasta ahora, noche y día. No dejes que la desconfianza se adueñe de ninguno de los verdaderos seguidores de Dios en lo poco que ya que queda de vida. Recuérdanos cada día que no estamos solos para trabajar por la causa del Señor Nuestro Dios, sino que junto a nosotros está Jesús con la Virgen María, para sostenernos, y mitigar nuestras fatigas. San José enséñanos a servir a Dios, como hiciste tú humilde obrero, hoy instrumento altísimo de santificación.

Oh San José, te invocamos para que nos ayudes a resistir la llegada de Jesús a la Tierra y a darle la bienvenida. Tú sabes Santo Señor, que cada uno de nosotros los seguidores de Jesucristo tenemos un papel dentro de los planes de Dios. Por ello te suplicamos querido amigo nos ayudes a realizar nuestra tarea, buscando siempre la excelencia y, sobre todo, a realizarlo con amor y agrado”.

Rezar tres padrenuestros a Dios Nuestro Señor, tres salves ala VirgenMaríay por último: “Señor mió Jesucristo, Dios y Hombre verdadero…” Amén.

 

ORACIÓN A SAN JUDAS TADEO: Abogado especial de los casos difíciles y desesperados.

¡Oh glorioso Apóstol San Judas!, siervo fiel y amigo de Jesús, el nombre del Maestro en manos de sus enemigos, ha sido la causa de que muchos os hayan olvidado, pero los que hemos tenido la suerte de conocerte te honramos y te invocamos como patrón de los casos difíciles y desesperados. Rogad por mí que soy tan miserable: y haced uso, os ruego, de ese privilegio especial a vos concedido de socorrer visible y prontamente cuando casi se ha perdido toda esperanza. Venid en mi ayuda en esta gran necesidad, para que reciba los consuelos y socorros del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos, particularmente (haga aquí cada una de sus suplicas especiales) y para que bendiga a Dios con vos y con todos los escogidos por toda la eternidad.

Os prometo, glorioso San Judas, acordarme siempre de este gran favor y nunca dejar de honraros como a mi especial y poderoso protector y hacer todo cuanto esté a mí alcance para fomentar vuestra devoción. Amén.

San Judas rogad por nosotros y por todos los qué os honran e invocan vuestro auxilio:

(Rezar tres veces con tres Padrenuestros, tres Ave Marías y Tres Glorías).

San Judas Tadeo, Apóstol Glorioso, haz que mis penas se vuelvan en gozo.

 

ENDICIÓN DE LA CASA:

“Ahora, Señor Yahvé, tú eres Dios, tus palabras son verdad y has prometido a tu siervo esta dicha. Dígnate, pues, bendecir la casa de tu siervo para que permanezca por siempre en tu presencia, pues tú Señor Yahvé, has hablado y con tu bendición la casa de tu siervo será eternamente bendita.” (2 S. 7, 29).

 

BENDICIÓN DEL AGUA BENDITA:

Señor Dios todo poderoso, que eres la fuente y el principio de la vida del cuerpo y del espíritu, dígnate bendecir + esta agua que vamos a utilizar con fe para implorar el perdón de nuestros pecados y para alcanzar la protección de tu gracia contra todas las enfermedades y asechanzas del enemigo. Concédenos, Señor, por medio de tu misericordia, que el agua viva nos sirva de salvación, para que podamos acercarnos a ti con un corazón limpio y evitemos todo mal de alma y cuerpo. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

BENDICIÓN DE LOS ALIMENTOS

Bendito seas Señor Nuestro Dios que pusiste el pan sobre la tierra, Señor dígnate a bendecir estos alimentos que nosotros tus siervos vamos a tomar + amén..

11 Respuestas to “:: Oraciones”

  1. jovita dice:

    Gracias por tan linda Oracion de Infinita Misiricodia

  2. Dámaris dice:

    Maria Ángeles Altamirano, quiero pedirte que incluyas oraciones a San José, es el Santo más poderoso y el que está por encima de todos los demás santos. Santa Teresa dijo que nada de lo que pidiérais a San José os será negado.

  3. admin dice:

    ¡Hola! Damaris ¿como estás?, soy Mª Angeles Altamirano, me dirijo a ti para bendecirte mil veces, por todo el bien que me has hecho al indicarme a San José Obrero como el Santo de los santos. Mi más sincero agradecimiento por la ayuda y la protección que estoy recibiendo todos los días de San José Obrero. Santa Teresa tenía razón cuando dijo “Nada de lo que pidierais a San José os será negado.” No tengo palabras para describir el beneficio que podrían llegar a tener los seres humanos por la invocación del padre adoptivo de Jesucristo.

    Un fuerte abrazo, hasta pronto.

  4. Dámaris dice:

    Hola Mª Ángeles Altamirano, me alegra y reconforta en sumo grado que te hayas confiado a San José y que hayas obtenido sus gracias y su protección a través de sus oraciones. A continuación te adjunto una oración muy poderosa a San José:

    Antigua Oración A San José, Más De 1900 Años:

    “Oh San José, cuya protección es tan grande, tan poderosa y eficaz ante el trono de Dios, en vuestras manos entrego todos mis intereses y mis deseos. Oh San José, asistidme con vuestra poderosa intercesión. Obtened para mí, de vuestro Divino Hijo, Nuestro Señor, todas las bendiciones espirituales que necesito. A fin de que, habiendo conseguido, aquí en la tierra, la ayuda de vuestro poder celestial, pueda ofrecer mi gratitud y homenaje, al Padre más Amoroso. Oh San José, nunca me cansaré de contemplaros con el Niño Jesús dormido en vuestros brazos. No me atrevo a acercarme mientras que el Niño reposa sobre vuestro corazón. Abrazadle fuertemente en mi nombre; y de parte mía, besad su fina y delicada Cabecita. Luego, suplicadle que me devuelva ese beso a la hora de mi último suspiro. San José, patrón de los moribundos, rogad por nosostros. Amén.”

    (Para rezarla durante nueve mañanas consecutivas por la gracia que se desee)

  5. Dámaris dice:

    Mª Ángeles Altamirano, te dedico esta magistral poesía de ABIGAIL LOZANO (1821 – 1866):

    LA BIBLIA

    Yo he leído ese libro misterioso
    que por el mismo cielo fué dictado;
    del Profeta y del Ángel he escuchado
    de nube en nube retronar la voz.
    He asistido al festín de las ciudades,
    y de sus copas al hirviente ruido,
    he escuchado el horrísono chasquido
    de las llamas coléricas de Dios.

    Mas ni el Ángel, ni el fuego, ni el Profeta
    han dejado un recuerdo en mi memoria,
    como una triste y dolorosa historia
    que vive en ese Libro inmemorial.
    Es la historia de un NIÑO que en el cielo
    durmió el sueño primero de la vida,
    y al abrazar una ilusión querida,
    despertó en este valle terrenal.

    Mas despertó en los brazos cariñosos
    de una Virgen purísima y divina,
    hermosa cual la estrella matutina,
    más pura que el radiante serafín.
    Cada letra del nombre de esa Virgen
    es en el cielo un canto, una armonía:
    la tierra misma al pronunciar MARIA
    exhala el dulce aroma del jazmín.

    A ese nombre Luzbel en sus abismos
    tiembla… ve el cielo y brilla suspendida
    en su pupila cárdena, encendida,
    una lágrima hirviente de dolor.
    Porque ese nombre lo llevó en la tierra
    una mujer que alimentó en su seno
    al Dios que guarda entre la nube el trueno,
    el relámpago, el rayo abrasador.

    Del sagrado Jordán las aguas puras,
    de aquel NIÑO la imagen retrataron;
    sus playas solitarias escucharon
    el beatífico nombre de Enmanuel,
    a esa voz se inclinaron con respeto
    los árboles del bosque y las montañas;
    y del Jordán las olvidadas cañas
    humillaron su rústico dosel.

    Aquel NIÑO creció… Mas unos hombres
    le escupieron el rostro y le mofaron,
    y en sus hombros sagrados colocaron
    una pesada y vergonzosa cruz.
    Él la llevó hasta el Gólgota bendito,
    y en ella con furor le suspendieron,
    y de espinas, sacrílegos, ciñeron
    la sien del genio que formó la luz.

    La MADRE estaba allí.., y en su abandono
    la salpicó la sangre del Calvario…
    ¿Quién enjugó sus llantos? El sudario,
    prenda de amor del NIÑO que perdió…
    La MADRE estaba allí.. . Flor solitaria
    que brota en la maleza del desierto,
    y que cierra su cáliz entreabierto,
    cuando huye el sol que su calor le dio.

    Sí; ni el Ángel, ni el Santo, ni el Profeta
    han dejado un recuerdo en mi memoria,
    como la triste y dolorosa historia
    que vive en ese Libro inmemorial.
    Los siglos rugirán sobre las torres
    que levanta a las nubes el orgullo;
    mas su potente y colosal murmullo
    respetará esa página inmortal.

  6. Dámaris dice:

    Mª Ángeles también hay que propagar esta oración:

    EJERCICIO DE LOS SIETE DOLORES DE LA MADRE DE DIOS

    1.- Dolor-La aflicción que causó a su tierno corazón, la profecía del anciano Simeón. (Avemaría.)

    2.-La angustia que padeció su sensibilísimo corazón, en la huida y permanencia en Egipto. (Avemaría.)

    3.-Las congojas que experimentó su solícito corazón, en la pérdida de su Hijo Jesús. (Avemaría.)

    4.-La consternación que sintió su maternal corazón, al encontrar a su Hijo Jesús llevando la cruz a cuestas. (Avemaría.)

    5.-El martirio de su generoso corazón, asistiendo a su Hijo Jesús en la agonía. (Avemaría.)

    6.-La herida que sufrió su piadoso corazón, en la lanzada que abrió el costado de su Hijo Jesús. (Avemaría)

    7.-El desconsuelo y desamparo que padeció su amantísimo corazón, en la sepultura de su Hijo Jesús. (Avemaría.)

    Ruega por nosotros, Virgen dolorosísima, para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

    SIETE GRACIAS QUE LA SANTÍSIMA VIRGEN CONCEDE A LAS ALMAS QUE LE HONRAN DIARIAMENTE, MEDITANDO SUS DOLORES, CON EL REZO DE SIETE AVEMARÍAS. (SANTA BRÍGIDA).

    1-Pondré paz en sus familias.
    2.-Serán iluminadas en los divinos Misterios.
    3.-Las consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
    4.-Les daré cuanto me pidan, con tal que no sea opuesto a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
    5.-Las defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de la vida.
    6.-Las asistiré visiblemente: en el momento de su muerte y verán el rostro de su Madre.
    7.-He conseguido de mi Divino Hijo que, cuantas propaguen esta devoción, sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados y mi Hijo y Yo seremos su consolación eterna y alegría.

    ORACIÓN

    Madre mía: Desde que amanece el día, bendíceme;
    en lo rudo del trabajo, ayúdame;
    si vacilo en mis buenas decisiones, fortaléceme;
    en las tentaciones y peligros, defiéndeme;
    si desfallezco, sálvame y al cielo llévame.
    Amén.

  7. Tv Cristiana dice:

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  8. Dámaris dice:

    Hola Maria Ángeles Altamirano, hace tiempo que no leía tu web, y hoy la he vuelto a leer, te escribo porque me ha pasado algo muy curioso con un Santo en el que nunca he pensado ni he rezado pero que a partir de ahora le rezaré, es San Antonio de Padua, el 13 de junio es su festividad, te lo digo porque ya van dos veces que el 13 de junio me pasa algo. El año pasado me vino de repente un problema el 13 de junio de 2012 y tenía que encontrar un documento para solucionarlo y diría que no contaba con él porque nunca existió pero la cuestión es que milagrosamente apareció ese documento en mi casa y pude solucionar el problema. Yo acostumbro casi cada día a mirar el santoral para ver qué santo se celebra y me di cuenta que era San Antonio de Padua que según se dice se le invoca entre otras cosas para encontrar cosas perdidas. Pues bien, el próximo 13 de junio de 2013 tendré un día difícil y complicado pues tendré que tener mucha suerte para salir victoriosa. He leído que a San Antonio se le atribuyen toda clase de milagros, así que yo desde hoy hasta el 13 de junio voy a solicitar su ayuda rezándole una novena, estoy convencida que se producirá el milagro que necesito… Saludos

  9. admin dice:

    ¡Hola Dámaris! Yo también tengo que contarte una experiencia que tuve con San Antonio de Padua. ¿Te acuerdas cuando me hablaste de San José? Pues me fui a buscar estampas, elegí unas cuantas y al pagar me di cuenta que algunas eran de San Antonio de Padua. La confusión pienso que fue por la similitud de la estampa, por el hecho del niño Jesús en brazos. Las cambié, pero me quede con una de San Antonio de Padua, intentando arreglar así el desprecio que estaba haciéndole al Santo. Sin embargo, desde aquel día tenía en mi interior un sentimiento, como algo pendiente con este Santo. La función de los santos, es hacer milagros y ayudar así a los verdaderos seguidores de Dios en el calvario, que supone defender en esta vida la Verdad donde todo se fundamenta en la mentira. Ahora que tú me lo has nombrado le estoy invocando, solicitándole auxilio y rezándole una novena.

    Del cielo recibo ayuda a cuentagotas, “como el agua que gotea de un grifo mal cerrado”. Así el Señor me mantiene siempre en un estado de humildad constante, buscando aquí y allá la intercesión de Jesucristo, la Virgen María y los santos. La certeza tengo y convencida estoy, que sin la ayuda del cielo habría sido imposible seguir con vida y mucho menos aguantar con dignidad los ataques del demonio. Sin Dios yo no soy nada ni nadie. Y en cuanto a ti ¿solucionó tu problema San Antonio? ¿Se ha producido el milagro?
    Dámaris, gracias por tu ayuda.

  10. Dámaris dice:

    Maria Ángeles, todo esto es muy curioso, todo pasa por algo, las casualidades no existen… Lo que te pasó con las estampas de San Antonio de Padua era una señal del Cielo, me lo acabas de confirmar con tu anécdota justo cuando te hablo de este Santo y las ayudas que he recibido de él, la primera sin ni siquiera invocarlo! Decirte que ha sido muy sorprendente para mí, aunque yo tenga mucha fe, el milagro que el jueves pasado día 13 de junio de 2013 sucedió y que me libró de un buen problema… A partir de ahora desde luego que San Antonio de Padua va a formar parte de mi elenco de Santos que tengo presentes, es necesario tener intercesores, además de la Santísima Virgen María, San José, los arcángeles y nuestro ángel de la guarda que también nos protegen por orden directa de Dios.

    Los que decidimos en su día ser soldados de Cristo en este mundo, tenemos que tener muy claro que satanás no va a parar de buscarnos problemas sin tregua, la lucha es contínua, pero ten muy presente que aunque este monstruo es poderoso, DIOS ES TODOPODEROSO, y sabe perfectamente que frente a Dios siempre será el perdedor eterno por los siglos de los siglos.

    No tengáis miedo!

  11. admin dice:

    Dámaris, tu intervención me ha servido para que al final yo comprenda que necesito más ayuda del cielo y dedicar aun más tiempo a la oración, incluyendo para ello el auxilio de más santos. Esto me es necesario ya que cada día tengo a más Anticristo que me persiguen, me siento agotada. A pesar de los pesares, sé que mi designio final es conseguir la Victoria contra todos ellos y, así, venceré al Maligno. En la delicada situación en la cual me hallo, es del todo necesario a mi lado tener a un ejército de Santos que velen e intercedan por mí ante el Trono de Dios Nuestro Señor y de su Hijo Jesucristo. El Milagro llegará, sólo tengo que esperar llena de fe, el momento que Dios tiene reservado para ello.

    Dámaris, mi más sincero agradecimiento.

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